Capítulo 5. Deseo… saber
Advertencia: Lemon
El pelinegro se paseaba de un
lado a otro de la sala, como delfín en un tanque de agua (N.A. XD). Pasaban más
de las 12 de la noche, según el horario de Tokio, y él que no se había
aparecido. La lluvia ya estaba cayendo copiosamente, con rayos y truenos cayendo
cada dos por tres, ya estaría en su habitación durmiendo, debido al cansancio
extremo por las prácticas de la coreografía de su single próximo a estrenar
como solista, pero él había dicho que iría y aunque así fuera a las 5 de la
mañana, sabía que llegaría.
El timbre sonó
insistentemente, con aquella forma tan peculiar que él tenía para hacerlo,
causando con ello que su corazón latiera desbocado. Contestó el interfón.
- ¿Sí, quién es?- preguntó con su voz delgada en un entendible
japonés.
- Abre la puerta, está lloviendo a cántaros…- le contestaron en
coreano por el chico que esperaba afuera, como si no supiera que afuera llovía.
- Te lo mereces por hacerme esperar tanto…- dijo colgando para
accionar el dispositivo automático de la entrada del edificio.- si no te quisiera tanto, maldito ratón.-
murmuró para sí, haciendo un puchero.
No tardaron en tocar a la
puerta con insistencia, el joven respiró profundamente. Era hora de sonreír, de
mirar a la cara al único hombre, a la única persona que había amado realmente
en toda su vida, pero era verdad que él, Kim JunSu, estaba enamorado,
perdidamente enamorado de uno de sus compañeros de grupo, Park YooChun.
- ¡Maldita sea, YooChun! Mira la hora en la que te apareces.- le
reclamó abriendo la puerta.
- ¡Cállate ya, Delfín nalgón! Te advertí que no iba a llegar pronto por
las grabaciones. Sabes que un drama te lleva la mayor parte de tu tiempo.-
se quejó Micky sacudiéndose las gotas de agua de su largo cabello castaño
oscuro para después quitarse la gabardina que lo cubría.
Había tenido que utilizar un
taxi para llegar al departamento de JunSu, para que así nadie pudiera
reconocerlo. Colgaba su prenda en un perchero cuando, de repente, una toalla le
golpeó en el rostro.
- Debería dejar que adquirieras una gripe marca diablo…- dijo
girándose para ir a la cocina, pero sintió que unos fuertes brazos rodearon su
cintura y el contacto de unos suaves labios contra su cuello.- Yoo… Chun.- murmuró suavemente ante la
sensación que recorrió su piel ante el tibio roce.
- Lo lamento, delfincito… no pude escaparme antes... no sabes cuánta
falta me hiciste hoy.- susurró contra su oído antes de morder con suavidad
el lóbulo de su oreja.
- Eres un tonto, Chunnie…- le reclamó el joven con un puchero antes
de girarse para buscar esos carnosos labios y depositar un apasionado beso en
ellos.
Seis meses llevaban de
relación, casi la mitad del tiempo que llevaban separados de sus amigos. Y es
que habían decidido intentarlo después de tanto tiempo, no por temor al qué
dirán, sino por miedo a ellos mismos y a lo que sentían, porque tal vez JunSu
ya tenía muy asumido que le gustaba un hombre y que ese hombre era uno de sus
mejores amigos, pero aún le asustaba la intensidad de los sentimientos y las
sensaciones que despertaba en su cuerpo el mínimo roce que tuviera con él. Por
su lado, YooChun, “el arma oculta” de DBSK, quien con un solo “Baby” salido con
aquel tono sexoso que siempre utilizaba y podía tener a sus pies a cuanta mujer
se propusiera, se le hizo más que
difícil y casi imposible admitir sus sentimientos hacia JunSu, sobre todo, el
hecho de tener una “relación formal” porque al fin y al cabo, al ratón aún le
dolía y le perseguía su tortuoso pasado.
- YooChun… espera…- gimió ante el contacto de sus labios por su
cuello, intentando detenerlo, pero sin la suficiente convicción para hacerlo. YooChun
lo sabía.
Los botones fueron cediendo
lentamente, uno a uno, conforme los labios de YooChun avanzaban… o más bien
descendían por su pecho, hasta que en su camino brotó una sonrosada
protuberancia, la cual no dudó en saborear lentamente con sus labios,
succionando, mordisqueando hasta dejarla totalmente dura.
La voz de JunSu llegaba a sus
oídos en forma de suaves quejiditos de placer, hasta que por fin se pudo
deshacer de aquella molesta camisa negra que no le dejaba disfrutar de la
aterciopelada piel de su pareja. Las manos de JunSu tampoco se quedaban quietas,
enredándose en su cabello o acariciando con urgencia su espalda, no sabiendo si
instarlo a continuar o hacer que se detenga. Buscaba la manera de sacar aquella
estorbosa camisa gris de manga larga que YooChun llevaba puesta y que había
conservado del vestuario de su personaje. Él mismo se abrió los puños de la
camisa para ayudar a su delfín en la tediosa labor que él ya había comenzado
sobre el delicado cuerpo que tenía entre sus brazos.
Lentamente fue guiándolo hacia
el sofá que les recibió entre sus cómodos cojines, el mayor sentado
cómodamente, mientras sostenía a un sonrojado JunSu entre sus brazos, sentado a
horcajadas sobre él. No pudo contener la tentación de probar de nuevo aquellos
dulces labios que se entreabrían, buscando aire para respirar. La lengua de YooChun
se coló entre sus carnosos pliegues, degustando con gula aquella tierna
cavidad, ambos disfrutaban de las caricias de sus labios en los del otro. Los
labios del mayor se deslizaron nuevamente hacia el cuello de su amante,
buscando aquel punto en el cual, JunSu no podía dejar de gemir, mientras sus
manos traviesas jugaban ya con el cinturón que ajustaba el pantalón del ahora
pelinegro, buscando entrar, tocar esa suave piel y encontrar lo que tanto
placer le daba.
Cuando sintió el roce de los
dedos de su amante por encima de su pantalón sobre ese bulto que ya se había
comenzado a formar, muestra de la excitación de la cual Park YooChun le estaba
haciendo víctima, JunSu no pudo evitar dar un suave gemido de placer.
- Chunnie, yo… Ahh!...- no pudo seguir hablando, pues al fin, su amor
había podido vencer la resistencia que ofrecía el zipper del pantalón, entrando
a través de la tela y rozando el miembro erecto de su pequeño por encima de la
ropa interior.
- Estás húmedo, Su…- le murmuró al oído mientras sus dedos se
encargaban de brindarle un lento masaje de arriba hacia abajo.
JunSu sintió cómo una
corriente eléctrica le recorría la espalda al sentir el cálido aliento de YooChun
chocar contra su piel.
- Ra… ratón travieso…- dijo cuando logró reunir el suficiente
aliento.
- Sólo contigo mi delfín…- respondió con una de sus sonrisas antes de
tomar una de las tetillas de JunSu con sus labios.
Los gemidos y las caricias de JunSu
por su piel también lo hacían presa de la más grande excitación. Sentía su
miembro latir, atrapado entre esas telas que le impedían el contacto directo
con la piel de su pareja.
JunSu lo tomó por sorpresa al
tomarlo por sus hombros y empujarlo lentamente sobre el sofá, deslizando las
palmas de sus manos por el pecho bien formado de su pareja, mientras el ratón
terminaba de abrir aquel estorboso pantalón para por fin deshacerse de él con
ayuda del delfín que levantó las caderas para que la prenda fuera sacada por
fin de su cuerpo.
El cuerpo de Xiah brillaba
bajo la luz dorada de la lámpara que se encontraba en una mesita cercana,
cubierto por una fina capa de sudor. Micky no pudo evitar un gemido de placer
al verlo así de excitado.
- Chunnie… te… necesito.- murmuró entrecortadamente al ver en los
ojos de su pareja aquel brillo de deseo que tan bien conocía.
- Y yo a ti…- respondió al momento que tomaba el miembro del menor
parea empezar a masturbarlo con un movimiento rápido, sintiendo cómo de la
punta escurría ya ese líquido transparente, muestra del punto de excitación en
el que su pareja se encuentra.
El delfín detuvo sus
movimientos con una mano, para luego abrir el pantalón de YooChun y sacar su
excitado miembro.
- No… te necesito… ahora…-
señaló Xiah con voz cargada de deseo, masturbando él ahora a YooChun,
buscando prepararlo, porque ya no soportaba más un segundo sin él, porque
aquellos días separados por sus actividades individuales, habían sido mortales
para él.
Xiah se acomodó de nuevo de
tal manera que la punta del miembro de YooChun rozaba con su entrada.
- Espera… espera, amor… debemos… debo prepararte…- murmuró con un
poco de preocupación en su voz sensual.
JunSu sonrió ante la
consideración por parte de su ratón, pero no soportaba un segundo más estar sin
él, por lo que se dejó caer sobre la hombría despierta de YooChun, recibiéndola
en su interior completamente de un solo movimiento. El delfín se mordía su
labio inferior, tratando de acallar aquel gemido de dolor que quiso escapar de
su garganta y es que a pesar de no ser la primera (y esperaba que no la última)
vez que recibía a su Chunnie, aún no podía acostumbrarse a aquella invasión que
al final resultaba tan deliciosa y placentera.
YooChun por su parte gimió
sonoramente a la vez que aferraba con fuerza las caderas de Su, disfrutando de
la deliciosa presión que las paredes interiores de su niño ejercían sobre su
miembro. Le dolía, había esperado demasiado para estar dentro de JunSu, pero no
cambiaría por nada aquel momento,
aquellas deliciosas sensaciones que le recorrían.
Después de eternos segundos,
esperando que su cuerpo se acostumbrara a YooChun, se sintió listo para empezar
a mover lentamente sus caderas, primero subiendo y bajando, después aumentando
un poco la velocidad y moviendo la
cadera en forma circular, sabiendo que eso hacía delirar de placer a su chico
que yacía bajo él.
YooChun también empezó a
moverse, profundizando cada vez más sus embestidas, sujetando firmemente las
caderas de JunSu, ayudándolo con sus movimientos, haciendo que sus cuerpos se
unan cada vez más. Sentía su piel arder, su respiración entrecortada al tiempo
que su garganta sólo podía emitir gemidos, casi gritos de placer conforme se
iba acercando el momento cumbre. Y quería que su niño sintiera lo mismo que él,
pero mil veces más.
JunSu apoyaba las manos en el
pecho de su pareja, pero sus dedos traviesos jugaban con sus tetillas,
estimulándolo más. Fue entonces que la mano de YooChun se apoderó nuevamente de
su miembro y esa deliciosa corriente eléctrica se intensificó aún más.
Cada movimiento, cada roce,
los llevaba a rozar el cielo con las puntas de sus dedos, pero querían,
deseaban que aquello se intensificara y ambos aumentaron su velocidad.
- Ya… ya… Chun… Aaaahhhhiii.- Gemía una y otra vez, cuando el miembro
de YooChun tocaba ese punto en su interior que lo elevaba cada vez más al
paraíso.
- ¿Do
you like it, baby? ¿Do you?- le preguntaba con ese tono ronco que adquiría
su voz en esos momentos de absoluto placer.
Una, dos embestidas más y JunSu
no soportó tanto placer, acabó derramándose en la mano, su propio vientre y
parte del pecho de su amante dando un grito de completo placer. YooChun no
tardó mucho, pues al sentir aquella estrecha cavidad contraerse aún más a su
alrededor, no pudo soportar más y después de un par de embestidas, acabó
llenando el interior de su precioso niño con su esencia.
JunSu cayó rendido entre sus
brazos, sonriendo con su respiración entrecortada cuando los brazos de YooChun
le rodearon y le acariciaban con parsimonia la espalda y los costados.
- Ahora sé porque te gusta tanto este sofá.- murmuró el pequeño en
broma, recordando que YooChun le había convencido de comprar aquel juego de
sala, su pareja sólo respondió con una profunda risa.
Xiah se sentía protegido y
amado entre esos fuertes brazos que lo arropaban y aunque afuera la lluvia siguiera tan fuerte como si el
cielo fuese a caerse en pedazos, no le importaba si podía estar por siempre así
con YooChun. Y pensando en eso fue quedándose dormido.
El sol brillaba ya cuando JunSu
abrió los ojos, YooChun seguía dormido ni siquiera se habían pasado a la cama.
El delfín se levantó lo más suavemente que pudo dejando dormir a su chico.
Buscó una prenda con la cual cubrirse y la primera que encontró fue la camisa
color gris de YooChun, la cual, sin pensarlo mucho se puso, para luego
dirigirse a la cocina, poner la cafetera y empezar a preparar un desayuno
ligero, ambos tenían que irse ya a sus sets de grabación.
YooChun despertó minutos después, atraído por
el olor del café recién hecho. Entró a la cocina, tomando por sorpresa a JunSu,
lo rodeó con sus brazos por la cintura.
- Buenos días.- murmuró dándole un beso en el cuello.
JunSu pudo sentir que, aunque
se había acomodado la ropa, aún no se cerraba el pantalón.
- Buenos días, ratón pervertido…- dijo con un estremecimiento.
- Mira quién habla…- le contestó cuando adentró su mano por los
pliegues de su camisa, encontrando la piel desnuda de su pareja.
- Oye…- se quejó en broma alejando aquella mano.- si sigues así me cortaré.- le advirtió
cuando le señaló la tabla para picar y las frutas que estaba rebanando con un
pequeño cuchillo.
- De acuerdo.- besó su mejilla y tomó un par de rebanadas de manzana
para luego pararse junto a Su apoyado en la repisa.
JunSu siguió picando las
frutas para el desayuno, YooChun lo observaba, sabía que su niño algo tenía.
- Hablé con JaeJoong-Hyung…- dijo con calma.
- ¿Y qué paso? ¿Cómo están YunHo y ChangMin?- preguntó Chunnie con
una sonrisa.
- No era él…- YooChun le miró extrañado, como diciéndole
“explícate”.- la persona que estaba con YunHo
en el aeropuerto no era Hyung.- le explicó.- Él estaba grabando el drama en ese momento, era imposible que estuviera
en el aeropuerto de Seúl a la vez, Chun.- aclaró.
- Pero… ese tipo… era idéntico…- observó YooChun.
- Lo sé…- JunSu dejó el cuchillo a un lado y se giró para mirar a su
pareja.- lo único que pudimos concretar
Hyung y yo es que…es un impostor mandado por la SM. Tan es así que Jae-Hyung ya
habló con su abogado. El mío me llamó ayer por la tarde, así que no dudo que el
tuyo se comunique pronto.- le explicó.
- ¿YunHo-ah… lo sabrá?- se preguntó con preocupación.
- ¿Crees que haya sido capaz de prestarse a algo así?- JunSu sentía
que conocía lo suficiente a su líder para saber que primero se cortaba las
manos o se sacaba los ojos antes de colaborar en algo semejante.
- No lo sé, Su… antes creía conocerlo.- JunSu se abrazó a él,
rodeando su cintura con sus brazos.- cuando
se retractó de poner la demanda con nosotros y junto con ChangMin se quedó en
la SM para negociar un mejor contrato, te juro que entonces lo desconocí. No
pensé que nos fuera a traicionar… que nos fueran a traicionar así.
JunSu pegó su cabeza a su
pecho, escuchando el ritmo desacompasado de su corazón, mezcla de dolor y
decepción.
- YunHo y ChangMin debieron tener razones muy fuertes para no hacerlo…
siempre he querido preguntarles, saber… ese maldito convenio de
confidencialidad que nos hicieron firmar… ¡lo odio! No podemos ni tener un
ligero acercamiento con ellos, me parece la cosa más exagerada del mundo.-
se quejó el menor.
- JaeJoong-ah, yo… todos los que saben del proceso quieren saber esas
razones, Susu…- dijo YooChun aferrando con un poco más de fuerza la cintura
del pequeño.- pero creo que el
protagónico de “This is it” fue más fuerte que nuestra amistad.- añadió con
amargura.
Esto fue...Oooohhhh Dioooos miooooo¡¡ Una ida al cielo woooo Amooo el Yoosu romance lemooonoso y este fue hermoooos, no puedo creer que sea mala ahora y solo sea este el que tendremis en el fic(hace un puchero marca lloraras(¡.¡)Como que me encanta que tomes hechos reales ocurridas entre ellos porque de da realismo a la historia. Chunnie en muchas ocaciones se mostro agradecido con los chicos en especial con Yunho por ser el lider que era pir ser el pilar de los 5 diciendo que no creina que hubueran hecho mejor elccion como lider que Yunho Hyung. A finales del 2014, si no me equivoco expreso sus deseos de reunirse con los 2TVXQ a beber y lo que triste para mi fue que Dijera que El odio hacia ellos ya no existia. pero sernti alivio porque son ellos mis Dioces quienes no se pueden ver asi, su corazon esta añorando volver a estar juntos. Lo siento pero tratandoce de Fics como este no puedo evitar sacar mi dolor por su separación, y dejar de decir lo que la autora saca de ese sentimiento. En tu caso eres realmente buena engarsando reslidad con ficción Gracias (>.-)
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