lunes, 28 de enero de 2013

Capítulo Especial 1.




Capítulo Especial 1. Feeling Something Weird and Warm (¿SunMin?)





ChangMin dejó aparcado su automóvil en el estacionamiento subterráneo de aquel edificio de departamentos tan exclusivo de Seoul. Suspiró con algo de pesadez cuando subió directo al ascensor para llegar al piso de su Hyung.

YunHo lo había llamado aquella mañana temprano, antes de iniciar cualquier tipo de actividad, para hablar sobre la contrademanda que había caído sobre el JYJ. No sabían cuál había sido a ciencia cierta el argumento que utilizaron los abogados de SM esta vez. Querían creer que no era algo que pudiera ser perjudicial para ellos, querían creer que es una treta más para intentar retenerlos… pero algo le decía a ChangMin  que debían preocuparse y mucho.

El sonido del ascensor avisándole haber llegado a su destino lo sacó de sus pensamientos. Salió del elevador solamente para encararse con quien menos quería ver aquel día.

- Good Morning, ChangMin-Ssi.- Le saludó mientras terminaba de subir las escaleras.

YunHo vivía en un piso bastante alto. No creía que el chico pudiera ser capaz de subir y bajar corriendo esa distancia y parecer como si nada, pero a simple vista era obvio que no era lo único que había hecho. El pelinegro lucía cansado y bastante sudado a pesar de que la temperatura ambiente no era calurosa.

- AnniongHaSeIo, JaeSun-ah.- le saludó a su vez.

El mayor se quitó los audífonos de su reproductor y le sonrió al moreno.

- ¿Tan temprano?

- Tenemos cosas que arreglar…- dijo sin justificarse más. No quería dar explicaciones. No pensaba que JaeSun se quedaría el tiempo suficiente para inmiscuirse en los problemas de su hermano. Era mejor así.

El mayor sonrió. Sabía ahora por YunHo que las cosas entre ellos, su hermano y sus demás compañeros de grupo, estaban más que complicadas. SM ENT era una empresa que no mediría las consecuencias al momento de intentar retener a una de sus minas de oro. TVXQ era una de ellas y, por lo que había podido apreciar, de las más grandes.

JaeSun frunció el ceño con algo de molestia. “Cuando eres un extraño interviniendo en una situación cotidiana para otras personas, te das cuenta de muchos detalles” se repitió mentalmente como si fuera un mantra. Y es que el pelinegro intuía que ChangMin no se había quedado en la SM por “amor a la camiseta”, sino más bien por amor a cierta persona.

- Tienes muchas cosas pendientes, no solamente la demanda.- dijo en un murmullo que claramente pudo ser escuchado por ChangMin mientras esperaban a que YunHo les abriera la puerta.

- ¿Qué Insinúas?- el menor le miró seriamente, pero antes de que pudiera insistir en una respuesta, porque el mayor se veía con pocas ganas de emitir opinión alguna, la puerta se abrió dejando ver a un serio Jung YunHo ante ellos.

- Si me permiten… necesito una ducha.- se disculpó el gemelo dejando a los dos más jóvenes a solas para que pudieran hablar.

“Es más que obvio que lo amas” se dijo el pelinegro con una sonrisa triste en el rostro al ver cómo la cara de ChangMin cambiaba drásticamente al ver a su Hyung parado frente a él. Era como si la vida le volviera al cuerpo y la mirada le cambiaba totalmente. Y aquello le parecía tan… un suspiro escapó de entre sus labios. No quería pensar qué era eso que sentía por el más joven, ni siquiera quería imaginárselo.

Se metió a la habitación que su anfitrión le había asignado, para recoger algo de ropa antes de ir a ducharse. Se sentía con una angustia en el pecho, es decir, cada vez que pensaba en ChangMin, algo le dolía. Era inexplicable el porqué había desarrollado aquello. Veía la tristeza en sus ojos, la manera en la que el más joven procuraba a su líder, la manera en la que siempre estaba a su lado, incluso que se hubiera quedado en la compañía, en vez de demandar con el resto de sus compañeros, dejándolo solo en aquel lugar. El amor que profesaba ChangMin era un amor no correspondido, un amor que hería en vez de proteger el alma del portador, pues se había sacrificado por su amigo, por su amor, eso hablaba de lo que sentía el chico por YunHo y también hablaba de lo mucho que amaba YunHo a JaeJoong, a tal grado de estar ciego a los sentimientos del otro chico por él.

El gemelo se metió a la ducha y dejó que el agua cayera sobre sus doloridos músculos, pero sus pensamientos no pudieron ser enfriados por el fresco líquido.

A lo largo de toda su vida no había sentido nada similar por nadie, pero la desolación que por segundos parecía dominar la mirada castaña de ChangMin le hacía desear protegerlo de todo, le hacía desear por un momento tomarlo en sus brazos y no dejar que nadie, ni siquiera Jung YunHo, le hiriera.

Apoyó las dos manos en la pared de la ducha, mientras pensaba en todo aquello. Cerró sus ojos negros con fuerza, a la vez que aporreaba un puño contra los ladrillos color crema que cubrían los muros ¿Acaso sería esa conexión con los sentimientos de su hermano lo que le hacía desear aquello? ChangMin había explicado aquella extraña comunicación entre gemelos ¿Sería verdad? Porque nada más explicaría esas sensaciones que tenía junto a él, nada explicaría ese sentimiento cálido que nace en él al mirarlo, al escuchar su voz, esas ganas de querer protegerlo. Porque seguramente JaeJoong pensaría en ambos, sentiría angustia por los dos compañeros de grupo que había dejado atrás.

Terminó el baño después de un rato más en el que su mente solamente giraba en el mismo pensamiento, en la misma persona. Se vistió con un pantalón deportivo, sus zapatillas de correr y una chaqueta negra, sin mangas y con capucha. Debía distraerse para no pensar en todas esas cosas y nada mejor que salir un rato a recorrer Seoul, claro, cubriéndose lo suficiente para no atraer la atención sobre él. Cosa prácticamente imposible.

ChangMin y YunHo seguían hablando en la sala. YunHo tenía en la mano en el teléfono, discutía con alguien.

- No me importa si está en junta con el mismo Lee Myung Bak**, pon a Lee Soo Man al teléfono ahora, Young Min Ae.- pidió el moreno con un gesto de enojo en su rostro.- ¿Dos días? ¿Nos recibirán en dos días? ¡Maldita sea, que lo pongas al teléfono!- volvió a exigir, pero al parecer la respuesta volvía a ser la misma.- ¡Al demonio!- gritó estrellando el auricular contra su base.- Está tan ocupado que nos atenderá en dos días… ¡Dos días, ChangMin! La contra demanda avanzará en esos dos días y ni siquiera sabemos el truco que ellos están utilizando para perjudicarlos.

- Tranquilo, YunHo-ah… nada ganamos con enfadarnos… el que se enoja pierde, ¿Recuerdas?- el menor habló lo más calmado que pudo, pero sabía que si esa contrademanda lograba ser aceptada por un juez, los muchachos se las verían en aprietos para salir avantes y el sacrificio de ellos dos quedaría en vano.

- Lo siento… estoy tan…- soltó un bufido de frustración.- Lee SooMan es una maldita rata embustera, puede hacer lo que sea en contra de ellos, sólo por perjudicarlos, sólo por retrasar un poco más la demanda y su liberación.

- Confíen en ellos…- se dejó escuchar la voz de JaeSun, quien había escuchado todo al llegar por el pasillo de las habitaciones.- Sólo confíen en ellos. Son fuertes, podrán con lo que les pongan en contra. No se preocupen, por algo están en dónde están.

- JaeSun… no entiendes… ese desgraciado puede hacer cualquier cosa para retenerlos, no se detendrá hasta tenerlos de nuevo bajo su control…

- Como a ustedes…- les dijo el pelinegro con una sonrisa triste.- Déjenles defenderse por sí mismos, ellos podrán… algo habrán aprendido de ti, YunHo.- le respondió mientras tomaba los lentes oscuros que se había acostumbrado a utilizar en aquellos días y se colocaba la capucha de la chaqueta sobre la cabeza.

- ¿Saldrás ahora?- preguntó el moreno con extrañeza.

“Es mejor que quedarme aquí y ver cómo le destrozas el corazón a ChangMin con tu preocupación y devoción hacia mi hermano” quiso decir JaeSun, pero únicamente se dedicó a asentir con un  movimiento de cabeza.

La desolación que veía en los ojos del más alto le dolía en lo más profundo de su ser. Ese sentimiento volvía con más fuerza. Quería tomar a YunHo por el cuello y hacerle ver que el menor estaba ahí por él , que estaba ahí para él, pero el corazón de YunHo ya tenía dueño, aunque éste no supiera que así era, aunque este momento estuviera separado de él, aunque en aquellos momentos se sintiera traicionado por él. YunHo amaba a JaeJoong con toda su alma y nada haría que su corazón lo olvidara, de eso estaba seguro al cien por ciento.

“¿Acaso no puedes ver, ChangMin, que sólo vive por y para él?” quiso gritarle al menor en ese momento. “Date cuenta, él no va a amarte.”

Pero únicamente se limitó a tomar su mochila para salir del departamento.

- Les veo en la noche. Suerte con lo de localizar a Lee Soo Man.- les deseó antes de atravesar la puerta y dejar a los menores solos, sin esperar ninguna respuesta de ambos.

Y ese silencio por parte de Max fue lo que más le llegó, porque sabía que nunca dejaría de ser “El hermano gemelo de JaeJoong-Hyung”, porque nunca dejaría de ser aquel que le recordara a persona que le había quitado al amor de su vida, porque nunca lo vería de otra manera…

Y aquello… aquello dolía de verdad.

~°~°~°~°~

El dolor físico era soportable. El labio partido y aquel moretón en una mejilla pronto sanarían. Lo había sentido. El día anterior había reflejado no sólo su propio enojo, sino la ira de su hermano mayor y todo había acabado de la peor manera.

¿Arrepentimiento? Tal vez, pero lo que más le dolía era la expresión de dolor en los ojos de sus DongSaengs. YunHo sabiendo que probablemente ahora era el objeto del odio de JaeJoong, contrario a lo que quería ser para el mayor. ChangMin sufriendo silenciosamente por los sentimientos no correspondidos hacia su líder.

“¡Maldita sea!” se dejó caer en el sofá de la sala en el departamento de YunHo. Los chicos no tardarían en entrar por esa puerta. Sólo debía despedirse. Al fin y al cabo, había cumplido por lo que había ido a Corea desde un principio, conocer a su hermano, aunque las cosas no habían sucedido tal y como las planearan.

Respiró profundamente. Aún recordaba perfectamente el rostro de ChangMin el día anterior, antes del encuentro con JaeJoong y los demás. Su mirada perdida, parecía dejarle que ver que su corazón había sido roto en mil pedazos ¿Acaso le había dicho ya a YunHo sus sentimientos? Por lógica, el moreno seguramente le habrá rechazado ¿Pero él que podría hacer? De cualquier manera sólo era un extraño que pronto desaparecería de su vida en unas cuantas horas. ChangMin seguramente se volvería a sumir en su soledad, mientras él…

mamoreru to negatta
(Ese sentimiento por el que rogué)
kimochi wa ai wo
(que podía proteger)
oshitsuketa dake kana
(¿cómo podría solamente apartarlo?)
kimi no kokoro ga tojiteku
(Tú corazón se está cerrando)
sore sae mo kizukazu ni
(Y ni siquiera te das cuenta)

La letra de esa canción volvía a su mente…

Lovin' you
(amandote)
itsumade mo tsuzuiteru
(Seguiría por siempre)
Lovin' you
(Amándote)
yume wo miteta
(Tuve un Sueño)
Lovin' you
(Amándote)
donna hi mo kawarazu ni
(Cada día sin cambiar)
Lovin' you
(Amándote)
kagayaite itayo
(Brillabas para mí)

¿Acaso su corazón había enloquecido? ChangMin jamás le haría caso a pesar de la desilusión que Jung YunHo le hiciera vivir ¿Por qué entonces se había fijado en él? ¿Por qué había dejado que su estúpido y rebelde corazón cayera en lo mismo que el menor estaba viviendo? Un amor no correspondido.

“¿Podré ser como tú y conformarme sólo con tu amistad?” se preguntó cubriéndose los ojos con ambas manos.

La puerta se abrió y los dos menores entraron al departamento con gestos de cansancio y tristeza en sus rostros. Únicamente ChangMin se sentó junto a él en el sofá de la sala, YunHo se estiró antes de hablar.

- Voy a tomar una ducha. En seguida regreso.- dijo en un tono bajo de voz.

Había sido un pésimo día seguramente. Y él… era hora de despedirse.

- Te ves raro estando triste.- le dijo al menor sin mirarlo, solamente tenía el rostro levantado hacia el techo, como si ese lugar tuviera algo interesante que mostrarle.- te ves mejor con una de tus sonrisas irónicas.- y esa era la verdad para él. Porque prefería verlo sonreírle así que con esa actitud depresiva.

- Tú te verías mejor sin ese moretón y sin el labio partido, pero yo no he hecho mención de eso.- le contestó algo cortante.- a pesar de tener rostro de niña, ambos tienen la mano muy pesada.- reconoció el pelinegro.

ChangMin estaba en ese momento en un estado emocional bastante complicado, como para que Andreé viniese a echarle más leña al fuego.

- Tendré cara de chica, pero no parezco perro apaleado que pronto empezará a llorar por los rincones en cualquier momento.- su trato aún no le brindaba la confianza con la que en ese momento le estaba hablando, pero lo pasaría por alto. Algún día se disculparía por eso.

- Tú qué sabes.- le respondió con dureza.

- No soy ciego. Tu relación con YunHo-Ssi ha cambiado ¿Te rechazó, no es cierto?- preguntó directamente. Él nunca había sido un hombre con tacto, pero jamás había sido tan directo.

- No te entremetas.- se levantó del sofá para darle la espalda.

- Creí que te gustaría hablarlo con alguien. Las penas son más llevaderas cuando son compartidas.- “Mentira, sólo quiero que te des cuenta de que estoy aquí” se contradijo mentalmente.- pero tienes razón.- añadió.- sólo soy un extraño que saldrá de tu vida dentro de unas horas.

- ¿Te vas?- ChangMin giró para mirarlo, sorprendido por aquella respuesta.

- He reservado ya el boleto. Regreso a donde pertenezco en realidad.- El mayor se levantó del sofá y se acercó a él.- Tal vez no quieras escuchar esto y de mí mucho menos…- “Pues soy la viva imagen de quien, en estos momentos, debes odiar más que a nadie en este mundo” mas ninguna palabra salió de sus labios, excepto…- ¿No crees que tal vez fue lo mejor?- recibió en respuesta una mirada prácticamente asesina por parte de ChoiKang.- Las personas merecen tener a alguien que los ame tan libre y entregadamente como ellas pueden amar a cambio. Si la persona que es objeto de tu amor te ha dejado claro que no tienes oportunidad alguna con ella, guarda ese amor rechazado en tu corazón con celo, con egoísmo. Así, el día que el amor te encuentre lo podrás entregar con libertad. Porque, recuerda una cosa, el amor nunca se busca, él te encuentra…- “como me ha sucedido contigo.” Y no pudo externar lo último.

Un silencio pesado cayó entre ambos. ChangMin únicamente le miraba fijamente.

- Iré a preparar mis cosas.- murmuró el gemelo, no pudiendo soportar más ese silencio por parte del menor.

ChangMin, cuando le vio retirarse con rumbo a su habitación, sonrió.

- “El Amor no te busca, él te encuentra”… sí, tal vez tengas razón.- murmuró en respuesta. Tal vez sintiéndose listo para dejarlo ir.



MENÚ

1 comentario:

  1. Nooooo noooo te vayas sin decirselo Andreee. Te lo pidooo(♡.♡) ChangMin d debe saber que ha robado el corazón de alguien que no soporta verlo sufrir.

    ResponderEliminar