Capítulo 15. Juntos… ¿Al fin? Parte 2. El YunJae
- Mi Boo… My Sexy Boo…-
sintió su cálido aliento rozando su oído cuando murmuró aquellas palabras que
le causaron un escalofrío que le recorrió desde la punta del cabello hasta la
punta de los pies.
Se aferró con fuerza a la fuerte espalda del moreno que deslizaba ya
sus labios a lo largo de su cuello, dejando a su paso un rastro con su caliente
saliva, mientras esas manos traviesas se encargaban de deshacerse de la camisa
que cubría su torso e impedía que sintiera el calor que manaba del cuerpo del
más alto.
- Yun...Ho…- su nombre
escapó en un gemido cuando los labios del moreno llegaron a ese punto que le
estremeció y sintió su sangre arder ante las caricias que dejaba por su piel.
Los dedos de YunHo atraparon una de sus tetillas y no la dejó en paz
hasta conseguir que endureciera, causando que el castaño jadeara de placer.
YunHo dejó en paz el cuello de JaeJoong para deslizar sus labios con rumbo a
ese pequeño montículo, el cual no dudó en morder suavemente, a la vez que su
lengua no dejaba de acariciarlo. El mayor se aferró a las sábanas, pues el
placer que su DongSaeng despertaba en su cuerpo era demasiado.
No se había percatado de su desnudez, hasta que sintió la mano del
moreno tomando su miembro despierto para empezar a masturbarlo.
- Yun… Yunnie… ah…- quería
detenerlo, quería decirle cuánto lo amaba, cuánto lo había extrañado todo aquel
tiempo, pero esas caricias lo llevaban cada vez más cerca del cielo, que casi
podía rozarlo con la punta de sus dedos. Pero a pesar de todo, lo que tal vez
más necesitaba era un beso suyo, probar sus labios y parecía que YunHo leyó su
mente, porque dejó su pecho para mirarlo a los ojos e inclinarse sobre sus
labios lentamente.
- JaeJoong-ah…- murmuró
sobre ellos, bañándolos con su aliento, pero el sonido de su voz se le hizo
extraña, algo a lo que no le tomó importancia debido a su estado de excitación.
- Yunnie-ah…
- JaeJoong…- le escuchó
elevar su tono de voz, pero lo único que quería era que por fin uniera sus
labios a los suyos, que dejara de llamarlo, para únicamente besarlo.- ¡¡¡JAEJOONG!!!
El grito que escuchó le hizo
abrir los ojos desmesuradamente, la luz de la habitación le cegó, haciéndole
girar bruscamente, olvidando que estaba en la orilla de la cama, por lo que
cayó de trasero en el duro suelo de la habitación de su hermano.
- Nunca vuelvas a soñar algo semejante estando durmiendo conmigo en la
misma cama, ¿Escuchaste, hermano?- le reclamó JaeSoong, respirando con
dificultad, mientras sus mejillas se teñían de carmesí.
El gemelo había sentido ese
calor, esas sensaciones tan intensas, ahí fue cuando despertó y escuchó a su
hermano GEMIR, literalmente, el nombre de su “cuñado” en sueños.
- ¿Fue sólo un sueño?- se preguntó en un murmullo, aún no entendía
cómo aquellas sensaciones pudieron haber sido recreadas tan plenamente por su
mente.
- ¿Chicos, están bien?- la voz de YunHo en la puerta abierta de la
habitación les hizo voltear a mirar, pero el moreno no estaba solo, junto a él
se hallaban ChangMin y JunSu.- escuchamos
el grito y pensamos que algo les había ocurrido.
- Nada, no pasó nada… sólo que este pervertido estaba soñando que YunHo
se lo estaba foagsdehs…- JaeJoong regresó a tiempo a la cama para impedir
que su “lindo” hermanito soltara la sopa.
- JaeSoong tuvo una pesadilla.- corrigió ¿a tiempo? Su DongSaeng le
miró con cara de pocos amigos mientras seguía con la mano de JaeJoong sobre su
boca.- ¿Cierto, hermanito?- le
devolvió la mirada, de esas que podrían dejar congelado a un esquimal.
Al gemelo menor no le quedó de
otra más que asentir con un movimiento de cabeza, fue entonces que JaeJoong le
soltó.
- ¿Tan fuerte grité como para levantarles a todos?- preguntó el
pelinegro con una sonrisa algo incómoda. Había estado a punto de irse de
“lengua larga” con lo sucedido con su hermano.- lo lamento.
- ¿A todos? En realidad no todos estamos aquí. Si tomas en cuenta que
YooChun duerme como oso en hibernación y nada lo levanta… ni siquiera una
amenaza de bomba atómica.- dijo ChangMin con su clásico tono irónico.
- No estés tan seguro…- dijo JunSu con una sonrisa para que justo en
ese momento un adormilado YooChun se hiciera presente en la puerta de la
habitación.
- Su ¿Por qué estás despierto?- dijo a la vez que hacía un ligero
puchero y se frotaba los ojos cual niño pequeño que recién se despertaba
buscando sus padres.
- Te lo dije…- advirtió a ChangMin con una sonrisa.- bueno, chicos, si no ha sido nada, me voy a
dormir… que descansen.- dijo al tiempo que tomaba a YooChun de la mano y lo
guiaba de regreso a su habitación.
- ¿Qué ha pasado, Su?- preguntó con algo de curiosidad el ratón, pero
no pudieron escuchar la respuesta debido a que la puerta se cerró tras ellos.
ChangMin se estiró mientras
bostezaba.
- Son las tres de la mañana, si no ha pasado nada relevante, entonces voy
a seguir durmiendo… Buenas noches, chicos, perdón, buenos días…- les dijo a
los gemelos con ojos adormilados.- ¿Vienes,
Hyung?- le preguntó a YunHo a la vez que daba la vuelta para ir de regreso
a la habitación que compartían.
- Mmm…- respondió del moreno a la vez que asentía con la cabeza, pues
no dejaba de mirar a JaeJoong en ningún momento. Sólo quería un momento con él
a solas, sólo un par de minutos, pero parecía que el mayor no estaba dispuesto
a dárselos.- Buenas noches, JaeJoong…
Soongie. Que descansen.- deseó el moreno antes de desviar su mirada y
cerrar la puerta de la habitación.
- Buenas noches…- respondió JaeSoong adormilado, volviendo a
acomodarse en la cama para dormir.
JaeJoong hizo un gesto con la
nariz mientras su hermano cerraba los ojos, dispuesto a que Morpheo lo
regresara al mundo de los sueños… del cual no debió salir. JaeJoong apagó la
luz, dejando encendida únicamente la lámpara de la mesita junto a él. Los
acontecimientos del día regresaron a su mente uno por uno. Desde su encuentro
con YunHo y ChangMin en el aeropuerto, hasta ese sueño que sintió tan real.
Y ahí estaba de nuevo ese
apodo, el cual se había repetido varias veces a lo largo del día. Se sentó con
la espalda apoyada en la cabecera de la cama. Suspiró, pues no sabía qué pensar
de aquello, hasta que por fin se decidió a preguntarle a su hermano.
- JaeSoong…- le llamó
suavemente.- Andreé…- su gemelo le
contestó con un suave gruñido.- ¿Te has
dormido?
- Se suponía…- contestó con tono adormilado.
- ¿Desde cuándo YunHo te llama “Soongie”?- preguntó directamente, a
lo que su hermano le contestó con un bufido.-
está bien si no quieres
contestar.- añadió con tono indignado.
- Algo me dice que si no te contesto, me mantendrás despierto todo lo que
resta de la noche.- el gemelo se sentó en la cama y se le quedó mirando a
su hermano.- ¿Cierto?
- Soy tu hermano…- le dijo JaeJoong con tono indignado.
- Y un novio celoso también, por lo que veo…- le respondió con
ironía.- ¿Te recuerdo quién se empeñó en
dormir conmigo? Bien pudiste haber compartido la habitación con él… y el
sueñito de hace un rato pudo haberse hecho realidad.
JaeJoong no respondió, pero su
gemelo supo que sus mejillas se habían teñido de carmesí. Suspiró con algo de
pesadez antes de sentarse en la cama y mirar a su gemelo.
- La verdad… no recuerdo cuándo comenzó a llamarme así. Me imagino que
YunHo es de los que se guían por la ley de “El que calla otorga”, así que como
no me oyó quejarme habrá decidido que no me molesta.- dijo el gemelo con
una sonrisa.- pero como a ti te
incomoda, mañana mismo le diré que no vuelva a hacerlo ¿De acuerdo?- le
preguntó a su hermano. Sabía que le debía algo por la manera en la que él había
regresado a YunHo a su vida, un encuentro totalmente inesperado para el mayor,
quien aún no acababa de superar lo de la demanda y lo que sucedió un año atrás.
-No, no… yo…- pero se vio interrumpido por su hermano.
- JaeJoong, basta… debes pensar en cómo hablar con él. En dejar las cosas
en el pasado y retomar lo que has dejado pendiente con respecto a YunHo.-
le pidió su gemelo con tono de voz serio.
- No es tan fácil como crees.- JaeJoong estaba muy avergonzado.
- Entonces empieza a dejar de
tener celos de todo aquel a quien trata con cariño…- le recriminó su
gemelo.- tú bien sabes lo que siento
tanto por YunHo como por… como por ChangMin.- titubeó por un momento.- y creo que he dejado más que aclaradas las
situaciones con respecto a ambos.
- ¿Entonces lo de ChangMin… es serio?- preguntó mirando a su hermano
con tristeza, porque sabía que era muy difícil poder aceptar lo que tu corazón
sentía por otro chico.
- No sé si es en serio o no, JaeJoong, pero no he podido dejar de sentir
esto por él, a pesar de que llevo un año prácticamente sin verlo, más que
nuestras conversaciones por Messenger, por teléfono o por medio de mensajes al
celular… aún así… jamás podré saberlo. ChangMin… ChangMin es una persona
inalcanzable para mí…
- Eso no es verdad, es decir,
él no ha…
- JJ… tu “hijo menor” está enamorado de alguien más.- le reveló
tratando de hacer parecer la noticia lo más normal posible.- Él ya tiene a alguien en su corazón y yo…
yo salgo sobrando.- miró a su hermano con seriedad. JaeJoong podía sentir
la tristeza en su hermano.- sé que aún
tienes remordimientos, pero quiero que tomes mi ejemplo… ahora tienes la
oportunidad de estar con él, de decirle lo que sientes. Sólo hazlo y si las
cosas no funcionan, entonces… sólo sabrás que al menos lo intentaste y que por
ti no quedó en nada.- “Sé que tal vez
es egoísta de mi parte pedirte esto, hermano, porque esto de alguna forma nos
beneficia a los dos… pero no puedo permitir, ni que tú sigas sufriendo y mucho
menos que ChangMin siga rogando por un amor que nunca va a llegar y que te
pertenece por completo.”
Esos eran los verdaderos
sentimientos de JaeSoong, sus pensamientos eran ignorados por su hermano, pero
aquella angustia era sentida por el mayor de los dos.
- ¿Crees que YunHo y yo… podamos estar juntos por fin?- preguntó el
castaño con una sonrisa algo triste.
- Conoces a YunHo… ¿Vale la pena luchar por él? ¿Crees que pueda haber un
futuro entre ustedes? Sé sincero contigo mismo, JaeJoong… porque si no puedes
tener las respuestas por ti mismo, entonces no vale la pena.- le dijo con
una sonrisa. “Y tal vez, sólo así, tal
vez… ChangMin pueda superar por fin ese sentimiento por YunHo.”
JaeJoong miro a su gemelo a través de la penumbra que
reinaba en el cuarto. JaeSoong sonrió con tristeza.
- ¿No crees que tú deberías seguir tu propio consejo? Es decir, ChangMin
está aquí, la otra persona no lo ama, tú puedes tener la oportunidad.- intentó
animarle.
“Si supieras que la persona que más ama ChangMin está precisamente
compartiendo la habitación con él y es la misma persona que tú amas.”
- Yo no podría hacer nada para separarlo de esa persona, porque es muy
importante para él. Tú al contrario de mi, puedes… aun tienes la oportunidad de
estar a su lado…- corrigió rápidamente, mientras con suavidad acariciaba el
rostro de su hermano mayor.- elige la
opción que creas correcta.
- Tengo miedo.- murmuró el mayor.- de que al final se convierta en un error. Hay tantas cosas en contra de
nosotros…- la mirada interrogante de su hermano le dijo que en realidad no
comprendía del todo lo que le decía.
JaeSoong encendió las luces
por completo y se giró para mirar a su hermano a los ojos.
- Explícame, quiero entender.- pidió.
- Tú creciste en este lugar, donde hay una mentalidad con respecto a la
orientación sexual mucho más abierta que en nuestro país natal… ahí la
homosexualidad aun es un tabú completamente y muchos hombres y mujeres son
obligados a casarse, incluso son comprometidos desde el nacimiento.
- Prácticas ancestrales muy arraigadas.- comprendió el menor.
- Imagínate un Jung YunHo creciendo con una familia totalmente
tradicionalista, donde el padre ordena lo que se debe de hacer y cómo se debe
de hacer.
- YunHo ya fue en contra de eso una vez…
- Y le valió una época de carencias y necesidades, cuando no pudo contar
con ningún apoyo, ni siquiera el de su madre.- JaeJoong recordaba la de
veces que había visto a YunHo derrumbarse por el rechazo de su padre, por su
negativa a escucharle, a pesar de que al final tuvo que admitir que había sido
la decisión correcta, mucho tiempo después, cuando ya YunHo le pudo demostrar
que tendría éxito y que era más feliz en un escenario que tras unos libros, tras
una fachada de abogado.
El gemelo asintió.
- Tienes miedo de que su padre le rechace nuevamente…
- No sólo le rechazará,
JaeSoong, le hará lo peor que se le puede hacer a un hijo, repudiarlo…
- ¿Y tu familia? ¿No has pensado en lo que significaría para tus padres
adoptivos? ¿Para SeYoung Umma?
- Lo que pase conmigo no importa, yo sólo soy JaeJoong, el octavo hijo de
la familia Kim, ni siquiera soy un primogénito…
- De nosotros dos sí lo eres, lo sabes.- interrumpió.- eres mi hermano mayor, eres lo único que me
ata a lo que realmente soy, JaeJoong… eres mi hermano, mi otra mitad y aunque
tú no lo veas de esta manera… también has sufrido mucho todo este tiempo, ¿No
crees que mereces una oportunidad de ser feliz? Deja de pensar en el qué dirán,
o en lo que sucederá, porque eso aun no ocurre… piensa que tienes una
oportunidad, arriésgate, por algo él está aquí, por algo no se ha marchado al
verte…- le sonrió con confianza. JaeSoong tomó la mano de su hermano.- lo demás ya no estará en tus manos. Sólo
habla y las cosas caerán por su propio peso, si las cosas se desarrollan para
mal, sé que saldrás herido, pero al final de todo te recuperarás y volverás a
sonreír, pero si la suerte está de tu lado y las cosas se desarrollan para tu
bienestar y felicidad, ¡¿qué demonios te importa lo que piensen los demás?! Soy
tu hermano, yo estaré a tu lado, apoyándote, YunHo estará a tu lado amándote y
tendrás el cariño y la comprensión de tus “hijos”, tu familia. ¿Qué más
necesitas?- preguntó con una sonrisa.
- Te conviene que yo quede en buenos términos con YunHo, para saber si al
fin y al cabo podrás o no reunir a DBSG, ¿no es cierto?- preguntó incrédulo
el mayor.
- Que DBSG ni que nada… primero está mi hermano, y mi trabajo… bueno, sé
que vivo de eso, pero no es más importante, además, siempre puedo robarle otro
grupo a SM ENT… SHINee por ejemplo… esos niños sí que tienen talento…
- ¡Hey!
- Ja, ja, ja, ja… ya duérmete… sé que estoy de vacaciones, pero ésta no es
la idea que tenía para una desvelada.- respondió JaeSoong con una sonrisa.
- Aun hay algo más…- le señaló JaeJoong.- el hecho de que desconfié de él cuando vino a buscarte. Eso es algo que
me temo, será difícil que YunHo me perdone.
- Ya no son unos niños, JaeJoong. No puedes seguir huyendo de él. Sabes
que más tarde o más temprano tendrán que hablarlo y es mejor que sea ahora,
antes de que sea demasiado tarde.- dijo el menor acomodándose para dormir y
apagando las luces principales.
JaeJoong respiró profundamente,
sabía que su hermano tenía razón. YunHo estaba ahí. Debían hablar, debían
aclarar las cosas.
~°~°~°~°~
Esa mañana algo le hizo
despertarse temprano. No sabía qué había sido, simplemente abrió los ojos y ya
no pudo volver a cerrarlos. El departamento estaba en completo silencio, así
que todos debían seguir dormidos.
El pelinegro se levantó con
algo de pereza para dirigirse al baño, después hacia la cocina. YunHo seguía
durmiendo a pierna suelta en la cama junto a la suya, con los ojos y la boca
medio abiertos. Ya estaba acostumbrado a ello, pero eso no significaba que le
hubiera dejado de parecer gracioso desde que lo vio.
Cuando salió al pasillo, un
ruido en la habitación del fondo le llamó la atención. Sabía que el
departamento de JaeSoong tenía 4 habitaciones, por algo estaba en un edificio
de una de las zonas más exclusivas de Nueva York. Tres eran utilizadas como
recámaras, la sobrante no era especificada, tal vez era su estudio o su
biblioteca. Así que escuchando el sonido nuevamente, la curiosidad, como
siempre, pudo más con el makné y se dirigió hacia esa puerta.
El cuarto resultó estar
acondicionado como gimnasio, con una caminadora, una bicicleta para spinning,
un saco de boxeo, una escaladora y un gimnasio de cuatro estaciones.
JaeSoong estaba dentro,
golpeaba el saco con fuerza. Todos los músculos de su espalda se marcaban
contra la tela de aquella camisa sin mangas que llevaba ya muy mojada por el
sudor del entrenamiento. A tal grado que incluso traslucía aquel extraño tatuaje
que le abarcaba toda la espalda.
Y entonces lo sintió, de nuevo
aquel latido, un vuelco en su estómago, casi la misma sensación que aquella vez
cuando su asistente le colocaba la corbata, pero esta escena le gustaba mucho
más. ¿Él había pensado eso?
El gemelo aún no se daba
cuenta de que estaba siendo observado, pues llevaba puestos los audífonos de su
Ipod que llevaba en su funda atada a uno de sus brazos. Esto le permitió a
ChangMin seguir haciendo una inspección detallada de su anfitrión.
La fuerza que imprimía a sus
golpes era bastante, sus nudillos y muñecas iban protegidos por vendas
fuertemente fijas a ellos.
- ¡Oh, ChangMin, te has levantado ya!- le saludó con una sonrisa
cuando por fin se dio cuenta de su presencia.
El menor ni siquiera sabía cuánto
tiempo había pasado observándolo entrenar, pues se había perdido entre las
líneas de ese tatuaje que estaba extremadamente detallado.
“¿Le habrá dolido mucho?” Se preguntó antes de responder.
- Buenos Días, JaeSoong-ah…- hizo un leve movimiento con la cabeza,
mientras el gemelo se acercaba a él, limpiándose el exceso de sudor de su
rostro con una toalla.- había olvidado
ese tatuaje.- le señaló.
- Es porque siempre lo llevo cubierto.- frunció un poco el ceño.
- ¿Cuándo te lo hiciste?- no pudo evitar preguntar.
- Justo después del accidente que tuve en la motocicleta… iré a darme una ducha.- dijo con tono
cortante de voz, pues era algo de lo que casi no le gustaba hablar. Sin
embargo, sabía que con ChangMin había sido muy hiriente.- te contaré en el desayuno, después de que me duche ¿Te parece?-
prometió.
Y ChangMin parecía que no
olvidaría eso, pues después de la ducha y de preparar para ambos un desayuno
ligero, preguntó de nuevo por el tatuaje de su espalda.
- Fue un accidente difícil de
superar, no sólo físicamente, ChangMin… también emocionalmente.- le contó.-
Mi mejor amigo iba conduciendo. Me dio
el casco para protegerme, pero él iba sin nada. Cuando nos embistió la
camioneta, yo quedé atrapado entre los hierros retorcidos de la moto y la defensa
del automóvil, pero mi amigo salió disparado… murió instantáneamente al
golpearse la cabeza cuando cayó.- le relató aún dolido.
- Lamento haber insistido para que me contaras.- dijo el moreno
cuando escuchó aquello.
- No, está bien… yo caí en depresión, porque no sabían si iba a poder
volver a caminar.- siguió explicando.- Es
decir, habían salvado mi pierna de la amputación, pero no sabían si iba a serme
útil de cualquier manera. Ahí fue cuando una de mis amigas me raptó una mañana
con todo y silla de ruedas, me llevó a un salón de tatuajes y, entre ella y dos
amigos míos más, me tomaron e hicieron que el chico me tatuara ese par de alas
que ella había dibujado… fue una de las cosas más dolorosas que he vivido, no
lo volvería a hacer.- dijo el gemelo después de tomar un poco de jugo.- después, me plantó de nuevo en la silla y
me dijo mirándome directo a los ojos “¿Te
dolió? ¿Te sigue doliendo? Pues verás que a pesar de eso estás aquí y sigues
vivo, por algún motivo, por alguna razón no moriste junto con Richard y no lo
harás por esto, sobrevivirás… es un dolor que te hará más fuerte, seguirás
adelante a pesar de él, aunque te dejará una profunda huella, como este tatuaje
en tu piel, pero en el alma. Es una huella que no podrás borrar, ni siquiera
con láser y que es parte de la vida, de tu vida.”- JaeSoong suspiró.- Y aprendí la lección ese día… de una manera
poco ortodoxa, pero lo hice. Salí adelante. Me sometí a las cirugías
necesarias, a la rehabilitación… y aunque en invierno puedo sentir como si me
taladraran la pierna de dolor, aquí estoy, y aquí seguiré… este tatuaje, me lo
recuerda.- concluyó su relato.
- Eres muy raro… creo que le ganas a tu hermano.- añadió divertido
ChangMin, tratando de aliviar aquella pesada atmósfera que había quedado.
- Oh, no… nadie como JaeJoong para eso… y lo de anoche me lo confirmó.-
le dijo con una sonrisa que dejaba ver un poco la frustración que atravesaba.
- ¿Entonces lo del sueño no fue una broma?- preguntó ChangMin con
sorpresa.- ¿Cómo supiste?
- ¿Recuerdas aquella vez que me hablaste de la comunicación entre
gemelos? Pues no resultó tan loca la idea como pensaba.- le afirmó tomando
el último poco de su jugo de naranja.
- ¿Tú sientes lo que él siente?
- Y si estamos demasiado cerca, créeme que es peor.- le aseguró.
ChangMin empezó a reír cuando
JaeJoong se asomó por el pasillo.
- ¿Se han desayunado ya?- preguntó sorprendido. A penas eran las 10
de la mañana y los dos ya estaban despiertos.
- Estoy acostumbrado a levantarme temprano, JaeJoong…- respondió
JaeSoong.- y no ayudaste en nada con lo
de anoche.
- Lo lamento.- respondió el castaño con una sonrisa un poco
cohibida.- ChangMin, yo… ayer no estaba
en un buen momento, es decir…
- No te preocupes, Umma, entiendo…- le interrumpió, ganándose una
mirada de advertencia del mayor.- sé que
estás feliz de vernos.- le completó.
JaeJoong se sentó en la mesa
con ellos.
- ChangMin… lo que ocurrió… la separación…- ¡Dios! JaeJoong se
sentía como si estuviera dando una explicación a su hijo menor sobre por qué
“papá” y “mamá” parecían “peleados” esos días.
- Umma… te queremos, Appa y yo te queremos, les extrañamos mucho a los
tres y lo que hicimos, lo hicimos por ustedes…- ChangMin miró hacia
JaeSoong, quien sabía en realidad el menor había tenido sus propios motivos.
- Aún… aún tengo que hablar con YunHo… no… no será sencillo ¿Cierto?-
le preguntó, tratando de averiguar la situación con el otro chico.
- ¿Por qué no mejor me lo preguntas a mí?- la voz de YunHo les llegó
claramente.
El joven ya se había levantado
y escuchado perfectamente que JaeJoong estaba buscando saber con ChangMin cómo
se sentía él con la situación.
- Era lo que yo iba a decir…- añadió ChangMin con un ligero puchero.
- ChangMin-ah, ven… dejemos que ellos hablen sus cosas a solas y aclaren
“TODO”.- le levantó JaeSoong mientras miraba a su hermano, dándole ánimos
para seguir adelante. Con la mirada parecía decirle “Ha llegado la hora. Es ahora o nunca.” y JaeJoong sólo asintió con
un ligero movimiento de cabeza. Sin embargo, ninguno de los dos sabía cómo
comenzar.
~°~°~°~°~
ChangMin fue guiado hacia la
habitación que JaeSoong compartía con su hermano.
- Ahora sólo resta esperar que ni YooChun ni JunSu se levanten porque sus
estómagos les ordenen hacerlo.- se quejó el menor con una mirada hacia la
habitación del frente, tratando de no sentir aquel revoloteo en su estómago,
era nerviosismo y no sabía por qué.
- No te queda hacerla de
casamentero ¿Sabes?- le dijo al más joven con una mirada de curiosidad.- Dime ChangMin ¿Aún sientes algo por YunHo?-
fue una pregunta directa y lo sabía, pero no quería que por hacerla de mártir,
saliera más lastimado de lo que ya estaba. No soportaría verlo derrumbado.
- ¿Sentir algo por él? Sí, aún siento por él cariño, admiración, puedo
decirte que es… un cariño de hermanos, de hijo a padre, si lo quieres ver de
esa manera. YunHo siempre ha visto por mí, siempre…- de repente se quedó
callado, como si sopesara sus propias palabras. Como si se diera cuenta de lo
que acababa de decir.
- ¿ChangMin?- le llamó el mayor con algo de preocupación en la voz.
Y el menor sólo pudo levantar
la mano para que se quedara callado, pues acababa realmente de entender sus
sentimientos por su líder. No era que hubiera amado a YunHo, es decir, tal vez
al principio si lo hubiera hecho, pero en realidad de lo que se había enamorado
era de lo que YunHo representaba para él. Cariño, protección, sacrificio…
ChangMin se había enamorado de la idea de que alguien lo amara así. Él no amaba
a YunHo, sino quería que alguien lo amara y lo protegiera de la misma manera
que él amaba, protegía y se preocupaba por JaeJoong. YunHo había sido el primer
chico que había descubierto que le atraía y en su propia soledad, en aquel
mundo donde había vivido prácticamente en cautiverio, sólo había podido
aferrarse a una ilusión… ChangMin se había aferrado a aquello que YunHo había
despertado en él.
- Ahora… lo importante es que ellos dos estén juntos…- dijo con
una sonrisa muy tranquila. No había
dolor en sus ojos ni en sus palabras, sólo… el sentimiento de que por fin sus
Hyungs podrían ser felices juntos…- si
ellos se dan la oportunidad.- murmuró lo último.
~°~°~°~°~
JaeJoong seguía sentado en la
mesa del comedor, cuando el moreno se sentó a su lado. El silencio no era
cómodo, pero tampoco podrían decir que les molestaba la compañía del otro, es
decir ¿Cuántas cosas no habían compartido, juntos, todos aquellos años como
TVXQ? Y otras más viviendo juntos cuando apenas estaban entrenamiento, pero lo
que era más importante no lo habían compartido. Mucho tiempo desperdiciado.
El mayor sintió su corazón
latir con fuerza contra su pecho cuando YunHo tomó su mano y la llevó encima de
la mesa para entrelazar sus dedos con los suyos. Era un gesto que ambos habían
extrañado todo aquel tiempo. Sentir el calor del uno junto al otro.
- Ha sido mucho tiempo desde la última vez que pudimos hablar
tranquilamente.- declaró YunHo.
Y así había sido. Lo peor de
todo, fue que las últimas palabras que habían podido cruzar, JaeJoong las había
dicho con ira y rencor, aquella vez en SM ENT.
- Te he extrañado…- el moreno era quien más valor había agarrado,
sabía que no había tiempo que perder, que si tenía que arriesgarlo todo, lo
haría, pero se daría la oportunidad de dejarle saber a JaeJoong que lo amaba.
Si el mayor no correspondía sus sentimientos, o algo “Peor” ocurría, no se
arrepentiría de las consecuencias.
- Han sido casi tres años, YunHo…- respondió JaeJoong con un suspiro,
mientras apretaba fuertemente la mano de su DongSaeng.- ¿Por qué… por qué no confiaste en nosotros desde el principio?- era
la pregunta que siempre había rondado en su cabeza desde que se enterara de las
verdaderas razones de YunHo para quedarse en SM.
- Porque entonces ninguno sería libre en este momento… porque de haber
decidido entre todos, YooChun, JunSu y tú se hubieran quedado sin dudarlo,
igual que lo hizo ChangMin. No podía permitirlo. Al menos ustedes debían
escapar. Al menos tú debías escapar…- añadió lo último en un murmullo que
creyó inaudible, pero que JaeJoong había escuchado perfectamente, haciendo que
su corazón latiera más apresuradamente que unos segundo antes, si es que eso
era posible.
JaeJoong apretó con fuerza la
mano de YunHo que tenía entre las suyas ¿YunHo pensaba en él cuando decidió
quedarse en SM? Se mordió el labio inferior. Temía preguntar, porque temía
también a la respuesta, pero ¿Acaso no estaban ahí para aclarar todo de una
vez? ¿Para dejarle claro a YunHo sus sentimientos por él, de una vez por todas?
- El año pasado…- habló YunHo despacio, no queriendo sacar a JaeJoong
de sus pensamientos, pero era necesario para él aclarar por qué no se comunicó
con ellos, ni tampoco supieron de él.-el
año pasado volví a GwanJu… volví para hablar con mi familia, con mi padre.
Volví para dejar en claro muchas cosas, JaeJoong.- el castaño levantó el
rostro, pues hasta ese momento no había podido verle a los ojos, pero en cuanto
mencionó aquello JaeJoong quiso saber lo que había ido a hablar con su padre.- Le dije a mi padre que no iba a abandonar
lo que más amaba, que no iba a dejar la música y mucho menos iba a dejar DBSK.
- Luchaste por lo que quieres… una vez más.-dijo el castaño con una
sonrisa dulce en los labios. YunHo siempre había sabido lo que quería, siempre
había luchado por ello. Su padre siempre se había opuesto a su entrada en el
mundo de la música, pero YunHo siguió firme hasta haber llegado a donde se
encontraba.
- Lucho por lo que amo… contra lo que se ponga enfrente mío… incluso
contra los deseos de mi padre. Luché en SM para que tú y los demás pudieran ser libres, porque no me
importaba nada, excepto tu bienestar… si tú ya no sufrirías. No contaba con la
inteligencia de ChangMin y su manera de manipular a la gente… ¿Qué hicimos mal
en su educación, Boo?- bromeó el moreno con una sonrisa, siguiendo a
ChangMin en eso de creerse sus padres.- Y
también… también luché contra mi padre una vez más.
JaeJoong guardó silencio
esperando lo siguiente que YunHo tuviera que confiarle. No quería apresurarse,
no quería imaginarse qué era, pero su mente le daba muchas opciones.
- ¿Qué hiciste, YunHo?- fue su pregunta hecha en un murmullo, quería
saber, pero a la vez… no, tenía que saberlo.
- Mi padre movió sus influencias para mandarme al servicio militar… por
eso no supiste de mí en más de un año… estuve en Vietnam, en un vano intento de
hacerme “cambiar de opinión” con respecto a mis decisiones. Creí que mi padre
me conocería mejor, que sabría que cuando yo digo algo, cuando tomo mis
decisiones, es difícil que llegue a cambiarlas.- el moreno suspiró con algo
de pesadez.- Y no fue solamente eso lo
que hizo, mi padre creyó conveniente hacer algo más por salvar el apellido
Jung, e intentó… no, más bien lo hizo, me ha comprometido en matrimonio con una
chica de mi ciudad natal. Conocida de mi infancia e hija de un importante
comerciante de la ciudad, amigo de mi padre.- le explicó con una sonrisa un
tanto cohibida.
“¿Comprometido? ¿Entonces a esto ha vuelto? ¿A decirnos eso? ¿Qué se
casará?” La mente de JaeJoong estaba hecha un caos, quiso quitar la mano
del agarre de YunHo, pero su DongSaeng no estaba dispuesto a dejarlo ir
nuevamente.
- Ni siquiera ChangMin sabe esto… sólo JaeSoong… él fue a buscarme a GwanJu cuando el servicio
terminó.
¿JaeSoong sabía? ¿Y no le
había dicho nada? JaeJoong tendría que hablar muy seriamente con ese hermanito
suyo. Le había ocultado muchas cosas. Se suponía que él…
- Luché para regresar a ti sin ninguna atadura, JaeJoong… regresé por ti,
porque te amo.- fueron las palabras directas del moreno.
Y la mente del mayor se quedó
totalmente en blanco, sus pensamientos totalmente truncados. Por fin había
podido escuchar aquellas palabras de labios de YunHo y fue… fue como confirmar
algo que su corazón ya sabía, pero que su mente se negaba a aceptar hasta no
haberlo escuchado de los labios de aquel hombre.
JaeJoong sólo podía mirarlo
casi sin pestañear. Estaban ahí, hablando de sus sentimientos, de lo que YunHo
había hecho por él. JaeJoong se sintió morir cuando escuchó que el sacrificio
de YunHo había sido por él realmente.
“¿No crees que mereces una oportunidad de ser feliz? Deja de pensar en
el qué dirán, o en lo que sucederá, porque eso aun no ocurre… piensa que tienes
una oportunidad, arriésgate…”
Las palabras de su hermano
volvieron a su mente. YunHo era quien se había arriesgado más de los dos.
- Hablé con mi padre, le dije la verdad, le dije que amaba a otro chico,
que te amaba a ti. Que quería estar a tu lado, se opusiera o no, yo no iba a
dejarte. Nunca más. Incluso iba a luchar contra ti mismo si es necesario para
poder estar a tu lado…- pero sentía que aquello no sería necesario.
La mano de JaeJoong seguía
firmemente sujeta a la suya, el rostro del mayor denotaba más sorpresa que
enojo o repudio. YunHo estaba convencido de que sólo era cuestión de que Boo
admitiera sus sentimientos y podrían estar juntos por fin.
- No debiste… no debiste
hacerlo… te ha repudiado, tú… nuevamente has perdido a tu familia… YunHo, jamás
debiste hacerlo…- no le miraba al rostro. Y es que el castaño se sentía tan
culpable. Él había sido el motivo para un nuevo distanciamiento entre YunHo y
su padre.
- Porque te amo, porque siento que hemos desperdiciado mucho tiempo… yo…
no me amas ¿No es así?- JaeJoong no contestó, porque sabía que era mentirle
y él jamás había sido bueno con eso.- JaeJoong,
mírame… yo sé, algo me dice que sientes lo mismo por mí, que me amas realmente.-
continuó el moreno ante el silencio del mayor.- pero si no es así… si en realidad no sientes amor por mí y no es nada
más que un cariño de hermanos… o repudio… o lo que fuere…- le daba trabajo
pronunciar aquellas palabras.- mírame al
rostro y dímelo directamente… di que no me amas, que me odias, que no me
quieres a tu lado. Entonces volveré a GwanJu, le pediré perdón de rodillas a mi
padre y me casaré con esa chica.
JaeJoong sintió que su pecho
se partía ante esas palabras, no podía mirarle a los ojos, pero tampoco podía
decirle tal cosa, sería mentirse a sí mismo.
YunHo sabía que hacía mal en
hacer aquel ultimátum, porque eso era, pero no podía darse el lujo de seguir
perdiendo tiempo.
- Has perdido a tus padres de nuevo, por mi culpa… YunHo…
- Ellos eligieron su camino, fueron felices con sus decisiones, yo
también quiero ser feliz con las mías, Boo… quiero estar a tu lado, quiero
saber que cada día a partir de hoy…- respiró profundo, interrumpiéndose.- si en realidad quieres que me aleje de ti,
si en realidad quieres que regrese a mi familia, con mis padres… dime que no me
amas, dime que en realidad no sientes nada por mí y regresaré a casarme con
ella.- no era así, no iba con él hacer algo parecido. Ya había tomado la
decisión de permanecer al lado de su Boo aunque el sentimiento fuera recíproco
o no, pero quería escuchar de los labios de JaeJoong la verdad.
- Debes volver a ellos…- dijo en un murmullo casi inaudible, no podía
mirarle a la cara.
“Una oportunidad, sólo date una oportunidad” parecía gritarle su
corazón.
- No me importa el pasado, Boo…- dijo haciendo oídos sordos a esa
petición tan débil por parte de su niño.- y
quiero olvidarlo tanto como tú, quiero que miremos juntos al futuro, sigamos
como DBSK o no. Quiero estar contigo.
El pelicastaño levantó el
rostro para mirarle directamente a los ojos. En ellos sólo pudo ver amor,
esperanza, YunHo en verdad quería algo con él, en verdad deseaba compartir su
vida con él… y después de tantos años guardando ese sentimiento, no podía sentirse
más libre que en ese momento, cuando YunHo levantó su mentón y lentamente bajó
hasta cubrir sus labios con los suyos. Fue un beso lento, un beso que había
esperado demasiado tiempo para ser dado, un beso que abría el corazón y les
dejaba por fin ser, sentir como realmente eran.
- Te amo…- una frase a penas susurrada por el pelicastaño, una
lágrima rebelde que rodaba cuesta abajo en su mejilla. Ese dolor, esa soledad,
esas dudas fueron borradas con ese simple acto. Tal vez si YunHo no lo hubiese
besado en aquel momento, JaeJoong se hubiera armado de valor para pedirle que
se fuera, para pedirle que regresara a casa con sus padres y se casara, porque
así debería de ser, porque él mismo se sentía como si no fuera suficiente para
el moreno, porque sentía que de una u otra manera lo había traicionado al
pensar que había sido capaz de hacer cosas bajas y ruines para perjudicarlo…
Sin embargo, ese beso, esa
mirada, había acabado con su resistencia y había sido capaz solamente de decir
lo que su corazón gritaba en cada latido, lo que él sentía con cada
respiración.
- Y yo a ti, Boo, con toda mi alma…- volvió a besarlo, lentamente,
disfrutando de su sabor, de la textura de aquellos labios rojos que por fin le
pertenecían.- por un momento… por un
momento llegué a creer que te había perdido, por un momento pensé que en
realidad me pedirías que saliera de tu vida… y aun así… aun así te confieso que
no lo hubiera hecho, que me hubiera quedado a tu lado a pesar de todo.-
había acabado el beso para después apretar a su amor contra su pecho, besando
con ternura su frente.
JaeJoong sonrió, acariciando
la mejilla de YunHo con suavidad.
- Y yo no puedo estar más que agradecido por todo esto… Yo… YunHo, lo
siento…- pero antes que pudiera añadir algo más, un nuevo beso le silenció.
- Eres adictivo…- murmuró YunHo con una sonrisa contra sus labios.- o es que tienes ese efecto en mí.-
añadió en broma.- olvidemos el pasado.
Volvamos a comenzar… estamos juntos y eso no vamos a desperdiciarlo.
- Cofcof…- una tos fingida llegó a sus oídos, Micky les había
arruinado la atmósfera en aquel momento.
Y además de él, tres cabezas
más asomaban graciosamente desde el pasillo de las habitaciones, mirándolos con
curiosidad mientras sonreían.
- Perdón por interrumpir… sólo queríamos saber si… ¿Ya están juntos?-
preguntó el ratón con una sonrisa que a su SoulMate le dijo que no iba a
dejarlos en paz hasta que les dijeran.
- Oficialmente ¿Ya tengo Umma y Appa?- preguntó ChangMin uniéndose al
pelinegro.
- Oficialmente ¿Tengo cuñado?- completó JaeSoong, pero sintiendo en
su interior esa felicidad que su hermano también sentía, solamente quería
confirmar lo que ya sabía.
- Respondan, no nos dejen así.- pidió el delfín con un puchero.
YunHo miró a su Boo con una
sonrisa, mientras le sostenía la mano muy cerca de su corazón.
- ¿Tú qué dices, JaeJoong? ¿Oficialmente?- preguntó con una sonrisa
esperanzada.
- Oficialmente.- respondió con una sonrisa después de un momento.
- Entonces hicimos bien en pasar las cosas de YunHo a la habitación…-
declaró JaeSoong con una sonrisa.
- ¿Qué hicieron qué?- JaeJoong preguntó a la vez que su rostro se
cubría de un intenso color rojo.
- Y eso quiere decir que DBSK también regresará. ¿Viste JaeSoong?-
dijo YooChun ignorando la vergüenza de su SoulMate.
- ¿O es que aun no hablan de eso?- JunSu les miró con un poco de
miedo. Querían pensar que lo sucedido no había afectado su amistad como
pensaron.
- En realidad, no…- YunHo afirmó.
- No hay problema, tomen su tiempo. Como ya le dije a JJ, ustedes son mis
amigos, y primero, para mí, está el bienestar de ustedes y el de mi hermano,
por supuesto.- aclaró el gemelo con una sonrisa comprensiva.
- Pero es que no hay mucho qué pensar.- respondió JaeJoong con una
sonrisa para después girarse a mirar a su ahora pareja.- “Siempre juntos, siempre TVXQ” ¿Recuerdas?
- “Siempre juntos, siempre TVXQ”- respondió YunHo.
- ¿Entonces…?- preguntó ChangMin con emoción en la voz.
Woooo El inconciente traicionó a nuestro Jae y jugo rudo jajajja vayaaa sueñooo ya se me hacia rarooo jiji incluso Su hermano se alarmo. Ooh y luego Yooochun que le costaba aguantar curiocidad tantito a nooo tenia que arruinar el momento YunJae que tanto esperaba... jajajaj ni como evitar imaginar a esos cuatro acarreando los tiliches de Jae y el YuhJae con su asunto ni cuenta se dieron jajajaj¡¡ pero amee a mi Raton por pucheroso y dormilón. Me encanto este cap. 고마와요¡¡¡
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