Love is Like a Snowflake
Autora: Jung Kim SenSsi
Extensión: One Shot (11,275 palabras)
Couple: YooSu, YunJae,
ChangMin
Género: Song fic
Clasificación: G
Advertencias: Muerte de Personaje Principal, Mpreg
Disclaimer: Shim ChangMin y Jung YunHo de TVXQ!, así como Kim
JaeJoong, Park YooChun y Kim JunSu de JYJ from TVXQ y otros idols mencionados
en este escrito, no me pertenecen, son personas reales, ajenas a mí que pongo
en situaciones ficticias, sin fines de lucro.
Resumen: Cuando pierdes lo que más amas en el mundo, parece que ya no te queda nada por luchar... ¿O sí?
Nota: Letra sacada de: https://wintermelon27.wordpress.com/2012/09/26/hangulromanization-xiah-junsu-love-is-like-snowflake-lyric/
Traducción libre al español de
la traducción en inglés por la autora del fic
- ¿Cómo sigues, JunSu?- pregunta al chico frente a él, en un tono de
voz casual y una actitud desenfadada.
El pelirrojo le mira con los
ojos achicados y se encoge hombros.
- Igual.- responde con un tono de voz ronco, su mirada se desvía y no
mira hacia la otra persona sentada frente a él.
- Tus tonos aún no vuelven ¿cierto?- pregunta mientras toma nota en
su tablet y sonríe, tratando de ser condescendiente.
La persona frente a él se
llama Kim JunSu. Un famoso actor de musicales y cantante pop que es ídolo de
infinidad de chicas y chicos, incluso de él mismo, pero desde hace meses le ha
estado viendo como uno de sus pacientes.
El Dr. Lee JiKwan suspira y
sonríe mientras se levanta para servirse un vaso de agua, ofreciéndole uno a su
paciente, el cual niega con un movimiento de cabeza.
- JunSu-Shi... En estas sesiones en las que he podido tratarte y después
de tener conocimiento de los acontecimientos anteriores a tu primera cita
conmigo, creo que has estado tratando de ocultar el verdadero porqué de tu
padecimiento.- se sienta nuevamente frente al pelirrojo, quien se remueve
incómodo en el sofá de dos plazas, mirando las revistas esparcidas en la mesa
de café frente a él. Un rostro conocido le sonríe desde una portada, un rostro
que ya nunca podrá volver mientras siga vivo.- He esperado pacientemente, pero veo que te niegas a reconocerlo.
- No hay nada qué reconocer.- responde con esa voz rasposa que se ha
convertido en su característica desde tres meses atrás.
El médico asiente, sin perder
la calma y abre el folder con el historial clínico del pelirrojo.
- Kim JunSu, paciente masculino de 30 años de edad.- empieza a
leer.- acude a consulta médica
quejándose de dolor de garganta y afonía…
El pelirrojo desvía la mirada.
Se sabía de sobra punto por punto, palabra por palabra, su expediente clínico.
- Exhiben tus generales como estatura y peso, creo que eso puedo
omitirlo…- continúa el terapeuta.- Diagnostico
primario: infección bacteriana en las amígdalas. Hicieron varios estudios,
JunSu… incluida una biopsa para descartar un posible cáncer de garganta. Algo
sumamente improbable en un joven deportista que jamás ha probado un cigarrillo
en su vida…- El médico cierra el folder.- y todo llegó a la misma conclusión. Físicamente sano.
Los ojos cafés de JunSu le
miran con algo parecido al odio.
- Tus padres y hermano, preocupados por lo que sea que fuera te han
enviado conmigo sospechando que en realidad tu padecimiento no es algo físico o
fisiológico, sino más bien algo psicológico.
- No estoy loco.- responde a la defensiva.
- Nadie ha dicho eso y no porque vengas a verme signifique que lo estés.
Los medicamentos para el estrés que te he dado han logrado que recuperes un poco de tu voz, cuando llegaste
aquí hace dos semanas, ni siquiera podías pronunciar las pocas palabras que has
dicho hasta ahorita. Lo cual me dice que hay algo realmente doloroso en ti. Una
situación que tal vez tenga que ver con tu voz de alguna manera… y la muerte de
tu compañero de grupo.
- ¡NO ES ASÍ!- intenta gritar, pero solamente es un murmullo
sofocado, mientras siente algo que oprime su pecho.
- Tal vez haya sido algo que dijiste… o tal vez algo que no hayas dicho
lo que te tiene así. Tu dolor emocional lo estás somatizando y mientras ese
dolor siga ahí, tu voz no volverá a ser la misma.- le dice el médico con
tono paternal.
El pelirrojo aprieta los puños
con fuerza.
- Usted está equivocado.- le reclama.
- La próxima sesión intentaremos un método un poco más agresivo… claro,
si estás dispuesto.- El médico sonríe, ignorando la protesta.- Sigue tomando los medicamentos en las
mismas dosis y los mismos tiempos. Nos vemos en un par de días.
Al salir del consultorio con
sus nuevas recetas, su hermano lo esperaba con impaciencia.
- ¿Todo bien?- MuYoung mira con preocupación al más bajo quien
solamente se limita a levantar un hombro como si todo le diera igual.- Vamos a casa.- Le pide el gemelo más
alto con una sonrisa un poco triste antes de guiarle a su automóvil.
JunHo sabía que su hermano no
estaba bien a pesar de que lo intentaba disimular. Es demasiado transparente.
Ha recibido demasiados golpes en muy poco tiempo.
- Quiero ir al cementerio.- habló el pelirrojo, bajo y rasposo.
Su mellizo asintió con un
movimiento de cabeza, mientras se desviaba para tomar el camino indicado. El menor
miraba por la ventanilla.
- Desde que sucedió no has ido ahí.- le intenta hacer plática, pero
JunSu sólo responde con movimientos de cabeza sí o no.- El lugar donde está es muy bonito. Todos los días tiene flores frescas,
nunca está solo.
El pelirrojo aprieta los puños
y cierra los ojos con fuerza.
“Yo no me convertiré en un
maricón por ti”
Esa frase llegó claramente a
su memoria. Un dolor agudo le atravesó la garganta al recordar. Era una de las
últimas cosas que le había dicho… ¡No! Que le había gritado. ¿Cómo iba a
imaginarse que unas horas después él se debatiría entre la vida y la muerte?...
Y que perdería.
JunSu bajó la cabeza y suspiró
cubriéndose la cara con ambas manos.
“Sería un apestado por tu culpa,
no voy a perder todo lo que he logrado por ti”
“¿Aunque alguna vez hayas dicho
que me amas?”
“¿Amarte? Eso es una aberración”
Le dolía al tragar mientras
los recuerdos volvían.
- Creo… que no estás listo… vendremos otro día.- JunHo se detuvo en
un semáforo en rojo para tomar la mano de su hermano.
Estaba preocupado, como todos…
Y como todos, JunSu había sufrido la pérdida de una persona con la que había
convivido por más de diez años. Incluso JaeJoong ahora superaba con ayuda
profesional el episodio de depresión que ha atravesado desde que todo sucedió.
Sin embargo, JunSu no había
llorado. Desde que recibió la noticia, no emitió una lágrima. JunSu no había
vivido su duelo como tal. Y eso le había afectado. Su dolor se había somatizado
y ahora había perdido la voz y con ello su habilidad para cantar. Los proyectos
a los que había sido convocado se habían caído, unos pocos quedaron en standby
mientras se recupera, otros definitivamente cancelados o su lugar fue cubierto
por cualquier otro cantante.
- Vamos a que descanses, ya habrá otro día para que vayas a verle.
JunSu suspira y trata de
enterrar nuevamente los recuerdos profundamente en su memoria.
~°~°~°~°~°
- Esta vez intentaremos algo más…- el terapeuta sonrió mientras
señalaba un diván al pelirrojo.- por
favor.
JunSu miró a su madre. Esta
vez ella y su hermano estaban dentro del consultorio con él. No sabía qué iba a
hacer el médico, pero así lo había solicitado. Se levantó, no queriendo soltar
la mano de su madre, pero ella le dejó ir, dándole una palmada, comprendiendo. Una
vez que se recostó en el mueble, el hombre se sentó junto a él, y le mostró un
pequeño pendiente con una piedra ágata. El pelirrojo levanta una ceja
incrédulo.
- No, JunSu. No voy a hipnotizarte. Solamente vamos a relajarte, vamos a
buscar la raíz de este problema.
El pelirrojo se removió
incómodo antes de fijar su mirada en la piedra que el hombre empezó a mover
perpendicularmente, de lado a lado. Su madre y su hermano estaban pendientes de
él.
- Solamente sigue el sonido de mi voz, JunSu… sigue mis indicaciones.-
hablaba el terapeuta en voz suave y baja.- Respira
profundo… espira lentamente… Respira… Espira…- los ojos cafés se
entrecerraron, pudieron darse cuenta que lentamente sus músculos se iban
aflojando, su vista estaba desenfocada, pero parecía que estaba dirigida al
terapeuta.- Bien, JunSu. Ahora, vamos a
regresar días atrás. Al día anterior a que perdieras la voz, no hay dolor, no
hay ronquera… ¿cómo te sientes?
- Intranquilo…- responde con su voz natural.
JunHo y su madre sonríen y se
toman las manos. Tal vez JunSu si pudiera curarse.
- ¿Por qué? ¿Vas a salir al escenario?- pregunta nuevamente el médico
mientras toma notas.
- No, nunca estoy nervioso antes de actuar. Es lo que más me gusta.-
responde con una sonrisa.
- Eso es cierto. ¿Entonces? ¿Por qué estás nervioso?- vuelve a
indagar.
- Porque hoy es el día en que todo se sabrá… y él está aquí.-
responde suavemente.
- ¿Puedes hablarnos un poco más específico? ¿Qué día es hoy, JunSu?-
pregunta el terapeuta nuevamente.
- Hoy es 31 de diciembre. Acabo de terminar mi concierto de fin de año.
Vine a festejar con el staff el año nuevo y mi cumpleaños.
- Ah, es una fiesta. Te encontraste a esa persona en una fiesta.-
Parece comprender.
- Pero se supone que él no debe estar aquí. Es sólo para el staff.-
Replica el pelirrojo.
- ¿Quién es esa persona, JunSu?- pregunta el médico.
- Es YooChun… Chunnie vino a verme.- responde frunciendo el ceño.
**Flash Back**
- ¿Qué haces aquí?- pregunta
cuando un sonriente YooChun se acerca a saludarle.
El pelinegro frunce ligeramente el ceño y se detiene a pocos pasos de
él.
- Es tu cumpleaños, quise venir
a…no entiendo por qué te pones así.
- Tú no deberías estar aquí. No
es tu lugar, sólo es para el staff del concierto y lógicamente tú no lo eres.-
JunSu hablaba entre dientes, fingiendo una sonrisa, mientras toma al pelinegro
de un brazo y lo lleva a rastras a un rincón de esa habitación.
- Ya ni siquiera tengo derecho a
venir a verte como amigo.- no era una pregunta. El tono triste de aquella
voz ronca le caló el corazón.
- Desde que me dijiste esa
aberración, por supuesto que tú y yo no podemos ser amigos.- le miró con
rabia.
- No es una aberración, es un
sentimiento. Yo…
- ¡NO TE ATREVAS A REPETIRLO!-
le habla con dureza y enojo.
No, no puede sentir tal cosa, es imposible. Él no es así.
- ¿Por qué no? ¿De qué tienes
miedo, JunSu?- pregunta con seriedad.
- No tengo miedo de nada, no
quiero escucharte hablar de tus asquerosidades.- el peliteñido aprieta los
puños con fuerza. No quiere hacer una escena.- Mejor lárgate.
- No puedes alejarme, JunSu.
¿Qué diremos a nuestras fans?- pregunta levantando una ceja. Sus ojos
negros reflejan el dolor de las palabras del menor habían causado.
- Enfrente de las cámaras y de
los demás fingiremos, pero no quiero tenerte cerca de mí estando a solas.-
siseó.
- Sabes que eso es imposible. Se
darán cuenta.
- No, porque ahora estás en el
ejército. Y cuando tú estés de regreso, yo ya estaré haciendo mi servicio. No
quiero ver tu cara de…
- ¿Aunque alguna vez hayas dicho
que me amas?- le interrumpe antes de que complete la frase.
- ¿Amarte? Eso es una
aberración. Yo no me convertiré en un maricón por ti. Sería un apestado por tu
culpa, no voy a perder todo lo que he logrado por ti.
El pelinegro desvía la mirada y algo atraviesa el corazón de JunSu al
ver la tristeza invadiendo sus ojos.
- Vete ya, Park YooChun. No eres
bienvenido… Y mañana sabrás por qué.
La algarabía resuena. Ya han dado las doce campanadas y todos festejan
en el lugar. El mayor frunce el ceño y le mira extrañado, pero antes de que
pueda preguntar, un compañero del staff se acerca y rodea los hombros de JunSu
con un brazo, se notaba que el hombre ya tenía unas copas de Soju de más.
- Con que Hani. Lo tenías bien
oculto, JunSu-Ssi.- dijo entre risas el hombre.- ¿Es tan bonita como en sus fotos de instagram?
- Mucho más.- responde
mirando directamente a YooChun a los ojos.
- ¿Viste YooChun-Ssi? Este JunSu
tiene muy buen gusto en mujeres.- dice el hombre mientras deja al
mencionado y se acerca al pelinegro a mostrarle la pantalla de su celular, las
fotografías donde JunSu aparecía acompañado de la integrante del grupo femenino
EXID.
- ¡Feliz año nuevo, YooChun!-
le dice con una sonrisa arrogante antes de darle la espalda y perderse entre
los asistentes a la fiesta, queriendo olvidar la mirada de dolor en el otro
hombre.
**Fin Flash Back**
- JunSu-Ssi… Park YooChun estaba enamorado de ti, ¿Correcto?-
pregunta con cautela el terapeuta.
- Sí, él me había confesado sus sentimientos antes de que entrara al
servicio militar.- responde con voz ahogada, sus ojos llenándose de
lágrimas.
- ¿Y tú correspondías sus sentimientos?- pregunta nuevamente el
terapeuta.
JunHo le toma la mano a su
madre y ella entrelaza sus dedos con los de su hijo, sólo esperando la
respuesta de JunSu.
- No, yo no debo sentir esto. No debe hacerme sentir nada más que
amistad.- responde el pelirrojo, su voz cada vez más débil.
- Sin embargo, lo sientes.- añade el psicólogo.
- No, no debe ser así. No puedo defraudar a mis padres, no puedo
llenarles de vergüenza. Ellos… ellos esperan que me case y les dé nietos. No
puedo. No debo.
Kim MinYoung baja el rostro y
lágrimas recorren sus mejillas. Su hijo es infeliz, está negándose a sí mismo y
ahora… ha perdido a la persona que más ama.
- JunSu-Ssi… el amor entre personas del mismo sexo, es amor al fin y al
cabo. No todos lo aceptan, pero no por
eso puedes negarte la oportunidad de ser feliz.
El pelirrojo se ha quedado
callado, lágrimas bajan silenciosamente por sus mejillas. El médico supo que su
paciente estaba entrando en estrés.
- Respira profundo nuevamente, JunSu. Espira con lentitud.- Le ordena,
viendo subir y bajar el pecho del joven con cada respiración.- A la cuenta de tres saldrás del estado de
relajación, recordando todo lo que hemos hablado... Han... Dul... Set...-
cuenta el terapeuta mientras se levanta a preparar una inyección con un
calmante.
Después de aplicarle el
medicamento a JunSu en el brazo, se acercó a los familiares y suspiró
pesadamente.
- He visto esto cientos de veces y aun no entiendo cómo pueden llegar a
estos extremos.- dijo el terapeuta mientras se sentaba frente a la madre de
JunSu, que sollozaba apretando la mano del gemelo buscando un poco de consuelo.
JunHo pasó un brazo por los
hombros de su madre, frotándolos suavemente.
- ¿Podremos lograr que se recupere?- pregunta el gemelo con
preocupación.
- JunSu-ssi tiene mucho camino por recorrer, JunHo-ssi.- el
especialista se reclinó en el respaldo del sofá.- Tiene que aceptarse a sí mismo para luego aceptar los sentimientos que
tiene por YooChun y cuando eso finalmente suceda, poder decirlos en voz alta,
que es lo que en realidad necesita.
JunHo ayudó a su hermano a
llegar al automóvil. JunSu seguía bajo los efectos del sedante que el médico le
había aplicado. La madre de ambos había permanecido en silencio al salir del
consultorio. El mayor de los gemelos no quería preguntar sobre sus
pensamientos. Sus padres eran muy apegados a la religión, por lo que jamás
pensaron que uno de sus hijos…
Lo acomodaron en su cama, el
pelirrojo solamente los miraba, sin realmente verlos, su mirada estaba perdida
y sus ojos llorosos.
MinYoung suspiró y tomó la
mano de su hijo, sentándose a su lado. Con su dedo pulgar acariciaba el dorso
del joven y sonrió.
- La primera vez que les sostuve en mis brazos, sus manos no eran más
grandes que el ancho de mi dedo índice… mírense ahora.- suspira mientras
sonríe melancólicamente.- Como padres,
lo único que deseamos es su felicidad, que crezcan sanos, fuertes, que
experimenten la vida sin correr ningún riesgo… como si fuésemos capaces de
cuidarles hasta de su propia sombra…- murmura suavemente. MuYoung atento a
las palabras de su madre.- en ese afán
de amarlos y cuidarlos, cometemos errores. Olvidamos que ustedes también son
personas, que crecen y pueden cuidarse por sí mismos que pueden cometer errores
y deben cometerlos… que nosotros como padres debemos estar ahí para ustedes,
para apoyarlos y ayudarles a levantarse cada vez que se caigan… que no debemos
imponerles una vida que no es suya.- suspira y lleva una mano a acariciar
el rostro angustiado de su hijo.- No me
importa ahora la religión, las estúpidas reglas sociales, lo único que quiero
es volver a tener a mi hijo sano y feliz... que vuelvas a sonreír.- besa su
frente con ternura.- Perdóname, hijo.
- Umma.- MuYoung pronuncia con sorpresa.
JunSu enfoca por fin su mirada
en ella. Nunca habían pensado escuchar algo así de su madre. Era él quien
estaba mal, era él quien no era el “normal”.
- Te amo... les amo.- aclara llamando a su hijo gemelo tomando las
manos de ambos entre las suyas.- No
importa nada más que su felicidad.- les asegura, antes de besar en la
frente al menor de los gemelos y levantarse para salir junto con el más alto,
dejándolo a solas.
JunSu respiró profundamente,
cerrando los ojos.
- Yo también te amo, YooChunnie.- murmura suavemente, sintiendo una
lágrima caer por su mejilla.
**Flash Back
JunSu salía de la fiesta de fin de año. Era ya el día primero de enero
de 2016, casi a las tres de la mañana.
YooChun se había ido un poco después de que le hubieran enseñado la
noticia.
JunSu se dirigía a su automóvil en el estacionamiento, su chofer ya le
esperaba, cuando una llamada le llegó al celular. Era de YooHwan, el hermano
menor de YooChun. Dudó en tomarla unos cuantos segundos, pero algo le hizo
deslizar el índice por la pantalla para aceptar la llamada entrante.
- JunSu-Hyung.- exclamó
desesperadamente el menor.- Debes venir
rápido al hospital general.- un sollozo escapa de la garganta del menor.- Hyung ha tenido un accidente... está muy
mal. Por favor.
JunSu sintió que algo le golpeaba en
el pecho. Jamás pensó que algo así pudiera ocurrir. Sus manos empezaron a
temblar incontrolablemente. Su celular estuvo a punto de caer, pero no le dejó,
se aferró a él, como si fuera su tabla de salvación.
- ¿Qué pasó? ¿Por qué está él ahí?- pregunta con desesperación.
YooHwan en realidad no supo qué
decirle, pues a él a penas le acababan de avisar, pero necesitaba apoyo de
alguien. Y JaeJoong en aquel momento estaba en su servicio militar, sólo
quedaba JunSu, quien sería su apoyo en aquel momento.
JunSu le dio instrucciones a su
chofer y se dirigieron al hospital. No podía permanecer quieto y apuraba al
hombre a que acelerara, pero él trataba de ignorarle. No sabía lo que pasaba
pero no quería que ellos tuvieran un accidente (también).
Cuando llegaron al hospital, JunSu ni
siquiera esperó a que estuviera en alto total y salió rápidamente del vehículo.
Encontró a YooHwan en una banca, abrazando a su madre quien estaba
desconsolada. JunSu sintió que su corazón cayó a sus pies al ver a ambos así de
destrozados. No pensó, no quiso creer que el accidente hubiera sido tan serio.
- YooHwan...- le llamó en un
murmullo.
El menor levantó la mirada y se puso
de pie para darle un abrazo. JunSu le envolvió con sus brazos, tratando de
darle consuelo.
- ¿Cómo está?- pregunta el peliteñido, el menor Park niega con un
movimiento de cabeza.
- Le han metido a quirófano de
emergencia, Hyung.- el sonido de la voz del menor se amortigua porque ha
escondido el rostro en su hombro.- Estuvieron
esperando hasta encontrar algún documento de identidad... ¡Maldita sea! Cómo si
no le conociera todo Corea.
JunSu le hizo sentarse de nuevo. Al escucharlo, parecía como si sus
propios pies se hubieran vuelto pesados.
- ¿Qué ocurrió?- pregunta
nuevamente, con un murmullo de voz.
- La policía solamente dijo que
iban en su auto, y un conductor ebrio los embistió.- Explicó la señora Park
entre sollozos.- YooChunnie ni siquiera
había bebido, porque en la mañana tenía que hacer unos pendientes del trabajo e
iba a ir a la oficina temprano.- hablaba del servicio militar.- y ahora... ahora...
- Tranquila, madre, por favor.-
Le pide YooHwan, pero sabe que es inútil.
Los dos se sienten desamparados sin YooChun ahí, pues es él quien siempre
ponía la cara y se volvía fuerte por los tres.
JunSu también se sintió desprotegido. Junto a él no estaba JaeJoong
Hyung o YunHo Hyung, mucho menos ChangMin. Tenerlo a alguno de ellos, hubiera
aliviado un poco su... dolor.
El médico salió cuatro horas después. Eran las siete de la mañana. Su
rostro no era nada alentador y se acercó a ellos, después de preguntar por la
familia del Sr. Park.
Su madre y su hermano se acercaron rápidamente. JunSu se quedó atrás,
sentado, por que tenía la sensación de que no eran buenas noticias las que daría
el médico.
- El señor Park tuvo múltiples
golpes y excoriaciones. Tuvo una fractura en el húmero derecho, a la altura de
la articulación con el omóplato, pero lo que más nos preocupaba en ese momento
fue el hecho de que a pesar de llevar el cinturón de seguridad, por la fuerza
del impacto, salió a través del parabrisas, lo que le ocasionó un traumatismo
craneoencefálico y la compresión de las vertebral cervicales.- El médico se
detuvo, sabía que la familia estaba consternada, pero no podía evitar dar los
pormenores con la terminología correcta.- El
señor Park ha entrado en coma. Tiene una inflamación en el cerebro, si no la
podemos controlar...- negó con la cabeza.- Las siguientes veinticuatro horas son determinantes, después volveremos
a realizar las tomografías y veremos si ya bajó la inflamación.
- Doctor, si lo hace... si mi
hermano supera las siguientes horas...
- Es difícil definir su
situación, Joven Park. Las demás heridas son bastante graves. Sin embargo, las
que más preocuparían serían las vértebras cervicales que fueron compactadas
durante el golpe.- explicó el cirujano.
- ¿Qué tan grave puede ser el
daño?- presiona YooHwan, mientras sostiene a su madre de la cintura,
dejando que el peso de la mujer quede casi por completo apoyado en su costado.
- Cuando baje la inflamación
podremos valorar con exactitud... pero si existe una fractura en las
vértebras... es 90% probable que el señor Park quede cuadraplégico, no va a
poder mover ninguna parte de su cuerpo del cuello para abajo.
JunSu se tapó la boca al escuchar aquello. Quería gritar... eso no
podía ser cierto.
La madre de YooChun lloraba histéricamente, a tal grado que tuvieron
que aplicarle un sedante.
El peliteñido siente que algo le impide hablar, un nudo se ha formado
en su garganta.
La prensa se enteró y se arremolinaron en las puertas del hospital
intentando saber. Algunos incluso hablaban de que YooChun era quien conducía en
estado de ebriedad, pero ni JunSu ni la familia dieron declaraciones. JaeJoong
fue notificado poco después, pero no podía salir de la base debido a que ya
había tomado sus últimas vacaciones del año. YunHo y ChangMin también habían
sido enterados.
Esas pocas horas fueron un desastre... un desastre que terminó cuando
menos lo esperaban, porque Park YooChun falleció un poco después del medio día.
Ese fue el peor cumpleaños que JunSu pudo haber tenido.
**Fin Flash back
- Sólo deseo que esta sea una pesadilla... una horrible pesadilla.-
murmuró el peliteñido para sí.
Sin embargo... él sabía que no
lo era.
~°~°~°~°~
A
partir de aquella sesión, la voz de JunSu poco a poco había empezado a
recuperarse, pero no estaba al 100% todavía. Conforme fueron pasando los meses
pudo regresar a trabajar aunque todavía su voz se escuchaba algo ronca y por
momentos parecía perderse.
La
relación con su madre y hermano se estrechó, incluso su padre, quien pensó que
no le apoyaría, lo hizo.
Pero
JunSu tenía en claro una cosa... ya no podría nunca declararle su amor a
YooChun.
Otro
quien le acompañaba en su dolor, era JaeJoong. El mayor había vivido un
episodio de depresión al enterarse de la muerte de su Soulmate. Había podido
terminar el servicio militar a duras penas, mientras llevaba un tratamiento
psicológico. JunSu se había enterado de ello por medio de su mánager, ya que no
habían podido verse después del sepelio.
Debido
a la “enfermedad que le acongojaba”, JunSu había sido disculpado del servicio
militar por tiempo indefinido, hasta que su médico diera el alta por completo.
Casi
un año después de la muerte de YooChun, JaeJoong llamó pidiéndole que se
vieran, le había citado en JHolic. El peliteñido no sabía para qué era, pero
seguramente el único tema de discusión sería YooChun, por lo tanto, JunSu no
quería verle. Sabía que no podría mirarle a los ojos después de todo lo que
había sucedido entre él y el pelinegro, pero el mayor insistió tanto que se
había quedado sin excusas para evitarlo.
Cuando
llegó a la cafetería, se sorprendió de encontrar no sólo a JaeJoong, si no a
YunHo, ChangMin y YooHwan en el lugar.
El
silencio era pesado. JunSu no levantaba la mirada de su bebida. Había querido
ir solo, sin su madre o hermano… se sentía nervioso, porque pensaba que era tan
transparente que sus hyungs ahí presentes iban a leer en su pensamiento lo que
ocurrió con YooChun aquella noche. Y sobre todo, YooHwan se enteraría.
-
Se siente incompleto.- murmura
JaeJoong con un nudo en la garganta.
-
Hemos perdido una parte de nosotros y
eso es innegable.- habló YunHo.
ChangMin
solamente asintió con la cabeza. JunSu no se atrevió a interrumpir.
- Tenemos una idea, a raíz de todo esto y
siguiendo un poco los consejos del psicólogo de Jae, quien ha dicho que ninguno
de nosotros ha tenido una despedida apropiada de él… hemos decidido hacer un concierto
de despedida para YooChun.- Siguió YunHo. El moreno parecía que volvía a tomar
el liderazgo de ellos, como si eso nunca hubiera cambiado.
Fue
en ese momento que JunSu despegó sus ojos de aquel punto muerto en que lo había
fijado.
-
¿Concierto de despedida?- Repitió el
pelirrojo, tragando con dificultad.
-
Por eso estás aquí, YooHwan, es un
homenaje para él, para honrar su memoria y despedirnos.- habló Jae sin
evitar que su voz flaqueara y sus ojos se llenen de lágrimas.
YooHwan
asintió ante la idea. Creía que los amigos de su hyung merecían darle una
despedida. Algo que ninguno había podido hacer un año atrás.
-
Creo que podríamos hacer algo, incluso
poder cantarle en el cementerio… no sé.- añadió el mayor de los tres.
-
¿Al cementerio?- Preguntó extrañado
el hermano menor de YooChun.- ¿Para qué
ir ahí?
Los
otros cuatro chicos se miraron ante lo dicho por YooHwan, antes de que YunHo
aclarara en voz alta.
-
Para presentarle nuestros respetos a
YooChun, claro. Para honrar su memoria.- responde con seriedad.
El
pelinegro niega con movimiento de cabeza.
-
Pero la esencia de mi hermano, no está
ahí.- dice con una sonrisa leve el menor.- La esencia de mi hermano sigue viva.
El
sentimiento de extrañeza creció en todos.
-
¿Qué quieres decir, YooHwan?-
preguntó JaeJoong con un poco de temor.
- Mi madre y yo... decidimos salvar un poco
de lo que mi hermano era...- explicó.- y
donamos algunos de sus órganos para que él siguiera vivo, aunque ya no esté con
nosotros.
Los
chicos miraron asombrados a YooHwan.
-
Eso fue... eso fue muy valiente.-
reconoce ChangMin, con el timbre de voz un poco estrangulado.
El
menor asiente con un movimiento de cabeza.
-
Su corazón, córneas, riñones e hígado
fueron para mejorar la calidad de vida de seis personas que ahora están
perfectamente bien de salud... sus pulmones no pudieron utilizarse. Ya saben,
fumador con asma no podía donar esos órganos, pero los demás estaban en una
buena condición así que...
-
¿Ustedes saben quiénes son esas
personas?- pregunta YunHo con asombro.
YooHwan
asiente.
-
Mi madre y yo hemos dado siguimiento a
sus vidas. De lejos, sin intervenir, pero lo han hecho maravillosamente.
Estamos orgullosos de ellos.- Responde.- Un niño recibió las córneas... me hubiera gustado ver su rostro el día
que abrió los ojos y pudo ver con claridad por primera vez.- sonríe con
melancolía.- Fueron dos personas quienes
recibieron sus riñones. Un padre de 3 niños maravillosos y una chica de
dieciseis años, atleta, ambos sufrían de insuficiencia renal.- enumeró a cada
uno.- Un bebé recién nacido recibió una
parte de su hígado, la otra parte se le donó a un señor con Cirrosis de efecto
secundario por un tratamiento muy agresivo.- sonríe mientras habla, como si
en realidad estuviera hablando de su familia.- Pero deberían ver a quien recibió su corazón. En realidad es de quien
estamos más orgullosos.
-
¡Eso es!- Exclama JaeJoong. A pesar
de la tristeza, su rostro se iluminó.- Podemos
invitarlos, conocerlos en el backstage y que se sienten en las primeras filas,
con las familias... Ellos llevan una parte de YooChun con ellos.
Todos
asintieron ante la idea y YooHwan aceptó ponerse en contacto con las seis
personas para el concierto, el cual todos coincidieron que debería hacerse el
mismo día de su cumpleaños, el próximo 4 de junio.
~°~°~°~°~
JunSu se preparaba con ahínco
todos los días para la presentación.
En esos días, hasta el día del
concierto, se dedicó a pensar en toda su situación. Su psicólogo ya pronto le
daría el alta, pues consideraba su trabajo ya hecho, pero el pelirrojo sabía
que no era así. El punto culmen sería el concierto. Ese día él dejaría salir
todo lo que sentía por YooChun, hablaría claro, en voz alta y frente a todos,
sus amigos y familia. Y de frente a la persona que tenía el corazón de YooChun.
Aun que al principio se había
sentido un poco incómodo con el tema de la donación de órganos, entendía
perfectamente a la Sra. Park. Ella deseó que su hijo siguiera vivo. Y qué mejor
que la esencia de YooChun siguiera viva a través de otras personas. Al menos
ella tendría la oportunidad de volver a ver sus ojos... JunSu no tiene nada,
solamente sus recuerdos.
Lo había estado pensando y si
la persona que ahora tiene el corazón de YooChun, le escuchaba, tal vez, sólo
tal vez, pudiera sentir que llegaba a YooChun con su disculpa y pudiera decirle
cuánto le ama. Sentía que sería una catarsis para
él. Liberaría todo lo que tuviera dentro y tal vez, sólo tal vez podría dejar
de sentirse tan vacío… aunque realmente no fuera así, porque lo único que
llenara su alma en este momento fuera la culpa.
Se
sentía tan culpable por haberle dicho a eso a YooChun.
Él
había querido deshacerse de ese amor, dejar de sentir, había herido a YooChun
con la esperanza de que él se desilusionara, que olvidara esos sentimientos.
Habían luchado mucho todos esos años, para perderlo todo… aunque ahora daría
todo lo que poseía para que YooChun estuviera a su lado.
Uno
no sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido.
Aunque
un dato curioso era, que YooHwan no les había dicho quién era la persona que
había recibido el corazón de su hermano. Al parecer, quería que fuera una
sorpresa, para el día del evento.
Suspiró
mientras pensaba en lo poco que faltaba para este. A penas un mes y sería ya el
siguiente cumpleaños de YooChun. Cumpliría 33 años, si no hubiera sucedido el
accidente.
-
A veces quisiera tener el poder de
volver el tiempo atrás.- murmura suavemente.
“Mala suerte, JunSu... Eso es
imposible.” Se respondió a si mismo mientras se
limpiaba el sudor después de repasar unos tonos con el maestro de canto. Aun no
había podido llegar a los agudos que siempre manejaba y estaba teniendo
dificultades para que se le escuchara el tono natural, pero no se daría por
vencido.
JunSu
se iba a presentar frente al público más de un año después de la muerte de
YooChun y de que sus cuerdas vocales prácticamente se paralizaran. Nadie había
sabido el por qué. Y sus amigos habían de recibir la noticia en el concierto,
pero temía que JaeJoong lo sospechara.
~°~°~°~°~°
Para el día en que realizaron su
ensayo general. JunSu tuvo algunos problemas para entonar al principio. La
emoción era grande, sólo faltaban unas horas para realizar el concierto, y
sentía que su propias emociones le jugaban en contra.
Ver videos de YooChun, sus
fotos. Escuchar su risa en grabaciones, su voz nuevamente, después de un largo
año le afectó más de lo que hubiera creído.
YooChun no estaba ahí y el
dolor se hizo presente, ese enorme agujero en el pecho se hizo aun más
palpable. No pudo evitar dejarse caer al suelo y encogerse apretando sus
rodillas contra su pecho cuando proyectaron un video de Yoochun, llorando,
agradeciendo a sus fans y pidiéndoles que no los olvidaran, ni a él, ni a JYJ,
ni a TVXQ. Había sido durante el cierre de su último fanmeeting en Japón, antes
de entrar al servicio militar.
JaeJoong se acercó a él y lo
abrazó con fuerza. YunHo y ChangMin tampoco pudieron evitar el sentirse
afectados. JunHo, el gemelo Kim, llegó a tiempo para levantar a su hermano y
pedir un lugar donde llevarlo a descansar.
El pelinegro sabía que JunSu
tenía un dolor muy grande, pero jamás pensó que sería así. Se acercó a la
habitación donde JunHo había llevado a su hermano, para poder hablar con él… y
darle tal vez un poco de consuelo. Ambos habían perdido a alguien demasiado importante
en sus vidas.
- Fue mi culpa… mi maldita culpa… si yo… si yo no le hubiera dicho todas
esas cosas, si yo no le hubiera obligado a irse de la fiesta… él todavía
estuviera vivo.- escuchó la voz de JunSu amortiguada por la puerta cerrada.
- JunSu… Por dios, eso ya lo habíamos superado.- pidió su hermano.- No fue culpa tuya… ¡tú no ibas conduciendo
el maldito auto que lo embistió!- insistió su hermano.
- Pero fue como si yo lo hubiera mandado a que...
- ¿Qué fue lo que le dijiste, JunSu?- interrumpe JaeJoong, abriendo
la puerta y entrando a la habitación.- ¿Qué
fue eso tan grave para que te sientas culpable por el accidente de YooChun?
JunSu miró al mayor con
sorpresa.
- JaeJoong... te pido por favor que te retires. JunSu no está bien ahora.-
pide el gemelo como una súplica.
JunSu ha desviado la mirada.
- No, tienen qué explicarme ahora mismo. ¿Qué significa eso, JunSu?-
exige el mayor.
- JaeJoong...
- Déjame hablar con él a solas, JunHo... por favor.- pide con voz
débil el pelirrojo.
JunHo no estaba muy convencido
de dejarlos y renuente aceptó la petición de su hermano. Saliendo, cerró la
puerta suavemente. JunSu sabía que su “hyung” estaría ahí para él tras ella,
cuando lo necesitara.
El pelirrojo tomó aire y cerró
los ojos, sin saber si quiera como empezar. Podía visualizar a JaeJoong con
impaciencia, cruzando los brazos y esperando su respuesta. JunSu habló
lentamente, su voz temblaba y sus manos jugaban nerviosamente entre ellas, mientras
narraba todo lo ocurrido desde aquella noche, sus palabras hirientes, la
respuesta de YooChun, su manera de actuar aquella noche, humillarlo, de
retractarse de sus propios sentimientos... y entonces la llamada de YooHwan...
las malditas horas en el hospital, esperando noticias y al final...
El silencio se apoderó la
habitación, tan pesado como si pudiera cortarse con un cuchillo. JunSu esperaba
la reacción fúrica del mayor, pero esta no llegó. El pelirrojo levanta la
mirada y lo que encontró le hirió más de lo que pudieran haber hecho las
palabras que salieran de la boca de su amigo. JaeJoong lo miraba con una mezcla
de decepción y tristeza que si le hubieran golpeado directo a la mandíbula, no
hubiera hecho más daño.
- Yo… de ti, menos que nadie, esperaba algo así, JunSu.- reclama el
mayor con tristeza.- No sé qué más
decirte… no puedo creerlo, es lo único que viene a mi mente en estos momentos.-
JunSu desvió el rostro, no queriendo verle a los ojos dolidos.- Jamás me creí la estúpida parodia de
relación con esa mujer y ahora entiendo por qué…. ¿Qué hiciste después? Ella ya
jamás se volvió a aparecer en tu vida ¿Le pagaste? ¿Por cuánto se vendió la
puta?
- ¡Hyung!- le llamó con dolor el pelirrojo.
- Es lo que hiciste, JunSu. Por fama para ella o por dinero, lo que
fuera… la prostituíste, aunque creo que la muy zorra ya ha de haber abierto la
piernas para todos los ejecutivos de su empresa.
- ¡JaeJoong! ¡Basta!- suplica el menor.
- Tienes razón ¿Para qué molestarme en gastar mi saliva y mi tiempo con
alguien tan insignificante y con tan poco valor que se prestó para algo así?-
El pelinegro negó con un movimiento de cabeza.- No sabes lo mucho que me has decepcionado…
- No lo entiendes, Hyung…- intentó explicar.
- ¿Entender qué, JunSu? ¿Qué eres demasiado cobarde? ¿Qué no vales la
pena? ¿Qué simplemente no eras quien yo creí? Destrozaste un corazón y
prácticamente empujaste a YooChun a ese accidente. Sí, JunSu… tú eres el
maldito culpable ¡TÚ MATASTE A YOOCHUN!
- ¡JAEJOONG!- se escuchó la voz del líder YunHo desde la puerta,
deteniendo el reclamo del mayor.
- No te atrevas a defenderlo…
- No sé qué está pasando, ni qué fue lo que JunSu te dijo para que lo
trataras así, pero no voy a permitir esto…- el moreno se acerca a él y
abraza al mayor, tratando de tranquilizarlo.
Las lágrimas han empezado a
caer de los ojos castaños en forma de gotita.
- ¿Crees que no me lo reclamo todos los días? ¿Crees que no deseo volver
el tiempo atrás e impedirme hacer semejante tontería. Daría lo que fuera, hasta
la última gota de mi sangre porque YooChun estuviera aquí.- La voz de JunSu
se va enronqueciendo cada vez más.
JunHo, su gemelo, ha entrado
en la habitación. Se pone en medio, entre el mayor su hermano, como si sirviera
de protección al pelirrojo.
- No lloraste en el velorio ahora que recuerdo.- menciona el mayor de
todos con seriedad.- ni siquiera
estuviste en el entierro.
- Será mejor que salgas, JaeJoong no te permitiré una palabra más. Ha
sido un largo y duro año, tratando de que JunSu recupere la voz después del
trauma, no voy apermitir que eches todo a perder.- le reclama el gemelo con
enojo.
- ¿Esa fue... esa fue al razón por la que perdiste la voz?- pregunta
el pelinegro incrédulo.
El pelirrojo se queda en
silencio. Ni YunHo y mucho menos ChangMin intentan preguntar nada, el menor se
ha mantenido por completo al margen de la escena permaneciendo fuera de la
habitación, pero sin perder detalle de lo ocurrido dentro.
- Creo...- habló YunHo con suavidad.- que a estas alturas lo que haya pasado o no, ya no importa.-
JaeJoong le miró con el ceño fruncido.- lo
dicho o no lo dicho ya no tiene vuelta de hoja. Y estamos aquí por una sola
razón, una sola persona... Por YooChun, y creo que a él no le hubiera gustado
que estuviéramos peleando. Sobre todo tú, JaeJoong.- señaló al mayor quien
solamente negó con un movimiento de cabeza.- No quiero saber la razón de esta pelea y tampoco lo estoy preguntando.-
declaró el moreno cuando JaeJoong hizo amago de intentar sacar a relucir el
motivo.- digamos lo que digamos, hagamos
lo que hagamos, ya nada nos traerá de regreso a YooChun.
JaeJoong respiró profundo ante
aquellas palabras. JunSu sintió que había sido un golpe directo a su corazón
escuchar a Yunho decir aquello.
- Lo único que nos queda es despedirnos de él como YooChun hubiera
querido... con lo que más amaba, la música, por quienes lo amamos, nosotros sus
amigos.
Al final, ambos tuvieron que
asentir ante lo dicho por el líder.
- No es que no me duela su ausencia. Se siente en este momento, más
pesada que antes.
Yunho salió de la habitación,
seguido de JaeJoong, quien corrió tras él. ChangMin había permanecido en
silencio. De los cinco siempre había sido quien manejaba mejor sus emociones,
pero su mirada nunca ocultaba como se sentía en realidad.
- Lo siento, en verdad lo siento.- dijo JunSu a su gemelo, quien se
hincó para quedar a su altura.
- Será mejor que te dé el medicamento... tu voz no se escucha nada bien.
Cuando el menor estuvo ya
dormido, el gemelo se levantó para ir en busca de JaeJoong.
- Gracias por retroceder 14 meses de terapia psicológica.- le reclamó
al mayor.- ¿No puedes ver lo mucho que
le ha afectado todo esto?- continúa sin dejar que el mayor conteste.- El vivió las consecuencias de sus acciones
en carne viva, JaeJoong... él vio morir a YooChun, nadie se lo tuvo que contar.
YooHwan estaba destrozado y solo pudo confiar en él... mi hermano ha estado
sufriendo por todo esto desde el segundo en que recibió la llamada diciéndole
que YooChun estaba en el hospital.
JunHo respiró profundo,
tratando de calmarse. JaeJoong no había pronunciado palabra.
- Este concierto, para JunSu, no solamente es su despedida... es la
manera de hacerle saber a YooChun lo mucho que lamenta sus decisiones, es su
manera de decirle a YooChun todo lo que ha sentido desde hace años.
El gemelo se gira las espaldas
sin esperar respuestas del mayor, dejándolo a solas.
~°~°~°~°~°
Aquella noche del día 3 para
amanecer 4 de junio, había llovido sobre Seúl. Como si el clima se pusiera en
tono con el sentimiento de pérdida de los ahí presentes. Las fans estaban ahí, listas
para apoyarlos. Durante todo el concierto se pudo ver que las fans no habían
olvidado a YooChun, como él se los pidió. En cada canción encendían un
lighstick color azul cielo, el color favorito de Micky, y en los ments el color
rojo perlado predominaba.
JaeJoong había elegido
interpretar para su solo The empty space for You, mientras YunHo había dado su
propio toque a My girlfriend. ChangMin había tomado para interpretar Empty, en
inglés. Y entre todos cantaron Kiss the baby Sky, así como I love You... todas
canciones de la autoría de YooChun.
Sin embargo, la interpretación
que más había llamado la atención y más había conmovido esa noche, era sin duda
la de JunSu, por que él no había elegido una canción de YooChun para ese homenaje.
JunSu se miró al espejo antes
de salir al escenario. Su cabello ahora lucía un tono color negro. Sonrió,
porque YooChun muchas veces le había dicho que le gustaba verlo con ese tono de
cabello. Su hermano gemelo le había preguntado si podía seguir adelante,
temiendo que su voz nuevamente sufriera las consecuencias, pero había negado
cualquier síntoma de retroceso, porque sabía que JunHo no le habría dejado
participar.
Respiró profundo en el
backstage, justo en la escalerilla que llevaba al escenario... un recuerdo le
asaltó estando ahí, la vez en la que YooChun tomó su mano al iniciar un
concierto. Por un momento juró haber podido sentir su calidez, justo cuando
cerró los ojos invocando a su memoria. Y sus ojos se llenan de lágrimas, sin
embargo pasa saliva con fuerza, tragándolas junto con ese nudo en su garganta.
Se preparó para subir, al
mismo tiempo que JaeJoong bajaba en ese momento después de terminar su
presentación y el mayor simplemente le ignoró olímpicamente al pasar a su lado.
JunSu iba a interpretar dos
canciones. La primera era INCREDIBLE, la canción favorita de YooChun. El intro
era un video de YooChun imitando la coreografía. Videos que fueron tomados en
sus ultimos fanmeetings, videos tomados por las fans y esa foto en un ensayo en
la que YooChun, con los bailarines de JunSu, le había dicho que él iba a
ensayar la canción en vez de JunSu.
El peliteñido dio su mejor
actuación de esa canción, bailó y cantó como hacía mucho no podía. Al
terminarla, JunSu se quedó solo en el escenario, las luces disminuyeron, en lo
que él recuperaba el aliento. Un reflector solamente quedó encendido, dirigido
hacia él. Caminó lentamente hasta quedar justo en medio del escenario. Miró a
la audiendia, quienes lentamente fueron quedándose en silencio cuando él empezó
a hablar.
- La siguiente canción que elegí para cantar en esta ocasión... tampoco
es de la autoría de YooChun...- empezó. La emoción que sentía nacía de su
estómago y sentía que subía hasta su garganta, apretando su corazón en el
proceso.- pero eso no le quita lo
especial que es para mí... para ambos.- se acercó lentamente hasta la
orilla del escenario y bajo el rostro.
En la primera fila estaban
YooHwan, la Sra Park, a su lado estaba una mujer mayor con un pequeño de meses
en brazos, después un hombre como de unos cuarenta años. Una adolescente le
seguía, así un pequeño de cinco, tal vez seis años junto a sus padres. Luego
estaba una pareja de adultos ya algo mayores y una pareja de chicos, tal vez
sean novios, porque se tenían tomados de la mano. Al final de la fila, sus
padres, los padres de YunHo y los de ChangMin, así como toda la familia de
JaeJoong que ocupaba la segunda fila.
- Esta canción, se la dediqué a YooChun para su cumpleaños hace tres
años.- explicó.- Creo que es la
elección correcta para esta ocasión.
La orquesta en vivo comenzó a tocar...
todo el recinto quedó en silencio mientras las notas flotaban en el aire...
utneunda tto eojecheoreom
nan
(Sonrío de nuevo como
lo hice ayer)
sumgilda amu i-reopneundeut
(Lo escondo, como si nada
hubiera pasado )
heorageopsi geudae mam
salpyeo un
(Sin permiso, miré tu corazón
)
geudae mam gajiryeohan nae
moksin-gabwa
(Supongo que es mi parte,
para poder tomar tu corazón)
ijen gatgo sipeo
(Ahora te quiero)
Su voz se esforzó en ese
momento a todo lo que pudiera.
Deseaba transmitir todo lo que
sentía en aquellas notas, en aquellas palabras que formaban la canción, porque
su corazón se veía reflejado en ellas… ahora le tocaba a él… él ahora estaba
sin YooChun ya.
sarangeul jugeul mankeum
hanjeok itnayo?
(¿Alguna vez has amado hasta
la muerte?)
nan hanbeonman dan
hanbeonman jebal dorabwayo
(Sólo una vez, sólo una vez…
por favor mira hacia atrás)
sorichyeo bulleobwado
dajireul ana
(Te grito y te llamo pero no
llega a ti)
neoreul saranghae neol
saranghae
(Te amo, Te amo)
honjaseo doenoeineun mal
(Palabras que me repito a mi
mismo)
neol saranghae
(Te amo)
JunSu Sentía cada palabra
saliendo de sus labios desgarrando su garganta, lástimandole. Eran palabras que
debieron haber encontrado su destino, debieron haber sido escuchadas por la
persona que movía su corazón. Sin embargo, nunca más podría ser.
Su mente era invadida por cada
recuerdo de él. Desde la primera vez que le vio, su hermosa sonrisa, sus ojos
brillantes, hasta ese última vez cuando su rostro se contrajo de dolor.
harussik jal saraga bonda
(Trato de vivir cada día bien)
jogeumssik beotil su itdorok
(Para poder soportar poco a
poco)
geudae eopsineun naeildo
eopseultenikka
(Porque sin ti, no hay
mañana)
huimangdo eopseultenikka
oneulcheoreom
(No hay esperanza… como el
día de hoy)
ijen gatgo sipeo
(Ahora te quiero)
JunSu sentía su corazón latir
con fuerza. Cada palabra que salía de sus labios estaban plagadas de una gran
verdad…. Ahora ya no lo tenía, nunca más volvería a verle, a sentirle… Su risa
se ha ido, su voz ya no estaba… por más que él quisiera verle vivo en aquellas
personas que ahora lo miraban. Él ya no estaba ahí.
sarangeul jugeul mankeum
hanjeok itnayo?
(¿Alguna vez has amado hasta
la muerte?)
nan hanbeonman dan
hanbeonman jebal dorabwayo
(Sólo una vez, sólo una vez…
por favor mira hacia atrás)
sorichyeo bulleobwado
dajireul ana
(Te grito y te llamo pero no
llega a ti)
neoreul saranghae neol
saranghae
(Te amo, Te amo)
honjaseo doenoeineun mal
(Palabras que me repito a mi
mismo)
neol saranghae
(Te amo)
No puede evitarlo, las
lágrimas comienzan a caer lentamente por su rostro, su voz tiembla al momento
de pronunciar esos “te amo” llenos de tanta verdad, de tanto sentimiento. Esos
que pudo haber dicho en su momento, pero de los cuales él mismo se retracto por
miedo a la intensidad de sus propios sentimientos y al que dirán... nunca quiso
darle verdadera oportunidad a todo esto... y ahora, el arrepentirse no sirve de
nada.
ssahyeoganeun seulpeun
geurium
(Este triste anhelo se
acumula)
sumi meojeul geot gata
(Se siente como dejar de
respirar)
huimihan bicheul ttara
(Sigo la tenue luz)
ijen na neo-e-ge ganda
(Y ahora voy a ti)
Ahora, el destino le había
dado una oportunidad, una sola de decir lo que sentía en realidad, de ser
escuchado. Al menos intentarlo.
... Ahí, entre esas personas,
estaba quien ahora tenía el corazón de YooChun en su pecho.
sarangeun nunkkotcheoreom
dagaonabwa
(El amor viene como copos de
nieve)
son naemireo damabojiman
neul nogabeoryeo
(Extiendo mi mano para
atraparlos, pero se derriten)
cheoeum bon sunganbuteo
geudaeyeotgie
(Desde el primer momento en
que te vi, siempre fuiste tú)
nan tto han georeum tto han
georeum
(Doy un paso y otro paso más)
nae-gen geudaeyeoyaman
hanikka
(Porque para mí,sólo tienes
que ser tú...)
JunSu respiró profundo, dando
sus últimas notas. La fuerza que imprimió a sus palabras, el dolor palpable en
ellas, no había persona en ese recinto que no hubiera podido percibir el
dolor... Un dolor por una gran pérdida.
Tras bambalinas, YunHo,
JaeJoong y ChangMin escuchaban atentamente. Cada uno con recuerdos, cada uno con
su propio dolor, pero dentro de cada uno reconocían que su sentir no se
comparaba al que JunSu tenía en su interior.
Al acabar la última nota, el
peliteñido dejó caer el micrófono que se estrelló contra el suelo con un sonido
sordo. Un sollozo lastimero escapó de su garganta y sus rodillas se negaron
sostenerlo más. Cayó hincado al suelo.
El silencio casi podía
palparse, las fans no hablaban, ni se movían, algunas lloraban igual que él,
otras, sobrecogidas por el momento, permanecían en completo silencio.
El primero en llegar a él,
había sido el propio JaeJoong, tomándolo en sus brazos lo levantó y sacó del
escenario, lo llevó a la sala de espera y se sentó con él en su regazo, dejando
que el menor se aferrara a él y sacara todo lo que tenía dentro. Al tenerlo
así, JaeJoong se dio cuenta que las alas del ángel Xia estaban rotas.
Ninguno mencionó nada, una vez
que los sollozos de JunSu cesaron. YunHo se acercó a él poniendo una mano en su
hombro. El peliteñido asintió con un movimiento de cabeza.
- Puedo... Puedo seguir.- aseguró ya más tranquilo.
El concierto prosiguió, JunSu mantuvo
el temple el resto de la jornada. Aunque en realidad su corazón estaba
sumamente acelerado. Cada vez estaba más cerca la hora de conocer a aquellas
personas que tenían algo de YooChun en ellos.
Cuando el momento llegó, JunSu
fue el primero en abandonar el escenario después de agradecer al público,
causando el asombro de los presentes, incluídos YunHo, JaeJoong y ChangMin,
quienes fueron tras él apenas pudieron.
El peliteñido estaba en el
backstage, nervioso, sentía su cuerpo entero temblar y sus manos sudar. Su
hermano estaba ahí, intentando tranquilizarlo, pero nada podía. Se acercaba el
momento. JaeJoong fue quien se acercó a él.
- JunSu-ah...- empezó el mayor.
- Si vienes a decirme...- quiso interrumpir el delfín.
- Lo único que vengo a decir es... lo lamento.- completó JaeJoong.- Estaba tan enojado que no me di cuenta lo
mucho que has de haber sufrido en este año.- respira profundo y cierra los
ojos, apretando los puños.- Sólo quiero
que me escuches, que entiendas... No debí ponerme en ese estado, no debí
echarte la culpa de algo que claramente no lo es.- el mayor suspira.- Me dolió saber algo así, pero después
entendí muchas cosas que sucedieron después, entre ellas tu incapacidad para
poder hablar. Yo... Lo siento, JunSu, en verdad. Y sé... Sé a que a pesar de
todo, quien más siente su pérdida, eres tú.
No había terminado de hablar
cuando el menor se echó en sus brazos, sollozando y apretándose contra el pecho del mayor, quien solo pudo
rodear su cintura y llorar con él.
- Si pudiera volver el tiempo atrás...- sollozaba el delfín.- si hubiera sido yo y no él...
- Entonces quien estuviera en tu lugar sería él... Y tú y yo sabemos que
él no lo hubiera soportado.- le habló al oído.
El menor fue calmándose
lentamente.
- JaeBoo...- se escuchó la voz del líder.- Ya van a traerles... ¿Está todo bien?- les pregunta con
preocupación.
- Todo bajo control, Yunnie.- responde el mayor.
El moreno asiente con un movimiento
de cabeza antes de salir al pasillo nuevamente.
- Vamos, es hora de que conozcamos a quienes ahora son una parte de
YooChun.- el mayor se separa para ir hacia la puerta, pero antes de que
pudiera alejarse, JunSu le detiene por la muñeca.
- Hyung... Necesito tu ayuda...- pide el peliteñido desviando la
mirada.
~°~°~°~°
La reunión fue bastante
emotiva, realizada lo más discreta posible para evitar que la prensa se llegase
a enterar y pudieran alterar la vida de estas personas.
La madre de YooChun fue quien
les presentó a cada uno. El pequeño niño de 6 años, Choi Hyun-Ki, quien en ese momento
llevaba unos lindos lentes redondos al estilo Harry Potter, fue quien recibió
las córneas. Ahora el pequeño se estaba acostumbrando a su nueva visión, ya que
su ceguera era de nacimiento. El próximo año empezaría el jardín de infantes si
todo seguía yendo tan bien como hasta el momento. JunSu sonrió al saludarle y
abrazarle. Recordaba que YooChun usaba unos lentes así de marco dorado, habían
sido sus favoritos por mucho, mucho tiempo.
Kim Jae-Hwa, era la chica de
16 años que había recibido uno de sus riñones. Ella había sido diagnosticada
con un quiste en uno de sus riñones, quiste que ya le había cubierto la mitad
de uno de los órganos antes de que se dieran cuenta, dejándolo prácticamente
inservible, el riñón restante no pudo cubrir sus necesidades, y poco a poco
empezó a fallar. Ahora llevaba un vida perfectamente sana. Un año después,
Jae-Hwa volvía a correr para su equipo de atletismo.
Lee Myung-Dae era un hombre de
35 años, empleado de una oficina gubernamental, esposo de una bella mujer y
padre de tres pequeños, que había perdido la función de sus riñones debido a
una golpiza brutal que recibió durante un asalto. El hombre puede seguir con su
vida ahora con el trasplante.
La pequeña Im Cho-Hee, ni
siquiera tiene un año de edad y ya sabe lo que es el sufrimiento. Ella había
nacido con atresia biliar que ocurre cuando los conductos que trasportan la
bilis hacia el exterior del hígado no existen o están obstruidos lo que le
causó una falla hepática. La pequeña ahora tenía todo su futuro por delante
después de que le fue trasplantado la mitad del hígado de YooChun.
Al igual que el señor Go Sang-Hun,
quien había recibido la otra mitad, debido a que su hígado había contraído
cirrosis después de un diagnóstico erróneo y debido al medicamento que le
habían recetado.
Entonces, solo quedaban dos
personas, una pareja. La pareja en la que JunSu se había fijado antes, los miraba atentamente. Ambos lucían muy sanos
como para haber tenido una enfermedad cardíaca.
Kang YeeBin y su esposo Yoon
MinGuk, los presentó YooHwan. Ella fue quien había recibido el corazón de
YooChun. La chica había resistido su enfermedad cardíaca por veintiún años,
hasta que recibió el trasplante. Ahora llevaba una vida normal junto al chico
que ella amaba y que había sido su mejor amigo de toda vida. Se habían casado
apenas un par de meses atrás.
Al escuchar la historia, algo
dentro del pecho de JunSu se estremeció. ¿Ese pudo haber sido él con YooChun?
Su amigo de siempre, su amor. El peliteñido respiro profundo y miró a JaeJoong
quien le devolvió una mirada preocupada, pero el menor le miró con una sonrisa
triste, tal vez un poco fingida, que le pedía a JaeJoong su ayuda.
Todos platicaban con todos en
aquel lugar. Habían unos pocos bocadillos y bebidas. La madre de YooChun
contaba algunas anécdotas de su hijo, ya un poco más repuesta de la perdida del
segundo hombre de su vida. Aun le quedaba YooHwan y se aferraría a él, a su
pequeña familia.
JaeJoong se acercó a la
pareja, haciéndoles plática. El chico fue quien cayó más víctima de los
encantos del ahora pelirrojo, YunHo también se acercó, ayudando (sin
percatarse) a la emboscada planeada por JaeJoong y JunSu, separando a MinGuk de
YeeBin. En ese preciso instante, JunSu aprovechó para acercarse a ella.
- YeeBin-Ssi... ¿Podría hablar con usted?- Pregunta en voz baja.
La chica abre sus ojos
castaños con sorpresa y asiente ante la petición del peliteñido. Le echa una
mirada a su esposo, quien está entretenido platicando con YunHo y JaeJoong,
antes de seguir a JunSu.
El Delfín la lleva hasta una
pequeña sala fuera de la habitación de la reunión. Su corazón late con fuerza
contra su pecho y sus manos sudan. No sabe como empezar la conversación.
- ¿Por qué me ha traído aquí, JunSu-Ssi?- pregunta ella con
curiosidad, a la expectativa de lo que él dijera.
- Yo... cuando YooChun murió yo... yo había cometido un error muy grande
con él... yo...
- Usted tiene asuntos pendientes con él ¿No es así?- intuye y con muy
buena precisión.
El peliteñido únicamente asiente
con la cabeza.
- Yo, por un momento... por un momento quisiera que tú... me escucharas.-
pide el chico, desviando la mirada.
- Piensas que como yo tengo su corazón, es la manera más rápida de llegar
a él ¿No es así?- añade al intento de JunSu por explicarse.- Si cree que eso le ayudará, adelante... le
escucharé.
El peliteñido respira
profundo, pareciera que las palabras se habían quedado pegadas en su garganta.
- Si quiere... cierre los ojos, e imagine que soy él.- le sugiere la
chica.
JunSu asiente con un
movimiento de cabeza.
- ¿Puedo tomar su mano?- pregunta nervioso.
Y ella misma es quien toma ambas
manos de JunSu, dándole confianza.
El peliteñido cierra los ojos.
No sabe por qué pero quiere regresar al tiempo, a ese momento justo, antes de
decir todo aquello la última noche que vio a YooChun con vida. Se lo imagina
ahí, frente a él, mirándole fijamente, con aquella misma mirada llena de amor
que siempre tenía para él.
- Yo sólo quiero...- se interrumpe y traga con dificultad. Era como
si las palabras se le acumularan en la garganta, no sabiendo qué decir primero.
“Tranquilo, Susu... todo está
bien.” Fue como si de repente le hablaran directamente a su mente, y
ese fue el detonante para que las palabras fluyan, como si alguien hubiera
abierto una llave.
- No, no está bien... nada está bien desde que ya no estás. Desde que ya
no estás aquí conmigo no hay nada excepto vacío, excepto dolor. Admito que fui
un cobarde, un maldito cobarde por no haber aceptado lo que sentía... por
haberme retractado de decir lo que sentía... pero... yo creí que era lo
correcto que nos estaba salvando a ambos. Sabía que alejarte así me dolería,
pero jamás creí que lo último que vería de ti sería una mirada dolida y que lo
último que te dijera serían palabras de desprecio que nunca sentí.- Las
lágrimas habían empezado a caer por su rostro, incapaz de detenerlas. Siente
que el nudo en su garganta poco a poco se va deshaciendo.- Yo daría lo que fuera porque estuvieras aquí, daría lo que fuera porque
nada de eso hubiera sucedido... yo... yo te amo, YooChun y jamás voy a poder
dejar de hacerlo.- Pudo decirlo al fin en voz alta.- Perdóname por todo lo que pasó, por esas palabras que aunque no eran
verdad te hirieron y te fuiste creyendo que yo te odiaba y que renegaba de
ti... yo sólo... yo sólo...
La emoción se apoderó de él,
las lágrimas le impidieron seguir hablando, por fin todo lo que había querido
decir había visto la luz, aunque la persona a la que iban dirigidas esas
palabras ya no está en este mundo.
JunSu sintió que una mano se
posaba en su cabeza, acariciando lentamente sus mechones oscuros. Un escalofrío
le recorrió de pies a cabeza y de nuevo la sensación, como si una voz familiar
se estuviese dirigiendo a él.
“No hay nada qué perdonar...”
- JunSu-Ssi...
La voz de la chica le sacó de
su estado y él abrió los ojos mirando alrededor, estuvo tan sumido en sus
sentimientos que por un momento, por un instante creyó que era YooChun el que
estaba con él.
- JunSu-ssi, yo sé que esto no me incumbe, yo... accedí a escucharle
porque sentí que debía hacerlo, pero yo... yo creo que él ahora sabe cómo se
siente.- ella sonríe mientras aprieta sus manos.- soy de los que creen que las personas que fallecen no se van del todo,
están aquí entre nosotros. Él ahora puede ver y sentir todo lo que nosotros y
sé... sé que YooChun-Ssi sabe sobre sus sentimientos y sus pesares.- El
peliteñido niega con un movimiento de cabeza.- YooChun-Ssi será feliz si usted es feliz y se sentirá triste si usted
no se perdona a sí mismo.
JunSu asiente con un
movimiento de cabeza, limpiándose las lágrimas con la manga de su camisa.
- Usted tiene que perdonarse para pueda seguir adelante. Es lo que
YooChun-Ssi hubiera deseado.
El Delfín ya no sabía qué
decir. Poco a poco sus sollozos menguaron y se calmó, respirando profundamente.
Es lo que él no podía hacer, perdonarse, porque sentía que si él no hubiera
dicho todas esas cosas en ese momento, si él no se hubiera prestado a ese plan,
YooChun se hubiera quedado en la fiesta y en este momento estaría vivo.
- Yo no sé si pueda.- dijo claramente el peliteñido.
- Por él, hágalo por él. Siga adelante, viva lo que él no podrá vivir
ahora.- le aconsejó ella.
- Ah... YeeBin-Ssi... MinGuk-Ssi le busca.- la voz de YooHwan les
interrumpe. JunSu desvía la mirada y YeeBin suelta sus manos.
- Parece que no puede estar separado un minuto de mí, pero por eso lo
amo.- declara ella con una sonrisa radiante en el rostro.- Espero haberle sido de ayuda JunSu-Ssi.-
sonríe mientras se dirige de regreso a la sala de la reunión.- ¡Oh, por cierto!- Ella se gira hacia
JunSu con una sonrisa.- Le queda mejor
el cabello negro.- dice señalando el cabello del joven, antes de
desaparecer por el pasillo.
JunSu sintió algo cálido al
escucharla. No era alguna tonta confusión de sentimientos, si no más bien un
recuerdo cálido que se coló en su mente cuando le dijo lo de su cabello, pues
YooChun solía decir lo mismo. Eso más la sensación de libertad que le dio
aquella confesión, le hicieron sonreír débilmente.
YooHwan miraba al peliteñido,
pero el mayor no le miraba a él. Así que optó por empezar a hablar.
- Tú... ¿Amabas...- carraspeó un poco antes de continuar.- ¿Amas a mi hermano, cierto?- empezó.
JunSu sintió miedo por un
momento, el menor Park había escuchado todo lo que había hablado con YeeBin.
Algo atenazó su corazón, pero apretó los puños con fuerza y le miró
directamente a los ojos, no iba a retractarse esta vez, iba a defender ese
sentimiento contra quien sea.
- Sí, lo amo... lo amé, lo amaré siempre.- dijo con convicción.- Así pasen cien o mil años.
YooHwan asintió.
- Era todo lo que quería saber.- sonrió mientras se acerca al mayor.-
JunSu-Hyung... hay algo que no he
contado a nadie y que... creo que eres la persona correcta para compartirlo contigo.-
asegura acercándose al peliteñido para hablarle más confidencialmente.
JunSu frunce el ceño
ligeramente. ¿Acaso YooHwan lo había aceptado así nada más?
- Voy... a perdonarte lo que pasó, si tú... si tú aceptas esta última
donación que puedo hacer de mi hyung.- le condiciona el menor.- ¿Quién mejor que tú para recibirla? Con ella,
tú podrás probarme cuánto amas en realidad a mi Hyung.
JunSu miró interrogativamente
al menor, pero sin dudar asintió con un movimiento de cabeza.
~°~°~°~°~°
4 de Junio... 3 años después
Park YooHwan había recibido
una llamada de emergencia del hospital y había salido corriendo para allá. No
era la misma sensación de angustia comparada con lo que pasó con su hermano 3
años atrás, no para nada. Aquella era una sensación de alegría que nunca podría
haber pensado que volvería a sentir después de haber perdido a su Hyung.
Interiormente, el joven Park
agradecía la sugerencia del médico aquel día fatídico.
++ Flash Back
Su madre y él habían tomado la más dura decisión, iban a donar los
órganos de YooChun. Darle vida a otra vida a través de la muerte de su ser más
querido.
La Señora Park estaba destrozada, sentía que era algo antinatural el
hecho que ella debería enterrar a uno de sus hijos, cuando eran ellos los que
deberían hacerlo con ella. En ese momento no tenía cabeza para nada.
Al momento de firmar los documentos de la donación, el médico se acercó
a YooHwan y lo separó discretamente de su madre.
- Sr. Park, lamento mucho su
pérdida, pero agradezco mucho el acto tan noble que están haciendo al dar vida
a pesar de su dolor.
El joven actor solamente asintió ante lo dicho por el médico.
- Es lo que mi hermano hubiése
querido... que su muerte no sea en vano.- respondió en tono ronco de voz,
debido a las lágrimas.
- Por eso, permítame hacerle una
sugerencia. Con el documento que usted y su señora madre firmaron, me autorizan
a extraer cualquier tipo de tejido utilizable para donación del cuerpo de su
hermano. Bueno, aun hay algo que también puede salvar con ese documento.
YooHwan levantó la mirada hacia el médico que le hablaba.
- Puedo darle la oportunidad de
tener un hijo de su hermano, un sobrino, si usted me autoriza a hacer una
extracción de espermatocitos. Podemos conservarlo en el banco de esperma de la
clínica y, con los métodos de crío-conservación que tenemos, tendría un lapso
igual a tres años para encontrar a una donante o madre subrogada para hacer una
inseminación artificial. Y su hermano no habrá muerto del todo.
++Fin Flash Back
YooHwan entró en el hospital y,
pasando las enormes puertas de cristal templado, en la recepción preguntó por
el área de tocología. La señorita en el mostrador le indicó el piso y la habitación a
la cual debía acudir.
Nervioso caminó por el
pasillo, sus manos sudaban y el lapso en el elevador no pudo haberle parecido
más largo. Iba en ese momento a conocer una parte de su hermano que estaría
viva y a la cual iba a amar como si él fuera el propio padre, como su hermano
lo amó a él.
Al llegar a la puerta indicada,
tocó suavemente con los nudillos, la voz de su madre le indicó que entrara. La
saludó brevemente antes de dirigir su mirada hacia la cama, donde la persona
convaleciente le esperaba con una sonrisa en sus labios que por fin, después de
muchos años, podía llegar a sus ojos.
- JunSu-Hyung...- le llama suavemente.
- Ven, YooHwan... ven a conocer a tus sobrinos.- le llama el mayor.
Sostenía entre sus brazos dos bultitos envueltos en sabanitas. Uno era color
rosa y tenía dibujos de delfines, el otro color azul con Mickey Mouse
estampados.- Kim HyeJin...- le dice
tendiéndole a la pequeña en la sabanita de delfines.- y Kim YooChun.
Hola a todas!!!
(ya no pongo "@" porque no creo que haya algún fanboy leyendo... y si es así... ¡¡Manifiéstate!! ¡¡Yo te invoco!! ok, no)
Lamento la demora en todas mis actus, la verdad no quiero mentirles, sí deseo terminarlas, no quiero dejarlas a la mitad, pero por una u otra razón, no he tenido los ánimos de escribirlas. Sin embargo las ideas están ahí (en mi mente y espero pronto plasmarlas en un papel o aquí)
Este fic tiene atorado mi sistema desde enero. Digamos que fue y es mi catarsis por lo deJunSu con... no vale la pena mencionar el nombre. Sólo tenía que sacarlo de alguna forma y esta fue la mejor.
Hubieron quienes me pidieron un final feliz... y odio los finales de "se levantó y todo fue un sueño", ya hice uno así y la verdad esos finales fastidian (y conozco a una autora //no diré nombre// qué abusa de ellos) así que le hice un final lo más feliz posible.
Comenten qué les pareció... en verdad me llevó mucho tiempo sacar este shot, y son 25 página u3u siempre me extiendo.
Por otro lado, hice unos pequeños cambios en mi blog. Si se dan cuenta, en la columna del lado derecho ===> están enlistados todos los fics que tengo (completado o no) en orden alfabético y a que pareja pertecen. Para que sea más fácil buscarlos.
El primer link de la columna es el de mi blog secreto Not Allowed, así que no, no lo borré ni nada. Espero que les facilite la búsqueda...
Waaa!!! Me extendí mucho... Mejor me despido!!!
Nos vemos en la siguiente actu (que espero sea a mediados de octubre)
bye bye

Lauraaaaaaaaaaaaaaaaa!!!(PRIMERA EN COMENTAR)
ResponderEliminarTocaste tres fibras sensible de mí ser. Primero a Yoochun y su muerte, algo que muchas veces no he querido dimensionar que pueda suceder, porque odio la partida de un ser querido. Segundo, Love is Like a Snowflakes que para mí siempre ha sido una canción YooSu, en todas sus formas, siendo mi favorita de Junsu desde que lo sigo y desde antes de que Yoochun mencionara que Junsu se la dedico en su cumpleaños. Por último, es mi querido YooSu.
Sé que lo que uno escribe es ficción y a veces saca a relucir vivencias o cosas que pensamos. En este caso, lloré como una adolescente y me dolió cada pedacito de la historia porque la sentí y como te lo pedí reiteradamente, necesitaba leer algo de tu autoría. Puedo decir felizmente que valió la pena la espera y que tu fic, supero lo que pensaba y me quedo con la donación, la superación y sobre todo el amor que puede permanecer en el tiempo.
Deseo de todo corazón que aun con las circunstancias y las pruebas impuestas para estos dos en este año, estén juntos, amándose más que nunca y que su amor nunca pare. Un abrazo y muchas, e infinitas Gracias.
Pd: No demore tanto en regalarnos de tus historias….
Oh T.T pensé que no podría leerlo porque no me gustan los finales tristes pero lo hice, es triste cuando alguien dejándose llevar por lo que se acostumbra daña a la persona que más quiere, niega aquellos sentimientos que están presentes y no es hasta que es demasiado tarde y no se puede volver atrás cuando se da cuenta, y solo queda seguir adelante y sobrellevar el dolor u.u, vaya que me lleve dos sorpresas, tuvo dos bebés de Yoochun O.O .No se que más decir, solo que quiero que nos devuelvan a Yoochun T.T,aunque en este fic no será posible me quedo con los dos bebés que Junsu ama por sobre todas las cosas porque son del hombre que amará toda su vida y ya me huyó que ya no se que digo x3
ResponderEliminarHay que bonito y triste a la vez pero al final Junsu pudo decir lo que siente por Yoonchu y tuvo gemelos de el a pesar de haber pasado tres años y ya no se va a sentir solo aunque no sea real pero muy feliz si el Yoosu fuera real hay disculpe todo lo repetitivo pero es que estoy emocionada por este fic
ResponderEliminarLloré con cada palabra narrada, cada momento que pasaba, sentía todo el dolor de Junsu, en serio yo no soy de las personas que lloran fácilmente, pero el solo imaginar la muerte de Yoochun aunque sea un fic, en realidad lloré como Magdalena. Hace tiempo que no lloraba con un fic, y tú lograste que lo hiciera :(
ResponderEliminarNo soy de comentar mucho en los fics, me gusta como escribes, Amo el YooSu con todo mi kokoro <3 espero que puedas escribir más acerca de ellos. Y también concluir con algunos fics que me parece tienes de ellos. Muchas gracias por escribir!
Odie a susu porque me haces chillar en horas de trabajo TwT chunnie!!!! Porque te fuiste devio irse susu no tu!!!
ResponderEliminarSi te digo que llore con toda la historia es poco. No tiene idea del dolor que se intaló en mi pecho con la sola idea de mi Chunnie lastimado por Junsu de esa manera y pero imaginar incluso en ficción la muerte de Yoochun a quien amo con el alma, simplemente cada palabra aquí me dolió. Estoy loca ya no me cabe duda de eso, pero en verdad la camción es total y absolutamente bella por todo lo ensierra en torno a el Yoosu. Dios que casi me vuelvo loca es como su le gritaran al mundo su amor¡¡¡ Me da miedo un poco por que tu redacción como siempre maravillosa lo ha hecho tan real que termino pidiendole a Dios que me los cuide en cada respiro. Odie a Junsu lo juro, fue muy malo(¡.¡) En fin que en lo que mi corazon se repone. Mil gracias por esta actu y por darmos el dato sobre el espacio Not allowed en verdad que amo los secretos que guardas ahí para mí son oro¡¡¡¡me sacan del stres y la rutina. Suerte
ResponderEliminarSinceramente estoy llorando sin parar, yo amo en demasía al yunjae pero este yoosu me atrapó y me desgarro el corazón, normalmente odio los finales tristes pues soy demasiado llorona pero tienes toda la razón este final aunque es triste para mí también es muy bello en cuanto a la extención de un amor tan fracturado x las palabras y consecuencias de ellas, gracias por compartirlo y aunq lloré y sigo llorando gracias, lo ame
ResponderEliminarMe tuviste llorando casi toda la historia, que triste que por el que dirán, por temor a la decepción de la familia se siga viviendo situaciones así, y aunque esto es ficción (que muchas veces deseamos sea realidad), se sufra por amor. En serio estuve llorando y deseando que no entrara mi hijo si no me iba a regañar por chillona. Y aunque estuvo muy triste con un final hermoso, me encantó!
ResponderEliminarGracias por compartirlo y a seguir apoyando a Yoochun!!! 🌻🌻♥️🌻♥️🌻🌻🐬🐘♥️🐀♥️🐅🐵