Reflejo Mutuo (YooSu Ver.)
Autora: Jung Kim SenSsi
Extensión: Three Shot
Couple: YooSu (main), YooKey, YunJae, ChangMinHo, HwanMir, mención de SiChul y JongKey
Género: Romántico, Angustia, Universo Alterno.
Advertencias: Mpreg
Disclaimer: DBSK (los cinco ¬¬), Ni MinHo me pertenecen… DAMN
IT!!!!!, tampoco el SiChul y mucho menos el HwanMir o el JongKey TTT___TTT
¡¡¡Por qué DIOS!!! ¡¡¡POR QUE!!!
Resumen: Cuando cometes un error y decir lo lamento no es
suficiente para sanar la herida, “déjalo libre, si regresa a ti es tuyo, si no,
es que nunca lo fue”
Parte 3. No estoy dispuesto a perderte… de nuevo (long ver.)
~°~°~°~°~
Habían transcurrido ya dos
meses… dos meses desde aquella noche. Dos meses desde que no sabía nada de él.
Dos meses en que sentía que su vida no valía nada. Que cada segundo le pesaba
cada vez más y más… ya no sentía ganas ni de levantarse o comer.
De hecho, había perdido peso y
alrededor de sus ojos habían aparecido unas marcas azulosas, clara prueba de
que llevaba bastante tiempo sin dormir una noche completa. Los recuerdos de
aquella noche, de aquellos días al lado de la persona que más había amado, lo
llenaban haciendo imposible sus deseos de olvidar y seguir adelante.
No quería pensar, no quería
recordar, pero no importaba lo que hiciera siempre acababa pensando en él.
- No te ves nada bien, JunSu-Ssi.- le dijo el moreno que estaba de
pie a su lado.- deberías ir a casa a
descansar.
¿Descansar? No, él ya no sabía
lo que era eso. Sólo vivía para trabajar, porque se había dado cuenta de que
manteniendo su mente ocupada, ésta no encontraba tiempo para recordarle, para
hacer que le duela el corazón.
- Estoy bien, SiWon-Ssi.- le respondió a su jefe directo.
- No lo pareces. Debería hacerte un chequeo… esas náuseas de la mañana no
me parecieron nada normales… a duras penas comes… me temo que bajes un poco más
de peso y desaparezcas entre tus propias ropas.- le dijo medio en broma,
medio en serio el médico.
- Te pareces a mi Hyung…- respondió el pelirrojo.- siempre tratando de hacerme comer, pero no
lo necesito. Como cuando tengo hambre.- que parecía ser que eran menos
frecuentes las ganas cada día.
SiWon miró al pelirrojo con
preocupación.
- ¿Hoy también harás rondas de guardia nocturna?
- Sí… no tengo nada mejor que hacer. Y un compañero me pidió que le
sustituya. No hay problema por eso.- el menor asintió con un movimiento de
cabeza, ordenando los expedientes que tenía frente a él.
SiWon no estaba seguro de eso.
Su hermanito MinHo le había hablado un poco de la vida de sus amigos y no
quería pensar que aquellas actitudes eran propias de una depresión y de un
sentimiento autodestructivo por parte de JunSu.
- Aún así… ¡JunSu!- se vio
interrumpido el mayor cuando el pelirrojo se mareó y estuvo a punto de caer por
no poder encontrar algo a donde afianzarse.
SiWon tomó a JunSu entre sus
brazos y lo recostó en una camilla cercana.
- ¿Estás bien?- preguntó con preocupación.
El chico sonrió con mucho
esfuerzo y asintió con movimiento de cabeza.
- No pasa nada, SiWon-Ssi.
Estoy bien… sólo fue un mareo. Seguro se me bajó la presión.- aseguró
intentando levantarse y minimizar la situación.
- No estoy tan seguro de eso. Tú no te mueves de aquí. Te digo esto más
como médico que como amigo, JunSu-ah.- le dijo con seriedad mientras el
jovencito hacía un mohín con la nariz.- Voy
a mandarte unos análisis y no te moverás de aquí hasta que tengamos los
resultados y sepamos qué es lo que tienes en realidad.
- Pero, SiWon…
- Pero “nada”… la ventaja es
que no has comido nada así que los resultados saldrán más limpios. Te mandaré a
alguien para que tome las muestras y que te dé algo para desayunar. Y es una
orden de tu médico, JunSu.- le añadió un tono duro a su voz para que el
jovencito entendiera que no le sería nada fácil escapar de aquella situación.
Cerró los ojos nuevamente,
queriendo dormir, descansar… queriendo olvidar… pero…
Movía las caderas intentando llevar el ritmo de YooChun, sintiéndolo
entrar y salir de su cuerpo…
Las escenas de aquella noche
volvían a su mente… su dolor se volvía más fuerte… palpable…
… sintiendo sus besos y sus caricias, que pronto lo llevaron al
orgasmo, derramándose en la mano y el vientre de YooChun, mientras el mayor
llenaba su interior con su propia esencia.
Todavía podía sentir el
contacto de su piel contra la suya, su calor, sus besos… aquellos besos que no
iban dirigidos a él.
Se aferró a él unos minutos, para que después el mayor saliera de su
interior, acostándose a su lado. JunSu se acomodó, dejando su cabeza sobre su
pecho.
Había sido la mejor noche de su
vida, pero también había sido el momento en que su corazón murió de decepción…
- Te amo… KiBummie…- murmuró
el pelinegro entre sueños.
- JunSu-Ssi…- aquella voz le sacó de aquel sueño… que cada vez que
cerraba los ojos se volvía su realidad, su cruel realidad… YooChun ya no
estaría nunca con él.- ¿Por qué no te
acabaste la bandeja?- preguntó la jovencita con preocupación.
Se trataba de MiSun, una
jovencita morena de sonrisa siempre presente, que estudiaba la carrera de
medicina y en ese momento se hallaba trabajando en el hospital como asistente
de las enfermeras.
- Debes comer bien para que
mejores pronto.- le habló como lo hacía con los niños del área de
pediatría.
JunSu sonrió ante la ternura
de la jovencita.
- Estoy bien, MiSun-ah…- murmuró viendo la bandeja a medio terminar.
El platillo era un potaje de verduras y pollo sin nada de sal, un jugo de
naranja y de postre una pequeña gelatina de uva sin azúcar (N.A. ¬¬ maldita
comida de hospital XP). JunSu apenas había podido comer la mitad de cada cosa.-
¿Han salido ya los resultados?-
preguntó sentándose en la camilla y esperando que el cambio de tema desviara la
atención de la muchachita.
- Iee…- dijo moviendo la cabeza con efusividad. Sí… tal vez le
recordase un poco a él… un par de meses atrás.- SiWon-SeongSaengNim mandó hacer análisis de todo.- dijo mostrando
los resultados que abarcaban tres hojas tamaño carta.- creo que exageró un poquito.- a la vez que hablaba hizo una seña en
la que sus dedos índice y pulgar casi se tocaban.
- Así es SiWon… lo conocerás
mejor después de un tiempo…- dijo tomando las hojas de las manos de la
muchacha.
- ¿No esperarás a SeongSaengNim?- preguntó con curiosidad la chica.
- No cuando sé que el mareo fue provocado por una baja de mi glucosa
sanguínea.- dijo señalando un dato en la primera hoja.- sólo fue un desperdicio de tiempo mandar a
hacer tanta cosa…- siguió revisando las hojas siguientes.- después de comer se me ha quitado por…-
se interrumpió al leer la última hoja de los análisis, lo cuales dejó caer de la
impresión.
- JunSu-Ssi… JunSu-Ssi… ¿Qué pasa? ¿Qué tienes?- la chica casi entra
en pánico cuando JunSu no le contestó, pues creyó que había entrado en un
estado catatónico.
- Yo… yo…- las manos de JunSu instintivamente fueron hacia su
vientre, abrazándolo. Una sonrisa se extendió en sus labios y lágrimas corrían
por sus mejillas, pero no eran las lágrimas de siempre, éstas no eran de dolor
o decepción, sino de amor y felicidad.-
yo… voy a tener un bebé… MiSun… MiSun… ¡Voy a tener un bebé!- giró hacia la
chica quien lo miraba estupefacta, aún no pudiendo creer lo que acababa de leer
en aquellas hojas. ¿No se habrán confundido? ¿Realmente eran esos sus
resultados?
MiSun recogió del suelo las
hojas y leyó los resultados.
- ¡Waaaaaaaaaaaa! JunSu-Ssi… JunSu-Ssi… serás Umma ¡serás Umma!
¡Waaaaaaaaaaa!- Gritó la chica abrazando al pelirrojo con alegría, mientras
JunSu se aferraba a ese abrazo.
Porque al fin y al cabo no
eran esos brazos los que deseaba que estuvieran a su alrededor. No era la
alegría de esa chica la que debería provocar, no eran esas felicitaciones las
que quería recibir, pero eso era lo que tenía y no iba a rogar por más… no
cuando la vida le había dado esa gran oportunidad, ese hermoso (aunque cruel)
regalo.
“Vas a ser papá, Chunnie… tendremos un hermoso ratoncito.” Dijo
para sí el pelirrojo mientras la pequeña MiSun lo asfixiaba en ese abrazo.
~°~°~°~°~
El pelinegro frunció el ceño
cuando vio al intruso acostado en el sofá de la sala, mirando la televisión
encendida.
- ¿Qué coños andas haciendo aquí?- preguntó con enfado cuando el otro
se dio cuenta de su presencia.- lárgate
de mi departamento. No debes estar aquí.
Se quejó con enojo mientras el
otro se incorporaba para mirarlo de frente.
- Lárgate de mi departamento en este preciso instante.- repitió
viendo que el mayor se levantaba del sofá, para encararlo.
- También es mi departamento, por si no lo recuerdas, YooHwan.-
reclamó el hermano mayor mirando con enojo al susodicho.
- Me importa un reverendo pepino...- el pelinegro miró a su hermano
con frustración.- YooChun, tienes 4
meses de casado… Es tonto que no quieras regresar a tu casa, que no te guste
estar ahí. Eso déjaselo a matrimonios que ya llevan sus 5 o 10 años… ¡Tú estás
recién casado, por el amor de DIOS!- le quiso hacer ver.
El mayor sonrió con cansancio.
- No entiendes…
-¿Qué quieres que entienda? ¿Qué cometiste un error al casarte con
KiBum?- le preguntó el menor con una sonrisa irónica en los labios.- ¿Qué te convenciste que lo amabas cuando no
era así? YooChun… Hyung… fueron tus decisiones, nadie te obligó a tomarlas…
estabas dolido y te dejaste llevar por ese sentimiento… ahora, lo estás pagando
demasiado caro ¿no es así?
YooChun bajó la mirada. No
podía sostenérsela a su hermano, porque sabía que YooHwan tenía toda la
estúpida razón.
- Creí que podría llegar a
amarlo profundamente… pero KiBum… con su comportamiento, ha terminado de matar
cualquier sentimiento que pudo haber nacido en mí por él.- aclaró el
pelinegro con una sonrisa triste.
- ¿Comportamiento? ¿De qué estás hablando, Hyung?- YooHwan se sentó
en el sofá que su hermano dejara vacío.
- Me quiere controlar, quiere tenerme vigilado todo el tiempo, saber cada
paso que doy… me cela con cualquier estúpido pretexto… incluso… ha llegado a
prohibirme que me vea con YunHo o JaeJoong. Sabiendo perfectamente que soy
socio de ellos en el restaurante.- YooChun caminaba frustrado de un lado a
otro de la habitación.
- Todo porque le contaste lo que pasó el día de la despedida de soltero
¿Cierto?- preguntó YooHwan con una sonrisa en el rostro.- ¿Aún no recuerdas quién fue?
El mayor asintió con un
movimiento de cabeza.
- No creí que fuera a ponerse así. Fue un error, lo sé y lo lamento… pero
a cualquiera le pudo haber ocurrido.- se disculpó el mayor.
- Lo malo es que te sucedió
precisamente a ti, Hyung…- el menor negó con un movimiento de cabeza.- ¿En verdad no recuerdas nada?-
insistió.
- Ni siquiera sé cómo llegué a casa… si conduje o alguien me trajo en el
automóvil.- se sinceró.- tú no
recuerdas nada ¿Cierto?
YooHwan se quedó mirando a su
hermano mayor directamente al rostro…
- ¿Recordar?
+++Flash Back
YooHwan había decidido llevar a sus amigos a casa. Bastante pasados de
copas ya estaban y él era el único hasta cierto punto sobrio en aquel lugar.
Después de repartir a los 5 chicos en sus respectivos hogares, el menor
de los Park pensó en ir a ver si su hermano seguía en la fiesta o si ya se
había decidido por ir a casa.
Luego de repasar el antro y cerciorarse de que su hermano ya no se
encontraba ahí, se dirigió al departamento, para ver en qué estado se hallaba
su Hyung. Grande fue su sorpresa, cuando al abrir la puerta de su departamento,
vio salir a JunSu de la habitación de su hermano.
- Yoo… sólo traje a YooChun a
casa. Estaba muy ebrio.- se justificó el mayor.
A pesar de encontrarse en medio de la penumbra de la sala, el menor de
los hermanos Park pudo ver los rastros de las lágrimas en las mejillas del
pelirrojo.
- Gracias, JunSu…- le dijo
con suavidad.
El chico se dirigía a la salida, caminando despacio, como si cuidara
cada paso que daba.
- ¿Te sientes bien?- la voz
de YooHwan lo sobresaltó.
- Sí… sí… gracias. Sólo… creo
que me lastimé la espalda al ayudar a YooChun a llegar a la cama.- murmuró
el pelirrojo en respuesta.- Adiós,
YooHwan.- murmuró el pelirrojo al abrir la puerta para marcharse.
- Hasta mañana, JunSu.- le
respondió el pelinegro.
El pelirrojo sólo asintió para salir del departamento.
YooHwan decidió dejar a su hermano mayor dormir la borrachera. Al menos
sabía que estaba bien y que alguien lo había llevado a casa.
Ya era medio día cuando YooChun despertó. Suerte que la boda se realizaba por la tarde noche, si
no, el mayor Park se hubiera visto en un serio problema.
- Ricky… ¿Cómo llegué a casa?-
le preguntó a su hermanito mientras se servía una taza de café recién hecho.
- ¿No lo recuerdas, Hyung?-
le miró dubitativo.
El mayor se sentó en la mesa frente a él.
- No… sólo recuerdo que estaba
en la fiesta y alguien me dijo que era hora de ir a casa… después… desperté en
mi habitación…- “… desnudo” quiso añadir, pero no lo hizo.
Sin embargo, YooHwan lo conocía demasiado bien. Sabía que algo
preocupaba a su Hyung.
- ¿Qué ocurre, Micky? Dime…-
le presionó a responder.
El mayor se sonrojó ligeramente antes de contestar.
- Había… había sangre en la
cama…- el mayor bajó la mirada.- yo también
tenía sangre en mi cuerpo… pero no era mía, YooHwan.
El menor frunció el ceño. “JunSu” el nombre le llegó sin necesidad de
pensar mucho.
- Creo… creo que tuve sexo con
alguien…- el pelinegro sintió vergüenza al hablar de ello, pero necesitaba
saber.- o fui muy rudo con esa persona
o…
- O era virgen… o ambos.-
completó el menor, causando que su hermano tosiera porque se había atragantado
con su café.- cabe la posibilidad,
Hyung.
- Aún así… ¿Sabes qué sucedió?-
volvió a preguntar.
YooHwan dudó entre decirle o no a su Hyung sobre JunSu, quería pensar
que el pelirrojo estaba enamorado de su hermano y que iba a luchar por él, que
iba a impedir que su hermano cometiera el peor error de su vida… casarse con
KiBum; pero se decidió a esperar. Esperaría lo que sucedería esa tarde en el
registro civil.
Tal vez JunSu se aparecería para reclamar a YooChun como suyo y su
hermano se daría cuenta de que a quien seguía amando era al pelirrojo.
++Fin Flash Back
… Pero JunSu no apareció.
- ¿YooHwan?
La voz de su hermano lo volvió
a la realidad. El menor de los hermanos Park sonrió con algo de tristeza.
- No, Hyung, lo siento. No he recordado nada y tampoco pude saber quién
te trajo a casa.- le respondió.
Y es que Ricky había optado
por callar lo que realmente sabía… No por su hermano, porque si por YooHwan
fuera, hacía mucho tiempo que le hubiera restregado en la cara a Micky lo
ocurrido. Si no más bien por dos personas que ahora significaban mucho para el
menor de los Park y no iba a hacerles daño de ningún modo.
- Y tú ¿Qué haces aquí tan temprano?- YooChun se extrañó de ver a su
hermano menor en la casa a medio día.
- Pues… pedí permiso en el trabajo… voy a acompañar a un amigo al médico.-
dijo el menor sin extenderse mucho… y Sí, decía totalmente la verdad. No
solamente acompañaría a alguien al médico, sino que era a una consulta
Tocológica, sin embargo eso no lo iba a mencionar.- Pero… volviendo al tema, Hyung. ¿En verdad no recuerdas nada de esa
noche?
El mayor tardó un poco en
contestar, sintiéndose como si de repente su hermano pudiera leer en su mente,
en sus recuerdos. Y es que YooChun le ocultaba a su hermano menor que en los
últimos meses en sueños le atormentaba aquella voz, aquella piel, que a pesar
de haber tenido entre sus manos sólo una vez y bajo los humos del alcohol, se
había impregnado en cada poro de su cuerpo, en cada fibra de su ser. Sobre todo
aquella voz que sólo le hacía repetir entre sueños que lo amaba… en parte, por
eso quería saber quién era.
- No, YooHwan. Te he dicho que no.
El menor asintió.
- Iré a darme una ducha, Hyung.- se levantó del sofá para dirigirse a
su habitación.- Y yo que tú… mejor
empezaba a pensar seriamente en lo que vas a hacer con tu matrimonio. Huir no
soluciona nada, es mejor que enfrentes tu realidad antes de que sea demasiado
tarde y te encuentres en un callejón sin ninguna salida posible.
Y YooChun sabía que su hermano
tenía razón.
~°~°~°~°~
El día era soleado, la brisa
refrescante. Y él… sentía que la paz y la tranquilidad lo invadían. Miraba a
los niños que jugaban en el césped de aquel pequeño parque, en cuya banca se
hallaba sentado. El pelirrojo sonrió con ternura, cuando uno de ellos tropezó y
cayó al césped golpeándose la rodilla. Las lágrimas por lógica no tardaron en
salir, se levantó entre sollozos e hipidos buscando a su madre, quien no tardó
mucho en llegar a su lado para limpiar con ternura aquellas saladas gotitas y
con besos y caricias “curar” ese piecito lastimado que pronto fue olvidado para
seguir en ese juego con sus amiguitos.
JunSu se llevó una mano a su
vientre levemente hinchado.
- ¿Así serás tú?- se preguntó en voz baja, acariciando aquel pequeño
bulto, sintiendo su corazón latir con fuerza y un estremecimiento recorrer su
espalda ante el solo pensamiento de ese pequeño ser creciendo y alimentándose
en su interior, de su cuerpo y de su amor.- Mi pequeño ratoncito… ya quiero tenerte entre mis brazos…- su
sonrisa se hizo más amplia ante la sola posibilidad de ya poder besarlo y abrazarlo.-
pero aún falta, lo sé. Cinco meses más…
cinco meses y por fin estarás a mi lado.- murmuró cerrando los ojos.
- ¡Sorpresa!- una voz junto a su oído le hizo respingar, para luego
abrir los ojos y tener frente a sí una enorme rebanada de pastel de chocolate y
fresas. Su antojo más común.
- YooHwan…- murmuró el pelirrojo con una sonrisa mientras recibía el
pequeño obsequio por parte del menor.
- Es porque la última vez no me porté muy bien contigo, JunSu-ah…-
murmuró el pelinegro con una sonrisa algo cohibida.- Además… no quiero que mi sobrinito nazca con cara pastel por no
cumplirle el antojo a su “Umma”.- añadió en broma el menor de los Park…
aunque en realidad, él ya no se considerara el menor.
JunSu recibió el obsequio por
parte del muchacho y sonrió.
- No debiste molestarte…
- Es lo menos que puedo hacer… después de haberte dicho todo eso… Yo… te
entiendo, en realidad sí te entiendo sólo que… me da mucho coraje saber que mi
hermano…
- YooHwan, por favor…- le interrumpió.- es tu Hyung. No debes juzgarle.
El pelinegro asintió y se
sentó en la banca junto al otro chico. Se había enterado hacía apenas un par de
semanas del embarazo de JunSu y no había dudado en asociarlo con lo sucedido la
noche de la despedida de soltero de su hermano. JunSu le miró con una sonrisa
triste en el rostro.
++Flash Back
Era hora de decirle a su Hyung… es decir, en las últimas semanas se la
había pasado evitándolo, para que JaeJoong no supiera aun lo que le pasaba. Ni
siquiera a MinHo o ChangMin les había dicho algo del bebé. SiWon había sugerido
que empezara sus visitas con el tocólogo de la clínica, pero JunSu había optado
por la misma médico que había atendido su hermano y a MinHo. Por lo que,
seguramente, JaeJoong se enteraría de una manera u otra. Así que era mejor
hablar con él de una vez por todas.
Lo citó en una cafetería lejos del restaurante, no quería que YunHo o
alguien más lo supiera. No por ahora. Y esperaba que la justificación que había
inventado para su embarazo fuera creíble para su hermano. Aunque lo dudaba. Lo
único que agradecía era que JaeJoong jamás sospecharía quién es el verdadero
padre de su bebé.
JunSu suspiró preparándose mentalmente para lo que se le avecinaba, sin
darse cuenta que un par de mesas más allá, un pelinegro le miraba con curiosidad.
Le había visto entrar a la cafetería y se había sorprendido de aquel
pelirrojo que había visto, pues no era ni la sombra de lo que JunSu había sido
una vez. YooHwan suspiró. Su novio se había ido apenas unos minutos atrás a la
escuela, por lo que él ya debía retirarse también, sin embargo, algo lo obligó
a quedarse ahí, como si esperara algo… porque JunSu estaba esperando a alguien.
YooHwan bufó por lo bajo cuando unos momentos después, JaeJoong, el
mejor amigo de su hermano llegó a la cafetería y se sentó junto a JunSu ¿Qué
esperaba? ¿Qué el pelirrojo estuviera con alguien? ¿Recibiera a algún chico o
una chica? Bueno, tal vez así encontraría una razón por la cual el joven no se
había presentado a impedir la boda de su hermano.
YooHwan se levantó de su mesa, dejó la propina del mesero que lo
atendió y se acercó lentamente para saludar a los dos mayores antes de irse,
pero algo de su plática fue lo que le causó mucha curiosidad, por lo que
aprovechando que una mesa estaba desocupada muy cerca de ellos, YooHwan se
sentó para seguir el hilo de la conversación.
- Estás… tan… JunSu ¿Qué pasa
contigo?- JaeJoong tomó la mano de su hermano menor y le miró con
preocupación.- ¿Por qué no puedes
decirme? ¿Por qué no me tienes la confianza para hablar de esto? Te he visto
decaer día tras día en estos últimos tres meses, como si estuvieras muriendo en
vida…- el pelinegro suspiró pesadamente, JunSu siempre se salía por la
tangente cuando se trataba de hablar de esa depresión que le embargaba.
- No… no hay nada de qué hablar,
Hyung.- el pelirrojo sonrió con tristeza.- yo…- no sabía cómo empezar a decirle a su hermano aquella mentira
que había urdido.- yo… me he sentido
solo estos últimos meses… y ese sentimiento… me llevó a tomar una decisión,
Hyung… de la cual no me arrepiento y espero que tú… que tú me brindes tu cariño
y comprensión.
La preocupación del mayor se acentuó más en sus facciones.
- ¿Qué quieres decir, JunSu?-
preguntó con desconfianza.
- Yo… voy a tener un bebé,
Hyung… tengo tres meses de gestación.
YooHwan sintió que algo le golpeaba el pecho…
“¿Tres meses? Es el tiempo que tiene Micky de haberse casado… es el
tiempo de… la despedida de soltero…” gritó en su mente, porque ésta trabajaba
muy rápido, estaba llegando a conclusiones muy apresuradas.
JaeJoong le tomó la mano a su hermanito y después le jaló hacia sí para
luego abrazarle con fuerza, no sabiendo qué pensar…
- ¿Es por el padre de ese bebé?
¿Por eso estás así? ¿Por él estás deprimido?- preguntó con angustia.- ¿Te abandonó? ¿Es eso? ¿Te dejó?
JunSu bajó la mirada y respiró profundo antes de responder a su hermano
con la mentira que había pensado.
- El… padre de mi bebé no puede
estar conmigo, Hyung… no porque no quiera, sino porque no puede… él en realidad
no puede.- dijo el pelirrojo con un nudo en la garganta. Porque eran verdad
ambas respuestas… YooChun no podía y tampoco querría estar a su lado.- no puede porque… porque me hice una
inseminación artificial hace tres meses.
Y esperó la reacción de su hermano.
- ¡Qué tonta mentira es esa,
JunSu!- gritó el pelinegro con enfado levantándose de la silla, llamando la
atención de todos los comensales a su alrededor. JaeJoong volvió a tomar
asiento frente a su hermano, tranquilizándose.- ¿Cómo puedes decirme eso? Es… es tonto.
- No lo es… eso hice.- dijo
el menor mordiéndose el labio inferior.
- Te abandonó, ¿Verdad? Por eso
me dices esta absurda mentira… Sólo estás defendiendo lo indefendible, JunSu…-
le dijo su hermano mayor con enojo.- No
puedes ocultar el sol con un dedo. Si ese desgraciado…
- ¡Basta, Hyung!- pidió el
pelirrojo respirando profundo, pero impidiendo que JaeJoong dijera algo más en
contra de YooChun.- esa es mi versión de
la historia. Si quieres creerme o no, es TU problema.- dijo retadoramente
el pelirrojo.
- Es imposible… por supuesto que lo es…- JaeJoong le miró con enojo para
luego hablar con seriedad en cada una de sus palabras, como si le diera un ultimátum.- Te dejaré que lo pienses, JunSu… dejaré que me digas la verdad cuando
tú lo creas conveniente, porque esa tontería de la inseminación no me la creo
aunque me obligues.- aseguró el mayor para luego levantarse de su asiento y
salir abruptamente del lugar.
- Lo… lo siento, Hyung… MianHe…-
murmuró apretando los puños, pero sabía que no podía decirle a Jae quién era el
verdadero padre de su bebé, porque nunca se lo creería. Porque su amor por
YooChun después de lo sucedido, acabó siendo una farsa para todos los que
supieron lo ocurrido.
- En realidad… fue un pretexto
algo… tonto, Hyung.- JunSu levantó el rostro, aterrado al escuchar la voz
de YooHwan, tan infinitamente parecida a la de YooChun.- ¿Por qué no le dijiste la verdad? ¿Por qué no le dijiste que mi hermano
es el padre de ese bebé?- le reclamó el pelinegro.
- Porque no es verdad…- dijo
el pelirrojo temblando por haber sido descubierto así tan fácil por el menor de
los hermanos Park.- yo… no he tenido
relaciones con tu hermano… de hecho hace tres meses que no lo veo…- aseguró
sin mentir el delfín.
- Lo sé… No lo ves desde la
despedida de soltero… cuando lo llevaste a casa después de la fiesta cuando
estaba ebrio.- habló con confianza el menor, sentándose frente a él en la
mesa.
JunSu tragó saliva con dificultad. Había esperado que YooHwan estuviera
lo suficientemente ebrio como para olvidar su encuentro con él aquella noche.
- El ebrio era YooChun, no yo,
Hyung.- habló como si supiera lo que pensaba.- si lo amas tanto ¿Por qué no fuiste a impedir su boda? ¿Por qué dejaste
que cometiera ese error?
- YooChun no cometió ningún
error… él… él ama a KiBum…- dijo con dificultad sintiendo un nudo que se le
formaba en la garganta, mientras sentía sus ojos picar por las lágrimas que
amenazaban con caer por sus mejillas de nuevo…
… pero se había prometido no volver a llorar. No cuando la salud de su
bebé estaba en juego, no cuando su “ratoncito” estaba primero que nada.
- YooChun no ama al estúpido
KiBum… no ama a quien no conoce… y él no sabe la verdadera personalidad de esa
alimaña…- le dijo con enfado el menor.
- YooHwan…
- ¿Crees que no escuché lo que
te dijo? ¿Qué te amenazó? Por Dios, JunSu ¿Cómo pudiste dejar que se casara con
ese?
- YooChun dijo su nombre…-
le interrumpió cerrando los ojos y apretando los puños con fuerza, clavándose
la uñas en las palmas de las manos, para ver si ese dolor tan pequeño podía
distraerlo de ese que se había instalado en su corazón.- cuando estuvo conmigo… esa noche que… YooChun creyó que yo era KiBum y
me llamó por su nombre… dijo que lo amaba.
YooHwan se quedó pasmado por unos segundos, como si su cerebro no
pudiera procesar lo que JunSu había dicho…
- E… estaba ebrio…- intentó
justificar el más joven.
- Hay un refrán que reza… “los
niños y los borrachos siempre dicen la verdad”.- y desvió la mirada a
cualquier otro sitio, no quería ver la expresión de compasión que YooHwan le
dirigiría en ese momento.
- Ese estúpido hermano mío…-
pero la mirada de YooHwan no estaba llena de compasión, sino de rabia.- voy a…
- YooHwan… es tu Hyung…
- Ya sé que compartimos la misma genética, pero yo no me hubiera dado por
vencido al primer tropiezo, yo no hubiera dejado que otro ganara lo que con
tanto esfuerzo había logrado… echó todo a la basura a la primera de cambios.
- Ya había pasado un año,
YooHwan… un año y yo… yo fui quien echó todo a perder. Yo fui quien lo engañó,
quien le mintió, quien dijo que lo iba a intentar y no lo hizo… cuando YooChun
dio todo de sí en esa relación… fui yo quien le engañó con EunHyuk.
- Quiero que me digas la verdad,
JunSu… sobre lo que pasó… tú… ¿Llegaste a tener relaciones sexuales con ese…
tipo?- preguntó directamente.
JunSu bajó la mirada.
- No sé si me creerás si te digo la verdad…. Ya nadie cree en mis palabras.-
dijo el pelirrojo con la voz apagada.
- Déjame ser yo quien juzgue…-
le pidió el menor.
- Tu hermano ha sido el único
hombre en mi vida… en todo sentido que tú quieras darle a la palabra.-
respondió levantando el rostro y mirándolo directamente a los ojos.
++Fin Flash Back
Y YooHwan había sido el único
que había creído en él, por lo que JunSu le había pedido, le había hecho jurar
al menor que no le diría una palabra a ni a YooChun ni a nadie sobre eso.
- Yo le daré el apellido Park…- dijo el chico mirando al cielo, luego
de aquel largo rato de silencio entre ambos.- Soy su tío, al menos, déjame
hacer eso por él… o ella.- murmuró suavemente.
- Mir… ¿No le importará?- preguntó mirando al menor con
preocupación.- No creo que le parezca
que su novio le dé su apellido a un niño que no es suyo… se podría mal
entender.
YooHwan sonrió.
- Le he dicho a Mir, entre él y yo no hay secretos. Él me apoya.- le
respondió suavemente, para luego tomarle la mano.- de hecho… él viene también hoy con nosotros a la cita con el médico.
Quiere conocer a su sobrino tanto como yo.
JunSu sonrió soltando el
agarre del más joven. Justo en ese momento, el mencionado hizo acto de
aparición. Mir era un jovencito pelirrojo, de sonrisa tierna y grandes ojos
negros que brillaron de felicidad al ver a su novio.
YooHwan se levantó para
abrazarlo y robarle un tierno beso antes de girarse para señalar a JunSu, quien
fue presentado como cuñado y “Umma” del bebé más hermoso sobre el planeta, o
sea su sobrino. Mir rió ante la presentación que hizo su novio y no dudó en
abrazar y darle un beso en la mejilla a JunSu.
- Ahora sí, podemos irnos.- Dijo YooHwan, sin soltar la cintura de su
novio.
JunSu sonreía, pero no podía
evitar sentir cierta envidia al ver a la pareja yendo de la mano, así como
tampoco pudo evitar que la frase “mal tercio” viniera a su mente en aquel
momento.
- Es raro que JaeJoong-Hyung no viniera contigo esta vez, JunSu-Hyung.-
apuntó YooHwan con curiosidad.
- Él tiene sus propios problemas, Ricky-ah.- respondió el pelirrojo
sintiendo una ligera angustia al pensar en la situación de su hermano.- Además, él aún está enfadado conmigo porque
no he querido decirle quién es el padre de mi bebé.- murmuró con suavidad.
- En realidad, Hyung… tu excusa es muy difícil de creer.- apuntó el
pelinegro con una mueca.
- Si YooHwan le da el apellido al bebé ¿Crees que él sepa quién es el
verdadero padre, Hyung? Es decir, podría sospechar.- preguntó Mir con algo
de preocupación.
- Es una posibilidad…- se mordió el labio inferior al contestar.
La clínica a la que JunSu
asistía a su control estaba a unas escasas calles del lugar donde se habían
reunido, por lo que no tardaron mucho en llegar.
La enfermera los esperaba, por
lo que les hizo pasar a una sala donde JunSu tuvo que cambiarse su ropa por una
bata de clínica. El pelirrojo tomó lugar en una camilla. Ese día era su segundo
ultrasonido, por lo cual la emoción lo embargaba más de lo que podía imaginar,
porque vería a su bebé y cuánto había crecido desde el primer ultrasonido hacía
dos meses atrás.
La doctora Lee EunKyung llegó
nada más él estuvo recostado. Había sido la misma tocóloga que hubiera atendido
a su hermano y a MinHo durante sus embarazos.
- Buenas tardes, Señor Kim.- saludó la morena.
- Buenas tardes, SeongSaengNim… ellos… han venido conmigo. Son… tíos de
mi bebé.- dijo el pelirrojo un poco cohibido.
- Buenas Tardes. Soy Park YooHwan y él mi novio, Bang ChulYong…- dijo
el pelinegro haciendo una reverencia.- Esperamos
no ser un estorbo para la consulta.
- Oh… no se preocupe…- vio a ambos chicos tomados de la mano y la
doctora asintió con un movimiento de cabeza.- empezaremos enseguida. ¿Cómo se ha sentido, Señor Kim? ¿Ha tenido más
náuseas o mareos?- preguntó tomando la tabla donde tenía el archivo de
expediente del embarazo de JunSu.- ¿Algo
que le haya parecido fuera de lo común?
El pelirrojo sonrió negando
con un movimiento repetido de cabeza.
- Las náuseas casi ya no están y los mareos no han vuelto.-
respondió.
La mujer se ajustó los
anteojos.
- Bien, entonces empecemos. Levántese un momento por favor.- le pidió
para luego dirigirle hacia una báscula.
Le tomó el pesó y midió su
cintura. Luego la presión arterial y al final volvió a pedirle que se
recostara.
- Todo está en los rangos normales. Su embarazo está yendo muy bien,
Señor Kim.- le dijo con una sonrisa.- espero
que siga con los cuidados que ha estado llevando. Los antojos pueden ser
realmente insoportables, no dude en tomarlos, pero siempre con moderación.-
dijo mirando la enorme rebanada de pastel que en ese momento sostenía Mir.- y siempre tratando de llevar una dieta
balanceada. Ha estado tomando sus suplementos puntualmente, supongo.
- Sí, SeongSaengNim.- dijo el chico con una sonrisa.
- Bien… ahora, vamos a hacer el ultrasonido.- la mujer tomó un gel de
una de las repisas y le aplicó un poco al vientre del pelirrojo.
YooHwan sonrió.
- ¿Podremos ver al bebé? ¿Se puede saber el sexo ya, SeongSaengNim?-
preguntó con ansias a la doctora, quien sonrió.
- Puede ser, Joven Park.- respondió sinceramente.- pero solamente si está en una posición por
la cual el escanner pueda llegar. Además, en esta etapa de gestación aún no es
muy probable que podamos distinguirlo. Con más certeza podríamos definirlo a
los seis meses, es decir al tercer ultrasonido… sin embargo, podríamos
intentarlo.- dijo al ver los rostros de desilusión de los dos menores.
- Hyung… ¿Qué te gustaría que fuera?- preguntó Mir con curiosidad.
- No sé, Mir… en realidad… que esté sano y fuerte es lo más me importa.-
le respondió con una sonrisa.
- Y que no herede la frente de mi hermano.- añadió en tono de
molestia el joven Park.
- ¡YooHwan!- le regañaron al mismo tiempo Mir y JunSu.
La doctora sonrió para luego
llamar su atención a la pantalla. El latido rítmico y rápido del corazón del
bebé se dejaba escuchar, causando una sensación de asombro en los tres chicos.
- Dieciséis semanas de gestación. Mire, Señor Kim… ahora su bebé pesa 100
gramos y mide aproximadamente 16 cm., su aparato digestivo empieza a funcionar.
Los dedos de las manitas y de los pies aparecen completamente.- enumeraba
la mujer señalando cada manita del pequeño ser.- En sí, a partir de esta etapa, sólo le queda crecer y ganar peso…
también podemos ver que los detalles de su rostro ya están más definidos…
incluso, en el transcurso del mes que viene ya podrá sentir más claramente que
se mueve o “patea”.
Justo en ese momento, el bebé
se llevó sus manitas a su rostro, como si estuviera bostezando. La emoción
invadió a JunSu con fuerza cuando vio que su bebé estaba sano y completo, no
pudo evitar aquellas lágrimas que rodaron por sus mejillas. YooHwan apoyó una
mano en su hombro. Tal vez no era quien debía estar a su lado, quien debía
compartir con él aquellos momentos que eran tan especiales, pero no lo dejaría
solo. Ni a él, ni a su…
- ¿Podríamos intentar saber qué es?- preguntó el pelinegro.- Así podremos elegirle un nombre bonito.-
sugirió.
- Vamos a intentarlo.- la doctora movió un poco el scanner y sonrió
con sorpresa cuando…- está en una
excelente posición, Señor Kim… su bebé… es una niña ¡Felicidades!- le
aseguró la doctora.
- ¡Una niña, Hyung!- gritó emocionado Mir, para luego abrazar a
JunSu.
- Creí que sería varón… en casa somos dos varones.- se quejó el
pelinegro con un puchero de niño pequeño.
- Pues claro, son dos varones… era justo que hubiera una pequeña Park.-
dijo Mir sacándole la lengua a su novio en son de burla.- ¿No estás contento, Hyung?
JunSu asintió con la cabeza.
La emoción no lo dejaba hablar.
La doctora imprimió las
imágenes para entregárselas a JunSu en un sobre amarillo, luego apagó la máquina
de ultrasonografía y se giró para verle.
- Espero que continúe con los mismos cuidados, Señor Kim. Su bebita y
usted están magníficamente bien. Le daré las recetas para sus vitaminas del
mes. Puede vestirse.- dijo la mujer antes de salir de la habitación.
- Estaremos afuera, Hyung.- le dijo Mir con una sonrisa mientras
jalaba a su ceñudo novio para ir tras la doctora.
JunSu suspiró y luego se
acarició su vientre con ternura.
- Isseul… te llamarás Isseul…- murmuró con suavidad, ya las lágrimas
cubrían su rostro, pues ese nombre era el que alguna vez YooChun le había dicho
que le gustaría ponerle a su hija en un futuro.
La tristeza lo invadía, el
dolor era grande, pero mucho más lo era la esperanza y ese amor que le tenía a
YooChun y a su bebé. Por ese sentimiento no se dejaría vencer, ni ahora, ni
nunca.
~°~°~°~°~
- ¡Que no te vayas, maldita sea!... YooChun… YooChun… Hazme caso…
¡YooChun! ¡Te estoy hablando, YooChun!- El castaño iba tras el mayor, quien
trataba por todos los medios de no contestar a lo que el otro le reclamaba.
Ya estaba hartándose de esa
situación, pues no importaba cuánto se esforzara, cuánto quisiera y deseara
poder sentir algo por ese chico con el que había empezado a compartir su vida,
Park YooChun nada más no podía sentir otra cosa que no sea arrepentimiento.
- ¿No vas a decirme? ¿A dónde demonios crees que vas?- le volvió a
preguntar su esposo.
- ¡Basta! ¡Basta! KiBum…- por fin la gota que derramó el vaso.- ¿No puedes verlo? ¿No te das cuenta? Me
hartas con ese maldito control que intentas ejercer sobre mí… no te estoy
engañando con nadie, no estoy teniendo una aventura con ninguna otra persona
porque no hay nadie más que tú en mi vida ¿Por qué no quieres creerlo?-
preguntó el pelinegro con enojo.
- ¿Quieres que te crea? ¿Después de lo que hiciste?- le reclamó
nuevamente.
- Ni siquiera estuve en mis cinco sentidos, ni siquiera recuerdo quién
fue ¿Por qué no dejas eso atrás de una maldita vez?- le reprochó a su
esposo.
- ¿Dejarlo atrás? ¿Cómo puedo dejarlo atrás? Ya no puedo confiar en ti,
no puedo creer en ti…- dijo el chico lloroso.
- Si no puedes hacerlo… entonces esto no funciona, ya no funcionará.-
el mayor se dirigió entonces a la habitación que compartía con el castaño.
Abrió el clóset, sacó una
maleta y empezó a llenarla con la ropa que tenía.
- ¿Qué demonios crees que estás haciendo?- le gritó el chico mirando
la escena desde el umbral de la puerta.
- ¿No lo puedes suponer? ¡Me voy!- sin mirarlo, YooChun seguía en la
tarea de meter la ropa en la maleta. Mal acomodado, pero no se detendría a
doblar la ropa correctamente, lo único que quería era salir de ese infierno.
- ¿Te vas con él, no es cierto? ¡Te largas con ese… con esa maldita
zorra!- le gritó con furia el menor, llegando hasta él para empujarlo con fuerza.
YooChun le miró entre molesto
y asombrado.
- No sé en quién rayos estés pensando, KiBum, pero estás totalmente
equivocado.- el mayor respondió.
- ¡JUNSU! Te vas con él, con esa maldita prostituta…
- ¡KIBUM!- le gritó con fuerza el mayor, con tanto enojo, con tanta
furia que el hecho asustó al castaño dejándolo paralizado por el temor a que el
mayor pudiese levantarle la mano, cosa que estuvo a punto de ocurrir, solamente
porque el pelinegro se dio cuenta a tiempo del error que estaba a punto de
cometer.- no vuelvas a levantar un falso
ni contra él ni contra nadie, KiBum… a JunSu no lo he vuelto a ver desde el día
que me casé contigo, de hecho, no he vuelto a frecuentar a ninguno de mis
amigos, ni a YunHo, ni a JaeJoong, mucho menos a ChangMin o a MinHo desde que
estoy casado contigo, pero no voy a permitir que te crees fantasías tontas, ni
intentes hacerte a la víctima inventándote historias alrededor de alguno de
ellos, que ¡NO te queda…!- le dijo el mayor mirándolo directamente a los
ojos. Cerró con fuerza la maleta y la cargó dirigiéndose a la puerta de aquella
hermosa casa, en donde se suponía debía formar su hogar.
- ¡YOOCHUN!- intentó detenerlo, pero el mayor se soltó de su agarre.
- Se acabó, KiBum, se acabó… lo lamento, pero ya no soporto más esto.-
el pelinegro le miró con tristeza. Alguna vez aquellos ojos negros le había
parecido hermosos y brillantes, alguna vez había deseado con mucha fuerza besar
esos delicados labios, pero ahora que lo veía… no podía sentir ninguna de
aquellas antiguas sensaciones, ni siquiera vagamente.- quiero el divorcio.- añadió antes de salir y dejar a un destrozado
KiBum llorando, arrodillado en la alfombra de aquella sala.
- Fue tu culpa Kim JunSu… tu maldita culpa, yo lo sé…- decía entre
lágrimas llenas de rencor y furia contra aquel chico que creía era fuente de
todos sus males.
~°~°~°~°~
YooHwan se estiró con pereza
cuando entró a su departamento. Al final, la visita de JunSu al Tocólogo había
resultado la mar de bien y ¿Para qué negarlo? El joven Park estaba más que
emocionado por la llegada de su pequeña sobrinita.
“En serio espero que no herede la frente de mi hermano” se dijo con
una sonrisa.
Sacó algunas cosas que traía
en el bolsillo junto con su billetera y las llaves de la casa, lo cual dejó en
una mesita cerca de la puerta.
- ¿Por qué tan tarde?- la voz de su hermano mayor le sorprendió
causando que el joven diera un brinco en su lugar.
- ¿Sigues aquí? ¡Cobarde! Seguro que no te has ido a tu casa.- le
miró con reproche cuando su hermano suspiró pesadamente.
- Estaré viviendo aquí por un muy buen tiempo, YooHwan…- el mayor
bajó el rostro.- voy a divorciarme.
El menor sabía que aquella
medida había sido muy dura de tomar para su hermano, no podía evitar sentir
algo de pesar por él. Al fin y al cabo, YooChun se había casado, si no
enamorado, si muy ilusionado con aquel chico.
- Creo, Hyung, que es la mejor decisión que pudiste tomar.- le dijo
con una sonrisa para luego abrazar a su hermano.- ¿Quieres algo de cenar?
- Te vuelvo a preguntar, ¿Por qué tan tarde?- le repitió.
- ¿Se te pegó esa manía de tu ex-esposo, Hyung?- le preguntó con algo
de ironía.- te dije que iba a acompañar
a un amigo al médico y después me fui a ver con Mir… mi novio, Hyung.- le
dijo cuando vio al mayor fruncir el ceño confundido al escuchar el nombre.- bueno… ¿ordenamos algo? No estoy con ganas
para cocinar y me imagino que tú tampoco.- le dio un guiño para luego ir
hacia el teléfono, tratando de recordar el número del restaurante favorito de
ambos.
YooChun sonrió.
~°~°~°~°~
- ¿Una niña?- la sonrisa de JaeJoong se hizo más amplia y abrazó a su
hermano con suavidad mientras sostenía con una mano las imágenes del
ultrasonido que acababa de mostrarle.
En la casa de la familia Jung,
aquella mañana, JunSu y JaeJoong se encontraban en la sala. Los gemelos se
hallaban jugando en el corralito, mientras su Umma y su tío revisaban las cosas
de la bebita.
- JunSu…- el mayor respiró profundamente. Él y su hermano habían
discutido varias veces por saber la identidad del padre de esa bebé, pero el
pelirrojo nada más no había dado su brazo a torcer y la excusa que se había
inventado, nadie la creía.- soy tu
hermano y cuentas conmigo para todo. ¿Lo sabes, no es cierto?- le preguntó
con una sonrisa comprensiva en su rostro. JaeJoong quería que su hermano se
sintiera cuidado y protegido, que él y su bebé no están solos.- Si no quieres revelarme quién es su padre,
lo respetaré.- siguió.- lo único que
quiero es que seas feliz. Que tú y tu bebé tengan todo, que…
JunSu detuvo el discurso de su
hermano.
- Lo sé, Joongie, lo sé… y créeme que te lo agradezco, pero… lo que
sucedió cuando concebí a mi bebé no puedo decírtelo… sólo quiero… quiero que
estés seguro, quiero que sepas que mi bebé fue concebido con amor…- la voz
de JunSu se quebró un poco, porque sabía que estaba mintiendo a su hermano en
una pequeña parte, porque el amor del padre de su bebé no estaba destinado para
él, sino para otra persona.- … que amo a
mi bebé, lo voy a cuidar y a proteger con mi vida entera si es necesario. Como
debe ser.
JaeJoong asintió comprendiendo
las palabras de su hermano, pues sabía que no podían ser mentiras. El embarazo
de JunSu ya llevaba cuatro meses. El mayor había notado que dos meses atrás,
JunSu había estado sumido en una depresión muy grande, que era un dolor tan
enorme el que cargaba, que incluso llegó a tener miedo de que el pelirrojo
atentara contra su vida, pero desde que se había enterado de la existencia de
su bebé, no había hecho nada más que procurar su bienestar y su salud. Se había
recuperado y sus ganas de vivir, de seguir adelante, eran esa bebita.
La razón de aquella depresión,
JaeJoong nunca la supo por más que le preguntó, siempre sospechó que algo tenía
que ver el papá de su sobrinita, pero ahora no importaba. Sea quien haya sido
el estúpido que jugó con los sentimientos de su hermano menor, había perdido a
un ser valioso como JunSu y se arrepentiría tarde o temprano. Porque a pesar de
los errores que su hermano menor pudo haber cometido en el pasado, ahora sabía
que JunSu había cambiado y era un hombre maduro y capaz.
- ¿Cómo la llamarás?- preguntó curioso el pelinegro.- busquemos mi antiguo libro de nombres y
elijamos uno adecuado para ella ¿Te parece?
- Ya elegí uno, Hyung… ya sé cómo se llamará mi bebita.- murmuró el
pelirrojo negando con un suave movimiento de cabeza.- se llamará Isseul.
- Isseul… es bonito ¿Por qué ese nombre?- JaeJoong sentía curiosidad
que su hermano fuera firme con eso.
- Sólo… me gustó.- respondió sin extenderse más.
- Buenas tardes.- saludó YunHo al entrar a la casa después de
quitarse los zapatos, había ido al restaurante a ver un par de problemas con un
proveedor y ahora estaba de regreso en su casa.- no puedo creer que ni un domingo podamos estar tranquilos en casa, Boo…-
dijo el moreno dándole un beso en los labios a su esposo para luego saludar a
su cuñado.
JaeJoong le extendió las
imágenes del ultrasonido.
- Ven, amor. Vas a conocer a tu sobrinita Isseul.- dijo el pelinegro
con una sonrisa.
- ¿Es una niña?- preguntó con emoción el chico al sentarse en el sofá
junto a ellos, rodeando con uno de sus brazos la cintura de su esposo.
El timbre de la puerta sonó.
- Yo atenderé.- JaeJoong se ofreció mientras su esposo y su hermano
veían las imágenes. El pelinegro vio por la ventana antes de abrir, pero no se
esperaba al visitante que se hallaba en la puerta de su casa.- ¿pero es que el gato al fin ha dejado libre
al ratón?- preguntó en broma cuando abrió y abrazó al joven frente a él.- YunHo… mira quién se ha acordado de
nosotros.- dijo entre risas para que su esposo le mirara.
JaeJoong jaló al joven hacia
el interior y cuando YooChun saludó a los presentes, el corazón de JunSu empezó
a latir con fuerza mientras un escalofrío recorrió su cuerpo entero al escuchar
su voz.
- ¡¡YooChun-ah!!- exclamó YunHo agradablemente sorprendido por la
visita de su amigo.- Hasta que te dejas ver, hombre.- le reclamó para luego
abrazarlo.- ¿Cómo has estado? ¿Y KiBum?-
preguntó el moreno, pues esperaba ver a la pareja de recién casados juntos.
- Este… no ha venido…- dijo en apenas un murmullo audible.
- Ven, siéntate…- JaeJoong lo llevó al sofá donde YunHo le cedió el
lugar junto a JunSu.- estábamos viendo
las imágenes del ultrasonido de JunSu ¡Tendrá una bebita!- añadió el mayor
de los Kim emocionado.
El pelirrojo tragó saliva con
dificultad al escuchar a su hermano decir aquello, no esperaba encontrarse con
YooChun ahí, mucho menos que se llegara a enterar de su embarazo. Aunque YooHwan le había dicho días atrás cuando le
acompañó al médico que YooChun no recordaba nada de lo sucedido aquella noche,
que sólo intuía lo que había pasado, JunSu no quería arriesgarse a que asociara
lo sucedido con él y llegara a lógicas conclusiones.
- Hace mucho que no nos veíamos, JunSu-ah ¿En verdad vas a tener un bebé?-
preguntó Micky con curiosidad.
- Cierto… hace mucho…- murmuró el jovencito bajando la mirada. Si
KiBum se llegaba a enterar que había visto a YooChun, seguramente se enfadaría
y le reclamaría por haber faltado a su palabra, pero sobre todo, le causaría un
problema a YooChun.
- Al menos la mayoría de nosotros ha podido ser feliz.- dijo el ratón
con un sentimiento nostálgico en la voz.
- ¿Qué quieres decir, YooChun? ¿Hay algo mal?- le preguntó JaeJoong
con preocupación mientras YunHo traía a los gemelos para que YooChun les viera.
- Voy a divorciarme.- soltó el pelinegro con una sonrisa triste en
sus labios.
- ¡¿Qué?! Es decir… ¿Por qué?... Lo lamento no debo ser entrometido.-
se disculpó JunSu ante lo había soltado, pero era que lo que escuchó lo había
dejado totalmente asombrado. ¿Acaso YooChunnie no fue feliz en su matrimonio?
- ¿Qué pasó, YooChun?- volvió a preguntar JaeJoong.
- Todo resultó mal. Desde un principio estaba destinado a fracasar, sólo
que… me negué a darme cuenta.- el ratón hizo una mueca con la boca.
JunSu bajó el rostro, sin
querer seguir escuchando ¿Se divorciaría? ¿Por qué? ¿Cuál era el motivo?
- Sólo les diré que… en
realidad, no lo amaba lo suficiente como para seguir a su lado…- murmuró el
pelinegro para luego mirar a sus amigos con una sonrisa que demostraba que
YooChun en realidad estaba en paz consigo mismo al tomar aquella decisión.
- Somos tus amigos, YooChun,
sabes que cuentas con nuestro apoyo para lo que se te ofrezca.- le dijo
YunHo con una sonrisa para luego tomarle de un hombro.
El pelirrojo miró al chico a
su lado. Él también quería decirle algo, asegurarle que todo estaría bien, que
alguien vendría a él y podría ser feliz muy pronto, pero las palabras
parecieron atorarse en su garganta.
- Mientras tanto… cuida a tu sobrino porque YunHo y yo vamos a poner la
mesa para que almorcemos.- dijo JaeJoong, poniendo a uno de los gemelos entre
sus brazos, mientras YunHo dejaba al otro con JunSu.- Y no acepto un NO por respuesta ¿Arassó?- preguntó el Pelinegro
algo ceñudo.
- Lo que usted mande, capitán.- dijo el ratón con tono divertido a la
vez que tomaba al pequeño.
Mientras los mayores se
retiraron a la cocina, el pelinegro se dedicó a mover su pierna simulando el
galope de un caballo, cosa que al bebé pareció gustarle porque sonreía mientras
YooChun no dejara de hacer el movimiento.
JunSu lo miraba un tanto
sonrojado, pues el mayor demostraba tener “ángel” para los niños ¿Querría
YooChun tener hijos algún día? Se moría por preguntarle, pero mejor optó por
callar. Su corazón latía rápidamente, mientras sintió un pequeño movimiento en
su vientre, como si su bebé supiera quién era la persona que estaba al lado de
su “Umma”.
Ambos permanecían en silencio
y es que en realidad no sabían de qué podían hablar después de tanto tiempo.
- Neee… YoungJae… que grande ya te has puesto.- señaló YooChun al
bebé que sostenía.
- YoungMin…- corrigió casi en un murmullo el pelirrojo.- el bebé que sostienes es YoungMin, él es
YoungJae.- señaló al bebé que se había acomodado en su regazo y dormitaba
tiernamente junto a su pecho.
- Hace mucho tiempo que no les veía, por eso no puedo distinguirles.-
le respondió con una sonrisa.- ¿Cómo has
estado? Aunque más bien debo preguntar ¿Cómo han estado?- dijo señalando su
estado- ¿Cuánto tiempo tienes?
YunHo había dejado las
imágenes del ultrasonido en la mesa de centro junto a ellos, las cuales YooChun
no dudó en tomar para ver, ante la mirada de temor de JunSu, quien no pudo
evitar que el pelinegro les echara un vistazo.
- ¿Es una niña? Entonces ya estás un poco avanzado si es que pudieron
decirte…- dijo el mayor con una sonrisa viendo las imágenes del bebé.
- Yoo…- JunSu tragó con dificultad. Si YooHwan le había dicho que su
hermano no recordaba nada de aquella noche, entonces podía suponer que no
relacionaría su embarazo con eso ¿No es cierto?- Ten… tengo cuatro meses.- respondió con algo de duda.
YooChun asintió con un
movimiento de cabeza. Un calorcito muy especial se había instalado en su pecho
al ver aquellas tiernas fotos, que a pesar de no ser muy claras, eran las
primeras imágenes de aquel pequeño ser que pronto vendría al mundo. Era una
emoción extraña la que le embargó en aquel momento, pero no podía dejar de
mirar las imágenes del bebito.
- Será una bebé muy bonita…- dijo con sinceridad.- si se parece a su “Umma”…- el ratón
sonrió al hablar así de su amigo.- una
muy bonita delfincita.- dijo casi en un murmullo, recordando el apodo que
alguna vez le había dicho cuando aún eran novios.
JunSu se sonrojó, pues no
esperaba aquello de su parte.
- ¿Sabes? Isseul es un nombre muy bonito.- dijo el pelinegro con una
sonrisa.
- Sí, lo sé…- respondió el pelirrojo, bajando la mirada.
- Vengan, está lista la comida.- JaeJoong se acercó para tomar a su
bebé de brazos de su hermano y ponerlo de regreso en su cuna, pues el pequeño
YoungJae se hallaba profundamente dormido.
~°~°~°~°~°~
YooChun regresó al departamento
ya cayendo la noche, dejó sus llaves sobre la mesa junto a la puerta y se
recostó en el sofá, con un pensamiento fijo en su cabeza ¿Quién era el padre de
la bebé de JunSu?
JaeJoong le había dicho que el
pelirrojo se había negado a revelárselo… suspiró. De hecho, si el mayor no
hubiera saltado con aquellas recomendaciones… YooChun ni siquiera hubiera
sospechado.
++Flash back
- Es tarde ya… aun debo pasar al consultorio de SiWon a revisar un par de
expedientes para las consultas de mañana por la mañana.- dijo el pelirrojo
levantándose de la mesa del comedor.
- ¿En domingo? JunSu, sabes que
no debes estar esforzándote de más como lo hacías antes.- le regañó su
hermano mayor.
- No te preocupes, ya no hago
guardias nocturnas, tampoco estoy dado de alta en los horarios para el área de
emergencias, sólo estoy ayudando a los médicos en sus roles con sus pacientes
ingresados a piso o con las consultas, como mañana.- aclaró el pelirrojo.- y no debería ir, pero SiWon insistió ayer
en que debía ir a descansar porque ya era tarde, así que dejé eso pendiente,
por eso me voy a dar una vuelta por el consultorio.
- Eso espero… no quiero que algo
malo les ocurra a ti o a mi sobrinita. No levantes cosas pesadas, pide ayuda si
es necesario. Tampoco te desveles y si te duele mucho la espalda o los pies,
porque estás muy cansado, llámanos. YunHo o yo iremos a buscarte
inmediatamente.- JaeJoong había hecho las recomendaciones cual “Umma” que
ya era.
- No te preocupes, Hyung, lo
haré. Lo prometo.- respondió el pelirrojo con una sonrisa.
- ¿Por qué no regresas a casa de
Umma y Appa?- sugirió JaeJoong.- ellos podrán estar al pendiente de ti.
- Lo haré, cuando la bebé esté por nacer, Hyung. No quiero darles más
preocupaciones a nuestros padres… Hasta luego, YunHo, adiós, YooChun-ah. Fue
bueno volver a verte.- dijo haciendo una reverencia al mayor.
- Hasta luego, JunSu-ah.-
respondió Micky con una inclinación de cabeza.
JaeJoong acompañó a su hermano a la puerta y cuando ya se hallaban
bastante lejos del comedor, YooChun empezó a reír.
- Creo que la maternidad ha
vuelto demasiado protector a JaeJoong, no creo que tenga nada de qué
preocuparse por JunSu, ¿No piensas igual?- le preguntó a YunHo.
- En realidad los dos estamos
preocupados por él.- respondió el moreno mirando hacia la puerta.- JunSu vive
solo en su departamento, es lógico que nos preocupemos por ambos. No queremos
que nada malo les suceda sin ayuda y sin vigilancia. Sabemos lo inquieto que es
JunSu, no queremos pensar que algo pudiera ocurrirle y no haya nadie para auxiliarlo.-
añadió.
- ¿Solo? ¿Y el papá de su bebé?-
preguntó con curiosidad.
- No sabemos…- la voz de
JaeJoong le hizo voltear el rostro, algo cohibido por ser indiscreto en algo
que tal vez no le incumbía.- JunSu no ha
querido decirnos quién es.
++ Fin Flash back
“JunSu” suspiró Micky sintiendo un peso extra en su pecho, como si
él también hubiera adquirido la preocupación de sus amigos por el más joven. Es
decir, hacía mucho que no veía al pelirrojo y ahora, se enteraba que iba a ser
“Umma” soltero, cosa muy difícil de llevar, pues un niño (niña en este caso)
era una responsabilidad muy grande.
Aquel sentimiento de
pesadumbre no se iba, y se hacía cada vez más fuerte, estaba angustiado por
JunSu… bueno, eso no debería ser raro porque JunSu es su amigo. No es que
siguiera sintiendo por él lo mismo que hacía dos años atrás, ¿No es así?
~°~°~°~°~
- Entonces… les dejaremos a solas para que hablen por un momento… tal vez
puedan llegar a un arreglo.- la voz del Juez se dejó escuchar.
YooChun y KiBum se hallaban
frente a frente en la oficina del juez de lo familiar, en la última audiencia
para la firma de su divorcio, dos meses después de su separación.
- Puedes quedarte en la casa, KiBum… en realidad a mí me da igual.-
dijo el pelinegro.
Lo único que quería era acabar
ya de una vez con aquello, zanjarlo y poder regresar a su vida normal.
- Yo tampoco la quiero.- murmuró el castaño. Le traía malos
recuerdos, porque sabía que mucho de lo que había sucedido en su matrimonio
había sido por él y su falta de confianza a su ahora ex-esposo.- YooChun… yo… lamento lo que pasó… este
tiempo… me ha servido para darme cuenta de que nuestro matrimonio no empezó de
la manera correcta, que no era amor lo que nos unía.- el menor sonrió.- no
somos el uno para el otro a pesar de lo que hubiéramos creído antes.
- Tardamos mucho en darnos cuenta, KiBum. Y tuvimos que lastimarnos
mutuamente para llegar a esta conclusión.- reconoció el pelinegro con
semblante triste.
KiBum asintió con movimiento
de cabeza y era que en realidad en aquellos meses de separación había
encontrado en una persona el apoyo que jamás pensó que podría encontrar y
sintió que su corazón lentamente había curado sus heridas… comprendió que lo
que lo había ligado a YooChun durante todo ese tiempo, no podía ser llamado
amor… todo gracias a un chico llamado Kim JongHyun.
- Dejemos atrás todo esto… seamos amigos, YooChun… no acabemos mal…-
sugirió el castaño con una sonrisa.
- De acuerdo, KiBum… yo deseo que en realidad encuentres a alguien que te
ame como te mereces, como yo no pude hacerlo…- dijo YooChun con sinceridad.
- Y yo deseo que te des realmente cuenta de tus sentimientos… antes de
que sea demasiado tarde.- le dijo su ahora ex-esposo con una sonrisa,
dejando al pelinegro totalmente perplejo por lo que había escuchado.
~°~°~°~°~
Miró su plato con ensalada a
medio comer. Las verduras casi nunca le gustaron, pero tenía que comerlas.
- Yo tampoco quiero…- dijo haciendo un puchero mientras bajaba la
mirada a su vientre de seis meses de gestación. JunSu sentía que no le cabía ni
un bocado más, a pesar de que le quedaba mucho más de la mitad del plato.
Volteó a mirar a su alrededor,
la cafetería no estaba muy llena y él era el único que se hallaba sentado solo
en una mesa… bueno, solo no tanto. Acarició su barriguita con ternura mientras
seguía observando la lechuga y las zanahorias de aquel plato. Su bebita era una
ratoncita, no una conejita para andar comiendo esas cosas.
- Sólo mirándolo, ese plato no va a desaparecer.- dijo una voz a su
lado.
El pelirrojo levantó la mirada
para encontrarse con un YooChun muy serio.
- AnniongHaSeIou, YooChun-ah.- le saludó con una ligera sonrisa, un
tanto sonrojado.
- Esas verduras no desaparecerán sólo porque lo desees, JunSu…- le
repitió para luego sentarse en la silla frente a él. Sabía que JunSu estaba
intentando todo por su bebé. El pelirrojo siempre había preferido los dulces,
por lo que intuía que aquello era un requerimiento médico.- anda, abre la boca.- dijo tomando el
tenedor para picar de las verduras y llevar un gran bocado hacia JunSu.
- YooChun-ah…- dijo desviando la cara.- ¿Qué haces?- preguntó mirando hacia todos lados. Tal vez él y KiBum
habían vuelto. No quería que el pelinegro volviera a tener problemas. Era
cierto que no había vuelto a verlo desde aquella vez en casa de su hermano,
hacía casi dos meses, pero prefería evitar cualquier cosa que le causara
problemas a “su” ratón.
- ¿Cómo qué?- preguntó sorprendido el pelinegro.- tengo que velar por el bienestar de mi
“sobrinita”.- argumentó el otro.
JunSu abrió los ojos lo más
grande que pudo debido a la sorpresa por lo que había salido de los labios de
YooChun.
- ¿So… sobrina?- a penas pudo articular.
- Sí, yo también voy a considerarme su tío, somos amigos ¿No, JunSu-ah?-
preguntó con una sonrisa el mayor.
El pelirrojo bajó la mirada.
- Amigos…- Murmuró para sí al escucharle decir aquello. YooChun
quería seguir siendo su… amigo… se consideraría “tío” de su propio bebé. Un
nudo se formó en la garganta del menor y las lágrimas se agolparon en sus ojos.
“Si tú supieras…”
- JunSu… ¿Estás bien?- le preguntó con preocupación al ver que el
rostro del menor se llenaba de lágrimas.
- Yo… sí…- asintió con la cabeza repetidamente. YooChun le extendió
un pañuelo.- gracias…- dijo en un
murmullo.- es que yo… yo… en realidad…
no esperaba esto de tu parte.- dijo con sinceridad mientras secaba sus
lágrimas.- KiBum… él… te…
- KiBum y yo nos divorciamos hace unos días.- aclaró con una
sonrisa.- tomamos esta decisión para no
hacernos más daño, JunSu.
- Lo lamento… lamento que… no
haya resultado.- y era verdad, porque por un lado el pelirrojo se alegraba
de que YooChun ya no estuviera casado con KiBum, pero por otro, eso no
significaba que pudiese llegar a tener otra oportunidad con él.
El mayor se encogió de hombros.
- De cualquier manera, no voy a dejar que me hagas el tonto con esta
ensalada… abre…- volvió a ordenar.
JunSu obedeció y comió el
bocado ofrecido.
- Después de esto ¿Tienes que
ir a trabajar?- preguntó YooChun con una sonrisa.
El pelirrojo negó con un
movimiento de cabeza.
- Estoy de medio tiempo ahora…- murmuró en respuesta.
- ¿Tienes planeado hacer algo después de comer?- dijo el ratón con
una sonrisa.
El pelirrojo asintió con un
movimiento de cabeza.
- Tenía planeado ir a ver algunas cosas para la bebé…- respondió con
cierta timidez.
- Perfecto… entonces puedo acompañarte a las compras, así te ayudo a
cargar las cosas y quiero ser el primero en hacerle un obsequio a la bebé.
- ¿Un obsequio?- preguntó incrédulo el delfín.
- Síp… ya verás.- añadió YooChun con una sonrisa.
Y JunSu sintió su corazón
acelerarse ante esa cálida sonrisa.
“No lo hagas, por favor, no hagas algo que pueda ilusionarme, porque sé
que al final… al final no me amarás como antes. No me amarás como yo te amo.”
Rogó el pelirrojo, con la mirada triste.
~°~°~°~°~
- Esa pieza no va ahí…- el pelirrojo frunció el ceño. A veces YooChun
podía ser tan testarudo.- ¿Por qué no
sigues el instructivo y ya?- sugirió viéndolo pelear con el destornillador
y la tuerca que no encajaba con aquella pieza. “Lo romperá.” Se dijo apoyándose en el marco de la puerta.
- Porque el instructivo es más confuso todavía…- se justificó el
pelinegro con algo de frustración en la voz.
- YooChunnie… llevas dos horas con eso… y se supone que es de armado
fácil.- JunSu hizo un gesto cuando escuchó al pelinegro lanzar un
improperio, el destornillador que sostenía resbaló, cortando la piel a su paso.
La mano del mayor empezó a sangrar.- Iré
por el botiquín.- añadió con tono resignado de voz.
El pelirrojo cruzó el pasillo hasta su habitación para
tomar el botiquín, no sin antes sonreír ante el muñeco de felpa con forma de
delfín color rosa que se hallaba sobre la almohada de su propia cama… el
obsequio que YooChun le había dado a su bebé hacía dos meses atrás, cuando lo
encontró en la cafetería y le obligó a comer aquella ensalada.
Durante aquellos dos meses,
YooChun no había dejado al pelirrojo solo. Se aparecía en el hospital para
verle, le llamaba a diferentes horas para saber si se había tomado el ácido fólico,
incluso le había acompañado a sus citas con la Tocóloga. YooChun había llorado
al ver a la bebé en el ultrasonido el mes pasado, pero todo eso era por
petición de JaeJoong.
Al preguntarle, tanto su
hermano como el aludido se lo habían negado, sin embargo, conocía a su hermano
y JunSu sabía que así había sido. El compromiso de YooChun con él y la bebé
sólo era eso. Aunque… había algo más…
Muchas veces, había visto que
YooChun se quedaba pensativo o le observaba con detenimiento. Al principio,
había creído que YooChun recordaba más que lo que YooHwan había dicho, sin
embargo, más tarde llegó a la conclusión que tal vez era solamente nostalgia o
arrepentimiento, porque no había podido llegar a tener una familia con KiBum.
- ¡JunSu-ah!- le escuchó gritarle.
- Ya voy… es que no lo encontraba.- dijo cuando llegó a la habitación
donde el pelinegro le esperaba.
El pelirrojo de sentó en la
mecedora que ya se encontraba junto a la ventana.
- Ven aquí…- le ordenó al mayor, quien se sentó en el suelo frente a
él.- arderá.- le advirtió cuando
vertía un poco de alcohol en una gasa para desinfectar la herida abierta.
YooChun ni siquiera se inmutó
cuando el pelirrojo dejó caer la gasa sobre la herida. Estaba más bien
concentrado en admirar cómo la luz del sol que se colaba por la ventana jugaba
y hacía distintos matices con el cabello del menor.
Había leído en internet, el
pelinegro se había informado, que muchas veces durante el embarazo se podía
llegar a perder el cabello y la piel se reseca y agrieta debido al estiramiento
que sufre al crecer el bebé, pero JunSu… no, JunSu no. A sus ocho meses de
gestación, el pelirrojo… se veía más hermoso que nunca. Su sonrisa clara y
cristalina le aceleraba el corazón mucho más rápido que cualquier otra emoción
que hubiera sentido antes. Incluso la que sintió por el mismo JunSu un par de
años atrás.
Durante aquellos dos meses,
YooChun se había ido acercando de nuevo al pelirrojo. Al principio por petición
de JaeJoong, pero más tarde y una vez confirmado que no había peligro alguno
para el menor en el departamento que ocupaba, YooChun se vio libre de alejarse
de él nuevamente, sin embargo… ya no deseaba hacerlo. No sabía si era por ese
sentimiento de pertenencia que había nacido en él o por ese amor que parecía
jamás se fue de su corazón a pesar del tiempo.
- Oh, YooChunnie…- murmuró el pelirrojo al ver la herida abierta.- está un poco profunda, lo bueno que no
necesitará puntos.- sin embargo aún estaba preocupado por eso.
Y el mayor sonrió con ternura
ante ese puchero que formaron los dulces labios del delfín… ese mote cariñoso
había vuelto y no era la primera (y esperaba que no la última) vez que se lo
decía. De hecho, aquel había sido el motivo por el cual YooChun había
descubierto que seguía sintiendo algo por el menor, pues dos semanas atrás…
++Flash Back
- Está muy grande… además es
color rosa…- se quejó el delfín.
- Es una niña, JunSu…- se
quejó el mayor señalando el evidente hecho ya más que confirmado por la
Tocóloga.
- Y tú me saliste muy radical en
eso de lo del género, YooChun… no porque sea niña voy a llenar su habitación
con cosas color rosa pastel.- el pelirrojo se alejó un tanto enfurruñado
mientras seguía viendo la cantidad de cunas que habían en el departamento de
bebés de aquella grande y conocida cadena de tiendas.
- ¡Oh, Su, por favor! Es la
quinta tienda a la que vinimos… en todas le sacas defectos a las que ves… que
si está muy grande, que si está muy chica, que tiene no sé que material, que si
no es hipoalergénico, que si está cara o el tapiz es verde, azul, morado o
rosa… la verdad es que ya ni sé qué es lo que buscamos.
Y es que discutiendo eso ahí en medio de uno de los pasillos
principales, parecían más un matrimonio eligiendo una cuna para su primer hijo,
que un amigo ayudando a otro con la elección.
- Buscamos algo bonito, YooChun… algo digno de Isseul…- dijo el
pelirrojo acariciando su pancita de 7 meses y medio, mientras sus labios hacían
un puchero.
Y al pelinegro se le hizo tan fácil abrazarlo por la espalda y rodearle
con sus brazos, situando sus manos justo sobre las suyas.
- Lo sé, delfín… sé que quieres
lo mejor para ella, pero es sólo una cuna… la dejará de usar en un par de años…-
apoyó la barbilla en el hombro del más bajo.- Susu… no estás molesto ¿Verdad?- preguntó con preocupación al no
recibir respuesta.
Pero es que YooChun no podía sentir el rápido palpitar del corazón del
delfín.
- JunSu-ah…- le volvió a
llamar preocupado.
El menor guió la mano de YooChun hacia un punto en específico de su
vientre, donde el pelinegro pudo sentir el fuerte movimiento que la bebé hacía
en ese momento.
- Creo que…- “Isseul
reconoce a su papá”… era lo que quería decir, porque el pelirrojo había sentido
esos mismos fuertes movimientos sólo cuando YooChun está cerca, únicamente con
su voz o con que le tocara ligeramente el vientre, como si la bebé en realidad
reconociera a YooChun como su padre.
- ¿Ves? Isseul está de acuerdo.-
dijo el pelinegro con tono ganador.
El pelirrojo suspiró, como con algo de aburrimiento, pero el pelinegro
no sospechaba que en realidad estaba tratando de tranquilizar el ritmo
acelerado de su corazón, se alejó suavemente del agarre de YooChun en su
cuerpo. El mayor no quería soltarlo. No sabía por qué deseaba poder sostenerlo
así contra su cuerpo eternamente, rodearlos a ambos con sus brazos y no dejar
que nada ni nadie les hiciera daño. Lo que ignoraba era que JunSu tenía que
alejarse de su calor antes de que su corazón y su cuerpo le traicionaran aun
más.
- Bien… entonces… sigamos
buscando…- dijo el pelirrojo caminando lentamente mientras seguía mirando
los muebles del lugar.
YooChun le observó caminar y sonrió con ternura antes de alcanzarle.
Pocos minutos después, el pelirrojo había encontrado la cuna perfecta.
En color blanco, el mueble era un precioso corral con un móvil de pequeños
animalitos de diferentes colores, además llevaba un dosel de velo blanco, que
ocultaría un poco la luz para evitar que se interrumpiera el dulce sueño del
pequeño ser que descansaría en ella. En cuanto la vio, sus ojos brillaron y JunSu
no pudo evitar imaginarse a su bebé durmiendo entre las suaves mantitas que ya
había elegido con anterioridad.
- Esta es…- murmuró con una
sonrisa de ensoñación.- ¿No te parece,
YooChunnie?- Preguntó con un brillo en los ojos que, a su vez, hizo sonreír
al pelinegro.
- La que tú desees, Su… la que
tú desees.- le respondió sintiendo su corazón lleno de algo cálido y dulce
ante la sola ilusión de ver a JunSu llevando a su bebé en brazos para que
durmiera la siesta en esa cunita.
- ¿Puedo ayudarles en algo?-
preguntó la dependiente con una sonrisa.- Oh,
ese es un nuevo modelo que nos acaba de llegar. Está en promoción a meses sin
intereses con tarjeta de crédito y entra en un descuento especial al pagar con
débito o efectivo.- les explicó mientras sacaba un block para anotar.
- Es perfecto… será con débito…-
dijo el pelirrojo con una sonrisa.
- No, dije que yo iba a comprar
la cuna de Isseul… yo la pagaré.- dijo el pelinegro acercándose para
tomarlo por la barbilla.- y no acepto un
No por respuesta. Aún faltan muchas más cosas de las que puedes hacerte cargo,
pero esta yo lo pagaré.- aseguró YooChun.
- YooChunnie…- intentó
quejarse haciendo un puchero.
- No funcionará…- luego se giró a la chica que les atendía.- supongo que tienen entrega a domicilio.
- Sí, señor y por una cuota
adicional uno de nuestros empleados armará la cuna.- añadió la vendedora.
- Ah, no… de eso ni hablar. Lo
haré yo mismo…- dijo el pelinegro.
- ¿No crees que puede hacerlo
alguien que sea… profesional en esto, Chunnie?- preguntó con algo de
preocupación el pelirrojo.
- Ni hablar… yo lo voy a hacer…
yo voy a armarle la cuna a la bebé y ni una palabra más.- alegó el
pelinegro enfurruñado.
JunSu se limitó a rodar los ojos.
- Venga por aquí, señor… pague
en caja con este vale y luego le esperaremos para que llene las formas.- le
dijo la señorita con amabilidad.
Pocos minutos después, YooChun se dirigía hacia un pequeño escritorio
en medio del departamento, donde JunSu ya se encontraba esperándole sentado en
una silla que la amable vendedora le había cedido. El pelirrojo se hallaba muy
acalorado y sonrojado, a pesar de estar dentro de aire acondicionado. Cuando
YooChun le preguntó si estaba bien, el menor sólo asintió con la cabeza.
- Bien, Señor Park, ya su esposo
nos ha dado los datos necesarios. Sólo firme aquí y el transporte de la mudanza
le llevara la cuna a su casa en las próximas horas. Gracias por su compra…-
dijo haciendo una reverencia.- y
felicidades por su bebita, Sres. Park.- añadió antes de ir a atender otra
pareja que se hallaba cerca, viendo unas sillitas infantiles para comer.
- ¿Esposo?- preguntó YooChun
un poco incrédulo mirando hacia el pelirrojo.
- Yo…- carraspeó.- Inten… intenté decirle que no… que no soy
tu esposo…- explicó JunSu y sus mejillas iban tomando un tono rojizo cada
vez más fuerte, porque sabía que no lo había negado con el ahínco que
supuestamente debería, eso YooChun lo ignoraría.- pero no me dejó hablar mucho. Lo lamento.- añadió disculpándose.
Y no era que fuese algo que le molestara a YooChun, si no todo lo
contrario, porque de repente esa palabra le pareció la más dulce y apropiada
para referirse a JunSu, su ESPOSO. Aquel sentimiento de calidez en su pecho
creció aún más si eso era posible.
- Nnn… no importa, en verdad.-
se acercó al menor para extender la mano y ayudarlo a levantar.- es tarde ya… vamos a comer algo y luego a
que descanses a la casa.- respondió con una sonrisa para luego hacer que
JunSu cruzara su brazo con el suyo.
El pelirrojo asintió y se dejó guiar por el pelinegro fuera de la
tienda.
YooChun sentía que aquel sentimiento de pertenencia se hizo mucho más
fuerte que antes con el comentario de aquella chica. Y de repente se encontró a
sí mismo deseando que fuera realidad, que JunSu fuera su esposo y la bebé que
estaba por nacer fuera suya, y no sólo una confusión por parte de una vendedora
de muebles para bebés.
++Fin Flash Back
- Si no fueras tan terco… ya hubieras terminado de armar la cuna y esto no
hubiera pasado.- le reclamó con un gesto de preocupación. Aquella frase había
terminado por regresar al pelinegro a la realidad.- listo. No dolió nada ¿Cierto?- estaba terminando de poner una gasa
sobre la herida para que no se infectara.
YooChun hizo un gesto con la
nariz.
- No creí que armar una cuna para un bebé fuese tan difícil.- se
quejó el pelinegro.
- No es difícil… tú no sigues las indicaciones que es otra cosa.- le
dijo en tono de regaño para luego cambiarlo por una sonrisa.- Mañana es tu cumpleaños, YooChun… ¿Qué
quieres que te obsequiemos?- le preguntó con curiosidad dando por zanjado
el otro tema.
- No, si te lo digo ya no será un regalo sorpresa ni con intención…-
dijo el pelinegro.- tienes que
sorprenderme, JunSu.
- Sabes que nunca he sido bueno eligiendo regalos.- le respondió.
- Lo que cuenta es la intención…
- Anda, Chunnie, dime…- le dijo haciendo un puchero.
- No creo que quieras…- respondió seriamente, alejando la mirada de
él.
JunSu le miro con sorpresa. No
sabía lo que YooChun quería, pero para que se comportara de esa manera, debía
ser algo importante para él.
- Lo intentaré…- contestó el pelirrojo.
- Quiero que me digas quién es el padre de tu bebé.- le respondió
seriamente, después de pensarlo un poco, mirándolo directamente a los ojos.
- ¿Para qué… para qué quieres saberlo?- el pelirrojo se levantó de la
mecedora, alejándose de él. ¿Acaso
YooChun sospecharía? ¿Acaso sabría…?
- Porque quiero saber quién es el estúpido malnacido que se atrevió a
abandonarles así…- dijo el mayor con furia, con celos, con odio hacia aquel
estúpido…
- ¡YooChun, basta, por favor!... no lo hagas, no hables así de él…-
le pidió JunSu con un nudo en la garganta y sus ojos a punto de soltar lágrimas
de dolor al escucharle hablar así.
- ¿Y todavía lo defiendes? Es un estúpido pedazo de engendro que no se
merece ninguna consideración por haberte abandonado así…- el pelinegro se
había levantado, llevado por el enojo al escuchar a JunSu defendiendo al padre
de su bebé.
- Tú no sabes nada… no sabes cómo o porqué sucedieron las cosas, YooChun…
no puedes… no tienes derecho a hablar así de él.
Los dos elevaban su tono de
voz, ya eran gritos los que se escuchaban a través de todo el departamento.
- ¿Lo amas? ¿Es eso? ¿Aun lo amas, JunSu?
- ¡¿Cómo no voy a amarlo si es el padre de mi bebé?!
YooChun sintió que eso le
partía el alma. ¿Por qué siempre tenía que ocurrirle aquello? Es decir, siempre
tenía que amar a JunSu y él amaba a otra persona. Porque el pelinegro había ido
dándose cuenta en todo aquel tiempo transcurrido junto a JunSu, que el amor que
sintió por él no cambió, no murió, sólo se mantuvo ahí escondido, tras capas y
capas de dolor en el que le fue encerrando, que lentamente se fueron abriendo
con cada sonrisa, con cada abrazo, con cada caricia que compartieron en
aquellos meses.
- No puedo creerlo…- dijo el mayor, bajando el rostro con decepción,
mientras reía con ironía.- ¿Cómo puedes…
- Tú no sabes lo que ocurrió en realidad… tú crees… que el engañado fui
yo… mi hermano te lo hizo creer así… porque él eso quiere pensar… ¿No se han
parado a pensar un minuto que tal vez quien hizo el daño fui yo? ¿El que le
engañó fui yo?- JunSu se mordió el labio inferior. “Te hice demasiado daño, YooChun.” Quería gritar.
- No puedo creer que lo ames, no puedo creer lo que dices…- el
pelinegro le tomó de la barbilla.- ¿Quién
fue, JunSu? ¿A quién le hiciste tanto daño que pudo abandonarte sin sentir ni
un poco de remordimiento? ¿Quién pudo irse sin mirar atrás y dejarte con este
bebé que no tiene la culpa de nada?-
le preguntó con temor, porque el pelinegro no quería volver a escuchar de sus
labios el nombre de HyukJae. Porque no quería saber que en realidad el amor que
el pelirrojo tenía por ese tipo pudiera llegar a ser tan fuerte para haber
durado tanto tiempo.
- No me lo pidas, YooChun, por favor… no puedo… no puedo decirte…- “tienes que ser feliz, buscar la felicidad
que se te ha ido de las manos… no voy a atarte, YooChun… no puedo atarte con
una obligación como esta.”- déjalo
ya, por favor.- Rogó en un murmullo.
- ¿Dejarlo? ¿Cómo puedo simplemente dejarlo, cuando veo que todos los días
sufres? Por dios, JunSu, no intentes negarlo. No intentes negar esa tristeza
porque la veo reflejada en tus ojos.- YooChun se alejó lo suficiente de él
para que lo mirara a los ojos.- me duele
tu dolor, JunSu… sé… que es su padre, que yo nunca podré llegar a ocupar el
lugar de él ni en la vida de Isseul… ni en tu corazón.- murmuró el
pelinegro con tristeza.- JunSu dime
quién es…
- ¿Por qué? No es necesario que lo sepas, es decir…
- Porque quiero saber quién ha sido el que ocupó tu corazón esta vez.
Siempre llego tarde a ti, JunSu… y me arrepiento… me arrepiento de haberme
dejado llevar por mi dolor aquella vez… por eso me alejé de ti, por eso me casé
con KiBum, porque me di por vencido con facilidad al primer obstáculo que la
vida nos puso… se suponía que yo debía enamorarte, que debía lograr que me
amaras, pero ante la primera prueba de mi amor no pude seguir, me di por
vencido y te perdí… pero hoy, no estoy dispuesto a dejarte ir otra vez.-
confesó sus verdaderas intenciones, porque aquel sentimiento de pertenencia,
esa calidez que sentía al lado del pelirrojo era demasiado grande y no lo iba a
dejar escapar otra vez.
- YooChun…- JunSu se tapó la boca con una mano, tratando de reprimir
un sollozo pues las lágrimas ya corrían por su rostro.
- Te amo, JunSu…- el mayor rodeó son sus brazos al pelirrojo,
apretándolo contra su pecho.- te amo con
todas mis fuerzas, aunque he querido negarlo, esconderlo, aunque he querido
matar este sentimiento no puedo… no puedo.
JunSu se aferró a su camisa,
con la confesión de YooChun dando vueltas en su cabeza, porque aun no podía
creer que en realidad le hubiera dicho todo eso.
- Si no quieres decirme quién es el padre de tu bebé… está bien, no lo
hagas… pero déjame luchar por ti… déjame permanecer a tu lado… me conformaré
con lo que quieras darme, con tu amistad, con tu cariño, pero no me pidas que
me aleje de ti.- pidió el pelinegro con tristeza, mientras consolaba al más
bajo, quien no se había separado de su abrazo.
- Después de tanto tiempo… después… te hice tanto daño…- levantó la
mirada para ver su rostro.- yoo…
YooChun… yo sé… yo sé que si te digo quién es el padre de mi bebé… terminarás
odiándome. Que ese amor que me tienes se esfumará.- se alejó de él, de su
calor, porque a pesar de sentirse a salvo entre sus brazos, la mentira que
había forjado hace tanto tiempo aun pesaba, porque a pesar de amarlo como lo
hacía, le había dejado ir y egoístamente había pensado que podía conservar su
amor y a su bebé sin que él lo supiera.
- ¿De qué estás hablando, JunSu?
- Yo te hice daño, te utilicé para tratar de llamar la atención de
EunHyuk, para satisfacer un estúpido capricho…- JunSu se dejó caer
lentamente al suelo, ahogado entre sus lágrimas.- sólo podía… te había herido tanto… te herí tanto… quise rogar… suplicar…
por una oportunidad… una más… pero te había hecho tanto daño que… que sólo
podía dejar que te fueras, que buscaras el amor con alguien más. Que fueras
feliz, porque yo no te merecía, porque no era justo lo que había hecho contigo…
y descubrí… descubrí que te amaba… que te amo…- decía entre sollozos que
parecían no tener fin.- pero parecías
haberme olvidado, porque lograste olvidarme, porque alguien más era tu
felicidad… porque ese alguien recibía tus caricias, tus besos… los que yo perdí
por mi estupidez…
- JunSu.- el pelinegro se acercó a él para abrazarlo. No podía creer
lo que estaba escuchando. JunSu le estaba confesando su amor.
- Lo único… lo único que
quería era una vez, una única vez… para estar contigo… para darte todo de mí…-
JunSu se intentó zafarse de su agarre, pero el pelinegro no le dejó, le hizo
apoyarse en su pecho nuevamente.- quise
entregarme a ti una única vez… YooChun…
El pelinegro abrazó con fuerza
al jovencito entre sus brazos.
- Te amo, YooChun…- dijo
el pelirrojo en un suave murmullo.
“Te amo, YooChun…” y aquel tono suave se repitió en su mente, que
empezó a reproducir escenas de aquella noche, varios meses atrás, las mismas
escenas en las que YooChun se veía en brazos de alguien que le besaba y
acariciaba con ternura, aquel “te amo” que se repetía una y otra vez en sueños,
que le atormentó durante su matrimonio con KiBum, pero que en los meses junto a
JunSu había olvidado por completo. Y gracias a su mente traicionera pudo
escuchar de nuevo esa voz… gracias a su mente traicionera, el rostro de aquella
persona por fin se reveló después de todos esos meses.
- ¡¿Tú?!
JunSu se separó para mirarlo a
los ojos.
- Tú eres el padre de mi bebé,
YooChun… tú eres el padre de Isseul.- confesó el pelirrojo entre lágrimas.
Y aquella confesión, en vez de
alegrarle, le había partido el corazón… no por lo que significaba, sino por lo
que había hecho… YooChun sintió el peso del tiempo sobre su espalda…
El pelinegro se separó mirando
los ojos llorosos de JunSu. Sintiendo la culpa apretando su corazón tan
duramente que sintió que sangraba por dentro lenta y dolorosamente. “Si yo hubiera…” pero el “hubiera” no
existía, y él había tomado la decisión incorrecta al momento de dejar ir a
JunSu…
- YooChun…- murmuró el delfín con angustia mientras miraba el rostro
pasmado del mayor, quien no emitía una sola palabra. El miedo empezó a tomar su
corazón… “Lo he perdido… me odia… me
odia.” Se gritó JunSu internamente, sintiendo un nudo que se formaba en su
garganta.
- Yo… no puedo… JunSu… no puedo…- “no puedo perdonarme lo que te hice.” Quería decir… quería gritar,
pero parecía que las palabras nada más se atoraban en su garganta.
YooChun se levantó dejando a
JunSu en el mismo lugar. Mirándolo con pesar, con dolor, para luego salir del
departamento tan rápido como sus piernas le permitieron.
- YooChun…- le llamó el delfín entre lágrimas.
Aquello únicamente le había
confirmado lo que su corazón ya sabía. Había perdido a YooChun para siempre.
El pelirrojo se levantó
lentamente, pero un movimiento de su bebé le obligó a sentarse de nuevo en la
mecedora. Un dolor agudo le atravesó el vientre.
- Tranquila… amor…- murmuró el delfín con dolor.- él te ama… Appa te ama, bebé.- dijo
entre lágrimas.- Appa te ama, Isseul…-
repetía una y otra vez, pues sabía que el único que merecía el desprecio de
YooChun por haberle escondido la verdad todo aquel tiempo, era únicamente él.-
¡Ahhh!- gritó al sentir una nueva
punzada de dolor.
Eso ya no era normal ya no era
como las anteriores contracciones que había tenido, a las que les llamaban “el
parto falso”… el delfín empezó a angustiarse. El dolor no menguaba… y era
dolor, no contracciones.
Llevaba su teléfono móvil el
bolsillo trasero de su pantalón, buscó rápidamente el número de su hermano.
- Jae…- le había contestado después del tercer timbre.- te necesito… Jae… me siento… ¡AAAAAHHH!-
gritó antes de poder terminar la frase.
- JunSu… JunSu…- se escuchaba la voz de JaeJoong a través de la
línea, pero el delfín ya no podía contestar.
“No, bebé… aún no… aún no.” Rogaba internamente, pues sabía que aún
le faltaba un mes para la cesárea y que el nacimiento de su bebé a los 8 meses
era incluso más peligroso que si se hubiera adelantado a los 6 ó 7 meses.
- Isseul…- murmuró con temor el nombre de su bebé.
~°~°~°~°~
YooChun cerró la puerta de su
departamento tras él y se apoyó en ella, dejándose caer lentamente hasta el
piso.
- JunSu…- murmuró con dolor dejando que las lágrimas, que había
retenido desde que salió de la casa del pelirrojo, corrieran por su rostro
libremente.
Su corazón parecía estar
atravesado por algo tan filoso que incluso respirar le parecía tan difícil, que
solamente deseaba poder borrar los últimos dos años de dolor y decepción.
Casi dos años después… casi
dos años en los que en vez de luchar, en vez de intentar que las cosas
funcionaran, YooChun había optado por darse por vencido. Había creído que la
felicidad de JunSu iba a estar al lado de EunHyuk, para finalmente saber que
JunSu le había dejado ir porque lo amaba, no porque iba a regresar a los brazos
de HyukJae. Se había apresurado a ser él quien diera por terminada la relación,
porque él había decidido ya no seguir luchando contra lo imposible y decidió
dejar a JunSu libre, pero no había sido así… JunSu solamente le dejó libre para
que sea feliz. Cuando lo único que había deseado era estar a su lado… tantas
confusiones, tanto tiempo perdido, tantas cosas que pudieron haber sido
diferentes…
“Isseul” su bebé… era su hija… cómo no pudo haberlo sospechado
antes, si incluso JunSu había elegido el nombre que más le gustaba a YooChun.
“Isseul, JunSu… lo lamento.” Pidió perdón desde lo más profundo de
su alma.
Estaba enojado consigo mismo,
con la vida, el destino, sus malas decisiones. El pelinegro se levantó y con
furia arremetió contra la mesa que se encontraba junto a la puerta y todo lo
que se hallaba encima de ella.
- ¿Hyung? ¿Eres tú?- la voz de YooHwan le llegó desde su habitación.
El pelinegro no quería hablar
con nadie… no quería dar explicaciones, sólo quería en esos momentos…
desaparecer.
Bajó el rostro con
frustración, cuando algo en el suelo llamó su atención. Las cosas que habían
estado sobre la mesa ahora estaban desparramadas sobre el suelo, entre ellas un
papel del tamaño de media hoja tamaño carta.
“Dr. Lee EunKyung. Tocóloga”
YooChun recogió la hoja, ya
que era una receta de la misma médico que atendía a JunSu. ¿Acaso su hermano…?
Pero antes de que pudiera
sacar conclusiones equivocadas, terminó de leer el papel. Estaba fechado 4
meses atrás… “Hierro… Ácido Fólico…
Calcio…” Enumeraba. “Paciente: Kim
JunSu… Edad…”
- ¿JunSu?- ¿Cómo había llegado esa receta ahí?
- ¿Hyung? ¿Qué pasa?- YooHwan salió de su habitación, pues había
escuchado el escándalo que YooChun había hecho al golpear la mesa.
El mayor le miró con algo de
sorpresa, pero fue entonces que se dio cuenta de lo que significaba aquel
papel.
- ¡Tú lo sabías! Lo sabías, ¡Maldito seas! Y jamás me dijiste nada.-
le reclamó a su hermano menor con furia.
- ¿De qué…?- YooHwan por un momento no supo de qué hablaba su
hermano, pero por su rostro y ese enojo que evidenciaba, enseguida intuyó de lo
que hablaba.- ¿Y qué si lo sabía?-
preguntó en tono retador.- Estabas
casado con KiBum ¿Qué ibas a hacer?- increpó.- Eran tus decisiones, Hyung. Te repito que nadie te obligó a tomarlas.
YooChun se paseó por la sala,
de un lado a otro mesándose los cabellos. El amor que le tiene es muy grande,
pero la culpa lo es más. ¿Cuántas veces durante estos meses no había deseado y
anhelado que ese bebé fuera suyo, que JunSu lo amara como él lo ama? Ahora que
todo eso se ha cumplido, el dolor es muy grande, porque significa que sus
decisiones no fueron las correctas.
- Si ya lo sabes ¿Entonces qué demonios haces aquí? ¿Por qué no estás a
su lado?- le reclamó su hermano menor. YooHwan le miró con enojo.
- No es tan fácil…
- Lo es, con un demonio, por supuesto que lo es. Los dos se aman, van a
tener un bebé. No es justo que estén separados por culpabilidad y esas
tonterías. Hyung, es hora de que dejen todo eso atrás.- le recomendó
YooHwan.
El mayor se dejó caer en el
sofá.
- Su… ha sufrido mucho por mi culpa.- dijo casi en un suspiro.
- Pues compénsalo, Hyung… a él y a tu bebé… mi sobrina merece tener a sus
padres juntos, si es que se aman tanto como dicen.
- Los amo… a ambos.- murmuró el ratón con una sonrisa en los labios.
El sonido del teléfono de la
casa les llegó a ambos. El menor fue quien contestó.
- ¿YoboSeiou? ¿Nugu Seiou? ¡oh, JaeJoong-Hyung!- el menor dejó de
sonreír drásticamente.- Nee, ku nun iogi
eh ieiuo…- el semblante del menor estaba preocupado, se separó de la bocina
y se la tendió a su hermano.- Es
JaeJoong- Hyung.- dijo tendiéndole el aparato.
- ¿Yobo?- preguntó extrañado.
- He estado tratando de localizarte en tu celular desde hace mucho
tiempo… ¿Por qué lo apagaste?- le reclamó con tono de voz lloroso.
- ¿Qué ocurre?- le preguntó con un presentimiento instalándose en su
pecho.
- JunSu… la… la bebé está por nacer, pero… no quiere… no quiere entrar al
quirófano hasta no verte… hasta que no estés aquí… YooChun… ¿Qué sucedió?
¿YooChun?
- ¿La bebé? Pero… pero…. Aún
le falta más de un mes para el parto…- su voz tembló y sintió que su
corazón se estremecía de dolor ante lo que había escuchado.- voy para allá.
Y cortó la comunicación para
salir corriendo sin contestar a JaeJoong ni a su hermano que salió tras él al
escuchar que era respecto a su sobrina.
Al llegar al hospital,
JaeJoong, YunHo, ChangMin y MinHo se hallaban en la sala de espera. La
preocupación se veía en sus rostros. El ratón había tratado de llegar lo más
rápido que pudo, consiguiéndolo veinte minutos después de colgar la llamada de
JaeJoong.
- ¿En dónde está?- preguntó con angustia.
JaeJoong se encargó de
llevarle a la habitación. JunSu se hallaba listo para la operación, sólo no
había dejado que iniciaran porque quería asegurarse de que YooChun no odiara a
su bebé, porque si alguien merecía ese odio, era él, no Isseul.
- YooChun.- le llamó cuando le vio en el marco de la puerta.
El ratón no se hizo esperar y
corrió a su lado tomándole la mano, para besar su frente.
- Lo Siento… lo siento tanto…-
se disculpó el delfín.
- No, no, no…. Quien debe disculparse soy yo… JunSu… todo saldrá bien…
cuando tengamos a Isseul entre nuestros brazos, todo será mejor… te amo,
delfín, te adoro… y a nuestra bebé… nada ni nadie nos va a separar de nuevo.-
le aseguró para darle un suave beso en los labios.
- Tenemos que entrar al quirófano.- les interrumpió la enfermera.
JunSu sabía que no podía
posponerlo más tiempo o Isseul correría un riesgo innecesario.
- Si quiere puede entrar con él.- sugirió la chica.
YooChun asintió y la siguió
para prepararse para la cirugía.
La doctora ya estaba lista y
en cuanto se situó junto a JunSu, la cirugía comenzó.
Una sábana azul cubría al
pelirrojo y le impedía ver el procedimiento, aunque se lo imaginaba por haber
estado presente en varias cesáreas. No podía sentir los cortes o los
movimientos que la médico hacía en su cuerpo debido a la epidural que le habían
aplicado momentos antes.
YooChun sostenía su mano y le
secaba las gotas de sudor que se acumulaban en su frente.
La pequeña Isseul llegó al
mundo llorando a todo pulmón.
- Isseul…- murmuró el delfín con voz muy cansada.
- Es ella, amor... está aquí con nosotros.- le respondió Micky
sosteniendo su mano con fuerza, besando su frente con ternura, mientras las
enfermeras limpiaban un poco a la bebé antes de presentársela a JunSu.
- Quiero verla… por favor…- pidió débilmente.
Una de las enfermeras la
acercó a él, JunSu levantó un poco el rostro para poder verla con ayuda de
YooChun.
- Se parece a ti…- murmuró
Micky con ternura.
JunSu respondió sólo con una
sonrisa antes de desvanecerse, justo al momento que la alarma del
electrocardiograma empezó a sonar.
- ¿Qué sucede? JunSu... JunSu… ¡JUNSU!- le llamaba casi a gritos,
pero el pelirrojo no reaccionaba.
- Debe salir de aquí, señor Park…- le ordenó la doctora.
- No… no voy a salir hasta que JunSu esté bien…- dijo entre lágrimas
el pelinegro.
- ¡Sáquenlo!- ordenó la médico a dos enfermeras, quienes tomaron a
YooChun de los brazos y lo sacaron del quirófano a rastras para que soltara a
JunSu.
- No, por favor… no ahora… no…- rogó YooChun dejándose caer de
rodillas frente a la puerta doble de aquel lugar.
JaeJoong fue el primero en ir
con él, sabía que algo malo había sucedido, la luz del quirófano no se había
apagado y sabía que para esa hora su sobrinita ya debía haber nacido.
- YooChun…- le llamó ahogadamente, pero el pelinegro sólo podía
sollozar.
El mayor se acercó a él y lo
abrazó con fuerza.
- ¿Por qué? ¿Por qué ahora que podemos ser felices?- se aferró a ese
abrazo.- ¿es un castigo, cierto? Es un
castigo por todo el daño que le hice… por el dolor que le causé… no me dejarán
estar a su lado… ¿nunca?
JaeJoong separó un poco a
YooChun para mirarlo a los ojos.
- Tú… tú eres… el padre de Isseul… ¿Cierto?- preguntó con un nudo en
la garganta.
Porque había sospechado,
porque sabía que esa mirada que había visto en su hermano mezcla de dolor y
soledad, también contenía mucho de amor por YooChun, que las cosas para JunSu
habían cambiado sólo porque él estaba ahí… porque le había parecido tan natural
que de repente YooChun y JunSu estuvieran juntos que… JaeJoong no podía decir
nada… no podía… porque se sentía culpable, porque JunSu le había dicho lo mucho
que amaba a YooChun y él no le había creído.
- Porque amo a YooChun…- le
dijo con firmeza. - ¿Por qué no puedes
creerme, Hyung?- la voz del pelirrojo se quebró.- Yo…
Pequeños fragmentos de la
conversación que sostuvo con JunSu, vinieron a su mente. Fue en el restaurante,
después de que sucediera en su departamento el encuentro con EunHyuk.
- JunSu, por favor… no más. Le
hiciste daño, mucho. Si yo no te creo, él mucho menos lo hará.
Su hermano había confiado sus
sentimientos en él… ¿Y qué había hecho?
- ¿Y si él te perdona estarás
tranquilo? Porque una cosa es perdonar y otra muy diferente el olvidar… será
muy difícil que YooChun olvide.
Dudó de su sinceridad, le dejó
solo, le obligó a encerrarse a sí mismo… a castigarse.
- Su perdón no limpiará tu
consciencia…
¿El perdón de JunSu limpiará
la suya?
- Todo saldrá bien, YooChun-Hyung…- escuchó la voz de MinHo tras
ellos.- JunSu es fuerte, saldrá
adelante.
- Ustedes... ¿Lo sabían?- preguntó JaeJoong con voz quebrada.
ChangMin elevó el hombro
derecho, como si no quisiera darle importancia al asunto.
- JunSu-ah me lo dijo…- aclaró MinHo.-… después de que salvara a YooChun-Hyung de la intoxicación con nueces
que tuvo aquella vez…- murmuró para después morder su labio inferior.
- Pero nunca nos dijo quién era el padre de su bebé… sólo sospechábamos…
ahora ya nos lo han confirmado.- añadió ChangMin.
Las lágrimas de Jae se
hicieron más fuertes, un sollozo escapó fuerte de su garganta ¡Porque su
remordimiento era tan grande que lo ahogaba! YunHo tomó a su esposo en brazos
para llevarlo a la pequeña sala de espera, mientras MinHo y ChangMin hacían lo
mismo con YooChun.
- Lo único que nos queda es esperar.- murmuró ChangMin.
Fue una hora después que la
doctora salió de la sala de cirugía. Llevaba el semblante cansado, pero no por
ello dejó de luchar.
- La pequeña bebé está ya en los cuneros. Todo resultó bien con ella, a
pesar de haber nacido un mes antes de lo programado.- Explicó.
- JunSu ¿Cómo está JunSu?- preguntó YooChun con un nudo en la
garganta.
- El joven Kim JunSu tuvo una
hemorragia... la placenta estaba unida a una de las arterias principales del
cuerpo. Fue algo de lo que no pudimos darnos cuenta durante los
ultrasonogramas, por lo que al
momento de removerla, ocurrió un desgarre de la vena cava inferior con la
hemorragia subsecuente y una consecuente peritonitis.- explicó la mujer lo
más profesional que pudo. Siempre le afectaba tener que dar este tipo de
noticias a los familiares de sus pacientes.
- Pero estará bien, ¿Verdad? JunSu se recuperará pronto ¿No es así?-
preguntó JaeJoong con angustia mientras apretaba la mano de su esposo, buscando
un poquito de esa seguridad que se la había escapado por la ventana.
- Tuvo una pérdida de sangre muy importante, la hipovolemia afectó varios
órganos…- los muchachos la miraron sin entender muy bien los términos
médicos que acababa de utilizar.
ChangMin perdió un poco la
paciencia.
- Sabemos que JunSu perdió mucha sangre y que eso pudo afectar bazo,
corazón, hígado… pero lo único que queremos saber es si JunSu sobrevivirá o no…-
le forzó ChangMin. MinHo le abrazó, porque sabía que de una manera u otra, para
ChangMin todos ellos eran SU familia, sus hermanos.
La médico suspiró con pesadez
antes de poder responder.
- Sólo puedo decirles… que las siguientes treinta y dos horas… son cruciales
para él.
~°~°~°~°~
Aquellas manitas y piecitos se
movían inquietos, caricias suaves y coquetas que arrancaban risitas tan dulces
y melodiosas que le envolvían el corazón de una manera que jamás creyó posible.
Un pedacito de él, un pedacito
de su amor, una parte de ambos que era lo más hermoso que pudo sucederle… y
estuvo a punto de perder.
- Te pedí que terminaras de vestirla, no que te pusieras a jugar con
ella, YooChunnie… llegaremos tarde…- le regaño SU ESPOSO desde la puerta de
la habitación de la bebé.
- De todas maneras, ChangMin siempre llega tarde.- respondió el
pelinegro sin dejar de hacerle caritas a la bebé.
JunSu se acercó a ellos y
acarició con ternura la mejilla de su bebé, quien le miró con esa preciosa
sonrisa, herencia de su padre, al igual que sus labios porque la niña había
heredado sus demás características de su Umma.
- Ese no es pretexto, YooChun.- dijo con una sonrisa el delfín para
tomar a la bebé entre sus brazos.- ¿Cierto,
Isseul?- preguntó con tono de voz tierno mientras acomodaba a la niña sobre
su hombro, la bebé se quejó un poco por cambio de posición, pero no parecía que
le molestara tanto.
- ¿Y qué si quiero pasar la noche a solas con mi familia?- preguntó
con un puchero el ratón, lo que hizo sonreír a su esposo.
- Eres un niño, YooChunnie.- le murmuró antes de besarle en los
labios suavemente.- yo terminaré de
vestir a Isseul, ¿Por qué no terminas tú de arreglarte?- sugirió.
- De acuerdo…- volvió a besar a su esposo y luego a su hija.- enseguida vuelvo, “delfincita”.- le
dijo a la bebé.
- Es una ratoncita…- dijo
con una risa el pelirrojo.
- Nop, se parece a ti.- señaló para dirigirse a la puerta de la
habitación, pero antes de salir se giró para ver a las dos personas más
importantes de su vida.
JunSu recostaba de nuevo a la
bebé sobre el cambiador, mientras sonreía y empezaba a ponerle la ropita que
ese día llevaría para la fiesta de cumpleaños de su “tío” ChangMin.
El pelinegro suspiró. Había
estado a nada de perderles a ambos y no solamente por el error que cometió.
++ Flash Back
Pegó su frente al cristal mientras miraba a su pequeña bebé que
dormitaba tranquilamente en su cuna.
“Umma estará bien, amor… lo estará.” Murmuró como si la pequeña pudiera
escucharle y no pudo evitar que una lágrima corriera por su mejilla nuevamente.
Tenía que ser fuerte, por su pequeña Isseul, por JunSu, por él mismo.
Tenía que aferrarse a la más mínima esperanza… porque tenía que enmendar sus
errores, porque JunSu y él tenían que estar juntos, demostrarse que se aman y
que aman a su bebita.
ChangMin se acercó a él llevando un vaso de café, intentando que
comiera algo, pues desde la tarde anterior en que todo había ocurrido, YooChun
se había negado a apartarse de los cuneros o de la puerta de la habitación de
JunSu, sabiendo que no podían hacer mucho por él.
- Bébelo… te sentará bien.-
el menor había cambiado mucho desde que se había casado con MinHo, su forma
sarcástica de ver la vida aún estaba presente, pero mucho más suavizada y
dejando ver un poco más de esa parte “humana” suya.
- Sólo quiero que Su despierte…-
murmuró Micky con el tono de voz algo lloroso.
- Y cuando despierte sólo lo
preocuparás porque no has comido, ni has dormido, mucho menos te has ido a dar
un baño… a JunSu no le agradará para nada verte así.- le advirtió.
- No estoy de humor para bromas.-
respondió con molestia.
- No estoy bromeando…- le
aseguró.
YooChun siguió sin decir nada, sólo tomó el vaso desechable con el café
y lo sostuvo sin darle ni siquiera una probada.
- Regresemos a la sala de
espera…- sugirió ChangMin.
YooChun asintió y después de darle una última mirada a su pequeña quien
estaba sumida en un profundo y tranquilo sueño, siguió a su amigo de regreso a
la sala.
Se dejó caer en el sofá, los padres de JunSu y JaeJoong ya estaban ahí,
pero él no podía mirarles al rostro, no podía enfrentarles. No después de lo
que había hecho pasar a JunSu.
Pronto se cumplirían treinta horas desde que JunSu había tenido la
hemorragia. Nadie sabía en realidad más de lo que la doctora había dicho.
No tardó mucho en que la médico se presentara para dar el parte…
- La hemorragia se detuvo por
completo.- les aseguró.- el joven
Kim está estable… sólo nos resta esperar.
Y por fin, el peso de aquellas horas parecía que era aligerado de sus
hombros.
- ¿Podemos verlo?- preguntó
Jae con angustia aún reflejada en su voz.
- Por el momento, sólo uno de
ustedes.- permitió la doctora.- y sólo por unos minutos.
Todos estuvieron de acuerdo para que sea YooChun quien pasara a verle.
El pelinegro siguió a una enfermera hasta la habitación de JunSu. El
pelirrojo estaba acostado en la cama, pequeños tubos entraban por su piel, uno
era el suero, el otro era de la bolsa de plasma que colgaba de uno de los
ganchos junto a la cama.
Se acercó a él con cautela, temiendo que pudiera hacerle daño de algún
modo. Tomó una de sus manos, estaban frías, y el color aun no había regresado a
su rostro, pero se recuperaría pronto ¿No es así?
- Su… JunSu…- murmuró con
suavidad a la vez que besó con cuidado la palma de su mano.- estoy aquí, amor… a tu lado… como debió
ser… siempre…- besó su frente con ternura, reprimiendo esas lágrimas que
amenazaban con salir nuevamente.- Isseul
es hermosa… se parece tanto a ti… deberías verla, Su… recupérate pronto para
que puedas abrazarla y mimarla como tanto has querido… te… te prometo que
terminaré de armar la cuna… para nuestra bebita… Su… te amo… te necesito…
De repente la alarma del electrocardiograma empezó a sonar.
- ¿Qué pasa?- preguntó
YooChun cuando unas tres enfermeras y el médico de guardia del piso entraron a
la habitación.
- Será mejor que salga, señor…-
le ordenó una enfermera.
- ¿Qué? ¡No! No me voy a ir
hasta que me digan qué demonios está pasando.- se negó YooChun, porque una
vez más esa maldita alarma había sonado anunciando el principio de aquel
martirio.
- Por favor, Señor… tiene que
salir de aquí.- le dijo jalándolo y llevándolo hacia la puerta. Ya todas
las enfermeras y el médico estaban sobre JunSu, tomando sus signos vitales,
inyectando cosas en el suero, cambiando bolsas…
YooChun no pudo ver más, se apoyó en la pared frente a la habitación de
JunSu, dejándose caer lentamente hasta el suelo.
- Se suponía que estaba bien… se
supone que se recuperará…- decía una y otra vez.
El médico salió de la habitación y YooChun se levantó rápidamente para
enfrentarlo.
- ¿Cómo está JunSu?-
preguntó el pelinegro.
- Lo lamento, Señor Park…
El pelinegro había golpeado la nariz del susodicho médico cuando había
soltado el resto de sus palabras…
- …El equipo de
electrocardiograma falló, necesitamos instalar uno nuevo…
Había sido el momento más angustiante de toda su vida ¡¡Y todo por
culpa de un maldito desperfecto en una estúpida máquina!!
++ Fin Flash Back
JunSu había despertado unas
horas después, encontrando a YooChun durmiendo en una incómoda silla cerca de
su cama.
Y una vez que el “ratón” había
visto al “delfín” sonreírle, todo lo demás pareció desvanecerse, pasar a
segundo plano.
El pelinegro suspiró y sonrió
al ver a sus dos razones de ser. Porque a pesar de todo, JunSu estaba a su
lado, porque a pesar de todo él estaba al lado de ambos y eso… eso no lo
cambiaría por nada.
~°~°~°~°~
- ¡Familia!- la voz de ChangMin llamó su atención y giraron a
mirarlo.
Era ya de noche, y a pesar de
estar en pleno febrero, la temperatura era fresca. Los niños disfrutaban de
correr y hacer sus travesuras en el jardín.
- MinHo y yo tenemos algo que decirles…- les dijo ChangMin con una
sonrisa. Sostenía a MinHo de la cintura, abrazándolo por la espalda mientras
apoyaba la barbilla en su hombro.
- ¿De qué se trata? ¿Qué se traen ahora ustedes dos?- les preguntó su
tía SoonBok con una sonrisa.
El padre de MinHo y su hermano
también prestaron atención.
- Bueno… MinHo y yo… vamos a tener
un bebé… de nuevo.- dijo el joven con una sonrisa en el rostro para luego
besar en la mejilla a MinHo.
- ¡Felicidades!- el primero en saltar de alegría había sido HeeChul,
el cuñado de MinHo, mientras SiWon miraba a ChangMin con cara de “espera a que
todos se vayan y voy a saltarte sobre la yugular con un bisturí por atreverte a
embarazar a mi hermanito de nuevo”.
- ¿Escuchaste, Isseul?- preguntó con una sonrisa el delfín mientras
acomodaba a la bebé en el corral.- pronto
serás Unnie o Noona.
YooChun se acercó a su esposo
para abrazarlo con ternura.
- Bueno… tal vez dentro de poco pueda ser Noona…- dijo besando el
cuello del delfín, sin importarle si los demás veían o no. Sin embargo, en ese
momento todos estaban poniendo más bien atención a MinHo y su incipiente
pancita de dos meses.
JunSu sonrió.
- ¿Tan pronto? Isseul aun no cumple un año.
El ratón sonrió para luego
besar su mejilla.
- Tal vez podamos esperar un año más.- murmuró con una sonrisa.
Muy muy muy lindo y no me canso de decirlo... amo este fanfic y los finales felices, amo el YooSu y mas cuando son padres.... cada vez que lo vuelvo a leer me lleno de emoción...
ResponderEliminarMe encanta este fic, lo lei una vez hace meses atras y hoy volvi a encontrarlo, gracias por compartirlo y darnos un poco del Yoosu que tanto amamos :)
ResponderEliminarAme este fic :3 Muy angustiante xD amo los fics asi y con su toque de realismo.
ResponderEliminarAl principio llore mucho por lo que Junsu hizo u,u
Yo estaba como que Ey Junsu no te lo mereces!
Como todos?
Pero me dolio mucho despues ver al Junsu asi u,u uno nunca sabe lo que va a pasar
Gracias por el 3Shot^^
seguire leyendo!
Final totalemente emotivo. A pesar de que esta es una historia que he leido y releido como... muchas veces, ninca deja de conmoverme, lloro con el dolor de Mi Chunnie y luego con el de Junsu y en esta versión extendida del final(Creeme, un aplauso por tal acierto) no dejo de llorar porque cuando al fín su amor es declarado toda esa felicidad lleva demaciada culpabilidad y arrepentimiento en todos los perdonajes. Algo que llamó mi atención fue ese giro en la emocionalidad de mi Chunnie, fue genial como tranformaste la idea de su personaje siendo victima a portador de la culpa por sus errores y malas desiciones. Pienso que fuiste benevola al gararle a mi Chunnir parte de la culpa en Junsu solo para que él no cagara solito con ella. Al final fueron felices y eso me hace super feliz a mi¡¡¡ Nuevamente mil gracias por este hermoso fic.
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