Parte 1.
2007 palabras (4 cuartillas)
Advertencias: Ninguna.
“YunHo padece el síndrome del patito feo…”
Esas fueron las palabras que el pelinegro le dijo a su mejor amigo.
Kim JaeJoong era un hermoso pelinegro con grandes ojos del mismo color, piel blanca que parecía de porcelana y labios gruesos que parecían dos fresas maduras. Se sabía hermoso, y esos rasgos se acentuaban más cuando (como ahora) se teñía el cabello de rubio miel. Casi era como ver a un ángel en la tierra.
- ¿Por qué me dices eso?- pregunta levantando una delicada ceja, depilada hasta dejarla en una tersa y perfecta línea que se amoldaba a la perfección en el marco de su bello rostro.
- Porque he visto que lo miras como tu próximo objetivo. Eres mi mejor amigo, JaeJoong, y te conozco demasiado bien. Jugarás con él como has hecho con otros y le botarás cuando no te sirva… no dejaré que le hagas eso a mi primo.- le dijo Park YooChun con seriedad. Era la primera vez que le hablaba de esa manera.
- ¡Oh, por dios, YooChun! Eres como una mamá gallina con ese. ¿Qué? ¿Estás enamorado de él? ¡Asco! Es tu primo.- hizo un gesto con la nariz.
JaeJoong sabía lo hermoso que era y que podía poner a sus pies a cualquier hombre, pero YooChun le conocía y no se iba a burlar de él.
- No te equivoques, JaeJoong. No es por eso.- YooChun llevó su botella de agua mineral a los labios y bebió de ella antes de seguir.- Yo he sido testigo de todo lo que ha pasado. YunHo no era así antes, digamos que… su corazón y su carácter se han ido endureciendo gracias a personas como tú que sólo lo utilizaron para hacerle burla.
JaeJoong frunció el ceño. Por eso era amigo de Park, el pelinegro no se contenía cuando tenía que hablar claro y directo. Era el único con el que no se molestaba si le decía sus verdades. YooChun era una persona con los pies muy bien puestos sobre la tierra.
- Eres muy protector con tu primo. Ese YunHo debe ser especial para ti.- se encoge de hombros mientras pica un poco de su ensalada, por supuesto tiene que cuidar su figura.
- YunHo era el típico niño gordo de la escuela.- le dice con una sonrisa viendo como el rubio abre los ojos con sorpresa.- Sí, mi primo no siempre ha tenido ese cuerpo. Parte de la preparatoria y toda la escuela media fue el blanco de bullying preferido por chicos más grandes y de las chicas que solo lo querían por el dinero de mis tíos. Por supuesto que se lo echaban en cara. Nadie iba a salir con un “apestoso gordo seboso”, nada más porque sí.- Aun recordaba las palabras de aquellas niñas para con su primo.- YunHo pasó por muchos periodos de depresión y ¡Diablos! Aún no sé cómo no intentó suicidarse con todo eso, pero lo logró, cambió y ahora no es el mismo niño bobo. Ahora no deja que nadie se acerque. Él aun piensa de sí mismo como una persona fea y tiene el autoestima por los suelos. No quiero que vuelva repetirse lo de esos años.
JaeJoong suspiró. Había conocido a YunHo en casa de YooChun las pasadas navidades. Había ido a visitarle para pasar el rato con su mejor amigo, y lo había visto. Moreno, alto, cabellos castaños, ojos cafés, estaba leyendo en la sala algún libro sobre economía, tal vez estudiando. Cuando levantó la mirada cubierta por unos lentes de armazón de metal delgado, JaeJoong sintió algo en el pecho y sonrió coqueto. YunHo sólo había hecho un movimiento de cabeza, simulando una venia y siguió en lo suyo, ignorando al invitado que no era suyo y volviendo a aislarse en ese mundo en el que JaeJoong no tenía permitido entrar.
Verlo ahí sentado en la sala, en aquel sofá junto a la chimenea y rodeado de la decoración navideña, le había dejado al rubio una sensación de tranquilidad y de que ese era su hogar, algo que no podía explicar y nunca había sentido antes.
- No te quiero para mi primo.- le había dicho YooChun y le miró con enfado. Nunca nadie le había dicho eso.- No quiero que estés cerca de él. No te mereces a alguien como YunHo y no quiero que mi primo sufra de nuevo por alguien como tú. Eres mi amigo y como mi amigo te estoy pidiendo este favor… no juegues con YunHo.
Esa había sido la conversación que había tenido con YooChun. Y tal vez debió haberle hecho caso, así su corazón no estaría como ahora.
Había sido a escondidas de su amigo, se había acercado a YunHo, tomando de pretexto precisamente a YooChun. Se había vuelto asiduo a sus lugares favoritos, se había agregado a sus círculos sociales. La gente a su alrededor notó el cambio. Le llevó meses acercase poco a poco, tratar de ganar su confianza. Por primera vez sentía que había encontrado a alguien, una persona por la que podía valer la pena cambiar, pero él mismo tenía que arruinar todo.
YunHo se portaba con él como con un amigo más desde hacía meses. Aunque JaeJoong ya le había dicho que le gustaba, YunHo no le creía, ni daba señales de que le gustaba. YooChun había tenido razón, YunHo se había endurecido a tal grado que ahora era muy escéptico en cuando a los sentimientos de los demás para con él. De no ser porque eran su familia, incluso dudaría que sus padres y hermano le quisieran. En realidad era muy difícil llegar a él.
Y JaeJoong tenía que arruinarlo todo.
Aquel día había dejado que su pesimismo le domine, había pensado que nunca llegaría al corazón de YunHo. Su actitud hacia él seguía siendo distante y no parecía avanzar. Sus sentimientos no habían llegado a él y JaeJoong ya no quería continuar, aunque una parte de él no quería darse por vencido aún.
Se reunió con sus antiguos amigos, para despejarse y tratar de alejar al moreno de sus pensamientos, sin embargo no lo lograba y después de un par de tragos, JaeJoong estaba más deprimido aún. Sus amigos no hacían nada para ayudarle.
- ¿Es cierto, JaeJoong? ¿Qué ahora estás con ese nerd raro?- pregunta uno de ellos con una risita burlona. ¿Sería Karam? Realmente no le prestó atención.
- Se dice en el campus que andas tras de él como perra en celo, que él no te hace el menor caso y tú eres el rogón.- añadió alguien más. El rubio sólo quería que se callen.
¿Por qué estaban hablando de eso ahí? Se supone que estaban en ese club para disfrutar y por lo menos JaeJoong para beber hasta olvidar.
- ¿Han terminado de reírse de mí?- pregunta con el ceño fruncido.- Pueden decir misa, pero nadie sabe la verdad.
- ¿Cuál es la verdad? ¿Qué no le eres atractivo y que tú eres la ofrecida? ¡Vamos, JaeJoong! No vengas a decirnos que te enamoraste de ese freak.- Karam había tocado la herida y estaba más que dispuesto a echar sal y limón en ella para ver a su “amigo” revolcarse de dolor.
JaeJoong se levantó enfurecido, mezcla de sus sentimientos de frustración por no ser correspondido y por haberse convertido en la burla de los demás por haberle permitido a YunHo ser así con él. Gritó con todas sus fuerzas para que le escuchen por encima de la música.
- YO JAMÁS ¿ME ESCUCHAN? ¡JAMÁS ME ENAMORARÍA DE UN RARO COMO ÉL! ES UN TIPO QUE NO VALE NADA, PARA LO ÚNICO PARA QUE SIRVE ES PARA JUGAR CON ÉL UN RATO… ¿EN SERIO CREEN QUE YO ME ENAMORARÍA DE UN HOMBRE COMO ÉL? ¡PARA QUE YO ME ENAMORE DE JUNG YUNHO FALTARIA QUE ÉL MURIERA Y VOLVIERA NACER EN ALGUIEN MEJOR O QUE YO ME VOLVIERA LOCO!- Terminó su monólogo respirando fuertemente, tratando de que el aire llegue a sus pulmones, pero todavía no terminaba de recuperarse de la explosión de su ira, cuando una profunda voz habló a sus espaldas.
- Yo no necesito cambiar para llenar las expectativas de nadie. Y las tuyas mucho menos.- YunHo le miraba seriamente.
YooChun estaba junto a su primo y miraba la escena algo confundido, paseando la mirada entre el moreno y su mejor amigo, pero pronto entendió la situación, frunciendo el ceño y apretando los puños.
- Sabía que no podía confiar en ti.- YunHo sonrió de medio lado.- No sé si sentirme desilusionado porque esto era lo que esperaba de ti, o sentirme orgulloso porque cumpliste mis expectativas.- se encoge de hombros y se da media vuelta.- No te preocupes, YooChun. De todas maneras no me gustan estos lugares.- le da una palmada en el hombro a su primo antes de marcharse.
JaeJoong no había podido emitir palabra alguna en su defensa. Sólo pudo observar cómo YunHo se alejaba de él. Incluso la nube de confusión que el alcohol había puesto en su mente, se disipó con lo sucedido. Todos sus amigos lo miraban con una sonrisa burlona en sus labios, pero no le importó. Sólo sentía el nudo en su garganta y una presión en su pecho. Hizo el intento de seguirlo, pero una mano tomó su brazo con fuerza y le jaló hasta sentarlo en una silla para luego encontrarse con un par de enojados ojos negros.
- Te lo advertí, JaeJoong… Te lo pedí como amigo y me ignoraste.- negó con un movimiento de cabeza.- No, no vales la pena.
Las risas de sus “amigos” no se hicieron esperar. YooChun se separó de él y se dirigió a la salida, para buscar a su primo. Una herida más sumada a las cicatrices que el moreno ya cargaba en su maltratado corazón.
El rubio no había podido emitir palabra ¿Cómo iba a defender lo indefendible? YunHo había desconfiado de él siempre y, aunque JaeJoong se había acercado a él con esa intención al principio, ahora no podía negar que se había enamorado profundamente, que le había conquistado esa forma de ser tan madura y seria, pero a la vez tan dulce con aquellos que le importaban.
Miró a todos en la mesa y se levantó para irse, pero las piernas no le sostenían. Solamente uno de sus amigos se preocupó y se levantó para ayudarle. Geun Suk le tomó del brazo para ayudarle a salir de ahí, sin emitir una palabra. Cuando estuvieron fuera, JaeJoong se soltó con fuerza y caminó a su automóvil, estacionado no muy lejos de la puerta.
- Jae, detente. Has tomado licor, no estás bien para conducir.- intentó detenerle.
Pero el rubio lo ignoró, sacó su llave, abrió y se colocó en el asiento del conductor, accionó el encendido y el motor rugió, sin embargo, no sé movió.
Geun Suk jamás se imaginó ver así a su amigo, JaeJoong estaba llorando tan desesperadamente que él mismo sintió algo oprimiendo su pecho.
- Vamos, te llevaré a casa.- murmura suavemente, empujándole para que se pase al asiento del copiloto.
- Sukie…
- Shhh… entiendo, aunque no lo creas, te entiendo.- acaricio la cabeza de su amigo.
Llegaron a casa del rubio. GeunSuk le ayudó a salir del auto y llegar a su habitación. La madre de JaeJoong les había visto llegar y como siempre solo miró a su hijo con desaprobación y reproche.
- Gracias…- habló suavemente, con la voz un poco ronca por tanto llorar, mientras su amigo le acomodaba en la cama.
- JaeJoong…
- Estaré bien… como siempre… como siempre.- repitió mirando realmente a la nada.
GeunSuk suspiró y miró a su amigo por última vez, antes de despedirse, sin saber porque sentía que no debía dejarlo solo, pero no podía hacer nada si el chico no quería que se quedar a su lado ¿Cierto?. El rubio ni siquiera lo miró cuando salió de su habitación.
Esa había sido la última vez que había visto a su amigo, esa era la última vez que alguien había visto a Kim JaeJoong.

Porque???? Jae tenías que cagarla ;-; porque???? Hablas antes de pensar las cosas ;-;
ResponderEliminarAy JaeJoong..tenías que caer en las tretas del cabrón mocoso ese..aaiish!! no lo trago, no lo trago y no lo trago!!!!Mi Chunnie ni te va a perdonar y YunHo menos 😭😭😭😭
ResponderEliminarNooo... me has hecho llorar 😭😭😭!!! Por qué???? Por qué???? -rueda a leer el siguiente capítulo-- 🥺🥺🥺
ResponderEliminarQue poca de sus "amigos", lo hizo adrede Karam, algo trama, además de ser un envidioso de Jae, lo mslo es que hasta Yoochun le dio la espalda.
ResponderEliminarGracias!!! ♥️ 💕 💞
Nooo mi Jae😭😭😭 como dices esas cosas... Ahora te quedaste sin el pan y sin el queso...
ResponderEliminarSin un verdadero amigo y sin un buen prospecto de amor
Jaejoong no pensó y soltó lo q se le vino a la mente :( pobre yunho
ResponderEliminarOhhhh mis bebés están destrozados . Porque siempre puede influir más lo que digan tus conocidos que lo que en verdad siente uno. Ay Jae ni modos ojalá se aclaren las cosas.
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