VIEJOS SUEÑOS
Extensión: One Shot (3673 palabras)
Género: Romántico/Cursi
Couples: YunJae
Disclaimer: DBSK no me pertenece... Pero tampoco debería pertenecer
a SM ENT ò.ó
Advertencias: Sumamente MELOSOOOOOO!!!!
Resumen: JaeJoong descubrirá que la esperanza muere al último, así
pasen 10 o 20 años
- ¡No puede ser!-Exclamó y sus ojos negros brillaron con fuerza.- No puedo creer que sea él.
- ¿Por qué no puedes creer quien es ese tipo?- Increpó Shim ChangMin, el
editor en jefe de la revista “Millenium Magazine” con sus grandes ojos negros clavándose
en los de él. Cuando quería, ChangMin podía ser sarcástico pero aquél vez su
mirada era interrogante.
- Es que no se… Se ve tan distinto.- y de verdad, el próximo objetivo de la cámara de Kim JaeJoong
lo sorprendió.- yo lo recuerdo tan distinto.
Y era así: su sonrisa
despreocupada, su cabello mojado por el sudor después de jugar baloncesto, su
mirada llena de complicidad. Es verdad que apenas eran unos críos, pero al
menos él pensó que nunca cambiaría.
- ¡Ah! Es que lo conoces; con razón te eligió para esa sesión de fotos
que ha negado a medio Corea.- Él no pensaba lo mismo; sentía que había
cambiado. Ahora tenía esa mirada hostil y de desconfianza hacia el mundo.
- Yo no lo creo así, y es que ambos hemos cambiado. Es más quizá no me
recuerda.- Sus dudas eran acertadas ya que se habían dejado de ver desde la
preparatoria pero aun así lo recordaba y recordaba también sus sueños ya que
siempre le decía. “Algún día Jae seré un
cantante muy famoso que ni tú me reconocerás.” Y no se burlaba de él, ni él
de JaeJoong ya que ambos compartían sus fantasías.
Ahora que ese día había
llegado él no sabía cómo reaccionar.
- Fui testigo.- comenzó.- de
sus primeros ensayos con su banda en aquel triste sótano que de repente se
llenaba de alegría con su voz.- Se interrumpió, su corazón y su mente
volaron de nuevo a aquella habitación. Era como volver a casa pero había que
regresar a la realidad.- Han pasado ya
muchos años y ahora ambos hemos realizado nuestros sueños.
- Mira, Kim.-aunque eran de confianza casi nunca se hablaban por su
nombre.- Yo no sé que hubo entre ustedes
hace años pero espero que eso no afecte la sesión ¿Está claro?
- Si.- o al menos eso creía.
Al final ChangMin salió del
estudio y JaeJoong se quedó viendo a la fotografía de aquel hombre; su nombre Jung
YunHo, edad 27 años, toda una figura del espectáculo. Se quedo pensando que
esos 3 pilluelos a los que estaba fotografiando no eran tan feroces como la
mirada de él. Un chico que consiguió su sueño pero que a cambio tuvo que dar su
confianza en los demás.
Esa noche, JaeJoong llegó a su
departamento, en lo primero que pensó fue en una ducha relajante, una cena
ligera y en meterse a la cama temprano después de haber lidiado con esos 3
diablitos y de recibir aquella noticia lo que debería hacer era descansar pero
él volvió a ocupar su mente.
JaeJoong se acomodó en el
sofá. Ahora YunHo estaba muy cambiado. Mientras pensaba se vio envuelto en una
nube de recuerdos: sus besos, su forma de ser, los grandes y hermosos momentos
que compartieron y el trágico adiós; no, ni siquiera fue un adiós, no hubo
despedida. Se fue así sin más ni más, sin decir una sola palabra se marchó y lo
odió por eso le destrozó el corazón pero le ayudó a ser fuerte. Se fue al
extranjero, eso sí lo supo e hizo una gran carrera en España. Ahora había
vuelto para conquistar a su país, para que le dieran su lugar en el medio, lo
consiguió y él era el elegido para esa sesión de fotos que volvería locas a más
de un millón de jovencitas.
Diez años después se volverían
a ver... diez años, se dice fácil pero no lo es, fue una eternidad tratando de
olvidarlo sin conseguirlo, y es que a los 17 años fue el amor que marcó su
existencia. Y pensando en él se fue quedando dormido.
“Un nuevo día” pensó y es que sin imaginárselo sería un desastre.
Al llegar a su oficina se dio cuenta que tenía un par de sesiones de estudio
pendientes y una nueva cita. Según la secretaria, a las 4 de la tarde en punto Kim
HeeChul, el representante de Jung YunHo se presentaría para afinar los detalles
de la sesión.
El representante Kim se presentó puntualmente a la hora acordada.
Con solo verle, aquel hombre alto de cabello pelirrojo ondulado y ojos verde
esmeralda, al parecer producto de lentillas, se dio cuenta que en caso
necesario HeeChul haría honor a ese apodo que había ganado con los años en el
medio artístico, el “Dragón de Corea”.
- Buenas tardes.- su tono era cortés pero frío y cortante.-Según se me ha dicho es usted el mejor fotógrafo
de esta revista y ha sido muy recomendado por su editor en jefe.
“Vaya…”
pensó. “Hasta que Shim dice algo bueno de mí”.
- Buenas tardes.-respondió tratando de ser lo más hipócritamente
cortés que podía. Con una mano le indicó que pasara mientras decía.- No sé que le haya dicho acerca de mí, pero tenga
por seguro que son exageraciones pues no soy tan bueno como él dice.- Esto
último fue para ver si él decidía tomar a alguien más para el trabajo.
HeeChul se empezó a pasear
impacientemente por la oficina observando algunas de las fotografías que
pendían de las paredes.
- Bueno.-Continuó HeeChul.- ¿Qué
le parece si comenzamos poniendo nuestras condiciones para su trabajo?- Lo
que dijo dejó perplejo a JaeJoong, él había sido quien pidió la sesión y ahora
se hacia el digno poniendo sus “condiciones”.
-Disculpe.-replicó.- las
condiciones las pone la empresa ya que el señor Jung ha sido el que pidió la sesión.- parecía que no era la
respuesta que esperaba; seguramente estaba acostumbrado a imponerse sin que la gente
se oponga, pero aquí no, esto era Corea no España u otra parte de Europa.
Si las miradas mataran, allí
mismo hubiera caído muerto pues en el
momento en el que JaeJoong contestó, ChangMin abrió la puerta sin tocar, por
supuesto le oyó y vio la cara que puso Kim HeeChul. En ese momento le llamó
fuera.
- ¿Estás loco? ¿Qué crees que estás haciendo?- Estaba furioso aunque
no lo demostraba.-No te das cuenta,
muchachito del demonio, que si no aceptamos sus condiciones nuestra exclusiva
se nos va de las manos.- JaeJoong no lo podía creer, ChangMin sólo pensaba
en “su exclusiva”.
- Un momento.- Le respondió JaeJoong.- Lo único que hago es darle su lugar a la empresa. Él pidió la sesión y
nosotros ponemos las condiciones para hacerlas sino que se la pida a otra
revista.
Y ChangMin estalló
- Óyeme bien Kim, si Jung no nos concede esta sesión puedes irte buscando
otro trabajo muy lejos de aquí.- Y agregó con énfasis.- Y tú sabes que no amenazo en vano.
~°~°~°~°~
Días después, JaeJoong tuvo
que conducir su Toyota hasta GangNam y
es que la primera condición sino quería perder la sesión y su empleo era que
las fotografías deberían ser tomadas en pose natural; para ello debía seguir al
señor Jung a todos los lugares a los que vaya, incluyendo la casa.
“El señor Jung” hasta ese momento se le hacía extraño llamarle así
y es que para los amigos siempre había sido “Yunnie”, el soñador, el que nunca
se daba por vencido, pero ahora ¿Cómo sería? Después de diez años de no verse
¿Se acordaría de JaeJoong?.
Su corazón comenzó a latir a
mil por hora. Conforme se acercaba a la dirección indicada, esa duda comenzó a
albergarse en su mente; si es así, ¿Cómo le recibiría? Y si no ¿Será tan frío y
distante como aseguraban los demás medios de comunicación?
Ya no tuvo tiempo de intentar
respondérselo en ese momento llegaba frente a la enorme mansión Jung.
Tenía que atravesar el jardín
y las instalaciones deportivas para llegar a la puerta principal; al parecer YunHo
no había olvidado su afición al baloncesto y había mandado a hacer una cancha tipo profesional para él ¿Todavía
seguiría jugando horas cuando se siente solo? Porque así fue como le conoció, jugando, tratando de no
recordar los problemas que tenía en su casa.
Cuando salió del auto y miro
alrededor no podía creer lo que estaba viendo; YunHo mandó construir la casa
idéntica al bosquejo que una vez dibujara para él. “Ya verás Jae, viviré en una casa así y con suerte lograré compartirla
con la persona que ame” Le decía. “¡Qué tonto eras, JaeJoong!” Se reprimió. “Pensando que eras tú esa persona. Baja
ya de tu nube y ponte a trabajar.” En ese momento su mente de fotógrafo
comenzó a funcionar buscando los mejores ángulos para las fotos de las que
dependía su empleo.
El ama de llaves salió a
recibirlo junto con un empleado para recoger las maletas ya que la segunda
condición era que tenía que pasar dos semanas en la mansión.
Habían pasado casi 3 horas,
desde que había llegado y ni HeeChul o YunHo se habían aparecido tan siquiera para
ver si ya estaba instalado. Y es que por el sonido de las guitarras y una voz a
lo lejos, YunHo estaba en casa ensayando y HeeChul a su lado seguramente, como perro guardián.
Mientras preparaba el rollo de
película en la cámara, el primero de tres que iba a poder tomar según la
tercera condición, se imaginaba ver entrar a YunHo de diez años atrás a “Yunniebear”
como su madre lo llamaba cuando tenía 15 años, su madre Melisa Jung había sido
la única que comprendía a su hijo, su padre Jung KwanHo era autoritario como
nadie con su único hijo y heredero de todo el imperio Jung, que era una serie
de empresas comerciales que para nada llamaban la atención de Yun.
Después de la muerte de su
madre la relación padre e hijo se hizo aún más insoportable. Fue cuando JaeJoong
lo conoció refugiado en el colegio, en el baloncesto y en su pasión, la música,
gusto que había sido sembrado por su madre.
JaeJoong en este tiempo tenía
16 y YunHo 17 siempre le había llevado un año de edad y casi una cabeza de
estatura. Él era solo un soñador, hijo de una familia de clase media baja y que
se había enamorado de YunHo a primera vista. Cuando le pidió que fuera su novio
aceptó de inmediato casi sin pensarlo y es que él lo quería tanto. “Basta” y se obligó a dejar de pensar en
el pasado “eras solo un niño tonto que no
sabías lo que querías.” Se dijo. “Deja
de pensar en las tonterías que hiciste en el pasado y concéntrate en hacer tu
trabajo; ya eres un hombre y nada ni nadie ni siquiera Jung YunHo podrá echar
para bajo tu autoestima como hace diez años.”
Parecía que lo había llamado
con el pensamiento, estaba parado en la puerta vestido impecablemente pero con
informalidad.
- ¿Señor Kim?
“Vaya formalidad.” Pensó
JaeJoong.
- Bienvenido, sólo espero que en estos días que se quede no sea usted una
molestia.
Era increíble lo que había
dicho ¿Molestia? ¿Quién fue el que puso las condiciones? ¿Quién fue el que
pidió la sesión? Por lo visto, sí estaba muy cambiado así que JaeJoong intentó
darle un tono de indiferencia a lo que dijo.
- Señor Jung no sé qué sea a lo que usted llama “molestia”. Yo sólo
intentare cumplir con mi trabajo.
Los ojos de YunHo centellearon;
esos ojos color café, herencia de su madre, que combinaban perfectamente con el
castaño cobrizo de su cabello y que alguna vez tuvieron capacidad de
hipnotizarle.
- YunHo.- Se oyó la voz de Kim HeeChul.- La coreógrafa te espera y quiere saber si…- de pronto se
interrumpió.- Vaya, veo que ya conoces a
Kim JaeJoong, el… fotógrafo.
¡Y qué forma de decirlo!
- Sí.- Le contestó, y en tono
apenas audible agregó.-Y de mucho tiempo
atrás.
No podía creer lo que había
dicho pero su voz sacó a Jae de sus pensamientos.
- Si gusta,“señor.”- y con qué énfasis lo remarcaba.- Empezaremos la primera sesión después del
almuerzo que será en un par de horas: con su permiso pero tengo cosas que
hacer.
Y los dejó a solas; HeeChul
con su vasta estura y sus ojos mirando a JaeJoong como un enemigo en potencia.
- Al señor Jung le gusta la puntualidad y será que busque algo más… formal
para presentarse al comedor ya que usted no es el único invitado.-Puntualizó
HeeChul.
Y así era, dos horas después JaeJoong
estaba sentado a la mesa junto a tres de sus accionistas de la compañía
discográfica de YunHo quienes lo halagaban debido al éxito que estaba obteniendo.
Después de todo esto subió a cambiarse al momento que el teléfono sonó; era ChangMin,
el editor, quien le pedía informes sobre la sesión y al enterarse de que hasta
ese momento no había obtenido nada se puso como fiera.
- ¿Cómo que nada? ¿Pues qué demonios has estado haciendo? ¿Qué esperas
para comenzar? Debemos tener esas fotografías antes que nadie.
- Shim…- le respondió JaeJoong en un tono apacible.- sé lo que tengo que hacer y precisamente
iba a empezar de no ser porque has llamado así que ya déjame en paz de una vez
y no vuelvas a hacerlo. Nos veremos en 15 días.
- ¿Qué has dicho?, óyeme bien muchachito…
-Adiós.- le interrumpió.- hasta
dentro de 2 semanas… saludos a todos… si, si, adiós.-y colgó.
Era el colmo, aparte de seguir
al señor Jung por todos lados como perrito faldero como se lo exigían, hablaba
el jefe para decirle lo que debía hacer; no importaba ya todo eso y por el
momento tendría que hacer lo que le ordenaban.
~°~°~°~°~
Ya había pasado semana y
media, ya tenía dos de los tres rollos, HeeChul
parecía querer matarle con la mirada y YunHo seguía tan distante como siempre.
Sus noches eran asaltadas por él, casi diario se despertaba sudando frío y con
su nombre en los labios, no sabía si alguien lo había escuchado pero así
ocurría. Hasta aquella noche, su subconsciente le recordaba lo que pasó en el
sótano, hace diez años, allí en el lugar que le servía para ensayar fue en
donde se le entregó días antes de que se marchara; con él conoció el amor y
aprendió a decir adiós sin palabras. Todavía lo amaba, era verdad, pero después
de todo este tiempo aun dudaba sobre qué fue lo que le hizo marcharse.
Era un nuevo día, no había
visto a YunHo pero según HeeChul lo vería antes del concierto donde tomaría el
último rollo de película y después saldría de su vida para siempre; ninguno de
los dos había hecho algún esfuerzo para hablar del pasado y era lo mejor.
Varias horas después lo vio
pero rodeado por miles de admiradoras que lo querían tocar. Si lo conocieran,
si supieran como es en realidad no lo creerían porque se transformaba en cada
concierto. Era un magnífico actor porque aparentaba lo que no era.
El concierto pasó casi sin
ningún contratiempo pero al final YunHo no interpretó la canción
correspondiente sino una que había escrito hacía mucho tiempo…
“Nuestra canción…” pensó JaeJoong. “La que prometió que solo cantaría para mí; ¡es el colmo! La
interpretaba frente a casi seis mil personas ¡Qué bueno que sabe cumplir sus
promesas!”
Ábreme tu corazón y dime que hay en él. Sé que
hemos pasado por mucho dolor pero todavía te necesito en mi vida
Y JaeJoong no aguantó más,
salió corriendo del lugar, tomó un taxi, pasó a la mansión, recogió sus cosas,
tomó su auto y manejó como autómata
hasta su departamento .
Solamente rompió a llorar
cuando estuvo dentro, se apoyó en la puerta y se derrumbó. YunHo se burló de él,
le pidió que vaya a su casa para mortificarle.
“¿Qué acaso no fue suficiente cuando él se fue? ¿Qué más puede faltar?”
Lo peor, días después de haber
entregado las fotos, el editor le llamó y en su oficina hubo el siguiente
dialogo.
- Jung exige que seas tú quien le haga la entrevista.
¿Qué ese hombre no lo había
torturado ya lo suficiente? ¿Quería reprocharle algo del pasado? ¿Qué cosa hizo para que se quiera vengar de
él?
- Yo no soy reportero.- Advirtió.- Soy fotógrafo y tú lo sabes mejor que nadie.- Estaba a punto de
llorar.-No sé porque quiere que sea yo
quien lo entreviste.
- Porque así lo quiere y tú sabes que no debemos perder la exclusiva.
ChangMin y su exclusiva y él
¿Qué? Estaba destrozado y nadie lo había notado.
- ¿Y bien? ¿Irás?
- No.
- ¿Por qué? Será una gran experiencia; además eres un profesional, sabes
que no debes mezclar lo personal con tu trabajo.
- No iré, no me siento con ganas de enfrentármele.
- ¡Sí irás y punto! No perderemos esta entrevista tan importante por tus
berrinches de niño chiquito ¿Está claro, Kim?
Así se puso en camino otra
vez, se arregló la cita muy temprano para que acabe lo más pronto posible, para
que pueda regresar a su vida, que todo termine y sus nervios regresen a la
normalidad.
De nuevo le recibió el ama de
llaves esta vez con una cálida sonrisa y le llevo a la sala para que pudiera
esperar.
- ¿Gusta café o té?- Estaba más atenta que la última vez.
- No, gracias, así está bien.
Y empezó a pasearse por la
habitación, no podía negarlo, estaba nervioso y cuando por fin llegó se puso aun
más.
- Siéntate.- Era más una orden
que una sugerencia.
- Y bien ¿Por dónde comenzamos?- Preguntó JaeJoong.
- ¿Te parece si hablamos del amor que marcó mi vida?- Le preguntó YunHo.
- Por donde quiera.
- Bueno, tenía yo apenas 17 años cuando lo conocí, me fascinó, era
inquieto, seguro de sí mismo y un gran amigo.- Se interrumpió y vio la
reacción de él.- Cuando lo hice mi novio
no lo quería pero con el tiempo comprendí que era el hombre destinado para mí,
que ambos teníamos sueños y que podríamos cumplirlos juntos.- JaeJoong se
dio cuenta que le abría su corazón.- Esto
fue hace 10 años pero siento que fue ayer. Días antes de que yo me fuera a
estudiar al extranjero, lo hice mío para entonces ya lo amaba pero mi padre no
permitiría que me case con un chico de tan baja escala social aunque a mí no me
importara. Cuando se enteró quise oponerme a él pero nada logré. Me mandó a
España a terminar de estudiar. Allí terminé la carrera de licenciado en
administración, yo quería volver y aunque mi padre murió dos años después de
que me fui, en su testamento no me daba mi libertad hasta después de terminar
la carrera y yo ya no deseaba seguir dependiendo de un muerto.- Su cara
permanecía inexpresiva cuando hablaba de su padre, parecía odiarlo.- Aun así termine los estudios pero no quería
manejar las empresas, lo que quería era cantar, lograr cumplir mi sueño y
buscarle, encontrarlo para explicarle que pasó. Cuando llegó el momento de
regresar lo primero que hice fue buscarlo y no paré hasta que logré encontrarlo
por fin.- JaeJoong no podía hablar y no podía mirarlo a los ojos.- Con todo el dinero y la fama que tengo no
me siento completo porque… me haces falta, Jae ¿Acaso no recuerdas lo que pasó
entre nosotros?
Y comenzó a llorar, intentó
contenerlo pero no pudo, estaba muy impresionado para luchar contra ello. YunHo
se hincó a su lado.
- Escúchame, yo no tuve la
culpa, yo te amo y siempre ha sido así. Perdóname si te cause daño pero no
podía hacer nada.
Lo amaba ¿era eso verdad? ¿No
estaba soñando?
- ¿Y tú?- le preguntó.- ¿Qué
pasa en tu interior?
- Te he extrañado como un loco.-Respondió.- creí que nunca me habías querido, pensé que solo habías jugado conmigo
y cuando vine a esta casa y te vi tan distante parecía que mis sospechas eran
verdad.
- ¡Ah! Eso... es que no sabía cómo decírtelo y pensé que cuando cantara
nuestra canción entenderías, pero no fue así, saliste corriendo y HeeChul me
dijo que llorabas y te habías ido. No sabía que pensar.
- HeeChul, y él ¿Qué?
- Es un gran amigo que me ha apoyado mucho, es como si fuera mi padre.
- ¿Tan joven?
YunHo rompió a reir.
- Bajo todas esas capas de maquillaje HeeChul nos dobla la edad ¿No lo
aparenta verdad?-JaeJoong negó con la cabeza sorprendido.- Fue compañero de mi madre cuando estudiaba
en España. Me quiere como si fuera su hijo, dice que me parezco mucho a mi
madre por eso me defiende tanto ¿Ahora comprendes?
- Un poco pero ¿por qué no me escribiste o hablaste para explicarme?
- Tú sabes que mi padre era muy estricto quería solo calificaciones
excelentes por lo que no podía darme el lujo de amigos, fiestas o un novio.
- Ok.... YunHo, te amo.- y lo abrazó, YunHo se estremeció pero también
lo hizo.
- Pensé que nunca volvería a escuchar esas palabras de tu boca.- lo
apartó de sí y muy serio comenzó a decir.- Ahora
quiero hacerte una pregunta.-Sacó algo de su bolsillo.-Recuerdas cuando te dije que compartiría la casa de mis sueños con la persona
que amo.
- Sí, lo recuerdo bien.-contestó.
YunHo tomó sus manos y puso
una pequeña caja de terciopelo entre ellas.
- ¿Y esto?
- Ábrelo y sabrás.
Era un hermoso anillo de
compromiso en forma de corazón que YunHo
había mandado a hacer especialmente para él.
- ¿Quieres compartir esta casa conmigo, mi vida y mis sueños, de nuevo?
Porque es lo que más deseo.
Estaba impresionado, no podía
hablar y lo único que hizo fue asentir con la cabeza. YunHo lo besó.
- No puedo vivir sin ti, esta vida no tiene sentido si tú no estás a mi
lado, JaeJoong… te amo.
- Yo también te amo, YunHo.
Y desde entonces ambos
comparten todo y confían el uno en el otro.
Wuuaaa que linda historia!!!!
ResponderEliminarPor un momento llegue a pensar que Yunho le iba a hacer la vida imposible a Jae.
Pero que bueno que me equivoque.
Gracias por otra linda historia y no te preocupes linda, tomate tu tiempo.
eres fantástica, me encantó y llore porque me atrapó tu historia muchas gracias por compartirla y por tu esfuerzo ha de haber dolido porque escribir a mano es harto... me encantó porque pudieron quedar juntos waaaaaaaaaaa :)
ResponderEliminares hermosa la historia *-*
ResponderEliminarnormalmente io digo qe hace falta accion y movimiento
pero es tan bella la historia que esta perfecta tal y como esta ♥
gracias :3
Estuvo hermoso!!!
ResponderEliminarYunHo fue malo al no decirle desde el inicio q aún lo amaba ;o;
hizo q se sintiera mal hasta en el concierto
pero ya se soluciono todo y ahora podrán@casarse y vivir en la casa de sus sueños n.n
hermoso me fasino aun que al principio yunho no fue muy amable con jj pero termino declarando sus sentimientos por el pobre lo izo sufrir mucho lo bueno que al final quedaron juntos para hacer sus sueños realidad muy bonito
ResponderEliminarFue hermoso muchas gracias por compartirnos tu primer YUNJAE fue tierno y un poco angustiante y casi me haces llorar porque JaeJoong pensaba que Yunho no cumplía sus promesas aun así ahora están juntos y espero que eso sea por siempre
ResponderEliminarMuy hermosa historia como todo lo que leído de ti. Un amor que a pesar del tiempo y las circunstancias nunca acabo. Gracias
ResponderEliminarOk,Yo no podía creer tanta indiferencia de Yunho hacia Jae, eso de ser una "Molestia" juro que tenía ganas de darle a Yunho un sacaceso por si tono grosero y altanero, y todo por que no sabía que decir y como llegar a Jae así de la nada. Que hermooooosooo no hay modo de que yo vea a Yunho o a Jae con nadie que no sea el uno con el otro. Creia que esta historia tenía relación con Harlequin1 pero de igual manera ame la trama porque el amor jamás se fue¡¡¡
ResponderEliminarPero que cosa más hermosa TuT <3 cuanta miel, ayyy se me subió el azúcar(?) Hahaha
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