A tu lado a pesar de todo
Autora: Jung
Kim SenSsi
Extensión:
Three Shot (3/3)
Couple: YunJae
(main), YooSu (secundario), SiChul, ChangMinHo
Género: Romántico, Angustia, Universo Alterno.
Advertencias: Mpreg, lemon
Disclaimer: DBSK (los cinco ¬¬) No me pertenecen… DAMN IT!!!!!, tampoco el SiChul
TTT__TTT
Resumen: Siempre estaré a tu lado, a pesar de lo que pueda ocurrir, siempre
encontrarás en mí un apoyo, a pesar de tus buenas o malas decisiones, porque te
amo…. Y nada va a cambiar eso…
~°~°~°~°~
Parte 3. A tu lado
para siempre
- Pero Umma…- dijo el
jovencito moreno formando un puchero con los labios, cosa demasiado rara en él.
- ¿Y tú dices ser mi Hyung?-
Dijo el pequeño pelinegro sentado en el asiento trasero de la camioneta
familiar.
- JaeSoong, silencio… y ni una
palabra más ChangMin, tu padre ya dijo. Mañana después de tu examen nos
alcanzarás en Gwanju para pasar el fin de semana con tus abuelos.- habló el
mayor con tono de voz serio, mientras se concentraba en el camino.
- No es posible que no me tengan
la confianza suficiente como para no dejarme solo el fin de semana. Tengo
diecisiete años, Umma, y el criterio y la madurez suficiente para cuidarme solo
y cuidar la casa.- se quejó el jovencito provocando una sonrisa en su Umma,
debido a la rabieta que su hijo hacía en estos momentos.
- Lo sé, mi amor... sé que eres
ya todo un jovencito y tu padre también lo sabe, pero es el cumpleaños del
abuelo Jung, cielo… y él quiere ver a todos su nietos juntos. A ti, sobre todo,
que eres su primer nieto.
ChangMin amaba a su abuelo y en realidad había olvidado que era su
cumpleaños, por lo que no pudo más que encogerse de hombros y suspirar.
- De… de acuerdo.- dijo en
tono derrotado.
JaeJoong sonrió, acariciando el cabello negro de su hijo.
- Ya habrán otros conciertos,
Min. Y Appa prometió que no faltarías a los siguientes.- dijo comprensivo,
porque ellos también habían sido jóvenes y también habían tenido exigencias de
sus padres.
- Lo sé, Umma, sólo que... Tendré
que decirle a MinHo que no iré.- ChangMin desvío la mirada y JaeJoong supo
que aquella era una terrible desilusión para su hijo.- Tendrá que ir con alguien mas.
El mayor suspiró y tomó la mano de su hijo, apretándosela.
- ¿Han intentado cambiar la
fecha? Según supe, hay mas conciertos.- habló el mayor.
- Umma... Es TVXQ, la boyband más
famosa de todo Corea.- habló su hijo menor.- fue una suerte que consiguieran boletos para el primer concierto, antes
de la gira a Japón.
Y ChangMin miro a su hermano con cara de matarlo, mientras recordaba su
“dolor”. JaeJoong suspiró. Un concierto así no volvería a suceder, hasta dentro
de muchos meses.
- ¿Cuándo dijiste que es el
concierto?- Volvió a preguntar su Umma.
- Este viernes en la noche.-
respondió el jovencito, viendo por la ventana de la camioneta.
JaeJoong se quedó pensando y no habló más hasta que estacionó el auto
justo a la puerta de la escuela. Entonces se giró para ver a su hijo mayor.
- Si prometes que tomarás el
primer tren a GwangJu el sábado y llegarás antes de medio día, hablaré con Appa
para que te deje quedarte al concierto.
Los ojos de ChangMin se abrieron grandes por la sorpresa y sonriendo abrazó
a su Umma y le besó en la mejilla.
- ¡Umma, eres el mejor! ¡Bye, JiYool!-
le dice con cariño al vientre de seis meses de gestación de JaeJoong, antes de
salir rápido del automóvil.
- Sí, Umma eres el mejor.- añadió
su hijo menor antes de darle un beso.- también
te quiero JiYool.- acaricio el vientre de su Umma y salió también del auto.
- Vendré a buscarles a la
salida.- JaeJoong gritó antes de suspirar y acariciar su vientre con
ternura.- tus Oppas son muy buenos,
amor.- sonrió, sintiendo una pequeña patada en su vientre.- Sí, yo también los amo.- dijo como
respuesta a su bebé, antes de poner en marcha el auto y retirarse.
En el recinto escolar, los hermanos Jung se despedían antes de irse cada
uno a su respectiva clase.
- ¿Llevas todo? ¿El dinero de tu
almuerzo? ¿El trabajo de química que hiciste anoche?- preguntó ChangMin levantando
una ceja.
- Sí, Hyung, todo... Estás peor
que Umma...- se quejó el menor.
- Hey, respétame que soy tu...-
- ¡Hyung!- el reclamo del
mayor se vio interrumpido por un chico de grandes ojos cafés y sonrisa
encantadora que se acercó a ellos.- ¿Hyung,
te dieron el permiso?- pregunto curioso, tomando la mano del más alto.
MinHo se había acercado a ellos, junto con TaeMin, su hermano menor.
- Aun no, MinHo... Pero lo más seguro
es que sí. Umma me dijo que si llego el sábado a medio día a GwanJu, seguro que
Appa me dará permiso.
- Y eso me lo debes a mí...-añadió
su hermano menor.
- ¿Qué te debe Hyung, JaeSoong?-
preguntaron al mismo dos chicos que aparecieron de repente a sus espaldas, dándole
un susto de muerte al pelinegro.
- KwangMin, YoungMin, no hagan
eso.- Les regañó ChangMin, también sorprendido por la aparición de los
gemelos Park.
- Lo sentimos, Hyung.-
volvieron a decir al unísono.
- Pero queremos saber que le
debes a JaeSoong...-pregunto KwangMin.
- Sí, eso... ¿Que le debes,
Hyung?- secundó YoungMin.
- Me debe su permiso para ir al
concierto de TVXQ mañana viernes.- dijo JaeSoong con tono triunfante.- así que él debe conseguirme el autógrafo de
Uknow a cambio.
- Waaaa... Hyung... Genial...-
dijo TaeMin con una sonrisa.
- Al menos tú te divertirás, Hyung,
mientras nosotros tenemos que ir a un velorio el fin de semana.- dijo el
mayor de los gemelos, KwangMin, haciendo un gesto.
- ¿En serio? ¿Quién se murió?-
preguntó curioso el mayor.
- Un tío de Appa… bueno, en
realidad medio hermano de Haraboji… dice
que a él y a su familia sólo una vez los han visto en toda su vida…- empezó
YoungMin.
- Y que fue precisamente para el
velorio de Haraboji… pero Umma y Halmoni, insisten en que debemos ir… incluso
tío YooHwan irá.- dijo KwangMin con un suspiro.
El timbre sonó anunciando el inicio de las clases en la escuela
preparatoria, los chicos se separaron para ir hacia sus salones. TaeMin era el
menor de todos, hijo de SiWon y HeeChul, aun estaba en su último año en la
escuela elemental. Los gemelos Park y JaeSoong, se llevaban a penas unos días, por
lo que compartían clases en el primer año; Choi MinHo, el hijo mayor de SiWon y
HeeChul, un año mayor que ellos, iba en el segundo grado y Jung ChangMin en el
último año.
MinHo entrelazó sus dedos con los de ChangMin y caminaron lentamente
hacia el salón del más joven de los dos. Una vez en la puerta, voltearon a
verse y sonrieron algo cohibidos.
- Bueno… entonces, te veo en la
cafetería a la hora del almuerzo, ¿De acuerdo?- murmuró el más alto.
- Sí, está bien, Hyung…- respondió
el menor, pero antes de que pueda agregar nada, el moreno lo sorprendió
inclinándose sobre él y dándole un tierno beso en los labios.
- Te veo luego.- añadió
antes de soltar su mano y dirigirse hacia el pasillo de su propia clase.
Todos en el salón de MinHo habían visto la escena, por lo que las
burlas no se hicieron esperar, pero a él no le importaba… ChangMin no tenía
mucho de haberle pedido que fuera su novio, después de toda una vida a su lado,
y lo estaban intentando… nada ni nadie le iba a quitar esa dicha.
~°~°~°~°~
- ¿Estás seguro que es todo lo
que necesitas, Boo?- preguntó el moreno a través del teléfono celular. Se
acomodó mejor en la silla de su escritorio, desarreglándose la corbata que
estaba alrededor de su cuello.
- Sólo es eso para la cena,
Yunnie… olvidé comprarlo ayer que fuimos al supermercado.- le dijeron del
otro lado del teléfono y Jung YunHo supo que su esposo hacía un pequeño puchero
en ese momento.
- No te preocupes, Joongie. Lo
llevaré a casa, no lo olvidaré.- prometió sonriendo.- ¿Cómo se ha portado nuestra nena? ¿Todo tranquilo? ¿Sigue moviéndose
mucho?
- Más que JaeSoong, pero menos
que ChangMin…- aseguró el pelinegro del otro lado de la línea.- al menos ella no pone su pie en una de mis
costillas.- agregó con una risita.
- Eso es bueno, recuerdo las
patadas que te pegaba JaeSoong…- dijo con algo de preocupación el moreno.
- Y no olvides que ChangMin
también era muy inquieto… parecía que daba volteretas en el vientre de…
- Lo sé… lo sé, amor.- YunHo
interrumpió a su esposo antes de que pudiera decir nada más.
- Lo siento, amor… yo… no
quería… que tuvieras malos recuerdos.
- No, no es eso... es que…-
El teléfono de su oficina sonó, el tono que le avisaba que era su secretaría.- Espera, Boo…- le dijo mientras tomaba
la otra bocina.- ¿Qué ocurre, SangHyu?
- Su cita de las once ha
llegado, Jung-SeongSengNim… el Abogado Park HyeonCheol está aquí.- le avisó
la mujer al otro lado de la puerta.
- Hazlo pasar.- dijo para
colgarle y dirigirse a su esposo que esperaba en el celular.- Boo…
- Ya escuché, ya escuché… te veo
en la cena, Yunnie… saranghee…- dijo su esposo con suave tono.
- Nol Do Saranghee.- le
respondió antes de colgar.
YunHo se puso a acomodar un poco su escritorio en lo que su secretaria
conducía a la persona hasta su oficina. El sonido de la puerta abrirse y el
intercambio de saludos le dijo que su visitante estaba en el lugar.
- Bienvenido, Abogado Park…-
dijo aun sin mirarle.- ¿En qué puedo
ayudarle?
- Buenos días, Abogado Jung…
La voz que le respondió hizo que YunHo levantara la mirada y el rostro
que tenía ante él sonreía con cierta ironía en sus facciones. Algo le indicaba
que sus problemas apenas empezaban.
~°~°~°~°~
ChangMin y JaeSoong se extrañaron cuando su padre los recogió de la
escuela antes de la hora del almuerzo. Su semblante era serio y ninguno de los
dos chicos se atrevieron a preguntar. Ambos iban sentados en el asiento trasero
y se miraban preocupados tratando de saber el por qué su padre estaba así de…
¿asustado? Sí, esa podría ser la palabra.
- ¿Reprobaste alguna materia?-
preguntó ChangMin a su hermano menor, quien negó con un movimiento de cabeza
como respuesta.
- ¿No te has saltado alguna
clase, Hyung?- preguntó devuelta el menor, recibiendo una respuesta negativa
de su hermano.
Ambos decidieron guardar silencio y esperar a que su padre les dijera.
Una vez en su casa, YunHo aparcó su camioneta e hizo que ambos chicos
entren a la casa por la puerta del garaje, como si no quisiera que fuesen
vistos. Dentro, JaeJoong les esperaba en la sala y al verlos llegar, una mueca
de alivio se instaló en su rostro. Se acercó a ambos jovencitos y les besó en
las mejillas.
- JaeSoong, hijo ¿Podrías subir
a tu habitación, por favor?- murmuró JaeJoong.
El menor asintió, quería preguntar lo que pasaba, pero algo le decía
que no era el momento.
- Vamos, Hyung.- le dijo a
ChangMin, pero su padre impidió que el jovencito se moviera.
- Él irá luego…- le dijo a
su hijo menor.
ChangMin frunció el ceño, sabiendo que la situación lo incluía a él.
Poniéndose a pensar en lo que podría ser, nada llegaba a su cabeza, pues no recordaba
algún incidente en la escuela. Y sobre su noviazgo con MinHo, sus padres
estaban enterados, por lo que le apoyaban bajo la condición de que sus
calificaciones y su comportamiento en la escuela, siguieran como hasta ese
momento. Esperaron a que JaeSoong subiera las escaleras para que empezaran a
hablar.
- ¿Por qué ahora?- preguntó
JaeJoong con angustia, mientras su esposo lo abrazaba y acariciaba su espalda
tratando de consolarlo.
- Tranquilízate, Boo… eso no le
hace nada bien al bebé.- le pidió su esposo.
JaeJoong se sentó en el sofá y llamó a ChangMin a que se siente a su
lado.
- Umma, Appa ¿Qué ocurre?-
preguntó con preocupación.
- ChangMin-ah… no creímos que
este momento llegaría.- dijo JaeJoong acariciando su mejilla.
Su hijo le miró sin comprender sus palabras.
- Park HyeongCheol… es decir… KaRam…
fue a verme a mi oficina hace un rato.- las palabras de YunHo fueron
tranquilas, pero ChangMin supo que su padre estaba lejos de sentirse así.
- ¿Ka… KaRam? Él es…
- Tu madre biológica, Minnie-ah.-
dijo JaeJoong con dolor.
- Pero… pero…
- Él dijo que quiere a su hijo
de vuelta, con él.- agregó YunHo.- y
llegará a las últimas consecuencias para conseguirte a su lado.
- Ustedes me dijeron que no hay
nada que me ligue a él. Nadie supo que él hubiera tenido un hijo o que hubiera
estado embarazado… ¿No es así? ¿No es así?- dijo el jovencito con lágrimas
en los ojos.
- Y lo es… cubrimos cualquier
evidencia que hubiera podido ligarte a él, pero…- YunHo miró a JaeJoong,
quien le devolvió una mirada de angustia.
- ¿Pero qué?- preguntó el
jovencito con algo de brusquedad.
- Pero si KaRam pide un análisis
de DNA…
YunHo no terminó su frase y ChangMin supo que las consecuencias podrían
ser desastrosas para su familia.
- Pero no lo hará, ¿Verdad?
Ustedes no lo dejarán.- aseguró el jovencito.
- Por supuesto… no lo haremos.-
sus padres asintieron al mismo tiempo.
- Sólo queríamos que lo
supieras, por si acaso él se llega a poner en contacto contigo de alguna
manera.- aclaró YunHo.
- Yo no quiero nada con él, ni siquiera
dirigirle la palabra.
- ChangMin-ah…- JaeJoong
frunció el ceño ante las palabras de su hijo.
- Él no es nada mío… no tiene
ningún derecho a venir a pedirme nada. No quiero saber nada de él.- aseguró
el joven.- y tampoco quiero verlo. Nunca
en mi vida lo he visto, no lo necesité antes y no lo necesito ahora.
El jovencito se levantó y fue hacia su habitación, sin esperar
respuesta de sus padres, encerrándose dando un portazo sin darse cuenta que su
hermano menor había escuchado la conversación completa, por lo que no dudó en
entrar en cuanto ChangMin había cerrado la puerta de su habitación.
- ¿Qué significa eso?-
preguntó con enojo, aunque más bien ChangMin pudo saber que más bien era
frustración por no saber realmente de lo que se hablaba.
- No sé a qué te refieres.-
intentó evadir el tema.
- ¿Cómo está eso de tu madre
biológica? ¿Qué significa? ¿Qué pasa? ¿Acaso no somos hermanos?- le
bombardeó el menor con preguntas.
- Lo somos, que no te quepa
duda.- le respondió tratando de conservar la calma.
- Entonces… ¿Quién ese tal KaRam
del que hablaban?
- Nos escuchaste…
- Sí, tuve que hacerlo, porque
sé que nadie me diría nada.- JaeSoong se acercó a su hermano.- por favor… dime… si somos hermanos dime.
ChangMin se mordió el labio inferior. Sabía que si le contaba a su
hermano, las cosas entre ellos cambiarían, para bien o para… mal. Y él no
estaba preparado para que lo separaran de su familia en ninguna forma.
- Hyung…- le volvió a llamar
su dongsaeng con un ligero tono de ruego en su voz.
- Me enteré hace tres años…
¿Recuerdas la operación de las amígdalas que me hicieron hace tres años? Umma o
Appa debían donar sangre para que yo pudiera entrar a quirófano.- dijo el
jovencito ante la atenta mirada de su hermano.- según ellos, dormía por los anestésicos, pero no era así… entre sueños
pude escucharles que tenían que encontrar un donador para mí y que sea
compatible… ¿Sabes por qué cuidan tanto que no me accidente?- su hermano se
encogió de hombros.- tengo un tipo
sanguíneo muy raro de encontrar, JaeSoong… Soy AB positivo…- el menor
frunció el ceño ante las palabras de su hermano mayor.
- Pero… Umma es 0 positivo y
Appa es… es A.- dijo con algo de duda.
- Lo sé…- dijo el moreno con
suavidad.
- Eso significa que…
- Umma, no es mi Umma...-
dijo el mayor con una sonrisa triste.- después
de la operación les exigí que me aclararan eso. ¿Por qué tenía el tipo
sanguíneo tan raro? Se supone que debía tener el mismo que Appa o el de Umma,
como tú, pero no el de alguien más. Fue entonces que ellos me contaron la
historia de cómo nací.
ChangMin tomó de la mano a su hermano y lo hizo sentarse junto a él en
su cama. El menor de los Jung (por ahora) escuchaba atentamente cada palabra,
mientras se iba imaginando la escena. Su Umma ama demasiado a su padre, fue la
primera conclusión a la que llegó y la segunda, que ChangMin amaba a sus
padres, a ambos, por haberlo amado y protegido de lo que sea que hubiera podido
haberle esperado con… la otra persona.
Se quedaron en silencio un buen rato. ChangMin dejaba que su hermano
menor asimilara la historia y no sabía cuál sería su reacción después de
enterarse que en realidad era medios hermanos.
- JaeSoong…
- Appa y Umma no lo van a dejar
¿cierto? Te quedarás con nosotros ¿Cierto, Hyung?- preguntó con tristeza el
jovencito.
- Yo no quiero a nadie más como
familia que a ustedes ¿sí? Eso es lo más seguro para mí ahora.
Los dos se volvieron a quedar en silencio, súbitamente el menor abrazó
a su hermano con fuerza y con cariño, mientras enterraba el rostro en su pecho.
El más alto sonrío, no eran de ser tan efusivos entre ellos, pero habían
momentos en los que se necesitaban esas muestras de cariño.
- ¿Me conseguirás el autógrafo
de Uknow cuando vayas al concierto?- preguntó el menor con la voz ahogada
contra su pecho.
- Y el de Hero también.-
prometió ChangMin.
El menor se levantó, sin mostrar su rostro y solamente asintió con un
movimiento de cabeza para luego dirigirse a la puerta.
- Si dejas que él te separe de
nosotros… te odiaré toda la vida.- dijo JaeSoong antes de salir.
ChangMin sonrió con un poco de tristeza.
- Yo me odiaría toda la vida.
~°~°~°~°~
- No tienes ninguna manera de
demostrar que es tu hijo, KaRam. Únicamente tu cicatriz, justificada por un
médico como un error de un pasante…- el detective Lee SuHoon miró a su
amigo con un poco de duda.
- Es mi hijo, Mika… lo quiero a
mi lado y voy a luchar por tenerlo… además, podemos investigar un poco. Ir
descubriendo toda la red de mentiras y estafa que ellos tramaron.- KaRam
sonrió.
- Y que tú estuviste de acuerdo
en llevar a cabo. No querías un hijo.- le aclaró dejando las hojas que leía
sobre su escritorio. Estaban en su oficina, discutiendo los detalles de la
demanda que KaRam interpondría para recuperar la patria potestad de ChangMin.- tú mismo me dijiste que quisiste abortarlo,
YunHo sólo hizo lo posible porque no lo hicieras.
- Pero amo a mi hijo… estos años
fuera del país… mi soledad… yo... Mika… no lo soportaba… ni siquiera sé cómo
es, ni siquiera me dejaron sostenerlo ni una vez en mis brazos… Mika, por
favor… ayúdame a recuperar a mi hijo.
Mika suspiró ante la petición de su amigo. Sabía que sería difícil,
pero no imposible, sobre todo si convencían al juez y había suficiente
evidencia que señale a Jung como responsable de un fraude al sistema de salud
gubernamental y que de pie a una investigación sobre la identidad de su hijo
mayor.
- Lo siento, Karam… pero por más
que intento no puedo encontrar ningún tipo de relación entre tú y el hijo de
los Jung…- el detective suspiró con pesadez.
- Alguien debe haber, Mika,
algún vecino del edificio donde vivíamos. Algún médico o enfermera.- tomó
los papeles de la investigación, revisando la información.
- Los antiguos residentes de ese
edificio se han mudado, eso sucedió hace diecisiete años. Ninguno recordaría tu
rostro y fácilmente se confundiría con el de JaeJoong… me dijiste que para esa
época tú y él se hicieron lucir parecidos, para ayudar más a la confusión.
El ahora rubio respiró profundo, leyendo cada uno de los papeles, con
respecto a su caso.
- Todo fue cubierto.- dijo
Mika con desanimo.
- Casi todo…- habló el otro
hombre con una sonrisa rara en los labios.- JaeJoong y yo fuimos internados en el hospital el mismo día.
- Eso no cuenta, es tomado como
circunstancial.- contradijo Mika.
- Excepto por esto.- dijo
señalando un dato en la hoja.- el nombre
del médico que me “operó del apéndice” es el mismo que uno de los amigos de
YunHo que estuvo implicado en eso.
- ¿Estás seguro?- preguntó
con un poco de desconfianza.
- Mucho.
- No es suficiente, pero por
algo podemos empezar.- mencionó Mika levantándose.- busca un abogado para que te lleve la demanda.
- La llevaré yo mismo…- dijo
el hombre confiado.
- Es mejor que no, por si te
llaman a declarar que será lo más seguro.- Mika suspiró.- quiero que estés seguro de lo que haces,
KaRam… porque podrías destruir la vida de tu hijo por completo y causar que te
odie, en vez de que quiera verte o estar contigo.
“Si supieras que eso no me importa”, pero
su pensamiento no lo externó.
- Es mi hijo y no voy a permitir
que esté más tiempo lejos de mí.- dijo bajando el rostro con un gesto de
dolor. Sus ojos se cristalizaron, como si quisiera retener las lágrimas que
estaban por salir de ellos.
- De acuerdo, te ayudaré.-
dijo el moreno con un suspiro de resignación, viendo que la mirada del otro
hombre se iluminaba. Y sólo por eso le pareció que había tomado la mejor decisión.
- Te estaré eternamente
agradecido, Mika… ahora, debo irme. El funeral de mi padre empieza mañana, así
que debo apresurarme a llegar a Pusán.- el rubio se levantó de la silla frente
a su amigo y se dirigió a la puerta.
- Está bien, tú sólo avísame
cuando empieces con los trámites de la demanda.
KaRam asintió con un movimiento de cabeza antes de salir de la oficina
de su… mejor amigo… sabía que Mika estaba enamorado de él, podía verlo en esa
mirada de cachorro a medio morir que ponía cada vez que estaba con él, por eso
aprovecharía toda su ayuda.
- No dejaré que la zorra de mi
hermana sea quien se quede con todo ese dinero. Yo tengo un hijo y él será mi
entrada a esa herencia… te revolcarás en tu tumba… pensaste que poniendo esa
estúpida cláusula me dejarías fuera, pero no saben… nadie sabe lo que les
espera.- murmuraba mientras salía tranquilamente de la cede central de la
policía federal de SurCorea.
- ¿HyeonCheol?- escuchó su
nombre y giró lentamente, encontrándose con quien menos se imaginaba.
- “Primo” YooChun…- le llamó
fingiendo una sonrisa.
- ¿Qué haces aquí? Te hacía en
Pusán, en los preparativos del funeral de mi tío.- aclaró el mayor
acercándose a él.
- Tuve que venir a arreglar un
par de asuntos relacionados con un caso… ya sabes, los abogados nunca
descansamos.- agregó.- Te veré en el
funeral, me imagino.
- Sí, únicamente voy por mi
familia y estamos yendo para allá.- aclaró YooChun.- lamento lo ocurrido, HyeonCheol.- dio sus condolencias a su primo.
- Yo no.- agregó el joven
para alejarse él sin despedirse de él.
~°~°~°~°~
YunHo jamás se esperó el rápido movimiento de KaRam. Había ya promovido
la demanda sobre la paternidad de ChangMin. Y aunque las cosas no serían
fáciles para ninguno de los dos, tal vez… sólo tal vez, pudieran ganarle la
demanda a KaRam sin tener que llegar a recurrir al recurso de los exámenes de
paternidad, porque ahí… ahí todo se vendría abajo.
Y es que a YunHo no le importaba el perder su licencia o su reputación,
su puesto como fiscal general vendría valiendo nada, si su familia resultaba
dividida por aquello.
Jamás había pensado en decirle a ChangMin la verdad sobre su “madre”,
incluso llegó a pensar que podría eso dividir a su familia, pero no lo hizo.
ChangMin, a sus catorce años, fue lo suficientemente maduro para saber quienes
eran los que le amaban en realidad. Y fue el mismo Jae quien le dijo la verdad
a su hijo.
++ Flash back
ChangMin se recuperaba satisfactoriamente de la operación. Ambos padres
estaban al pendiente de todo lo que su hijo menor pudiera necesitar. Las
semanas pasaban y el jovencito se recuperó por completo para alegría y alivio
de sus padres, pues creían que debido a su edad, pudieran presentarse algunas
complicaciones, pero no se dio el caso.
Era el día anterior a que ChangMin se reincorporara a sus clases,
cuando el jovencito se acercó a sus padres con el rostro muy serio.
- Les escuché…- sus padres
le miraron con duda.- sobre mi tipo
sanguíneo… les escuché hablar de eso. No estaba totalmente dormido.
Era tarde, en la noche, JaeSoong estaba dormido y sus padres veían una
película en la televisión, cuando el chico se había acercado a decirles
aquello. Ninguno de los dos había sabido qué decir o qué hacer en ese momento.
- El profesor… el profesor de
biología explicó en clase el principio de la genética. Habló sobre genes
recesivos y… bueno… cuando habló de tipos sanguíneos dijo que el tipo 0 era
recesivo, pero que si era muy común encontrarlo, era porque mucha gente tiene
ese gen. El tipo A y el tipo B se manifiestan según los tipos de genes que
sean, pueden ser recesivos o dominantes, si ambos son dominantes, entonces…
entonces se forma el tipo AB que no es común encontrar.- dijo el jovencito
tragando saliva con dificultad.
Sus padres se tomaron de la mano y mientras le escuchaban, JaeJoong
bajó el rostro, impidiendo que su hijo viera las lágrimas que estaban empezando
a formarse en sus ojos.
- Yo… yo sólo quiero saber… ¿Por
qué no tengo el tipo sanguíneo de Umma?- pregunto con dificultad.
- ChangMin-ah, ven…- pidió
JaeJoong para sentarlo junto a él.
Cuando el chico se hubo sentado, JaeJoong le acarició el rostro y
sonrió a pesar de las lágrimas.
- Sólo quiero que sepas que pase
lo que pase, yo te amé desde el primer momento que supe que vendrías al mundo,
te adoré la primera vez que te sostuve entre mis brazos y vi tus hermosos ojos
y te amaré hasta el último día de mi vida, pase lo que pase… eres mi hijo y
nada va a cambiar para mí.- dijo el pelinegro, sosteniendo sus manos.
- Lo que vas a saber ahora, es
una historia muy poco creíble, rompimos leyes y reglas, estuvimos en riesgo de
caer en la cárcel, pero… yo lo volvería a hacer las veces que sean necesarias
si es por conservarte con nosotros.
ChangMin escuchó la historia atentamente, sin emitir comentario alguno.
Desde que sus padres se enamoraron y no pudieron confesarse el uno al otro,
hasta el que su padre hubiera tenido aquel novio, una persona de hermoso
rostro, pero corazón frío que intentó deshacerse de su propio hijo. Un niño que
no hubiera visto el mundo, si Jung YunHo y Kim JaeJoong no se hubieran atrevido
a hacer lo que hicieron.
- ChangMin-ah…- la voz de
JaeJoong lo regreso a la realidad.
No se podía imaginar su vida sin aquellas dos personas que lo
arriesgaron todo por él. Aunque en realidad, él no hubiera existido sin ellos,
sin JaeJoong apoyando y amando a su padre como lo hizo.
- Umma…- el jovencito se
abrazó a JaeJoong con fuerza, sintiendo ese calor y esa ternura que siempre
caracterizan los abrazos del mayor. Esa fuerza, ese amor que le tiene, porque
ni siquiera cuando JaeSoong iba a nacer lo hizo a un lado, él era tratado como
lo que era, el hijo primogénito de la familia Jung. Era regañado por sus
errores, así como recompensado por sus logros, amado y cuidado sin ninguna
diferencia con su hermano.- te amo,
Umma… te amo.- murmuró el jovencito, dejando que las lágrimas mojaran su
rostro.
JaeJoong sonrío a pesar de las lágrimas, abrazando a su hijo contra su
pecho. Mientras YunHo les rodeaba a ambos con sus brazos, besando la frente de
su hijo, sintiendo alivio al ver que ChangMin no había rechazado a JaeJoong,
sintiendo en su corazón alivio y sabiendo que nada ni nadie separaría a su
familia. Él se encargaría de protegerla.
++ Fin Flash back
“Les protegeré con mi vida, lo juro.”
Pensó mirando la fotografía de su familia, que tenía en su escritorio.
- Hey, Hyung…- la voz que
venía de la puerta le hizo desviar el rostro hacia ahí para encontrarse con
YooChun entrando a su oficina.- venía a invitarte a almorzar. JunSu llevó a
HaNeul y los chicos a visitar a JunHo al entrenamiento, así que tardarán un
poco.- dijo refiriéndose a su cuñado, quien es entrenador de un equipo de
fútbol de primera división.
- Ummm…- asintió el mayor
con una leve sonrisa.- sólo arreglo
estos papeles y nos vamos.
YooChun tomó asiento en la pequeña sala del despacho, mientras espera a
YunHo terminar con sus pendientes. Le miraba con un poco de preocupación,
parecía que algo le estaba sucediendo. Luego de compartir varios casos en
común, había logrado forjar una amistad sólida y esperaba que su amistad fuera
suficientemente fuerte para que el mayor buscara apoyo en él.
- Hyung…- YooChun le llamó,
intentando que su amigo le mirara.- ¿Qué
sucede?
YunHo suspiró con un poco de pesadez y se levantó de su escritorio,
acercándose a la mesa que adornaba el centro de aquella sala, donde nuevamente
una foto de su familia se encontraba. No le importaba mostrar al mundo lo feliz
que era con ellos, porque así era. ChangMin es un chico muy inteligente, que
seguramente haría una excelente carrera cuando entrara a la universidad.
JaeSoong… su JaeSoong era un chico dulce y bien portado, no muy bueno en la
escuela, pero que en artes era el mejor. Dibujaba, pintaba al óleo y le gustaba
tocar la guitarra, tenía una voz bellísima, heredada de su Umma. Estaba
orgulloso de él. Y SU JaeJoong… el hombre que había amado desde tan temprana
edad, quien literalmente ha compartido todo con él, desde carencias hasta
enfermedades, incluso... incluso esto.
- ¿Sabes que puedes confiar en
mí, no es así?- la voz de YooChun le hizo mirarle.
Por su puesto que lo sabía, esa confianza misma le lleva a buscar apoyo
en él. Sin embargo, no sabía como empezar a contarle la historia.
- Hace un tiempo hice… hicimos
algo… “turbio” para salvar la vida de mi hijo ChangMin.- empezó.
YooChun asintió, pensando en muchas cosas al escuchar la declaración de
su Hyung y sólo esperaba que no se hubiera metido en algo como trafico de
órganos o cosas por el estilo. Sin embargo, esperó pacientemente a que su amigo
pusiera en orden sus ideas.
- Yo… tuve un novio, un
jovencito muy hermoso, pero que no sentía nada por él, ni él por mí, que fuera
lo suficientemente fuerte para que durara.
- ¿Fue antes de JaeJoong-Hyung?-
preguntó el menor con curiosidad.
- Sí… aunque más bien, fue un
intento mío por sustituirlo, YooChun. Yo creí que JaeJoong no me amaba y con
este chico intenté sacarlo de mi cabeza y mi corazón.- se confesó con su
amigo.- pero me salió mal… y este chico,
KaRam… se embarazó.
- ¿KaRam?- preguntó
sorprendido YooChun.
- Park HyeonCheol, ese es su
verdadero nombre. Lo había olvidado, porque generalmente usaba su apodo.-
siguió hablando.- él quería deshacerse
de mi bebé y yo no podía permitirlo. Es decir, cometí un error, pero no era
para que un inocente lo pagara con su vida.
- ¿Qué hicieron, Hyung?-
YooChun quería saber la verdad. Su Hyung estaba abriendo su corazón y no lo iba
a traicionar.
- Le ofrecí dinero a KaRam a
cambio de que me dejara a mi hijo. Sin embargo, en aquel tiempo, yo no tenía
los recursos para juntar ese dinero y a la vez sostener un embarazo, por lo
que… me ofrecieron una solución. JaeJoong y KaRam tenían un asombroso parecido
en aquella época, y JaeJoong trabajaba, tenía seguro médico… hicimos pasar a
KaRam por JaeJoong para aprovechar el seguro.
- ¡Hyung…!
- Aún hay más…- interrumpió
el regaño del menor.- JaeJoong se hacía
pasar por KaRam en sus clases y bueno, al final… pudieron hacer que JaeJoong
fuera quien saliera del hospital con ChangMin en brazos.
- ¿Pudieron? ¡Espera! ¿Hay más
gente implicada?- YooChun estaba realmente alarmado.
- HeeChul y SiWon.- respondió
brevemente.
- Hyung…es un caso de robo de
identidad y fraude ¿Sabes lo que eso significa?- YooChun se levantó pasando
una mano por sus cabellos.
- Lo sé… y no me importa, lo
volvería a hacer.
- Si no estás arrepentido…
entonces… ¿Qué sucede?
- KaRam ha venido a reclamar la
patria potestad de ChangMin.- el moreno apretó los puños.- me acaba de llegar el citatorio de la corte
de lo familiar. Debo presentarme ante el juez en una semana.
YooChun respiró profundo volviendo a sentarse frente a su Hyung. Aun
sin creer todo lo que está sucediendo.
- Ese tipo…- habló el
pelinegro después de un rato de sopesar la situación.- ¿Es abogado igual que tú, Hyung?
- Sí, de hecho, lo conocí en la
escuela de leyes ¿Por qué?- YunHo miró a YooChun extrañado de su pregunta.
- ¿Es de Pusán?- volvió a
preguntar recibiendo una afirmación.- ¿Cuántos
años tiene?
- ¿A qué tantas preguntas?
- Sólo responde, Hyung…
- Es como tres años menor que
yo… algo así.- respondió el moreno, aun sin creer en que YooChun se
comportara así.
- Hyung… ¿No se te hizo extraño
que viniera aquí a demandarte después de tanto años?- la pregunta retórica
de YooChun le hizo fruncir el ceño.- ¿Por
qué ahora y no antes? Pudo haber recuperado a su hijo desde el momento en que
nació, negarse a entregártelo y argumentar depresión o algo así.
YunHo únicamente se encogió de hombros.
- Hyung, conozco… sé quién es el
tal KaRam…- agregó YooChun después de un largo rato en silencio.- Y me temo que debes proteger de nuevo a tu
hijo.
- ¿Qué quieres decir, YooChun?-
el corazón de YunHo dolió al escuchar esa frase.
- Hace dos meses que mi tío, el
medio hermano de mi padre murió. Su velorio fue en Pusán ¿Recuerdas?- el
mayor asintió.- mi tío tiene dos hijos.
Un varón, Park HyeonCheol, y una mujer. Park MinJi.- YunHo abrió los ojos con sorpresa al
escucharlo.- Yo
había escuchado de otros integrantes de la familia que HyeonCheol era una
persona fría y sin escrúpulos y no pensé que tanto.
- ¿A qué te referies?-
YunHo apretó los puños.
- A que al día siguiente de enterrar a mi tío, se abrió y se leyó el
testamento. Mi tío era importador de telas, tenía su sede en Pusán y sabía cómo
invertir su dinero, hizo una gran fortuna, la cual repartió una cantidad
pequeña entre sus parientes y la gran parte, casi la totalidad de sus
propiedades, se las heredó al primer hijo varón que tuvieran cualquiera de sus
dos hijos.
Aquello dejó helado a YunHo. Jamás se imaginó
la crueldad, la maldad de la que era capaz KaRam.
- Mi prima MinJi está embarazada, tiene cinco meses y en unas semanas
será posible ver el sexo del bebé… pero si por lo que tú me dices, KaRam ya
tuvo a su primer y único hijo y fue varón… pues…
- Dios mío…- YunHo se
pasó la mano por el cabello con angustia.- tengo que proteger a mi hijo a como dé lugar.
~°~°~°~°~
- ChangMin-ah…
ChangMin-ah…- Que le llamaran por su nombre, había vuelto a la realidad al
joven Jung de sus cavilaciones.- Hyung…
¿Qué te sucede? Has estado muy distraído en estos días.
- No es
anda importante, MinHo… lo lamento.- se excusó el mayor.
- Sí, es
importante. Desde que te tenga así es importante, Hyung.- recriminó MinHo
frunciendo el ceño.- ¿Qué sucede? ¿Somos
nosotros? ¿Hay algo... algo malo entre nosotros?- preguntó con angustia el
jovencito.
- ¡No!
No… no es por nosotros yo…- “No puedo decirte” pensó, pero no
llegó a externarlo.- es una materia que
me trae mal.
- ¿Mucho?
¿Álgebra? A mí se me dificulta mucho.- dijo el menor tomándolo de la mano
para empezar a caminar con rumbo a la salida de la escuela.
- No, al
contrario, álgebra se me hace muy fácil. Si a ti se te dificulta, podemos
estudiar juntos y podría ayudarte a entenderlo… si quieres.- desvió el
tema…
- ¿En
serio, Hyung? Sería genial.- con éxito.
ChangMin asintió con un movimiento de cabeza,
dejando de escuchar lo que MinHo decía y dedicándose a pensar en lo que estaba
sucediendo a su alrededor. La demanda que Park HyeonChul había interpuesto, las
llamadas de ese hombre diciendo que quería conocerlo, la angustia de no saber
si después el juez fallará en contra de sus padres y estos puedan ir a la
cárcel, separándolos de él y su hermano.
El moreno detuvo su paso, lo que atrajo la
atención de MinHo, quien se giró a mirarle extrañado.
- Si yo
no fuera un Jung… si yo no fuera Jung ChangMin… aun así… ¿Aún así, me seguirías
queriendo?- fue la pregunta que había salido de sus labios.
- ¿Por
qué me preguntas eso, Hyung? Claro que sí… “La rosa, no deja de ser rosa,
aunque le cambien el nombre”.- repitió aquella vieja frase sacada de Romeo
y Julieta, lo cual hizo sonreír a ChangMin.- te amo por quien eres, ChangMin-ah, no porque seas un Jung o un Shim o
un Lee o cualquier otro apellido.
ChangMin asintió y siguió caminando tomado de
la mano con su novio, cuando una voz atrajo su atención.
- Jung ChangMin… ¿Jung ChangMin-ah?
El Moreno se giró hacia el lugar donde provenía
la voz. Un hermoso hombre rubio le miraba con una sonrisa tierna en los labios.
- ¿Desea
algo?- preguntó con cortesía, pero lo único que quería era salir corriendo
de ahí y no toparse más con la persona que estaba poniendo a su familia en
aquella situación.
- ChangMin…
Yo…
Pero el moreno no le dejó hablar, aferró un
poco más fuerte la mano de su novio y se alejó de esa persona, buscando un
taxi, al cual le hizo la mano y paró inmediatamente. Hizo que MinHo entrara
antes que él en el asiento trasero y luego se metió en él, dejando al otro
hombre con la palabra en la boca.
- ChangMin
¿Quién era ese señor?- preguntó MinHo con curiosidad.
- Nadie,
MinHo… absolutamente nadie… y por favor, no le comentes nada a mi Umma, ni a mi
Appa, por favor.- le aclaró a su novio, quien solamente asintió ante el
nerviosismo que ChangMin había presentado.
El moreno sabía que lo que hizo fue huir. Se
recriminaba el no haber podido decirle al rostro que lo dejara en paz, que no
se volviera a meter ni con él, ni con su familia, que se alejara de una vez por
todas, pero… se había quedado petrificado, no había podido echarle.
“Será que es a esto lo que le llaman ‘el
llamado de la sangre’.”
pensó para sí.
~°~°~°~°~
JaeJoong arrugó la hoja entre sus dedos, sus
ojos se llenaron de lágrimas. Llevaban casi dos meses en el proceso y aunque la
reputación de YunHo como fiscal había sido levemente dañada por las notas
periodísticas que habían salido sobre el caso, nada les dolía más que la
posibilidad de perder a su pequeño ChangMin.
- ¿Cuándo
debo ir a hacer la prueba?- preguntó ChangMin con angustia.
- Primero
iremos tu Umma y yo, luego irá KaRam… de último te la realizarán a ti.-
dijo YunHo con calma.
- ¿Por
qué? Se supone que él lleva desventaja. HeeChul logró mantener todo sin
contradecirse cuando contaba la historia una y otra vez, incluso yo dije haber
tomado su nombre para ir con el primer médico y dije que me daba angustia no
saber si te quedarías a mi lado o no, por eso hablé de la palabra aborto…
sostuve la historia y HeeChul igual ¿Por qué?- preguntaba JaeJoong con
angustia, con lágrimas en los ojos.
El pelinegro en ese momento experimentó una
contracción, debido al estrés y al esfuerzo. Estaba en sus ocho meses y el
estrés causaba que las contracciones de Braxton-Higgs se dieran con fuerza.
YunHo tomó a su esposo de la cintura y lo llevó
hacia el sofá. Le tomaba de una mano, mientras la otra era sostenida por
ChangMin. Una vez que se tranquilizó y las contracciones hubieron pasado, YunHo
pudo hablar con más tranquilidad con ellos.
- Es su
última opción… no pudo encontrar a nadie que le apoyara en su historia después
de diecisiete años, algo debía intentar. El juez lo ha tomado también como
último recurso y dependiendo de los resultados será el veredicto final.
ChangMin Se levantó del sofá, caminando
desesperado. No sabiendo realmente qué hacer.
- No
puedes dejarlo… Appa… por favor… no puedes…- dijo con bastante angustia y
preocupación.
- La
orden ha sido dada, ChangMin.
- Algo…
algo se puede hacer para evitar que…
Su padre desvió la mirada. Había orden de
arresto por desacato a la autoridad si impedían que de algún modo se llevara a
acabo el examen.
- Pues
yo voy a hacer algo.- dijo el menor tomando sus llaves y saliendo de la
casa a pesar de los llamados de sus padres.
Sin darse cuenta, ChangMin llegó al
departamento del… de KaRam. A pesar de nunca contestarle las llamadas o los
mensajes, KaRam había conseguido su número de celular. ChangMin había
conservado unos pocos de sus mensajes, entre ellos uno que le decía dónde
localizarlo en Seúl. El jovencito llegó a la puerta del apartamento ubicado en
el quinto piso de aquel lujoso lugar y tocó el timbre, esperando a ser
atendido.
Cuando la puerta se abrió, KaRam sonrió
ampliamente viéndolo entrar a su casa.
- Esta
no es una visita de cortesía.- dijo ChangMin con enojo.- sólo vine a pedirle que nos deje en paz.
Que se largue de nuestras vidas.
- No
puedo hacerlo... no puedo hasta que tú regreses conmigo. Eres mi hijo…
- ¡No
soy nada suyo! ¿No lo entiende? Usted me abandonó, pidió dinero a cambio de mi
vida, porque incluso me quiso matar… ¿Qué clase de persona es usted?- le
reclamó.
- ¿Eso
te dijeron? ¿Esas patrañas? Te engañaron, igual que a mí… YunHo dijo que me
amaba, yo sólo tenía 21 años…
- La
edad suficiente para saber lo que quería y lo que no… no venga a decirme que mi
padre lo engañó, porque yo sé que mi padre es incapaz de eso.
- ¿Estás
seguro? ¿Cómo viniste a enterarte? ¿Cuántos años te estuvo engañando?
- No le
importa… él es mi padre, él ha estado a mi lado todo el tiempo, junto con mi
Umma ha sido mi sostén…
- Ese no
es tu Umma… él te robó de mí… él no te tuvo en su interior nueve meses, él no
te sintió moverte casi cada noche, ni tampoco sufrió lo que yo sufrí...
- Entonces
admite que para usted fue un sufrimiento tenerme…
- No… es
decir… no… ChangMin…
El jovencito río con sorna y se dirigió a la
salida.
- Me
haré los exámenes, pero algo tengo que hacer para no me lleven con usted, para que
nunca en su vida pueda volver a verme o tocarme… jamás.- dijo el joven
abriendo la puerta y saliendo hacia un rumbo fijo en su mente.
Aun estaba angustiado, aun estaba preocupado. A
pesar de esa “plática” con KaRam… sabía que ese hombre no se daría por vencido
y no quería ver a su familia destruida.
Llegó a casa de su novio, pasada las tres de la
tarde. Ni siquiera había visto la hora cuando salió de su casa y mucho menos
había comido después de la noticia que recibió. Sin embargo, aun no quería
llegar a casa.
Tomó su celular y marcó el número de MinHo
desde la acera frente a la puerta. El jovencito de grandes ojos marrones asomó
por la ventana para confirmar que estuviera ahí y bajó rápidamente a abrirle la
puerta.
- ChangMin…-
pero no pudo terminar la frase porque rápidamente el más alto se acercó a él y
le abrazó escondiendo el rostro en su cuello.
Estuvieron así largo rato, sin importarles que
cualquiera que pasara pudiese verlos.
- Ven,
vamos dentro.- dijo el castaño con una sonrisa.
- ¿Tus
padres, están?- preguntó con suavidad. No quería que sus tíos lo vieran
así.
- Hoy
llegarán tarde.- dijo el menor negando con un movimiento de cabeza.- y TaeMin está en casa de un amigo haciendo
un trabajo en equipo.
ChangMin siguió a su novio hasta su habitación.
Una vez ahí, le rodeó la cintura con los brazos y le beso apasionada y
necesitadamente, sintiendo que su cuerpo se aligeraba únicamente por tenerlo
entre sus brazos.
- Te
amo…- murmuró el moreno contra los labios rosas que le respondían de la
misma manera, que se sincronizaban con sus movimientos y su ritmo.
Lentamente lo fue empujando hacia al cama, el
menor se dejó caer en el colchón, dejando que el moreno se acomodara encima de
él, sintiendo como cada parte de su cuerpo respondía al tacto de su piel. Un
escalofrío recorrió a MinHo de pies a cabeza y una deliciosa sensación se
instaló en su miembro, una sensación que con cada beso y con cada caricia crecía
más y más.
Pronto sus prendas cayeron al suelo y piel con
piel se rozaban descaradamente, sintiendo el calor del otro en el suyo propio.
Sus erecciones chocaban entre sí, sintiendo oleadas de placer, una tras otra,
mientras los labios de ChangMin se entretenían en el cuello y pecho de MinHo,
jugando, provocándolo, instándolo a pedir más cuando se apoderó de una de sus
tetillas con los dientes y le acariciaba repetidamente con la punta de su
lengua mientras sus manos sostenían a MinHo por sus glúteos, apretándolos,
apretujándolos con fuerza a la vez que lo pegaba más a él.
MinHo movía sus caderas, buscando más contacto,
sus manos acariciaban los cabellos de ChangMin, mientras sus labios
entreabiertos dejaban salir gemidos de placer. La boca de ChangMin llegó a un
mas abajo, jugando con su ombligo y luego hacia sus ingles, besando la piel
sensible alrededor del miembro de MinHo, quien recostado por completo en la
cama arqueaba sus espalda, elevando sus caderas, buscando el ansiado contacto
con la boca de su novio.
Un pequeño beso en la punta y ChangMin se metió
el miembro de MinHo por completo a la boca, chupando, succionando y lamiendo
toda su extensión, disfrutando del sabor salado de su presemen, sintiendo su
propia excitación crecer violentamente ante los gemidos que escapaban de la
boca d e su novio.
- Min…
ChangMin... yo… te necesito... dentro… ya…- pidió MinHo apenas hilando
coherentemente aquellas pocas palabras.
ChangMin dejó su placentera tarea para mirarle,
mientras con una mano seguía masajeando la base y los testículos de MinHo.
- Lo
siento, pequeño… pero no tengo preservativo.- dijo el mayor tragando saliva
con dificultad al ver a su novio tremendamente sexy, recostado frente a él, con
su piel cubierta por una ligera capa de sudor y sus labios entre abiertos,
buscando aire para respirar.
- Ahhh…
ahíiii…- murmuró señalando hacia el cajón de su mesita junto a la lámpara.-
Es… es el último.- murmuró con
trabajos.
Y es que no era la primera, ni la única vez que
los dos compartían aquella intimidad. El calor entre ambos era insoportable a
los pocos días de empezar a ser novios y su primera vez ocurrió antes de
cumplir el mes de noviazgo. Sin embargo, ambos tenían en cuenta lo jóvenes que
eran y que preferían cuidarse antes de que sucediese algo de lo que más tarde
les adelante sus planes.
- Niño
travieso.- murmuró ChangMin con una sonrisa antes de estirarse y buscar en
el cajón donde le había señalado.
Cuando sacó el paquete cuadrado, MinHo se
incorporó y lo tomó de sus manos.
- Yo lo
hago.- dijo con una sonrisa, mientras abría el paquete, pero antes de poner
el preservativo, empujó a su novio hasta que quedó tendido sobre el colchón, lo cual aprovechó para poder
meter su miembro a la boca, lamiéndole, probándole como ChangMin hizo con él
momentos atrás.
- Dios,
MinHo… no juegues más.- murmuró el mayor, sintiéndose cerca de su propio
orgasmo.
MinHo sonrío al escuchar a su novio y tomando
la funda de látex por la punta, lo fue deslizando por toda su extensión, hasta
que estuvo cubriéndolo por completo. El menor se acomodó encima de su novio e
hizo algo que ChangMin nunca esperó. Tomó su miembro erecto y lentamente lo fue
introduciendo en su interior, sin ningún tipo de preparación y lubricación, más
que el lubricante del preservativo.
Ambos gimieron cuando ChangMin estuvo por
completo en el interior de MinHo. El menor mezcla de dolor y placer, el moreno
sintiendo cómo las paredes de su novio se contrarían a su alrededor. MinHo
comenzó a moverse casi enseguida, gimiendo por lo bajo, mientras su cuerpo se
iba acostumbrando a tener a su novio en su interior.
ChangMin ayudaba a su novio con sus
movimientos, tomándolo de las caderas,
mientras él mismo elevaba las suyas, haciendo el contacto más intimo,
buscando el punto de MinHo que más lo hacía temblar de placer. No tardó mucho
en encontrarlo un gritito por parte de su novio le avisó que había dado en él y
siguió moviéndose en el mismo ángulo, una y otra vez, sintiendo como el
interior de su novio se contraía cada vez con más fuerza, anunciando su final.
El mayor deslizó una de sus manos hasta alcanzar el miembro erecto y húmedo de
MinHo, quien gimió aun más fuerte al sentir cómo aquella mano lo apretaba un
poco más, causándole así llegar al orgasmo, derramándose en la mano de ChangMin
y en su torso. ChangMin no dejaba de moverse, entrando y saliendo del cuerpo de
MinHo, disfrutando de esas deliciosas contracciones que lo llevaban cada vez
más cerca de su propio orgasmo, hasta que MinHo con un movimiento apretó con
fuerza su interior, causando que ChangMin se derramara por completo.
Ambos cayeron sobre el colchón con la
respiración acelerada y el corazón latiéndoles desbocado. ChangMin lentamente
se retiro del interior de su novio, retirando además el preservativo y
tirándolo a la papelera cercana.
- Espera…-
murmura MinHo suavemente, acercándose a él y pasando una pierna por sus
caderas, mientras toma su miembro semi erecto y lo lleva de nuevo a su
interior. Ambos gimen ante la sensación.- quiero
tenerte un poco más.- añadió el menor.
ChangMin le tomó de la cintura y lo pegó a su pecho,
sintiendo la suave respiración de su novio sobre su piel.
- Te
amo…- murmuró ChangMin suavemente en su oído.- Pase lo que pase, te amo.- le repitió, esperando que él
comprendiera lo que le quería decir.
~°~°~°~°~
El día de realizar la prueba de paternidad
llegó, el técnico especialista fue enviado a casa de los Jung acompañado de un
oficial de policía que no resultó ser otro más que Mika, el amigo de KaRam.
- ¿Es
que nadie va a hacer nada para impedirlo?- dijo JaeSoong con angustia
mientras veía al técnico instalar sus cosas.- Umma… Appa… por favor.- el menor rogó, pero sus padres no podían
hacer nada.
Viendo que la situación se ponía cada vez peor,
el menor de los varones Jung se levantó del sofá donde estaba sentado y se
dirigió a la salida de su casa, poniéndose sus zapatos, salió de ahí azotando
la puerta con enojo.
ChangMin suspiró con resignación.
- Bien,
comencemos.- dijo el técnico, mostrando la aguja con el primer tubo de
ensaye con heparina para la muestra de sangre.
- No…
no, quiero… ni de loco dejo que… “eso” entre mi piel.- dijo ChangMin
horrorizado.
- ¿Tienes
fobia a las agujas?- preguntó el técnico.
- Sí… no
voy a dejar que metan eso y mucho menos que me saquen sangre. No, no y no…-
dijo levantándose del asiento.
- Habíamos
olvidado tu fobia, creímos que ya la habías superado, con lo de la operación de
las amígdalas.- dijo JaeJoong con una sonrisa, acercándose a su hijo,
tratando de calmarlo.
- ¿En
serio, mamá? Estaba semidormido… ¿cómo iba a defenderme?- se justificó el
menor.
- Bueno,
siendo así, tengo otro método para hacerlo.- habló el técnico sacando un
hisopo de una bolsita estéril.- con esto
extraeré una muestra de tu saliva y la analizaremos.
ChangMin hizo un encogimiento de hombros y se
alejó de su madre, diciendo que todo estaba bien, para acercarse al técnico y
dejar que el hombre le metiera el hisopo a la boca, pero apenas hubo tocado la
encía del joven, este empezó a tener arcadas, estando a punto de vomitar sobre
el técnico.
- Es
imposible, necesitamos la muestra, tendrá que ser con la aguja. Lo siento,
chico.- dijo el técnico empezando a sacar las agujas de nuevo.
- No,
espere.- dijo limpiándose la boca con la servilleta que su Umma le había
dado.- el hisopo está bien... sólo que…
¿Puedo hacerlo yo? Es decir… ¿ir al baño y hacerlo yo? Tal vez así pueda sacar
la muestra sin recurrir a las agujas. Por favor.- pidió.
- De
acuerdo…- dijo el técnico, luego de pensarlo un poco.- pero te acompañaré.- dijo el técnico.
ChangMin asintió y guió al técnico por el
pasillo hacia las habitaciones, llevándolo hacia la que se encontraba más
próxima a las escaleras.
El técnico sonrío ante la decoración. Posters
de autos, motocicletas y de su grupo favorito, mientras el piso lleno con
calcetas y pantalones sucios. La típica habitación de un adolescente.
- ¿Aun
tienes diecisiete años, cierto?- preguntó el técnico mientras lo veía
entrar al baño.- No cierres la puerta.-
le advirtió cuando le vio intentar cerrarla.- bien… ahora, asegúrate de pasarlo por todas tus encías y tu lengua, que
quede bien empapado, ChangMin.- dijo el hombre con una sonrisa. La puerta
entreabierta le permitía ver los movimientos del chico de espaldas a él.
Sin embargo el hombre no confiaba mucho,
necesitaba algo más y lo encontró justo en la mesa junto a la cama. El cepillo
con el cual el chico se cepilla cabello. Miró el accesorio buscando la mejor
muestra y después de tomar los suficientes con un guante de látex, los metió en
una bolsa de evidencia.
ChangMin salía en ese momento del baño.
- Tu
habitación es muy cómoda.- dijo con una sonrisa satisfecha. ChangMin no
contestó.- espero que después de esto
puedas hacer tu vida normal.- le deseó saliendo de la habitación.
- Sí… yo
también.- murmuró el joven saliendo tras el técnico.
- ¿Todo
bien?- preguntó Mika con precaución.
- Excelente.-
respondió el hombre.- Trataré de tener
los resultados antes de una semana.- dijo guardando todas sus muestras en
su maletín.- buenas tardes.
- Sí,
Claro…- respondió ChangMin mientras volvía a subir a su habitación para no
salir de ahí hasta la hora de la cena.
- YunHo-ah…
¿hicimos lo correcto?- preguntó el pelinegro a su esposo.
- No lo
sé, Boo… no lo sé.
~°~°~°~°~
- Noo…
¡¡¡Noo!!! Es imposible ¡¡Imposible!!
ChangMin es mi hijo… las malditas pruebas están mal.- gritó KaRam en pleno
tribunal cuando el juez dio lectura a los resultados dando como negativo el resultado para KaRam y
positivo para JaeJoong.
- ¡¡Orden!!-
El hombre de toga negra hizo azotar su mazo en el estrado, causando con esto
que todos los presentes guarden silencio.
YunHo estaba totalmente impactado, jamás se
espero algo así…
- Positivo…
para JaeJoong...- sonrío con alivio a su abogado. El hombre nunca supo que
en realidad estaba defendiendo una mentira.
- No es
posible… tienen que estar mal… que se repitan.- dijo el abogado de KaRam.
- Yo
mismo revisé tres veces las pruebas, no hay error. El señor Jung JaeJoong es la
madre de Jung ChangMin.- dijo el técnico con seguridad.
- Esto
es… es… un fraude… sí, Jung YunHo le ha pagado al técnico… lo compró…-
acusó KaRam con seguridad.
- Objeción.
Está levantando falsos contra mi cliente.- objetó el abogado de YunHo.
- A
lugar, pero le haré esta pregunta, Sr. Im.- se dirigió al técnico aún
sentado en el estrado.- ¿Usted tuvo
tratos con el señor Jung?
- Soy un
trabajador al servicio del estado, señoría…- explicó.- Sin embargo, nunca había visto al Sr. Jung hasta el momento en que me
fue requerido para entrar a este caso y el oficial Lee SuHoon aquí presente
estuvo todo el tiempo y el señor Jung o su esposo jamás se acercaron a mí, más
que para lo esencial que fue sacar las muestras sanguíneas.
- Entonces
no hay más que apelar. Declaro este juicio sobre paternidad y patria potestad
del joven Jung ChangMin… ¡NULO!- dijo el juez dando el último golpe con su
mazo para luego levantarse de su asiento y salir del tribunal.
YunHo respiró tranquilo, no sabía cuál era el
dios o ente o lo que fuera que le había hecho ese milagro, pero su familia
estaba completa y a salvo. Nada ni nadie les separaría.
- No sé
cómo lo hiciste, Jung… no lo sé…- dijo KaRam mirándolo con odio.
- Jamás
podrás separar a mi familia, KaRam… nunca, grábatelo en la cabeza.
El moreno sonrío y salió de la sala, dejando al
menor con la palabra en la boca, apenas alcanzando a escuchar un “de tal palo
tal astilla” que dijo en un tono muy elevado. Aún tenía un lugar al cual pasar,
un lugar en donde su familia completa le esperaba. Manejó lo más rápido que las
transitadas calles de Seúl le dejaron. Aparcó su coche en uno de los lugares
vacíos del estacionamiento y se adentró en el edificio color blanco,
dirigiéndose al ala de maternidad. Porque el día anterior por la mañana muy
temprano, su Boo había dado a Luz mediante cesárea a su pequeña JiYool. Jung
JiYool había llegado al mundo.
Cuando entró a la habitación, sus familiares y
amigos estaban adentro, abarrotando la pequeña habitación, los chicos
platicaban, mientras los adultos reunidos estaban platicando a un lado de la
cama de JaeJoong y los abuelos rodeaban la cuna de la bebé, demasiado
ensimismados para darse cuenta de las cosas.
- ¿Y
bien? ¿Qué sucedió?- preguntó JaeJoong con un poco de angustia después de
saludarle.
- Está
bien, Boo… todo está bien.- fue la única respuesta que obtuvo por el
momento, pero la amplia sonrisa del moreno le confirmó que nada ni nadie les
arrebataría a su hijo.
Un “Sí” unísono de parte de los hermanos Jung
se oyó en la habitación, habían chocado sus manos, como si hubieran ganado un
partido de soccer ante la atenta mirada de sus tíos y primos.
JaeJoong les miró sorprendido, al igual que
todos los presentes y YunHo río, pues con aquella pequeña acción, ellos ya le
habían confirmado lo que él sospechaba.
++Flash back
- El
siguiente es el señor Im SungHo. Técnico criminólogo asignado al caso.- dijo
el oficial a cargo en la sala del tribunal.
YunHo sentía un nudo en la garganta y las
palmas de sus manos sudaban frío. ChangMin y JaeSoong estaban en esos momentos
acompañando a JaeJoong. Su Boo no quería separarse de sus hijos ni un momento,
por lo que YunHo había consentido dejarlos con él en el hospital. Ese era el
motivo por el cual, ahora escuchaba solo el veredicto del juez.
- Muy
bien, Señor Im, lea por favor en voz alta y a este tribunal los resultados de
las pruebas de ADN realizadas a Jung ChangMin.- pidió el juez una vez que
el hombre ya estuvo sentado en el estrado.
- Después
de revisar las muestras exhaustivamente, los resultados arrojaron que el señor
Jung YunHo es el padre del joven Jung ChangMin, con un 98% de compatibilidad
genética.- empezó la lectura el hombre.
- Temo
que no es tema de discusión ese punto, Señor Im. Al grano.- dijo el juez.
- Las
muestras arrojaron que el joven Jung ChangMin comparte un 97% de compatibilidad
genética con su otro progenitor…- el hombre respiró profundamente antes de
decir.- el Señor Jung JaeJoong.
La sala fue producto de murmullos desesperados
por parte de KaRam y su abogado. El juez golpeó la mesa con su mazo un par de
veces llamando al orden.
- Desde
el tipo sanguíneo, el cual es muy diferente al del Señor Park, hasta el ADN
mitocondrial que encontré en una muestra de cabello tomada en la habitación del
menor… todo indica que Jung ChangMin es en realidad hijo de Jung JaeJoong.-
había proseguido el técnico su explicación.
++ fin flash back
- Gracias,
chicos.- dijo YunHo mientras tomaba la mano de su esposo.
ChangMin les sonrío a su padre y al único
hombre que él había conocido como madre hasta ese momento y lo seguiría siendo.
No le importaba saber que había engañado de nuevo a todo un sistema de
justicia, tampoco que habían cometido un fraude. Lo único que él buscaba era
que no le separaran de su familia… y al fin y al cabo eso era lo que había
sucedido.
Aunque jamás pensó que funcionaría.
++ Flash back
- No
estoy seguro que esto funcione.- dijo ChangMin con duda.
- Es la
única manera, Hyung.- alegó JaeSoong mientras se ponía su playera.- debemos ponerlo en marcha. Ya sabes lo que
haré.
ChangMin asintió y juntos bajaron la escalera
para encontrar con que el técnico ya les esperaba ahí.
- ¿Es
que nadie va a hacer nada para impedirlo?- dijo JaeSoong con angustia
mientras veía al técnico instalar sus cosas.- Umma… Appa… por favor.- el menor rogó, pero sus padres no podían
hacer nada.
Viendo que la situación se ponía cada vez peor,
el menor de los varones Jung se levantó del sofá donde estaba sentado y se
dirigió a la salida de su casa, poniéndose sus zapatos, salió de ahí azotando
la puerta con enojo.
Una vez fuera de la casa, el menor de los
varones Jung dio la vuelta a esta, entrando por un ventanal que había dejado
abierto hacia la cocina y por la escalera de servicio hacia las habitaciones.
Una vez escondido en el baño de su habitación, llamó al celular de su Hyung
desde el suyo, dándole un par de timbres y colgando enseguida la llamada.
Unos minutos después las voces de ChangMin y el
técnico se escucharon por el pasillo y la puerta de su habitación fue abierta.
ChangMin entró al baño y respiró con tranquilidad viéndolo escondido tras la
cortina de la ducha. El mayor estuvo a punto de cerrar la puerta cuando el
técnico se lo impidió.
- ¿Aun
tienes diecisiete años, cierto?- preguntó el técnico mientras lo veía
entrar al baño.- No cierres la puerta.-
le advirtió cuando le vio intentar cerrarla.- bien… ahora, asegúrate de pasarlo por todas tus encías y tu lengua, que
quede bien empapado, ChangMin.- dijo el hombre con una sonrisa. La puerta
entreabierta le permitía ver los movimientos del chico de espaldas a él.
- Ya
escuchaste…- le dijo a su hermanito tendiéndole el hisopo, para luego
girarse él y simular que estaba frente al espejo haciendo lo que le indicaron.
JaeSoong paseó el hisopo de algodón por sus
mejillas, encías y paladar, haciendo una mueca de asco ante el sabor de este,
luego se lo tendió a su Hyung quien salió rápidamente del baño, cerrando un
poco más la puerta tras de sí. El menor Jung suspiró de alivio cuando los
escuchó alejarse.
Cuando salió del baño para escapar por la misma
ventana por la que había entrado, se dio cuenta de que su cepillo del cabello
no estaba donde usualmente lo dejaba, si no en la cama, pero no le dio
importancia y se encogió de hombros, dejándolo en su lugar para luego ir hacia
la parte trasera de la casa y salir sin ser visto. Regresando varios minutos
después y simulando estar enfadado con sus padres por su consentimiento a la
prueba de ADN.
++Fin flash back
- Fue un
placer, Appa… un placer.- dijo en tono de broma JaeSoong en tono de broma.
ChangMin tomó a MinHo por la cintura, quien
enrojeció cuando el mayor deposito un beso en sus labios, causando la risa de
todos los presentes.
YooChun, JunSu, sus gemelos y la pequeña
Haneul; SiWon, HeeChul junto con TaeMin,
ahora estaban seguros que de ese momento en adelante, su amistad y esa enorme
familia que habían forjado era más fuerte que nunca.
Un “sshh” de parte de los abuelos Kim y Jung no
se hizo esperar, pues despertarían a la bebé recién nacida con su escándalo,
pero no podían ocultar la alegría que les daba el saber que su familia ya no
estaba por ser dividida y que estarían uno al lado del otro PARA SIEMPRE.
hermoso... :)
ResponderEliminarque buen final hermoso me encanto este fics muchas gracias por compartilo lo disfrute y me emociono gracas
ResponderEliminarMuy hermoso, angustioso y emocionante final. Pensé por un momento que Karam se hiba a salir con la suya con lo del ADN, pero esos geniales niños junto con sus padres lo resolvieron ingeniosamente para que ese ambicioso de Karam no se saliera con la suya. Muy, muy hermosas familias que ahora son sólo una.
ResponderEliminarGracias por tan estupenda historia.
Estuvo muy lindo tu fic muchas gracias.. por escribir me encanto en la parte q min y su hermanito enganaron a los medicos jajajjaja y que bueno que ahora si ya nadie pueda quitarle su bb min a jae jajajja
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