My Sexy JaeBoo
Autora: Jung Kim SenSsi
Extensión: One Shot (1254 palabras
según el procesador de textos)
Couple: YunJae
Género: Romántico
Advertencias: Mpreg
Clasificación: PG-13
Disclaimer: DBSK (los cinco ¬¬) No me
pertenecen… DAMN IT!!!!!,
Resumen: Continuación de mi drabble My
Sexy Boo
~°~°~°~°~
El
pelicastaño miró el desastre en su habitación. Un suspiro pesado escapó de sus
labios, mientras observaba detenidamente cada prenda de vestir que tenía
desperdigadas por la cama. Su guardarropa se había vuelto totalmente
inservible. Levantó aquella camisa gris con un escote en “V” muy revelador y
suspiró.
“Ya nada volverá a ser como antes…”
pensó mordiéndose el labio inferior y sintiendo que las lágrimas querían
aflorar por sus ojos.
Dejó
caer la prenda junto al resto de las otras en la cama, haciendo un ligero
puchero, antes de mirarse en ese espejo de cuerpo completo que estaba enfrente
de él. Se miró de pies a cabeza. El
enorme suéter color azul que llevaba ahora, no dejaba ver ninguna de sus
formas, el pantalón que vestía, ahora le quedaba ancho de las piernas. Inclinó
la cabeza hacia un lado, preguntándose por qué no podía verse así, pero… cambió
su posición y se puso de perfil frente al espejo.
La
imagen que se reflejaba en él era tan diferente a la de sólo cuatro meses
atrás… cuando lo supo, a penas y había sido una ligera hinchazón en su vientre,
pero ahora…
Puso
su mano derecha encima de su vientre y la izquierda debajo, haciendo que la
ropa delineara por completo su enorme
vientre de siete meses de gestación, y toda aquella frustración que
sintió se fue por el desagüe. No podía, ni debía enfadarse, no con la cosa más
hermosa que a él le hubiera pasado jamás.
-
JiYool-ah… Umma tendrá que comprarse
ropa nueva…- murmura con una sonrisa acariciando su pancita y sintiendo un
suave movimiento que para él era una respuesta a esa frase que acababa de
decir.
Porque
sí, su bebé era una niña, tal y como YunHo había querido siempre.
-
Cuando nazcas, acompañarás a Umma de
compras ¿nee, baby?- vuelve a preguntar y sintiendo aquel movimiento de
nuevo, como si el bebé en realidad estuviera respondiendo.- JiYool-ah…
bebé… no, amor…- pidió sintiendo que la bebé pateaba con fuerza hacia una
de sus costillas, mientras se acomodaba mejor, antojándosele poner su cabecita
en cierto lugar suave y cómodo que no resultó ser otra cosa que la vejiga de su
Umma.- ¡Oh, No!- el pelicastaño se
quejó cuándo hizo todo lo posible para llegar hasta el baño, que aunque estaba
a escasos dos metros de distancia, era una proeza tan difícil de cumplir debido
a la imperiosa necesidad de orinar que le había generado la presión de la
cabecita de su bebé en su vejiga.
JaeJoong
llegó a duras penas al baño, para toparse con que apenas y salió un pequeño
chorrito cuando estuvo frente al inodoro. Siempre que JiYool se movía, ocurría
lo mismo.
El
joven regreso a su habitación, decidiéndose a irse hacia la cama y haciendo a
un lado toda la ropa que había dejado ahí, se recostó, sintiendo un pequeño
calambre en la espalda, por lo que puso una almohada tras él y otra bajo sus
pies que en ese momento en que no llevaba zapatos, podía notar lo grandes que
estaban debido a la hinchazón por retención de líquidos que estaba atravesando.
“Algo
normal” le había dicho su médico y las únicas recomendaciones, tomar muchos
líquidos y sus vitaminas, mantenerlos en alto para que la hinchazón bajara… y a
su YunHo le había aconsejado mucha, pero mucha paciencia.
-
Boo, ya estoy en casa…- escuchó la
voz de su pareja y padre de su bebé desde la sala, pero no tuvo ganas de
responderle y únicamente se llevó otra almohada al rostro cubriéndoselo.- ¿JaeBoo?- preguntó el moreno entrando a
la habitación principal de aquel departamento que compartía con su amor desde
hacía un año atrás.- ¿Amor estás bien?-
preguntó cuándo entró a la habitación, encontrándose con todo desarreglado, más
bien la ropa de su Boo regada en la cama y el suelo.- ¿Amor, qué sucede? ¿JaeBoo?- pregunta acercándose a él y sentándose
a su lado en la cama, dejando una pequeña bolsa en la mesa a un lado de la
cama, mientras toma su mano entre las suyas.
JaeJoong
se descubre el rostro, mostrándole a YunHo sus ojos llorosos, pero sin derramar
ninguna lagrima.
-
Yunnie-ah… Duele…- le dijo a su
pareja con un puchero en los labios.
-
¿Dónde, mi amor?- preguntó con un
poco de preocupación el moreno.
-
Mi espalda, mi costilla… bebé puso su
cabecita en mi vejiga y no se ha movido de ahí…- se queja haciendo
pucheritos y su novio lo abraza con ternura, pegándolo a su pecho.- mis pies duelen y están hinchados…
-
Lo de tu espalda podemos arreglarlo…
puedo darte un masaje, y también en tus pies… ahora, pues bebé no sabe que
ponerse ahí está mal, tal vez si le explicamos, se moverá.- recostó a su
esposo de nuevo sobre las almohadas y empezó a acariciar con ternura el vientre
de su niño.- JiYool-ah… no puedes
ponerte en esa posición, amor…- le habló al vientre de su Boo.- lastimas a Umma, bebé… muévete un poco,
amor, para que a mamá no le duela la espalda, mi vida.- dijo haciendo
movimientos circulares con la mano, sobre el vientre de JaeJoong mientras
hablaba.
La
bebé pareció entender, porque enseguida se movió un poco y las molestias de
JaeJoong desaparecieron como por arte de magia.
-
Listo…- murmuro YunHo, sintiendo a
su bebé moverse y sonriendo al saber que ella estaba bien y que sólo faltaban
unas ocho semanas para tenerla con ellos entre sus brazos.- mira, Boo… te conseguí los duraznos con
crema batida que tanto querías, amor.- oh, sí, porque desde que se
embarazó, JaeJoong no podía soportar más el olor a vainilla ni a fresas, pero
los duraznos, esos parecían que serían la fruta favorita de su hija, pues era
lo que más comía su JaeJoong.
El
pelicastaño sonrío y tomó lo que le ofrecían, para luego hacer un mohín y
alejarlo.
-
Ya no quiero…- dijo en tono
infantil.- estoy tan gordo, ya ninguna
de mis anteriores ropas me queda y ni se digan mis zapatos. Estoy todo gordo y
deforme.- añadido a esto, los ojos de JaeJoong empezaron a dejar caer
gruesas lágrimas, mientras su labios se abultaban en un puchero tan tierno que
YunHo no pudo evitar sentir su corazón latir con fuerza contra su pecho, pero
JaeJoong en ese momento empezaba con una de sus tantas pataletas a las que ya
estaba acostumbrado, por lo que sacó un durazno de la bolsa y lentamente
comenzó a comerlo.- tú lo que quieres es
que engorde más, para que acabe feo y gordo... Y entonces, me dejaras por
alguien más joven y...- su monólogo fue interrumpido por un beso tierno de
los suaves labios de su YunHo. Era un beso lento, dulce, con sabor a ese
durazno que YunHo había comenzado a comer.
-
Nunca ¿Me escuchas? Jamás voy a
dejarles. Ustedes son mi vida.- dijo mirándolo a los ojos, mientras
acariciaba el pronunciado vientre de su hermoso novio.- para mí, eres el hombre más bello sobre esta tierra... Hoy, mañana y
siempre serás mi sexi JaeBoo.
JaeJoong
sonrió ante aquellas palabras de su novio, no por lo que significaban, porque
al fin y al cabo, a las palabras se las lleva el viento, más bien por esa
calidez que emanaba de sus caricias y ese amor reflejado en su mirada.
que hermoso cuanto amor los adoro
ResponderEliminarCuanto amor hay entre ellos, además de la ternura que inspira Jae y el amor que le profesa Yunho con tanta paciencia. En verdad que hermoso esta.
ResponderEliminarGracias
http://youtu.be/UuynDP1ULMM