sábado, 20 de junio de 2020

Strawberry cake parte 2

2.2 El pastel de fresas de JaeJoong




Advertencia(s): Lemon JaeHo/Lenguaje algo explícito
Extensión: 18453 palabras (35 cuartillas)



Han sido cinco largos meses desde que YunHo entró al servicio. JaeJoong por poco no logra sobrellevarlos. Con base en llamadas y todas las vacaciones y días libres que YunHo pudiera conseguir para verse es que ha podido conservar la cordura y su liderazgo en la manada. 

YooChun y su pareja habían sido un gran apoyo para él. No podía decir lo mismo acerca de Hayami. El comandante se estaba ausentando mucho del rancho. Solo viniendo para lo esencial, bañarse, cambiarse, dar las órdenes necesarias para las guardias y volvía a salir para perderse en la ciudad, buscando algo… o a alguien. 

El Alfa no podía creer lo mucho que ahora dependía de su maldito teléfono celular para estar en contacto con su pareja. A pesar de la distancia y los cortos períodos de tiempo compartidos, JaeJoong había llegado a conocer bien a YunHo y cada día se sentía más enamorado (y más desesperado) por el hombre. 

Esa mañana, más temprano, había visto salir a YooChun y su pareja hacia la ciudad. No teniendo mucho que hacer después de ocuparse de algunos pendientes en sus negocios en la ciudad, estaba por salir a dar una ronda por sus tierras. Le hacía falta dejar salir a su lobo para correr libremente por las hectáreas de bosques que pertenecen a la villa. 

Sin embargo, sus planes se vieron pospuestos debido a que su celular empezó a sonar con un número desconocido en su pantalla. El pelinegro no duda en contestar. 

- ¿No sueles llamar los días viernes?- dice con una sonrisa mientras se sienta en el sofá. 
- Una pequeña recompensa por ser el mejor durante las prácticas de tiro.- aseguran del otro lado con tono superior. 
- Es usted un poco presumido, soldado de primera clase.- JaeJoong bromea. 

Estaba orgulloso de su pareja por destacar así, a los cinco meses había sido promovido de rango y durante su entrenamiento básico fue declarado uno de los mejores, así como soldado de primera clase, lo que le había valido para estar en un campamento relativamente cercano. 
- ¿He interrumpido algo?- pregunta el moreno. 
- Nada que no se pueda posponer.- afirma JaeJoong con una sonrisa.- Este fin de semana te llevaré bibimbap.- Habla suavemente, aunque nadie está cerca. El lobo no quiere que se enteren de su afición secreta, la cocina. 
- Te estaré esperando.- asegura su pareja. 

Sabían que no tenían mucho tiempo, pues esas llamadas eran de unos minutos y siempre cronometradas, además de que había alguien vigilando cerca de YunHo, lo que este decía en su conversación. 

JaeJoong escuchó la puerta del frente cerrarse con fuerza. YooChun y su pareja llegaban en aquel momento a casa.

El asombro le invadió al ver entrar a la sala a JunSu, el pelirrojo venía soltando tantas maldiciones como un marinero. El Alfa se queda callado.

- ¿Es ese JunSu?- pregunta YunHo por el teléfono.
- Sí... o al menos eso creo.- dice dudando de su propia percepción. Jamás había visto al pelirrojo tan molesto como ahora.

El menor se deja caer en el sofá, cruzando los brazos y rumiando su coraje

- ¿Qué le hiciste?- pregunta JaeJoong a su Beta cuando éste entra unos segundos después tras el pelirrojo.
- Problemas con su primo.- le responde YuChun frunciendo el ceño, algo molesto de que su Alfa dude de él ¡Cómo si pudiera hacer algo que dañe o enfade a su pareja a ese extremo!.
- ¿Qué ocurre?- pregunta YunHo nuevamente por teléfono.

Pero antes de que JaeJoong pueda responder, es interrumpido por el enojo de JunSu.

- ¡Esto está jodido! ¡Realmente, realmente jodido!- Explota el pelirrojo antes de mirar al Alfa y levantar una ceja.- ¿Es YunHo?- pregunta a la vez que se levanta y le arrebata el teléfono de sus manos.- ¡Ese primo tuyo es un reverendo pendejo!- le grita a YunHo a través del aparato antes de devolvérselo a JaeJoong.
- Será mejor que te llame después.- YunHo le dice a JaeJoong con preocupación en la voz.

El Alfa sabe que su pareja ahora está afectado, porque no está ahí para poder enterarse de lo que sea que ha puesto a JunSu así, pero dejará que JaeJoong se encargue, para que luego le ponga a él al tanto. No tenían mucho tiempo para hablar por teléfono, realmente le medían los minutos cuando podía realizar llamadas y estaba a nada de terminársele el tiempo, por lo que intentar ponerle al tanto de todo en ese momento resultaría imposible.

- Yo te cuento en la próxima llamada.- le asegura antes de despedirse de él y colgar.

Una parte de él le duele por no haber podido hablar lo suficiente con su pareja, pero la parte de Alfa y protector de su manada le hacía querer enterarse de cualquier cosa que les afectara a los integrantes de ésta. JaeJoong le mira sin reconocer al pelirrojo, antes de girarse a YooChun y preguntarle.

- ¿Qué pasó exactamente?- El Alfa estaba serio.

YooChun sabía que su amigo estaba a punto de mandar a un par de centinelas para poner en su lugar a quien sea que haya puesto al pequeño pelirrojo así de enfadado.

- ChangMin, el primo de YunHo y JunSu, nos llamó esta mañana. Le pidió a JunSu su antiguo departamento para que vaya a vivir con su futura esposa... embarazó a una chica.- le explica.
- ¿No se suponía que ChangMin es homosexual?- JaeJoong hace un gesto de incredulidad.
- He ahí el problema.- le señala YooChun, yendo a sentarse junto a su pareja, que había vuelto a su primera posición en el sofá. El pelinegro rodea los hombros del menor con un brazo, pegándolo más a su cuerpo.
- Según él, fue culpa mía y de YunHo.- habla el jovencito.- Porque en el momento que él más necesitaba nuestro apoyo, yo vine a vivir con YooChun y me desaparecí... y a YunHo se le ocurrió irse al ejército.- El pelirrojo apretó los dientes.- Que si nosotros hubiéramos estado ahí para él, no hubiera ido a esa fiesta, no hubiera bebido hasta olvidar su nombre y no hubiera terminado acostándose con esa chica.- Termina de narrar escondiendo su rostro en el cuello de YooChun.

Ahora entendía el porqué del enfado del pelirrojo. ChangMin lo había hecho sentir culpable. Y esa situación no era culpa de nadie más que del propio menor. Ese muchachito, sin conocerlo, ya estaba poniéndole los pelos de punta. No iba a dejar que afectara a los miembros de su manada, y sobre todo a su pareja.

- No lo pienses, JunSu. No es culpa tuya ni de YunHo.- le habla acercándose a él e hincándose para que JunSu le mire.- ChangMin ya no es un niño... sabe que toda acción trae una consecuencia. Ahora tiene que enfrentar el tener que emparejarse con una hembra que no le atrae y afrontar la responsabilidad de un cachorro no planeado y mucho menos deseado.- le dijo acariciando el cabello del pelirrojo.

Era una situación bastante delicada. JunSu sentía que había dado la espalda a una de las dos personas que nunca lo abandonaron.

- Van a ir a vivir juntos, pero ChangMin no quiere casarse.- añade el pelirrojo.

JaeJoong asintió con un movimiento de cabeza.

- Quieres apoyarle, ¿no es cierto?

El Alfa sonríe porque sabe que la pareja de YooChun es así, a pesar de todo, él apoyará a su primo.

- ChangMin no sabe nada de bebés.- dice en un murmullo y YooChun le abraza, haciendo que prácticamente el jovencito esté sentado en su regazo.
- Tú tampoco sabes mucho de bebés, Delfín.- Le asegura su pareja, el pelirrojo frunce la nariz.
- Vas a ser tío entonces, JunSu... ¿Felicidades?- pregunta con duda el Alfa.
- ¿Tú tienes sobrinos, JaeJoong?- pregunta con una ligera sonrisa el pelirrojo, ya más calmado.
- Sí, tengo un par.- JaeJoong se levanta y se acomoda en el sofá de una plaza, casi en frente del sofá de dos plazas en el que se encuentra la pareja.
- ¿Un par?- pregunta YooChun con incredulidad.- Este hombre tiene un ejército de sobrinos que lo adoran.- añade con una sonrisa, aliviado por haber conseguido mejorar el ánimo de su pareja a pesar de todo.
- ¿Me los presentarás algún día?- pregunta con tono infantil el pelirrojo.
- Por supuesto... en nuestra próxima reunión familiar.- Asegura el Alfa.

JunSu sonríe, ya más tranquilo, mientras sigue aferrado a su pareja.

La puerta de la casa se abre de nuevo, JaeJoong saluda con entusiasmo cuando ve entrar a su comandante, Hayami. El moreno había entrado sonriente, pero apenas había pisado la sala, su semblante cambió. El Alfa ya había notado que el moreno se comportaba extraño, que se desaparecía ciertos periodos [largos] de tiempo, sabía que se iba a la ciudad en busca de algo o de alguien, lo que no sabía era el motivo para eso. Estaba preocupado por él, pero no alarmado, porque Hayami no había descuidado sus obligaciones para con la manada. Sin embargo, no podía evitar sentir que algo andaba mal con él.

Hayami mira con seriedad a la pareja en el sofá. Se acerca lentamente y se inclina olfateando a JunSu. YooChun gruñe y enseña los colmillos que le han crecido.

- ¿Por qué hueles a mi pareja?- pregunta el Comandante al pelirrojo con agresividad.
- ¿De qué demonios estás hablando?- Contraataca YooChun, dispuesto a todo para que Hayami no toque un solo cabello pelirrojo de su Delfín.

Pero Hayami no responde hasta que se inclina hacia YooChun y repite, olfateando al Beta. JaeJoong se ha puesto en actitud defensiva ante el comportamiento extraño del comandante.

- Corrijo… ¿Por qué tú y tu pareja huelen como MI pareja?- pregunta el comandante con enojo en la voz.

Tanto el pelirrojo como el Alfa abrieron grandes los ojos con sorpresa.

- Esto está jodido ¡Realmente, realmente jodido!- exclama JaeJoong negando con un movimiento de cabeza. 

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YunHo acabó enterándose de todo, por boca de JaeJoong. Y aunque el Alfa intentó que su pareja no se sintiera culpable, no pudo lograrlo por completo. El moreno se sentía responsable de su primo, siendo el mayor de los tres y ChangMin el más joven, por lo que en las vacaciones siguientes que tuvo, YunHo habló con él, conociendo por el mismo ChangMin de la historia ya contada con más lujo de detalle.

JaeJoong acompañó a su pareja y fue presentado al primo menor. El alfa sintió mucha preocupación. ChangMin era la pareja de Hayami, su comandante, y el lobo estaba deprimido por saber que su pareja sería padre y estaba emparejado con una mujer que no amaba. Al menos tenía el consuelo de que ChangMin no se casaría con ella.

ChangMin y YunHo se habían citado en una cafetería, pero después el moreno había tenido la idea de llevar a su primo al rancho. Al principio JaeJoong protestó, pero luego supo por qué lo hacía. Si su primo necesitaba algo, podría encontrar en ellos un refugio o apoyo. ChangMin de una manera o de otra iba a pertenecer a la manada, tarde o temprano.

JunSu recibió a su primo con un abrazo y YooChun le saludó bastante más relajado que la última vez que le vio. ChangMin se disculpó por la reacción, mientras el Beta le decía que entendía el estrés por el cual estaba pasando.

- Ahora ya sabes cómo localizarnos y cómo llegar aquí. Si necesitas cualquier cosa, no dudes en acudir a nosotros.- le dijo YunHo mientras abrazaba a su pareja, JaeJoong asintió dándole la razón.

Estaban sentados en la sala de la hermosa casa Kim, cuando Hayami entró de improviso, aporreando la puerta al cerrarla, lo cual puso en alerta a los lobos y sorprendió a los humanos presentes.

- ¿Hayami?- le llama el Alfa con el ceño fruncido mientras el comandante le mira por una milésima de segundo antes de concentrar su mirada en el hombre sentado en el sofá de una plaza.

ChangMin también concentró su mirada en él, era como si los demás no existieran en ese momento.

- No me dijiste que tendríamos invitados.- Hayami habló lentamente, mientras apretaba los puños, controlando un poco, sólo un poco a su lobo que quería salir a reclamar lo suyo.
- Fue algo imprevisto.- le contesta JaeJoong levantando la ceja. No había nada de qué preocuparse.- ChangMin, él es Hayami...
- Es el capataz del rancho.- completa YunHo antes de que su pareja continúe.- Es quien lleva el mando de los trabajadores aquí.

El menor asintió apenas moviendo su cabeza, bastante intimidado por la presencia del otro hombre. Sus primos sabían lo que eso significaba, el joven no perdía las palabras con tanta facilidad como le estaba sucediendo en aquel momento.

- Mokomichi Hayami.- se presenta el moreno.

El menor asiente y desvía la mirada, solamente para ver a su primo pelirrojo sonriendo burlonamente sin disimular. ChangMin le hace un gesto antes de contestar la presentación.

- Shim ChangMin... soy primo de estos dos bobos.- contesta mientras extiende la mano y esta es tomada por Hayami. Un escalofrío recorre el cuerpo del menor cuando su piel entra en contacto con la otra.
- Será mejor que te familiarices con él.- le explicó JaeJoong.- Es quien va más a la ciudad y seguramente tendrás mucho contacto con él.- sabía que estaba abriendo la oportunidad al Lobo comandante para que pueda mantener contacto con el más joven.

YunHo miró con un poco de duda a su pareja, pero él ya sabía que aquel shifter era “el destinado” de su primo y que ser presentado así podría darle la oportunidad de llegar a convertirse en su amigo y estar cerca de él. Era lo máximo que podía tener Hayami, por ahora.

- ¿Es esto alguna clase de secta o algo por el estilo?- pregunta ChangMin con una mirada de extrañeza. 
- ¿Cómo?- JaeJoong levantó una ceja incrédulo ante la pregunta descabellada, mientras los primos reían ante lo dicho por el menor de ellos.
- Bueno, ¿qué más quieren que piense? Viven en un rancho prácticamente aislados, solamente unos cuantos van a la ciudad, tienen televisión, pero su electricidad es independiente...
- Tienen luz eléctrica, internet y celulares, ChangMin. No están totalmente aislados. La vida del campo es así, tranquila.- le interrumpe YunHo.- Lo siento, JaeBoo... Mi primo siempre ha sido así, te acostumbrarás.
-Eso espero.- murmura el Alfa sintiendo que una venita en su sien latía.

~°~°~°~°~°

YunHo cumplía siete meses en su servicio militar, JaeJoong apenas podía creer que había podido lograrlo. Su lobo se mantenía bajo control. Le tomaba mucha de su energía y varias veces requirió de la fuerza física de YooChun para lograrlo, sin embargo, habían podido pasar la primera etapa, aunque aún faltaban 14 meses más para que YunHo fuera dado de alta del servicio

Al menos por esa parte podía estar tranquilo. Los lobos rebeldes atacaron un par de veces más, pero con los centinelas, en una rutina más fuerte de vigilancia, habían podido repelerlos. El rancho estaba prosperando muy bien, las pocas familias ya formadas crecían. Incluso los hijos de JiHoon y TaeHee ya empezaban a dar sus primeros pasos. Y eso también hacía feliz a su pareja, cada vez que llamaba preguntando cómo iban las cosas.

Pero lo que JaeJoong no le había contado a YunHo y tenía el apoyo de JunSu para evitar el tema, era acerca de los problemas económicos que se han suscitado en los últimos meses en sus negocios en la ciudad, pues al parecer los padres de YunHo estaban usando sus amistades para perjudicar el café, el restaurante y la tienda de accesorios de moda que son de su propiedad y ayudaban a los ingresos de la manada. Si YunHo se enteraba de eso, se iba a sentir mal o culpable sobre lo que sus padres estaban haciendo, y por supuesto, él era el menos culpable de las decisiones que han tomado sus familiares.

JaeJoong estaba en una encrucijada, pero había tomado la decisión de mover sus negocios de Seúl a Incheon. Era la mejor solución. Aunque el rancho estaba situado algo retirado de Incheon, era la opción más viable, ya que si no debería mandarlos a Daegu que estaba aún más retirado. Sin embargo, si no funcionaba en la primera ciudad, siempre podía mudar sus negocios a la segunda. Empezaría a buscar nuevos locales y por supuesto necesitaría nuevos empleados.

Pero eso lo vería después. YunHo estaba por llegar al rancho. Salía de vacaciones por una semana y por lógica, el Alfa no le dejaría alejarse de él ni por un segundo. Necesitaba llenarse de su pareja en este corto periodo de tiempo para poder aguantar hasta la siguiente vez que pudieran verse.

Lo que no sabía era la noticia que recibiría aquella vez.

Cuando el Cabo de primera Clase Jung abrió la puerta del que ahora consideraba su hogar, unos brazos y piernas rodearon su cuello y cintura, apretando un cuerpo cálido y puro músculo masculino contra el suyo. Se apresura a cerrar la puerta delantera con una patada, no dejando que los que estaban fuera vieran esa faceta del hombre que llevaba en sus brazos. Jamás dejaría que nadie viera aquello que era sólo para él. Esconde el rostro en el cuello de su pareja, aspirando la deliciosa mezcla del aroma propio de JaeJoong a sándalo, almizcle masculino y su loción para después de afeitar. 

- No me dejarás ni para ir a la habitación ¿Verdad?- pregunta el militar con una sonrisa mientras recibe la respuesta en forma de un movimiento de cabeza que se frota contra su hombro.- De acuerdo, vamos a la habitación.- Murmura mientras sigue aferrado a su maleta con una mano y con la otra sostiene a su pareja de las nalgas.- Creí que eras un lobo y no un koala. No vayas a soltarte.- añade con tono divertido mientras camina lentamente.

Suerte que ha podido aprenderse el camino de memoria. YunHo empieza a subir las escaleras. Esta era una escena bastante particular y los más cercanos a ellos (léanse YooChun, JunSu, Hayami y ChangMin) eran los pocos privilegiados en presenciar a JaeJoong comportándose de cierta manera infantil, con YunHo. 

Una vez que alcanzaron la habitación principal, el Cabo Jung deja caer la maleta, para sostener la cintura de su lobo. 

- ¿Ahora sí me dejarás ir? Necesito una ducha.- Vuelve a preguntar el moreno mientras acaricia la espalda de su pareja.

JaeJoong desciende las piernas al suelo, pero aun sin soltar el cuello de YunHo.

- Ya entendí.- Baja su tono de voz, preguntando al oído de su pareja.- ¿Quieres ducharte conmigo?

JaeJoong aún no habla y solamente asiente contra el hombro de YunHo. Al moreno le gustaba esa faceta de su pareja. Su lobo podría ser dominante y ya había visto a JaeJoong transformarse y tomar el control de la manada varias veces en todo ese tiempo, pero con él, JaeJoong dejaba que YunHo sea el que le protegiera y mimara, aunque realmente JaeJoong sea el más fuerte de los dos.

El moreno le separa solamente un poco de su cuerpo y levanta su barbilla para que sus labios se encuentren, lentamente al principio, aumentando la fuerza, y el hambre que va despertando. Caricias vagan por ambos cuerpos, mientras sus respiraciones van acelerándose y sus pieles se estremecen.

Después de andar lo más rápido que podían sin separarse, llegaron a la ducha. Manos rápidas se deshicieron de estorbosas vestimentas antes de que la cálida lluvia de la regadera les cubriera de pies a cabeza.

JaeJoong suspira y separa sus labios de los de su amante, para recoger aire para sus pulmones, pero eso no significa que se haya quedado quieto. Sus manos exploran la amplia espalda, el cabello corto que hace cosquillas en sus palmas y sus labios besan esos pectorales más duros y definidos que la última vez que estuvieron juntos.

- Te extrañé tanto.- Murmura el lobo suavemente. 
- Nos vimos el fin de semana pasado.- responde el moreno.

Era verdad. Y de nuevo se había encontrado con la madre de YunHo en la base militar... y como siempre, ella y BoA, la "prometida" de su hijo, fueron rechazadas, mientras él fue admitido a ver al Cabo Jung. La mirada que la mujer le dedicó podía matarlo ahí mismo, si se pudiera. Sin embargo, JaeJoong no tenía miedo de ella, lo único que temía era perder a su pareja.

Los besos que el moreno iba dejando por su piel borraron todos sus pensamientos. JaeJoong responde con la misma intensidad mientras toma el gel de baño con olor a fresas que siempre mantiene para su pareja. El aroma natural de YunHo más el dulzor del gel prácticamente le vuelven loco por él... un poco más.

YunHo toma el gel de sus manos para tomar una abundante porción, la cual distribuye en los hombros, pecho y espalda de JaeJoong.

- YunHo...- suspira el Alfa cuando los ágiles dedos del cabo encuentran su pequeña entrada, la cual masajea lentamente.
- Cómo te necesito, JaeJoong...
- ¿De qué manera, Cabo?- le interrumpe el lobo con un tono lascivo.
- De espaldas, contra la pared.- le ordena.

Una sonrisa cruza sus labios mientras observa al lobo obedecer sin ningún tipo de protesta al comando. Sus manos se apoyan en la pared, mientras el moreno se coloca de espaldas a él, sus manos se pasean por su cuello, hombros, pecho, y espalda, prestando especial atención a sus tetillas y después a sus glúteos. El pelinegro gime al sentir el miembro duro de su pareja frotarse contra su entrada, aún sin penetrarle. Sabía que YunHo le haría rogar por él. 

YunHo besaba un camino imaginario desde la nuca del pelinegro hasta su espalda baja, guiándose del hermoso canal que formaba su columna. Podía parecer muy delgado, pero sabía que su pareja era muy fuerte y capaz de matar con aquellas manos en apariencia delgadas y hermosas... pero también sabía los placeres que aquel cuerpo podía darle.

Muchos de sus compañeros le preguntaban en el cuartel cómo podía soportar la cuarentena obligada... y es que era algo sumamente fácil para él ahora. Parecía que su cuerpo sólo reaccionaba a la cercanía del Alfa, que algo del aire alrededor de él hacía a su propio cuerpo volver a la vida. No había nada ni nadie que levantara la mínima reacción en él, era JaeJoong y sólo él quien encendía su sangre.... justo como en ese momento.

Rodea la cintura del pelinegro con sus brazos y pega sus caderas a las de su pareja. Su miembro encajando perfectamente en el espacio entre los glúteos del mayor. Un gemido ronco llega a sus oídos, no puede distinguir si ha sido suyo o de JaeJoong.

¿Quién viera al lobo Alfa de la manada Kim rogando porque su pareja satisfaga su necesidad de placer?

Su cuerpo se estremece y un gemido escapa de sus labios para luego dejar que su espalda se haga hacia adelante, apoyando las manos en la pared, dejando que YunHo le explore a su antojo, lo cual el capitán Jung no duda en hacer. El lobo gruñe cuando los dedos que le exploran encuentran su entrada que se contrae ansiosamente ante las atenciones que le brindan. Los húmedos dígitos acarician sin entrar, causando un escalofrío por su espalda y que sus caderas se empujen hacia esos dígitos, urgiéndolos a entrar.

- Tranquilo, Boo… tenemos todo el día.- murmura en su oído.

Pero el lobo de Jae estaba desesperado. Habían sido varias semanas sin tener intimidad. No han podido tener sexo, debido a que YunHo había estado en un entrenamiento estricto durante el cual no había podido salir de la base y se dedicaban a verse solo los fines de semana por unas horas o hablarse limitadamente por teléfono. Era la muerte para el pelinegro.

El moreno sonríe antes de morder el lóbulo de la oreja del lobo. JaeJoong gime, mientras un dedo húmedo se desliza en su interior, al principio es doloroso, por el tiempo que no han tenido actividad, pero no tarda en convertirse en una sensación demasiado placentera.

YunHo se concentra en estirar y preparar el interior de su pareja, sintiendo su propio miembro doler por la excitación contenida. Los besos y las caricias pocas y robadas durante las escasas oportunidades en los días que se vieron, no eran suficiente. Temía que él tampoco soportaría estar sin él, pero se había comprometido a algo y parecía que no iba a ser capaz de cumplirlo.

El moreno detuvo sus movimientos cuando su pareja ya albergaba tres de sus dedos en su interior. El lobo se queja de su abandono, pero YunHo no le hace el menor caso. Cierra la llave de la regadera y toma una toalla, secando el cuerpo de su pareja lentamente, para luego secar el suyo, la ansiedad y el deseo creciendo en ambos.

Regresaron a la habitación, JaeJoong buscando la cercanía del moreno. YunHo le abraza por la cintura, tomando sus labios en un beso apasionado, sus lenguas se encuentran peleando entre ellas, explorando la suavidad de la boca ajena.

El lobo toma de los hombros a su pareja y lo empuja a la cama, cayendo el moreno sobre su espalda, con las piernas abiertas por el movimiento. JaeJoong sonríe y se sube a la cama, quedando sobre él, sonriendo ante la posición. Se inclina para besar a su pareja, deslizando la mano bajo la almohada para sacar un tubo de lubricante.

- ¿Me has extrañado, cierto?- pregunta el moreno con tono de voz un poco juguetón.

JaeJoong solamente gruñe en respuesta, mientras saca una generosa cantidad de gel y lo esparce entre sus dedos antes de acomodarse con una pierna a cada lado de las caderas de YunHo y llevar sus dedos cubiertos de lubricante a su entrada, gimiendo fuerte mientras sus dedos terminan de estirarle.

- Te necesito ya.- ordena con un gemido el Alfa.. 

YunHo sonríe y le toma de la cintura, dejándolo de espaldas contra la cama, besándole con fuerza y necesidad antes de deslizar sus labios contra la piel de su cuello, delineando con su lengua la delicada curva, dejando su marca en la clavícula.

JaeJoong se aferra a las sábanas, arqueándose cuando los dientes de YunHo acarician sus pezones. La lengua juguetona le humedece, causándole escalofríos al sentir el aliento caliente del moreno justo después. Eleva sus caderas, cuando YunHo le toma de los tobillos, llevándolos a sus hombros mientras le acomoda en su regazo. La punta del falo del moreno está en su entrada, acariciando, sin entrar. El lobo de JaeJoong gruñe y se empuja contra su pecho urgiendo al pelinegro a cambiar la posición, lo cual hace en un movimiento fluido, quedando en cuatro, levantando las caderas. 

- Hazlo ya, por favor…. Mételo, rápido.- pide aferrándose a la sábana y ofreciéndose sumiso a su pareja.-  Yun… Aahhh.- gime con fuerza pues el moreno no ha podido soportar la excitación, YunHo ha entrado en su cuerpo de un solo movimiento, empezando a moverse rápido y profundo. 

JaeJoong respira agitado, su cuerpo tiembla, su piel erizada mientras su interior se contrae recibiendo al intruso que golpea una y otra vez su próstata. Sus pensamientos están en blanco mientras sólo puede elevar las caderas cada vez que entra en él, para llevarlo más profundo. 

YunHo gruñe con fuerza. Un escalofrío recorre su espalda. Cada vez el interior de su pareja se siente más apretado, más caliente. Escucharle gemir su nombre entre jadeos, la deliciosa estrechez y calor le están llevando al orgasmo. Desliza una de sus manos hacia el miembro del mayor, pero JaeJoong le impide que le acaricie, entrelazando sus dedos. 

- YunHo-ah… más… ya…- el interior de JaeJoong se contrae con mayor fuerza. Cada vez más cerca de su orgasmo. 

El moreno se aferra a sus caderas y aumenta la velocidad y la fuerza de sus embestidas, su propio miembro palpita en anticipación a su propia liberación. El cuerpo de JaeJoong se tensa, su canal se contrae fuertemente, al tiempo que gime, derramándose en las sábanas. El moreno gime con fuerza al sentir la deliciosa presión de los músculos qué le rodean, dejando que su excitación le llevara al límite derramándose dentro de su pareja. 

Satisfechos por el momento se acomodan mejor en la cama, YunHo suspira dejando que su cuerpo se relaje, JaeJoong se acomoda en su pecho, cerrando los ojos. Ambos disfrutan el estar así, juntos. Aunque el moreno no sabía cómo tomaría JaeJoong la noticia que debía darle.

¿Cómo decirle que se iba a un entrenamiento especial por seis meses? Eso le reduciría el tiempo de su servicio y saldría seis meses antes de lo previsto, pero no podría hablarle ni verlo por esos seis meses. Sabía que tal vez estaba cometiendo un error, pero ya no soportaba la lejanía, tenía que hacer algo y cuando al darle la mención como “Guerrero Especial”, le ofrecieron participar en el entrenamiento no lo pensó dos veces y aceptó... aunque ahora que tenía tiempo para pensarlo mejor, JaeJoong podría pasar por algo de lo que ya le habían hablado alguna vez. 

Uno de sus defectos era tomar decisiones sin pensar... Y JaeJoong iba a saberlo muy pronto.

JaeJoong se estaba quedando dormido y el moreno sonrió, besó su frente e hizo el amago de levantarse.

- Nooo...- se escuchó el quejido adormilado, mientras el lobo intenta aferrarse a sus hombros con sus brazos.
- Iré a la cocina por algo de comer. No tardo.- responde antes de separarse totalmente de JaeJoong.
- Cinco minutos y voy a buscarte.- responde en un murmullo antes de aferrarse a la almohada que ha dejado el moreno.

YunHo sonríe ante la “amenaza”, se pone unos pantalones antes de salir de la habitación y bajar la escaleras. Quería ir a ver a su primo. JunSu ya había iniciado su tratamiento hacía un par de semanas. Les había sorprendido lo de su condición, pero saber que tenía a YooChun cuidando de él y amándolo era suficiente para no tener preocupaciones. 

Al parecer, ver a la “esposa” de ChangMin en ese estado había despertado el instinto paterno tanto del pelirrojo como de su pareja, por lo que ambos habían tomado la gran decisión juntos de tener un “cachorro”, como YooChun lo llamaba.

YunHo suspiró bajando el último escalón. ¿Quién le iba a decir cuando llegó a esta casa que el lugar se iba convertir en su refugio, en su hogar?

Definitivamente, JaeJoong había llegado no sólo a complementar su vida, si no a transformarla y volverla cada día mejor.

Ahora lo único que debía hacer era darle la noticia sobre ese entrenamiento especial. Aun temía la reacción del mayor, pero si al hacer ese entrenamiento, le restaban 7 de los meses restantes de su servicio, no dudaría en tomarlo, aunque el propio JaeJoong se opusiera.

Llegó a la cocina, abriendo rápidamente el refrigerador para sacar los ingredientes necesarios para preparar un omelet, pensando en por qué no llevarle el desayuno a la cama a su lobo. Sin embargo, aún seguía con la duda en su cabeza. 

Y mientras lavaba algunos de los ingredientes y los cortaba en pequeños pedazos, a veces se distraía con sus propias cavilaciones sobre las reacciones del alfa, se quedaba mirando al vacío por un momento antes de seguir con su tarea.

- ¿Por qué tan pensativo?- Los brazos color crema del pelinegro rodearon su cuello mientras su barbilla se apoya en uno de sus hombros.
- No te escuché llegar.- evade la pregunta mientras sonríe cansadamente y sigue con su tarea para preparar el omelet.
- Me di cuenta.- sonríe JaeJoong, separándose de él para subirse a la barra, sentándose a un lado de donde YunHo estaba.- Te di cinco minutos y pasaron más de veinte, por eso vine por ti.- Dice tomando un pequeño cubito de jamón de los que YunHo ya había terminado.- Ni siquiera has empezado a preparar tu desayuno.- le hace la observación.- ¿Qué ocurre?

YunHo sonríe, por supuesto que su lobo sintió su preocupación. El moreno mira esos hermosos ojos negros como una noche sin luna, la piel blanca a penas cubierta con una camiseta sin mangas y un pantalón de pijama. Sabía que JaeJoong no pararía hasta saber qué lo tenía así y poder arreglar lo que sea que estuviera mal para él.

- Él está a salvo aquí… tú lo sabes.- murmura suavemente el Alfa, mal interpretando la situación, creyendo que estaba preocupado por la salud de JunSu.

YunHo deja a un lado las cosas y se acerca JaeJoong, acomodándose entre las piernas del pelinegro.

- No estoy preocupado por eso.- reconoce sinceramente.- JaeJoong, ¿Qué dirías si pudiera terminar mi servicio siete meses antes gracias a un entrenamiento especial?

JaeJoong miró asombrado a YunHo. Antes de que una sonrisa se expandiera en sus labios.

- ¿Es en serio? Es decir… ¿Siete meses antes? Pero… ¿Cómo? ¡YunHo! ¡Eso sería grandioso!- dijo emocionado rodeando el cuello de su pareja con sus brazos. El moreno suspiró poniendo sus manos en la cintura del pelinegro, alejándose un poco. El Alfa lo miró extrañado y por el gesto de su rostro, supo que había algo más en esa sorpresiva noticia.- ¿Qué?- pregunta con un poco de impaciencia.- Hay un “pero”, ¿Cierto? Siempre lo hay con los del gobierno.
- Sí, lo hay…- responde YunHo con un gesto de preocupación en el rostro. - Gracias a que llegué a cabo en tan poco tiempo, me han ofrecido entrar a este entrenamiento especial. Ese entrenamiento es muy fuerte e intensivo. El comandante me ha ofrecido un puesto porque sabe que me gustaría salir antes del servicio militar y puedo adelantarlo de 6 a 7 meses... siempre y cuando yo no tenga vacaciones ni días de descanso, que las visitas se reduzcan al mínimo.
- ¿Quieres decir que no nos podremos ver, que no podrás salir y que tal vez ni siquiera hablar por teléfono?- pregunta el pelinegro con angustia.
- La verdad, las llamadas también son reducidas al mínimo... una vez por semana.- dice el moreno mientras espera la explosión del Alfa.
- ¿Y tú crees que será fácil, YunHo? He mantenido mi lobo y mis instintos a raya para no sacarte de ese lugar con muchos trabajos... mi cordura está al borde y aún quieres llevarme al límite aún más con esto.- reclama con un poco de ira. Sabe que no era la intención de su pareja, pero debió hablarlo con él en primer lugar antes de aceptar. Es cierto que la oferta de terminar antes el servicio fue lo que seguramente hizo que su pareja tome la decisión, sin embargo, no consideró las consecuencias que traerían al comportamiento ya bastante dañado del mayor.

- Lo lamento, en verdad que sí, JaeJoong... tomé la decisión, sin consultarte, simplemente por el hecho de la reducción del servicio militar. Creí que era una buena idea.

JaeJoong sentía que algo iría mal, era un mal presentimiento que se instalaba en su pecho, pero YunHo había tomado su decisión. El moreno no era una pareja sumisa, JaeJoong no se hubiera fijado en él de ser así. Es cierto que tendría que acoplarse a las reglas de una manada, pero aún no son pareja, pedirle eso no sería correcto o sí.

- Seis meses pasan rápido, JaeJoong.- le habla nuevamente el más alto. 

El Alfa frunce el ceño lindamente (para su pareja).

- En seis meses puedo perder el razonamiento humano ¿Sabes?- le pregunta gruñendo, tratando de controlar su lobo que quería salir. Necesitaba salir a reclamar a su pareja.
- Es lo último que voy a pedirte. Mi promesa sigue en pie, JaeJoong, vamos a aguantar juntos. Yo también estaré en constante dolor por no verte, por no hablarte. Pero si lo quieres, aún estoy a tiempo de decir que no y terminar el servicio en el tiempo establecido.- añade el moreno.

El pelinegro niega con un movimiento de cabeza y respira profundo. 

- Es por nosotros, ¿verdad? Es para que puedas regresar pronto y hagas de este tu hogar...- empieza JaeJoong tragando saliva con dificultad.
- Para que puedas hacer el reclamo cuanto antes, Boo.- pide el moreno acariciando su mejilla.
- Quiero ser racional, quiero...

No termina, YunHo le impide continuar hablando. Solamente le abraza.

- Estas son mis últimas vacaciones antes de entrar al entrenamiento. Por favor, hagamos hermosos recuerdos para que podamos soportarlo.

El mayor asiente contra su hombro, aferrado a su cintura. Tiene que soportar, después de eso, su pareja sería suya, suya por completo, para todo el resto de su vida.


~°~°~°~°~°~°

El enorme lobo de lomo negro con pecho blanco entró a la habitación. El pelirrojo dormía pacíficamente en la cama, bajo un par de sábanas, hacía calor, pronto llegaría el otoño, pero mientras tanto las noches era cálidas y un tanto húmedas. 

El enorme canino se sube a la cama, su peso hace que el colchón suene y el movimiento despierta por fin al ocupante. 

- ¿JaeJoong de nuevo?- pregunta acariciando el pelaje suave cuando la cabeza del enorme lobo se deja caer descansando en su regazo.- No te preocupes, Chunnie... falta poco. Sólo dos meses más.

El pelirrojo se incorpora, sentándose, sonriendo cuando el lobo bufa con fastidio. Le gustaba saber que a pesar de no ser un cambia formas, JunSu es capaz de leer las reacciones de su pareja como si fuera un libro abierto. 

- Mañana iré de nuevo con ChangMin. Los gemelos son preciosos, ¿sabes? Son tan pequeños.- le describió con un suspiro y una sonrisa ensoñadora.

Antes de que se diera cuenta, un desnudo YooChun era quien estaba recostado en su regazo y sus dedos se paseaban por el cabello corto del pelinegro.

- Aun te quedan algunos rasguños.- comenta JunSu con un poco de preocupación al ver las heridas que poco a poco  van cerrándose en la piel de su pareja.

JaeJoong cada vez se comportaba más agresivo y con ganas de pelear. Por las noches la pasaba transformado en lobo, aullando lastimosamente, esperando el regreso de su pareja, sobre todo en las noches de luna llena. YooChun, como su Beta, atendía él solo los asuntos de la manada y del rancho por el momento. JaeJoong vivía más pendiente del teléfono esperando una llamada de su pareja que le hiciera la vida un poco más llevadera.

- Sólo dos meses más...- repite el pelinegro, abrazando la cintura de su pareja mientras JunSu siente que su pareja tiene demasiadas cosas en qué pensar como para darle más preocupaciones.- ¿Ya me dirás?- pregunta el Beta levantando la mirada. 

El pelirrojo abre los ojos con sorpresa, en ese año viviendo al lado de YuChun, su vínculo había ido fortaleciéndose a tal grado que lo que sentía uno, el otro podía percibirlo claramente, como en aquel momento. JunSu sonrió y negó con un movimiento de cabeza.

- Nada realmente.
- Si no fuera nada, no te afectaría... ¿Qué sucede? ¿Es algo de ChangMin?- pregunto el pelinegro frunciendo el ceño.

Los hijos de ChangMin habían nacido apenas un par de días atrás. JunSu, en compañía de Hayami, habían estado pendientes de los recién estrenados padres. Después de que nacieran los preciosos gemelos, las cosas se habían calmado entre ellos. El joven lentamente comenzó a confiar más en los lobos, aunque seguía ignorando lo que eran ellos realmente. Habían tomado la decisión de no decirle todavía, pues temían su reacción y que se alejara definitivamente, junto con la oportunidad de Hayami de reclamarle como pareja. 

La tía de JunSu había hecho de todo para alejar la "mala compañía" del pelirrojo, temerosa de que le "contagie" la homosexualidad a su hijo. JunSu volteaba los ojos cada vez que escuchaba los sermones de su tía. No sabía que su hijo era tan "recto" como el espagueti... hasta que se calentaba

Lo que tal vez había escondido de YuChun, un poco con ayuda de Hayami, había sido que se había topado con su madre y su hermano mellizo JunHo un par de veces al estar con ChangMin. Ellos pensaban que Hayami era su pareja y lo veían tan mal. Como si fuera el causante de una tragedia o catástrofe a nivel mundial. Cosa que a Hayami le había dado mucha risa y tampoco habían hecho nada para corregirlo, aunque el comandante había tomado su tiempo para recalcarle a ChangMin que no tenía nada que ver con JunSu ni de manera sentimental y mucho menos sexual. JunSu casi había soltado una carcajada en ese momento cuando el ceño fruncido de su primo había aligerado y parecía que le habían quitado un peso de encima de la espalda. Unos días después, ChangMin le había confesado que era Hayami al que había visto aquella vez con él en su departamento cuando había ido a buscarlo. Que no se había acercado cuando lo vio sacando las cosas de JunSu del departamento porque creyó que le interrumpiría y tuvo hasta cierta envidia de que su primo hubiera conseguido una pareja que se preocupara y ocupara de él. Cuando conoció a YuChun en la cafetería y le presentó como su pareja, la confusión se apoderó de él, pues no era nada parecido al chico que había visto antes.

JunSu sospechaba que instintivamente, ChangMin había reconocido a Hayami como su pareja y se había encelado por la suposición de que estaba emparejado con el pelirrojo.

- JunSu-ah...- la voz del pelinegro le saca de sus pensamientos, lo cual le hace sonreír. Siempre había deseado una pareja como él, protector, atento, que prácticamente le lea el pensamiento.
- Estoy bien, sólo me puse a pensar. Estaba viendo a los pobres bebés... esa niña, su madre, ni siquiera quiere tocarlos.- suspira.- ¿Sabes que entre Hayami y yo los estuvimos adormeciendo toda la tarde hoy? Tenían cólicos, lloraban mucho, y ella se encerró en su habitación sin querer salir. La madre de ChangMin la justifica, no ve que en realidad no quiso ser madre, que fue un error obligarla.- dice en un tono de voz apesadunbrado.- ChangMin se la pasa trabajando para darles todo y ella no lo aprecia.

El lobo se incorpora y pasa un brazo por los hombros de su pareja, pegándolo a su pecho.

- Al menos ChangMin ama a sus hijos. ¡Son tan lindos! Aunque aún no han decidido cómo los van a llamar.- sonríe el pelirrojo, formando figuras con la punta de su dedo en el pecho desnudo de su pareja.
- Su-ie... - le llama el pelinegro con un suspiro. 

El menor esconde el rostro en el pecho del lobo, mientras este siente algo cálido en su pecho. Es que, a pesar de llevar el tratamiento desde hace ya varios meses, el milagro aún no se había podido dar.

- Sé que es un proceso largo y tedioso, incluso doloroso, Chunnie...- suspira el pelirrojo.- pero... yo quisiera... yo quiero darte cachorros.- la última palabra la dice en un tono de voz muy bajo, inaudible para un oído normal, apenas audible para el oído súper desarrollado del mayor.

YooChun sabía que el pelirrojo no quería darse por vencido y su doctora le había dicho que podía haber la posibilidad de que tardaran años antes de poder tener familia... pero el shifter estaría ahí para él. En cada paso dado y en cada prueba fallida que se realice hasta el ansiado día en que la respuesta sea positiva.

Besa el cabello de su amor y le pega a su pecho aún más en un cálido abrazo. 

- Te amo, Su...
- Te amo, Chunnie...

~°~°~°~°~

YunHo suspira con pesadez. El entrenamiento intensivo vaya que lo ha sido. Casi seis meses lleva aislado en la base. Solamente una visita cada mes y una llamada cada pocas semanas a JaeJoong. Se ha enterado que sus padres han ido a exigir verle, él mismo ha negado el acceso diciendo que él no tenía padres. Le dolía... mucho, pero también dolió el rechazo a su persona y las palabras que sus propios padre y madre le dijeron en su momento.

Él se había decidido, no iba a volver a eso. A esconderse y aparentar, a cubrir su verdadero yo para cumplir las expectativas de los demás.

YunHo había sido ascendido a Sargento durante el entrenamiento especial y estaba a punto de ser capitán. Su mismo líder de tropa había recomendado el ascenso. Y también le habían tendido la invitación para su ingreso al servicio. YunHo había declinado la idea, ya que él había dicho que deseaba regresar a casa y trabajar en “las tierras de su familia”. Su líder se había mostrado orgulloso de él y su decisión.

Si solamente supieran.

Faltaba un mes para la supuesta liberación adelantada. YunHo casi no podía soportarlo. Cada día era un suplicio, no por el entrenamiento, si no por no poder estar junto a JaeJoong. Los pocos minutos en llamada eran insuficientes, las pocas visitas eran esperadas por ambos y aunque su primo había querido ir a verle, entendían que JaeJoong necesitaba más esas escasas ocasiones que podía compartir con su pareja. Ya habría tiempo, cuando YunHo fuese liberado.

Cuando YunHo no estaba descansando en su barraca, el joven la pasaba en entrenamiento físico extremo. Todos los días los levantaban al entrenamiento entre las tres y media y cuatro de la mañana para hacer un circuito corriendo de 25 kilómetros. A las 5 de la mañana los ponen a hacer ejercicios para fortalecimiento de músculos, pesas y demás. A las 6.45 les daban 15 minutos para una ducha y a las 7 am un desayuno ligero. Después de comer eran llevados al gimnasio para pruebas de resistencia que duraban hasta las 2 o tres de la tarde, mientras tanto iban siendo llamados uno por uno al consultorio de un médico y dos enfermeras, quienes le tomaban peso, estatura y le medían todos los días sin fallar la masa corporal y el tamaño de los músculos en brazos, piernas y pecho. Tomaban muestras de saliva, sangre y, vergonzosamente, de semen. Había escuchado de unos compañeros que incluso las enfermeras eran demasiado “cooperativas” y “comprensivas” con esa última cuestión, ayudando a sus compañeros con “esa necesidad” de la muestra. YunHo siempre se había negado, no dejaría que nadie le tocara más allá de su pareja. JaeJoong siempre buscaba la manera de dejarle una marca que demostrara que tenía un Alfa esperando cuando saliera de ahí.

Por la tarde, después del almuerzo, el entrenamiento dependía de en qué día de la semana se encontraban. Lunes, miércoles, viernes y domingo se dedicaban a practicar con armas. Los martes, Jueves y Sábados eran combate cuerpo a cuerpo. Los entrenamientos terminaban pasadas las 7 de la noche y después de cenar y ducharse por última vez, podía ya descansar hasta la hora de dormir aproximadamente a las 9.30 o 10 de la noche, que muchos de su equipo prácticamente caían de cansancio mucho antes de esa hora. Como les habían advertido, para ellos no habían días de descanso ni mucho menos fines de semana.

Aquella mañana, dos semanas antes de la ceremonia de liberación, Ocurrió algo que podría parecer hasta cierto punto “común” en el servicio. Habían dado la alerta de que un chico había intentado desertar, escapándose de la base militar.

YunHo y sus compañeros de equipo estaban terminando de desayunar. A saber, eran 10 los elegidos para el entrenamiento, divididos en dos equipos de cinco integrantes cada uno. El equipo de YunHo era conocido como el número1 y el otro era el grupo control. Al principio a YunHo se le hizo raro el nombre, pero no dijo nada. 

Su equipo estaba conformado por él, que era el de mayor rango. Kim HeeChul, que era el mayor de los 5 integrantes. Cho KyuHyun, un chico que había conocido el día que entró al servicio y que había sido sincero con él al decirle que también era gay, sus padres lo enviaban al servicio para ver si se “componía” de su homosexualidad. Lee YoonSeuk, era un tipo de pocas pulgas, muy buen elemento, pero con una inestabilidad emocional bastante obvia. Y el ultimo era Kurt Jung, un chico mitad americano que había renunciado a su nacionalidad americana para realizar el servicio  militar coreano y quedarse a vivir ahí. Era DJ en un bar y se hace llamar Big Brother.

HeeChul fue quien llegó con la noticia ese día que habían logrado capturar al desertor y el único de los cinco que había podido ver cómo lo encerraban en una de las celdas de castigo más al fondo de la base. 

- No aparenta más de 20. Pobre chico.- le compadece tomando el primer bocado del contenido de su bandeja.- Si no estaba listo para el servicio, debió esperar unos años más para intentarlo. Me imagino que sus padres lo presionaron para servir.

Los demás negaron con la cabeza mientras seguían desayunando y esperando hasta el momento que debían dirigirse al gimnasio para su segunda sesión de ejercicios. YunHo y KyuHyun sufrían en esas sesiones, sobre todo las insinuaciones de las enfermeras que insistían en “su ayuda” de manera constante a ellos. Ellos dos eran los únicos que no habían caído, incuso HeeChul y Kurt habían estado un par de veces con ellas, YooSeuk era cliente asiduo de sus “atenciones”. 

En los siguientes días, las cosas se calmaron después del castigo al chico desertor, al cual HeeChul seguía refiriéndose a él como guapo y muy joven. YunHo sospechaba que HeeChul era gay o por mínimo bisexual, pero no se atrevía a preguntar al mayor.

Ese mismo día, les dieron la noticia de que darían una demostración de las habilidades adquiridas durante el entrenamiento. YunHo suspira con pesadez, al menos les dieron la fecha exacta y les aseguraron la liberación de los 10 elementos en esa ceremonia. Les dieron unos minutos para una llamada, para avisar a sus familiares. El moreno únicamente quería avisar a un par de personas. 

JaeJoong en primer lugar.  A JunSu y ChangMin después, tendría que hacerles llegar la invitación a través de JaeJoong, si es que el mayor podía dirigirse a ellos.

Cuando tomaron la llamada, JaeJoong se escuchaba bastante agitado.

- ¿Todo bien?- Pregunta con un poco de preocupación.
- Lo siento, regreso de correr.- responde el mayor.

Cada día, JaeJoong luchaba con su lobo que quería permanecer más tiempo fuera, intentando buscar a su pareja. Y eso que aun no había reclamado a YunHo, pero su lobo no quería pasar tiempo lejos de él, después de haberle encontrado en su larga vida. 

- La próxima semana…- le dijo asegurándole la fecha.- ¿Vendrás?- pregunta el moreno en voz un poco baja para evitar que los demás escuchen o por lo menos intuyan sobre lo que estaban hablando.
- No me lo perdería por nada del mundo.- asegura el pelinegro, logrando que por fin su lobo se calme al escuchar las palabras de su pareja.

Unos días más, solamente unos pocos días más y su pareja estará ahí para él.

~°~°~°~°~

El día estaba un poco nublado. YuChun, JaeJoong y JunSu estaban entre la aglomeración de personas. Un grupo numeroso salía ese día. Y la ceremonia era para ellos. Antes de empezar se escuchó el himno nacional coreano, durante el cual todos guardaron silencio e interpretaron desde el corazón. 

JaeJoong y YuChun guardaron silencio, había escuchado las mismas palabras una y otra vez, a veces sentían que habían perdido total significado con el pasar del tiempo. A veces sentían que ya no pertenecían a ese espacio-tiempo ya. 

La ceremonia dio inicio con las demostraciones de los grupos graduados. Cada uno mostraba la habilidad en la cual se habían especializado. El grupo de YunHo era el más reducido y nadie entendía la razón.  

JunSu se encontraba un poco adolorido, su tratamiento le daba algunos cólicos que le dejaban prácticamente sin caminar… pero hoy no. Hoy era un día especial y aferrándose al agarre de su pareja, el pelirrojo estaba ahí para celebrar que su primo por fin sería libre para ser él mismo. Sin embargo, una leve sombra de preocupación surcaba su semblante ya que le pareció ver a sus tíos, los padres de YunHo, entre la multitud; pero se trató de convencer que no era así, ya que el moreno les había asegurado que él no les había avisado. 

Tal vez era únicamente por la sensación de estar haciendo algo ya lejos de su familia, y que YunHo ya no tendría el yugo de sus padres juzgándolo y haciéndole la vida imposible.

YunHo se encontraba entre sus compañeros de equipo cuando fue llamado por las autoridades al estrado. Se despidió de los otros integrantes con cálidos abrazos y palmadas en la espalda cuando su nombre fue mencionado, sobre todo de HeeChul y de KyuHyun con quienes ya había intercambiado formas de contacto ese mismo día antes de salir de sus barracas por última vez. Además de recibir su cartilla liberada, se le entrega el reconocimiento de ascenso a rango de Capitán. Tanto YuChun como JunSu vitorearon a su “primo”, mientras el alivio se apodera de JaeJoong al momento de verlo bajar y dirigirse a tomar sus maletas, aun con el uniforme puesto, para luego dirigirse hacia ellos. 

Los tres le siguieron a una seña suya, hasta un lugar un poco apartado del gentío donde JaeJoong pudo correr y por fin abrazar a su pareja como es debido.

- Por fin, por fin…- murmura el pelinegro al momento de abrazarle con fuerza y sabe que en publico no puede tener demostraciones de afecto explícitas, pero no podía evitar querer sentir a su pareja ya.

YunHo lo recibió con un abrazo tan fuerte, aferrándose a su cintura, no podía evitar sentirse libre al fin. Cumpliendo con esta obligación para con su país, él ya podía hacer lo que le viniera en gana con su vida.

- YunHo, mi amor…- escuchó que le hable una voz femenina. 

Y los 4 chicos se giraron en dirección de aquella voz. JaeJoong frunció el ceño al ver a los padres de YunHo acompañados de la castaña que habían querido hacer pasar por su prometida.

El moreno bufó al reconocer a la chica. Era la hija de Kwon SooMan, uno de los amigos de su padre y negó con la cabeza. Sin soltar la cintura de JaeJoong, más bien aferrándose a ella, YunHo esperó a que los mayores y la chica les dieran alcance pero no hizo ademán de dirigirse a ellos, mas la chica, con una sonrisa de felicidad abrió los brazos para intentar acercarse a abrazarlo.

YunHo sabía que Boa había estado enamorada de él desde la secundaria, pero él no se sentía atraído ni un poco. Mucho menos ahora que tenía a su pareja a su lado, por lo que cuando la castaña se acercó para abrazarlo, YunHo puso su mano justo en la cara de ella, impidiéndole acercarse y empujándola ligeramente para apartarla, sin importarle si alguien les veía o consideraba a YunHo totalmente grosero al hacer aquel gesto.

- ¿Qué hacen aquí?- pregunta el moreno con calma, sin soltar el agarre en JaeJoong, tanto por protegerlo como para evitar que algún accidente con su lobo suceda. Puede sentir al mayor tenso, como preparándose para atacar.
- Yo debería preguntar a ellos eso mismo. ¿Qué no ha sido suficiente con lo que hemos hecho para que no vuelvas a ver a nuestro hijo?- habló el sr. Jung.
- YunHo, no seas grosero con tu prometida.- intervino su madre totalmente alarmada con tono indignado y abrazando a la chica como si ella pudiera defenderla de cualquier cosa. 

YunHo sentía que la querían más a ella que a él que es su propio hijo, por la manera en la que la trataban, además parecía que sus padres han intentado que JaeJoong lo abandonara de alguna manera y ya averiguaría cual más tarde.

- Según sabía ustedes no querían saber algo de mí.- les recordó.

JunSu estaba observando la interacción de su primo con sus padres. Le recordaba tanto a su propia situación que el pelirrojo terminó aferrando el agarre en su pareja.

- Esa tontería tuya de que te gustan los hombres debió terminar justo aquí. Ahora eres un ciudadano coreano respetable, y como tal debes cumplir con tu deber de formar una familia NORMAL.- el padre de YunHo resaltó la última palabra.- Así que regresas en este momento con nosotros, te casas en tres días con Boa.- le asegura su padre. 
- ¿Escuchaste eso, JaeJoong?- pregunta divertido haciendo que el mayor se relaje y le mire el rostro.- este desconocido quiere que le siga a su casa. No entiendo porqué.- le aseguró al pelinegro mientras este suspiraba con alivio.
- No tengo la menor idea. Tal vez te confunde con alguien más.- añade JaeJoong mientras toma la maleta de YunHo de sus manos.- Vamos. La camioneta está del otro lado.- habló el pelinegro con toda la calma posible, no querían armar ningún alboroto ni un problema, sobre todo porque su lobo ya quería tirarse a la yugular del sr. Jung. Eso YunHo nunca se lo perdonaría.
- YunHo, hijo, recapacita…- escucha la voz de su madre, pero el moreno se gira dándoles la espalda a las 3 personas que están ahí para separarlo de su pareja.
- YunHo, llamaré a la policía y este… prostituto…- pero el señor Jung ya no pudo seguir hablando, porque… 

NO fue JaeJoong, no fue YuChun y mucho menos JunSu, fue el propio YunHo, quién soltando a su pareja y con la rapidez ganada por el entrenamiento de los últimos meses, tomó al hombre de la garganta, mirándole tan amenazadoramente que éste dudó por un segundo que aquel que tenía ante sí, era realmente su hijo.

- ¡YunHo!- le llamó JaeJoong sorprendido. Y fue su voz la que calmó al moreno de hacer algo de lo que pudiera arrepentirse.
- Que yo recuerde no tengo padres, no soy bienvenido a su casa y yo ya estoy muerto… pues sigan así. Hagan de cuenta que yo no existo. Y déjenme en paz.- le dijo al soltarle.- Y por cierto… este soy yo, tenga en cuenta que he estado en entrenamiento militar desde hace meses, así que no, no fue JaeJoong el que “influyó en mí”.- apuntó el moreno de manera burlona mientras se alejaba para abrazar de nuevo a su pareja y luego saludar a YuChun y a JunSu con cariño mientras caminaban al estacionamiento para retirarse dejando atrás a esas personas, con una extraña sensación de pérdida que tal vez nunca iban a poder superar.

JunSu giró la cabeza para mirar a sus tíos. Le dolía en el alma, pero ellos mismos se habían buscado el que su hijo no quisiera compartir con ellos su vida. 

~°~°~°~°~

No fue si no hasta que ya estaban a medio camino del rancho cuando YunHo interrogó a JaeJoong.

- Entre tú y yo nunca va a haber secretos ¿Cierto, JaeJoong?- pregunta suavemente el moreno.

YuChun es quien maneja la camioneta como hizo en el viaje de ida hacia la ceremonia, JunSu a su lado en el asiento de copiloto, mientras JaeJoong estaba atrás y miraba por la ventanilla.

- Jae, es mejor que le cuentes.- le aconsejó el pelirrojo con un tono de voz un poco triste, pero al ver que el mayor no se animaba, él lo hizo.- Tu padre ha usado sus influencias en el ayuntamiento de Seúl para cerrarle algunos de sus negocios a JaeJoong.
- ¿Qué?- pregunta con sorpresa el moreno mientras mira con aprehensión a su pareja.
- No es nada y tu padre no ha logrado que yo pierda dinero. La mayoría están en bonos y en la bolsa. Solo tengo un par de negocios en Seúl para “aparentar” y sobre todo para que los edificios que tengo ahí se les preste mantenimiento.- explicó el mayor.- no son ingresos muy fuertes y ya los trasladé a otro lado. Ahora mis tiendas están en Incheon y los edificios que dejé libres, los renté.- le aseguró mientras le miraba con tranquilidad.- Todo está bien, YunHo, lo que tus padres traten de hacerme para “dañar” mi economía son como… berrinches de niños pequeños, son molestos pero realmente no afectan a nada ni a nadie, tal vez a sí mismos nada más.

YunHo ríe con ganas al escuchar que JaeJoong compara a sus padres con niños pequeños. Y es que realmente a sus doscientos sesenta y seis, casi sesenta y siete años, JaeJoong podía comparar a dos personas adultas en sus cincuentas como niños.

- No lo hagas, no lo ocultes. ¿De acuerdo?- pide el moreno a su pareja mientras acaricia su mejilla y JaeJoong afirma con un movimiento de cabeza.

Pronto YuChun tomó la desviación al rancho y YunHo supo que ya estaba llegando a casa. Entrelazó sus dedos con los de la mano de su pareja, y sintió que ese era su lugar que nada ni nadie podría alejarlo de JaeJoong jamás.

Al entrar a la casa, sintió un alivio enorme, una libertad que nunca había pensado. YunHo abrazó a JaeJoong por los hombros y lo pegó a su cuerpo para besar su frente con ternura. 

YuChun tomó en sus brazos a JunSu para subir a su habitación, los cólicos y malestares de JunSu empeoraban por el hecho de únicamente caminar y subir las escaleras no era una opción.

- Les vemos a la hora del almuerzo.- se despide el pelinegro, aunque sabía que ahora, una vez que estos dos se encerraran en su habitación, tal vez no saldrían de ahí en días. Cosa que le dijo a su pelirrojo, quien rió fuertemente con su risa de delfín, causando sorpresa en su primo.

YunHo empezó a subir las escaleras tras ellos, junto con JaeJoong. El pelinegro se quedó ligeramente atrás cuando YunHo ya había subido un par de escalones. El Alfa le miró con seriedad antes de preguntar.

- ¿Estás seguro, YunHo?- pregunta con voz suave.- ¿Estás seguro que quieres ser mi pareja?- Y JaeJoong sabe que ya no hay vuelta atrás, ha comenzado el ritual con esa simple pregunta.
- Sí, JaeJoong… Quiero ser tu pareja.- Completa YunHo mientras extiende la mano para tomar la del Alfa con suavidad y subir juntos rumbo a su habitación.

JaeJoong alcanzó a YunHo en el escalón y rodeó su cuello con ambos brazos antes de besarle lentamente, mordiendo su labio inferior. El moreno suspira entre sus labios y le rodea la cintura, soltando la maleta que traía para luego ser guiado a la habitación que les ha visto compartir noches y días que aun no podían decirse plenos. No hasta que su emparejamiento sea completo.

El mayor sonríe cuando lentamente abre los botones de la prenda militar de camuflaje. YunHo le deja hacer porque sabe que este momento es de JaeJoong, este momento es cuando su Alfa va a tomarlo y marcarle por fin como su pareja.

El Alfa acaricia su pecho lentamente, disfrutando de la calidez que emana de su piel, jugando con sus tetillas mientras le empuja ligeramente hasta la cama. YunHo se deja acariciar mientras el mayor besa cada centímetro de su cuello. El moreno gime con suavidad cuando el mayor muerde su piel, un escalofrío le recorre de pies a cabeza, sintiendo como el peso del mayor se acomoda sobre su pecho.

JaeJoong sonríe traviesamente, mientras sus dedos recorren el pecho moreno, reconociendo cada centímetro con la yema de sus dedos y su boca, su lengua, mientras se dirigen hacia el sur, jugando con el ombligo del menor, y dibujando los abdominales que se han marcado por el entrenamiento.

YunHo ríe suavemente ante el cosquilleo y JaeJoong aprovecha para besar su abdomen, siguiendo el mismo camino que sus dedos que ahora están en lucha con el cinturón del contrario. El pelinegro aún no puede creer lo mucho que el físico de su pareja cambió en ese tiempo. No habían podido hacer el amor durante el tiempo del entrenamiento especial de YunHo, únicamente un poco de besos y caricias, alguna vez pudieron masturbarse mutuamente, pero hasta allí. Y ahora, sabía que no quedaría satisfecho una vez que volviera a probar a su pareja.

JaeJoong se incorpora lentamente, sentándose sobre el bulto de su pareja, moviendo la cadera contra la contraria, sintiendo como el miembro del moreno y el suyo propio van tomando tamaño.

El mayor se va quitando la camisa mientras el propio YunHo abre su pantalón, sacando su miembro de entre sus ropas y masturbándose ante la visión del pecho desnudo del pelinegro.

JaeJoong niega con la cabeza antes de alejar la mano del moreno con un movimiento antes de llevar su mano hacia su propio pantalón y sacar su miembro. Tomando el de YunHo junto al suyo, no pido evitar gemir cuando empezó a masturbarles juntos, el roce, la sensación, el calor del miembro del moreno junto al suyo hizo que su cuerpo se erizara y el lobo en su interior quería salir a reclamar lo que es suyo.

JaeJoong sonríe y respira profundamente, tratando de calmar a su lobo, aun no era el momento,  aunque únicamente tenía una hora para reclamar a su pareja antes que la naturaleza le cobre el retraso. Se inclina y toma los labios suaves en forma de corazón, con los suyos, sintiendo como se amoldan a la perfección y como ambas lenguas se acarician y reconocen cuando se encuentran en un beso húmedo.

YunHo aferra la almohada con ambas manos elevando las caderas e imitando una embestida en la mano de JaeJoong mientras esté detiene sus movimientos y solo sonríe disfrutando de la hermosa vista del cuerpo esculpido de su pareja.

- Gime para mí, YunHo.- le pide al moreno, quien había mordido su labio inferior para evitar emitir algún sonido, el  cual quería escapa con fuerza de su garganta, mientras no deja de acariciar su miembro con los dedos mientras con su mano libre.- Déjame escucharte… quiero escucharte.- El moreno se deja llevar por las caricias de su pareja y sabe que sólo por él sería capaz de sentir tanto y a tal grado de dejar de lado las sutilezas.

JaeJoong busca entre las almohadas el tubo de lubricante y teniéndolo ya cerca, el mayor se inclina a tomar el miembro de YunHo con su boca, liberando el propio para así poder contener su propia excitación. Chupa y lame la punta lentamente, dejando que el sabor de YunHo se impregne en su lengua, salivando en exceso como si tuviera ante si un delicioso manjar y es que lo era. Cuando lo introduce lentamente en su boca hasta qué el glande toca el fondo de su garganta,  YunHo gime con fuerza y eleva las caderas, mientras el mayor retrocede, dejándole salir de su boca con un fuerte sonido de succión  y causando un fuerte gemido de protesta del moreno.

El pelinegro respiró profundamente, el aroma de la excitación de YunHo nublaba sus sentidos, el fuerte aroma a fresas inunda la habitación. JaeJoong toma el tubo de lubricante y vierte de manera abundante en sus dedos para dirigirlos hacia la pequeña entrada del moreno. YunHo al principio se sobresalta, pero se relaja ante las suaves caricias de su pareja. Sabe que esto es así, que es el reclamo que Jae debe hacer par que puede por fin estar juntos y compartir su vida.

- Eso es,  amor... relájate.- habla JaeJoong en tono ronco de voz debido a la excitación y que sus instintos prácticamente están a flor de piel. Tiene que concentrarse en no permitir que su lobo aflore, aunque en un determinado momento lo hará .

Se inclinó a besar a YunHo, mordiendo sus labios, buscando entrar en su boca mientras con una mano lo masturba lentamente y con la otra se dedica a dilatar y excitar al moreno acariciando su interior, estirándole para prepararlo. Su aroma, sus gemidos, tenían al Alfa tan excitado, sentía que con cualquier roce podría correrse.

- JaeJoong-ah...- gime el moreno cuando el alfa golpea su próstata con la punta de sus dedos.- Hazlo, por favor...Sólo hazlo.- pide el moreno con voz suplicante, como nunca antes le había escuchado JaeJoong. Aquello hizo que casi pierda el control de su lobo. 

Lentamente, JaeJoong deslizó sus dedos fuera del interior de YunHo, lo que aprovechó el moreno para deshacerse del resto de sus ropas y colocarse boca abajo, su pecho contra el colchón y sus caderas elevadas. El pelinegro sentía que su pareja estaba asumiendo la posición sumisa por instinto.

El mayor besa el camino que forma la columna vertebral de YunHo desde las nalgas hasta su nuca, posicionándose entre sus piernas. Lleva su mano izquierda al frente del cuerpo de YunHo, tomando su excitado miembro entre sus dedos, acariciando la punta con el pulgar, mientras toma su propio miembro con su mano libre, acariciando la pequeña y palpitante entrada con su glande.

- Respira profundamente, relájate.- le pide con su voz de Alfa, a lo cual el moreno obedece, dejando salir el aire de sus pulmones lentamente para luego cambiar hacia un gemido cuando siente como el miembro del pelinegro se abre camino en su interior por primera vez.

- JaeJoong-ah...-gime mezcla de placer y un poco de dolor al sentir sus paredes separarse para hacerle lugar al miembro palpitante de su lobo. El moreno aferra las sábanas con ambos manos mientras intenta relajarse un poco más. Lentamente el escozor y el ardor se van transformando en algo más placentero, junto con la sensación de los dedos de JaeJoong en su miembro, jugando con su punta. Su corazón latía tan deprisa que podía escucharlo como tambores en sus oídos.- puedes... puedes moverte.- jadea al darse cuenta que el mayor le estaba esperando para empezar sus movimientos, lentos al principio pero cada vez más profundos, haciéndole gemir con fuerza cuando su próstata es golpeada en cada embestida.

Y el lobo de JaeJoong parece que estaba esperando aquellas palabras, sus colmillos se estiran, sus garras aparecen a la vez que empieza a moverse lentamente entrando y saliendo de aquella estrecha cavidad que parece repelerle. Se aferra a las caderas morenas con su mano libre, conforme aumenta el ritmo. Sus garras se entierran en la tersa piel morena al mismo tiempo que se inclina y besa el cuello y hombros de YunHo sin dejar de moverse, sintiendo como su cuerpo se estremece, la excitación de ambos se eleva a niveles que jamás creyó posibles, que jamás experimentaron con nadie más.

YunHo sincroniza sus movimiento con los de su pareja, recibiendo a JaeJoong completamente cuando realiza movimientos hacia atrás con su cadera, apretando su interior a la vez, sintiendo como el miembro palpitante del Alfa le llena completamente con cada embestida que se va haciendo cada vez mas rápida y profunda. Y lleva su mano hacia su miembro ahora abandonado ya que las ambas manos de JaeJoong se aferraban a sus caderas, guiando el movimiento. Intenta seguir el mismo ritmo de sus caricias con las que llevan sus caderas, de manera que el placer aumente con cada instante, pero es difícil concentrarse en ello ya que su cuerpo se estremece con cada embestida del Alfa, parece que cada parte se su anatomía le responde a él y solamente a él.

- Jae… Joong…- Gime con voz ronca y trata de que algo de aire llegue a sus pulmones a la vez con un jadeo profundo.
- Sé mi pareja de por vida, YunHo…- pide el mayor, sabiendo que no le falta demasiado para llegar a su orgasmo.
- Si… JaeJoong… SI… por siempre.- a penas puede articular el moreno por tantas sensaciones juntas en su cuerpo, cosa jamás creyó que fuera a ser así. De repente un aroma delicioso llega a sus sentidos… a vino tinto… y tabaco. Tan pero tan vívido que no puede evitar gemir ante eso, parece que le rodea, que le envuelve y eleva sus sensaciones al infinito.

Es entonces que JaeJoong besa su cuello y dejando libres por completo sus colmillos, los entierra en ese espacio de la nuca entre el cuello del moreno. YunHo siente como si algo naciera de su pecho en ese momento, se desenredara y buscara algo a lo que aferrarse y lo encontró, uniéndose al alma de JaeJoong, trayéndolo consigo al momento que regresó a su propio cuerpo y a la vez dejando ir algo suyo que se iría y permanecería con JaeJoong por toda su eternidad. Ambos pudieron sentirlo.

La sangre dulce de YunHo inunda sus papilas gustativas y fue como el más embriagador de todos los vinos que el Alfa hubiera probado en su vida. Su excitación explotó, pudo sentir el cuerpo de YunHo temblar entre sus brazos llegando a su propio orgasmo mientras él podía sentir su nudo creciendo. Dando una última embestida, entra por completo en el cuerpo de su pareja. JaeJoong anuda en el interior de su moreno, llenando su interior con su semilla caliente mientras el moreno suspira con fuerza ante aquella intromisión.

Ambos estaban con la respiración aun acelerada y el corazón desbocado ante todas las emociones que les recorrían ene se momento.

Ahora YunHo era una pareja y no cualquier pareja, la pareja del Alfa de la manada Kim. El destino le había elegido a JaeJoong, un poderoso lobo shifter para que sea su pareja. Nada lo hubiera preparado para eso.

JaeJoong lame lentamente la herida hecha por sus colmillos. La mordida parece tan profunda y tan abierta en ese momento que a cualquiera podría convencer que ponía en peligro la vida de YunHo. Sin embargo, sabía que en unas horas solamente quedaría una ligera cicatriz.

- Lamento haberte hecho daño.- murmura el Alfa suavemente, acariciando los cabellos del moreno que sonríe cansadamente.
- Sólo… no te muevas tanto.- pide tragando saliva con dificultad mientras para luego sonreír.- no pensé que fueras a… que fuéramos a…- niega con un pequeño movimiento de cabeza.
- ¿Qué fuera tan anatómicamente exacto?- pregunta JaeJoong con una ligera sonrisa a lo que el moreno riendo concuerda.- cosas de la madre naturaleza.
- ¿Tarda mucho?-pregunta YunHo tomando la mano de JaeJoong y entrelazando sus dedos.
- Lo suficiente para preñar a nuestras parejas.- JaeJoong besa la sien del moreno con cuidado.

YunHo se sintió extraño estando así. No era porque no quisiera, pero ahora, en los brazos de JaeJoong, se sentía extrañamente cálido y reconfortante. Extrañamente sabía que ese era su lugar.

~°~°~°~°~

Había pasado ya una semana desde que YunHo se había incorporado a la manada como pareja de JaeJoong. Al principio había sido toda una situación contradictoria. A YunHo comenzaron a llamarle “Luna”, un termino que según YuChun les había explicado luego, era designado a la  pareja del Alfa, ya que era YunHo tal como la luna que influye en los lobos, era solamente él quien podía influir en el estado de ánimo de JaeJoong y por ende de la manada entera. Por lógica, el moreno se había incomodado bastante ante el nombre, pero no podía impedir que los integrantes de la manada se refieran así a él, ya que era una tradición muy arraigada en ellos y sobre todo una muestra de respeto. 

Había conocido ya a la mayoría de los integrantes del pack. Algunos vivían en unas cabañas en los alrededores, sobre todo los que llamaban centinelas, siendo estos un total de 16. Entre ellos destacaban KangIn, SiWon, GeunSuk, MinHo y DongWook, este último se rumoraba que ya había encontrado su pareja en un shifter de tigre llamado Jicheol y que no dudaba que traería a vivir pronto a la manada. KangIn, SiWoon, Geunsuk y MinHo eran aun solteros y se llevan particularmente bien con YunHo y JunSu, especialmente con JunSu ya que acostumbraban jugar futbol soccer con el menor pelirrojo cada semana. Lo cual no habían podido hacer desde hace unos meses debido al tratamiento que estaba llevando.

A pesar de las tradiciones bastante arcaicas sobre las parejas con las que YunHo tuvo que enfrentarse en la manada, supo hacerse escuchar para que se tomara en cuenta que no solamente estaba ahí como pareja de JaeJoong, si no como apoyo también. Al principio JaeJoong se dedicaba a solucionar por sí mismo y con ayuda de YuChun los problemas que se presentaban cotidianamente en el rancho, pero habían ciertas cosas que YunHo podía hacer y que ayudaría bastante a la manada, sobre todo en cuestiones de trámites, permisos de construcción, YunHo podía ser el intermediario ya con su título de abogado. A pesar de que la pareja del Alfa era muy estimado y protegido, YunHo no deseaba ser únicamente un adorno. Además de que quería revisar el estado de las ganancias de los bonos e inversiones de JaeJoong para saber cuánto tiempo llevaban y la vigencia de estos. Sobre todo porque no deseaba llamar la atención de la secretaría tributaria del País.

Al decirle aquello, JaeJoong no se negó a que su pareja sea quien llevara aquellos líos. JaeJoong realmente odiaba todo el papeleo que eso pudiera conllevar, así que el que YunHo lo llevase lo libraba de aquello, además de que no era algo pesado y siempre estaría alguno de los centinelas con él.

Lo siguiente que haría YunHo, sería ir a ver a su primo ChangMin, deseaba tanto verlo a él y a los bebés. Quería que supiera que estaría con él pasara lo que pasara y sobre todo contarle lo que había ocurrido con sus padres.

Los pequeños tenían casi tres meses de nacidos, eran los más consentidos y bueno, eran sus únicos sobrinos por el momento. Aunque su tía, la madre de ChangMin, había intentado impedir que JunSu y Hayami vieran y ayudaran al menor, habían podido estar con él en los momentos justos. Ya no le habían dejado solo. YunHo no quería que su familia le impidiera seguir en contacto con ChangMin y aunque su primo era el destinado de Hayami, aún no sabían cuándo podrían estar juntos esos dos. 

YunHo nunca le había preguntado a JaeJoong sobre esa situación. ¿Qué pasaría si ChangMin rechazara a Hayami? Su primo era bastante impredecible, así que en cuanto supiera sobre la condición de Hayami y los demás, no estaba seguro de que su primo reaccionara de una buena manera.

Esa mañana era demasiado temprano, JaeJoong bajaría en unos minutos para dirigirse a sus actividades mientras él se ponía a revisar los documentos sobre la manada que su pareja le había dejado en el despacho, que parecía que ahora se había convertido en “su” despacho, pues JaeJoong ya no entraba ahí más que para lo esencial. Ya bajaba los últimos escalones, cuando la puerta de la casa se abrió de par en par, haciendo un estrépito que lógicamente atrajo a los lobos dentro. YooChun y JaeJoong bajaron de las habitaciones rápidamente para encontrarse con la misma escena que YunHo...

Hayami llevaba en brazos a un bastante desalineado ChangMin, quien parecía ¿Desmayado?

- Voy por Maddox y MinHo, están en la camioneta.- dijo el comandante con preocupación.
- ¿Qué sucedió?- pregunta YunHo cuando ve que deja a su primo en el sofá de tres plazas frente a la pantalla de plasma.- ¿Por qué está así? ¿Qué le hicieron?- pero pudo comprobar, tomando el pulso del menor que no estaba desmayado, solamente dormido.

JaeJoong se había acercado, estaba totalmente desnudo, no le importaba debido a que si lo necesitaba iba a poder transformarse rápidamente sin tener que romper sus pantalones de nuevo.

- ¿Hayami?- le llama el alfa y el lobo moreno niega con un movimiento de cabeza.
- Esa puta los dejó.- El comandante gruñó por lo bajo, deseando no despertar a ChangMin con su arrebato de furia. Jamás perdía los estribos, pero parecía que esta vez era diferente.- Hace dos días se fue, dejando solamente una nota en la que decía que renunciaba, que no podía aguantar más y lo dejó solo con los bebés. Desde entonces los niños no han dejado de llorar ni él ha podido dormir.  
- Iré a vestirme.- JaeJoong se dirigió a la escalera.- Trae a los niños aquí y lleva a ChangMin a alguna de las habitaciones. Nosotros los cuidaremos mientras nos explicas lo que sucedió.

YunHo negó con un movimiento de cabeza. Ya se veía venir algo así. La chica no iba a soportarlo. No quería ser madre desde el principio y sus propios padres la obligaron. Ahora ha abandonado a sus bebés con su padre. 

Después de meter a la casa a los bebés en sus sillines transportadores, Hayami subió a ChangMin a que terminara de dormir en una habitación. YooChun y JunSu habían bajado a pesar de que el pelirrojo aún estaba adolorido, pero estaba recostado en el sofá con un bebé vestido de verde entre sus brazos mientras Jae sostenía al otro.

- Chun, quedan algunas cosas de mis sobrinos en el ático ¿Podrías bajarlas, por favor?- Pide el alfa con suavidad mientras mece al pequeño vestido de azul.
- Ahora sí, Hayami. Explícanos.- pide YunHo mientras ve al comandante sentarse y hacer un gesto frustrado.
- Al parecer se fue hace dos días. ChangMin regresó de trabajar y ella no estaba, los bebés estaban solos y desde eso no los ha podido dejar. Sólo dejó una nota diciendo que no podía con esto y que no iba a truncar su carrera y sus sueños por cambiar pañales.- Lo que YunHo esperaba. La niña quería ser idol y meterse a entrenar a una de las tantas empresas de entretenimiento de Seúl.- ChangMin no quiso apoyarse en su madre. Sabes lo que pasaría si lo hace.

El moreno asintió, estaba bastante pensativo antes de empezar a hablar.

- Bien. Eso hace de mañana más de 72 horas desde el abandono.- La mente de abogado de YunHo empezó a trabajar.
- ¿Qué estás pensando?- pregunta JaeJoong con curiosidad. 
- Hay que levantar mañana mismo una demanda por abandono.- le dijo a Hayami.- ChangMin tiene que ir al juzgado de lo familiar a levantar la demanda, sólo él puede.- dijo expresamente. pensando (y correctamente) que Hayami se ofrecería a ir en su lugar.- Se necesitan las actas de nacimiento de los niños y la nota o carta que ella dejó como prueba. Haremos el trámite de patria potestad única. ChangMin no perderá a sus hijos.
- ¿Tú lo apoyarás?- pregunta Hayami.
- No puedo, estoy saliendo a penas del servicio, no puedo ejercer...- dijo con pesar.- pero puedo comunicarme con Park JungSoo, era mi compañero en el buffet en el que trabajaba. Él se encargaba de este tipo de casos, así que puede verles en el juzgado mañana temprano.

YooChun trajo del desván una cuna desmontada y entre él y Hayami la armaron rápidamente. Suerte que a Hayami se le ocurrió meter una maleta con varias cosas de los bebés entre ellas pañales, ropa y sus mantitas.

- Esto será suficiente por ahora, mañana convenceré a ChangMin de que se quede aquí. Será más fácil ayudarlo con los niños...- planeó Hayami.
- ¿Y su trabajo?- preguntó JunSu quien aún sostenía a un adormilado bebé.
- Pues lo más seguro es que sea despedido.- habló YunHo un poco preocupado.- Ha faltado ya varios días y aunque diera aviso, no creo que su jefe le diera tantos días de permiso...
- Pues si es así, me pondré a buscar otro empleo ya...- Habló un adormilado ChangMin desde las escaleras, aun llevaba el cabello revuelto y tenía unas bolsas enormes bajo los ojos, señal de su falta de descanso por la preocupación.
- ChangMin-ah...- Hayami vio la decisión en los ojos de su pareja. No sería fácil convencerlo.

~°~°~°~°~

Había sido una dura tarea convencer a ChangMin que se quedara en la casa con ellos. El hecho de que su madre le llamara al celular en esos momentos para “exigirle” que fuera a ROGARLE a la “madre” de los gemelos que volviera, fue la gota que derramó el vaso e hizo el milagro de que el menor aceptara la proposición de sus primos.

- ¿Maddox?- pronuncia JunSu con un gesto extrañado.- ¿A quién se le ocurre ese nombre para un bebé?
- No me preguntes, su madre lo eligió y así lo registró.- suspiró ChangMin dejándose caer en el sofá junto a JunSu, quien sostenía al pequeño bebé contra su pecho.- Suerte que pude elegir el nombre de MinHo o hubiera tenido otro extranjerismo.- señaló al bebé que estaba muy cómodo en brazos de JaeJoong.
- ¿De dónde lo sacó?- pregunta de nuevo el pelirrojo, dejando besitos en la mejilla del bebé que duerme tranquilo.
- Estaba leyendo no sé qué novela… estúpido desastre, cautivador caos… no sé cómo demonios se llamaba, pero de ahí lo sacó.- bufó el menor antes de sonreír y tomar la diminuta mano con sus dedos.
- ¿Hicieron la prueba de paternidad?- preguntó YunHo con seriedad. A pesar de todo, quería estar seguro de que su primo estaba peleando por sus hijos y no por los de alguien más.
- Sí… son míos… ambos, Hyung.- responde el menor con un gesto de fastidio.
- Entiende a tu Hyung, ChangMin.- Habló JaeJoong con comprensión.- No vamos a pelear por estos niños y luego venga alguien con una prueba de paternidad a quitártelos.

El moreno más joven asintió aunque le pareció extraño que JaeJoong ya le considerara parte de su “familia” al declarar aquello, pero no dijo nada, estaba demasiado cansado para discutir.

- Gracias.- sonríe.

Tanto JunSu como YunHo, y hasta el mismo Hayami, respiraron tranquilos porque saben lo testarudo que puede llegar a ser el menor de ellos.

ChangMin y sus gemelos ocuparon una de las habitaciones del segundo piso, algo alejado de las habitaciones de YunHo y JaeJoong, así como la de YooChun y JunSu, pero no pudo evitar mantenerse alejado de Hayami quien, a pesar de no pedirle permiso a su Alfa, tomó la habitación a un costado de la del moreno más joven… solamente por si algo se ofrecía con los bebés, aunque MinHo y Maddox son dos bebés demasiado bien portados y risueños, con sólo unos meses de nacidos.

- Gracias a Dios, no se parecen en nada a su geniudo padre.- Había dicho JunSu con una risita, causando que los demás se unieran a él haciendo burla del menor.

Cuando los chicos por fin se retiraron a descansar, YunHo miró a JaeJoong y se acercó para abrazarlo. 

- Parece que mi familia esta tomando control de la manada.- se burla y JaeJoong niega con un movimiento de cabeza.
- Es un poco especial que tres miembros de una misma familia sean pareja de tres de una misma manada, no es extraordinario, pero si especial. Son bienvenidos, de eso no dudes.

YunHo suspiró un poco, porque se sintió un poco culpable, pero al final, sabía que tarde o temprano, los hubieran encontrado, ya sea por JunSu, por ChangMin o por él mismo, cualquiera de ellos hubiera llevado a los otros dos a encontrar a su pareja directamente.

- ¿Hacemos algo de desayunar? Después me gustaría acompañarte a conocer el lugar realmente.- le pide YunHo mientras se dirigen a la cocina. JaeJoong aún abrazado a su cintura.
- No estaría mal, casi no hemos salido desde que llegaste.- aceptó el Alfa mientras se separaba de su pareja mientras abría la puerta para entrar…
- ¡Alfa!- escuchó la voz de KangIn que acababa de entrar por la puerta principal, un poco agitado.- Los lobos rebeldes atacaron las cercas del lado oriente del terreno. 

Los dos hicieron un gesto un poco de decepción, pero YunHo sabía que no podía quejarse, era parte del día a día de ser pareja de un Alfa. 

- Ve…- le pide YunHo con una sonrisa.- Nos vemos para el almuerzo y mientras me comunicaré con mi amigo JungSoo para lo de mañana.- le asegura.

JaeJoong asiente con un movimiento de cabeza y sale tras KangIn para ir a supervisar cuánto daño habían hecho los lobos rebeldes. Cada vez su comportamiento era más extraño y no dudaba que en algún momento se atreverían a realizar algún ataque frontal. JaeJoong necesitaba ponerles un alto para que su manada no resulte dañada.

YunHo habla con su excompañero de firma para que apoye a ChangMin, logrando convencerlo de que no habría ningún problema para arreglar el trámite. ChangMin y la chica no se habían casado, pero ambos figuraban como padres en las actas, había una prueba de paternidad que confirmaba a ChangMin como padre biológico y una carta de la madre diciendo que no deseaba a los bebés. Sin embargo, debían tener testigos del abandono de la madre, así que de eso podría encargarse Hayami, estaba seguro que el comandante de los centinelas sería más que feliz en ponerle los puntos finales a esa situación. ¿Quién mejor que él?

Para la hora de la comida, MinHo y GeunSeuk se habían apropiado de la cocina, diciendo que querían intentar un tutorial que habían visto en You tube para preparar una comida italiana, así que entre ambos se adueñaron del espacio. YunHo solo les miró y se encogió de hombros, no podía ayudarles porque él realmente era un cero a la izquierda en eso de cocinar.

Decidió salir al jardín a disfrutar un poco del sol antes de que JaeJoong regresara. Siempre que su pareja le prometía que iba a llegar, sin falta estaba ahí para él en el momento exacto, él quería verle llegar, sabía que estaría cansado de trabajar en la reparación de las cercas que delimitaban el terreno. YunHo apuntó mentalmente mandar a hacer una cotización para colocar cercas electrificadas. Hablaría de eso con JaeJoong más tarde.

- No puedo creer que tú resultaras ser la “Luna” de la manada.- Escuchó una voz que se le hizo bastante conocida a sus espaldas.

YunHo se giró para encararse con el joven JiHan que le miraba de una manera tan despectiva que pensó que se refería a otra persona, sin embargo al ver que solo ellos dos estaban en el jardín en ese momento, el moreno solo pudo sonreír ante la rabia del shifter.

- JaeJoong se merece algo mejor que tú, se merece un shifter completo y no solo un humano frágil y tonto como tú.
- Gracias por tu opinión…- empezó el moreno.- pero creo que eso…
- Pensé que serías una más de sus putas para desfogarse.- le interrumpe y YunHo levanta una ceja. Al parecer el chico creía que podía meter cizaña entre ellos muy fácilmente.- siempre tenía uno o dos, ya sabes, es un Alfa y es necesario para ellos. 
- Lo que JaeJoong haya hecho en su momento, JiHan, y nuestra relación ahora creo que no es de tu incumbencia.- le aclara el moreno antes de intentar volver a entrar a la casa principal.

Mas JiHan no estaba dispuesto a que YunHo tuviera la última palabra, así que lo tomó del brazo izquierdo y usando su fuerza shifter lo giró, tirándolo al piso. YunHo sintió tirón que parecía que casi le arrancaba el brazo con esa acción.

- No eres nada, no mereces tener a JaeJooo…- antes de que pudiera terminar la frase, un enorme lobo blanco se tiró contra JiHan.

El shifter asustado, miró a su Alfa gruñirle con furia mientras enseñaba los dientes y erizaba el pelo de su lomo, una enorme pata blanca estaba sobre su pecho. JiHan intentó retroceder, tratar de ponerse en la posición sumisa, para pedir que su Alfa se apiade de él, pero lo habían encontrado en la peor posición de todas, lastimando, dañando a la “Luna” de la manada. ¡Maldita sea! Debió haberlo pensado mejor en vez de dejarse llevar por su cólera y su envidia.

- JaeJoong, basta…- le pide el moreno a su lobo.- Estoy bien, no me hizo daño. Acabo de salir del servicio militar, ¿Recuerdas?- le habla a su pareja tratando de calmar al Alfa que todavía seguía encima del otro shifter, quien no tenía las agallas para cambiar en ese momento porque sabía que no tenía oportunidad contra el lobo más grande.- Déjalo. No vale la pena.

JaeJoong bufó y se acercó a YunHo, cambiando de su forma lobo a humana en unos segundos para abrazarlo. JiHan bajó la mirada. Lleno de coraje y envidia por que él no había sido el elegido por el destino para ser pareja del Alfa. Él que tanto lo anhelaba, había visto irse su oportunidad entre sus dedos demasiado rápido.

- Te largas de aquí.- habló el Alfa con ese tono que no dejaba lugar a dudas que la obediencia era absoluta.- Te destierro en este instante Jin jiHan, dejas de pertenecer por completo a la manada Kim.

Los centinelas ya habían salido de la casa al escuchar el rugido de su Alfa y eran testigos del destierro al que ahora condenaba al chico.

- JaeJoong…- trató YunHo de meterse pero YuChun, que había salido con los demás, le hizo una señal de que no era algo en lo que él pudiera influir.
- Pero Alfa, yo…- JiHan intentó defenderse.
- Debiste haberlo pensado mejor antes de poner una sola mano en YunHo, es mi pareja, la “Luna” de esta manada y si tú no estás dispuesto a acatar eso, no perteneces aquí. ¡DongWook!- levantó la voz y el centinela se acercó sin demora.- llévalo a su casa, que recoja sus cosas, después asegúrate que deje los límites de nuestro territorio.- le ordena.
- No puedes hacerme eso, JaeJoong, no tengo a donde ir.- se quejó el shifter desterrado con evidente angustia.
- Eso debiste pensar cuando no te adheriste a las reglas de nuestra manada y le faltaste el respeto a nuestra “Luna”. ¡Largo!- le ordena.

JaeJoong ayuda a YunHo a que se levante, el moreno hace un mohín con la nariz cuando el dolor en el brazo es más intenso de lo que pensó. 

- GeungSeuk, habla al médico lobo.- ordena mientras entra a la casa.- Después hablaré con todos ustedes.- Mira con amenaza a los centinelas y saben que capaz y rueden cabezas en un sentido muy literal por haber descuidado a su “Luna”, aunque la mayoría de ellos pensó que estaría a salvo pues todos respetaban y le habían tomado ya cariño a YunHo, sin embargo, parecía que no era así.

YunHo fue llevado a la habitación mientras el médico llegaba, JaeJoong se dio una ducha y se cambió de ropa para esperar que llegara a revisar a YunHo. 

El moreno miró a su pareja con un poco de molestia, su brazo iba tomando ligeros tonos morados mientras el dolor en la articulación del hombro se hacía poco a poco intolerable, jamás pensó que realmente tuvieran ese nivel de fuerza. YunHo ahora confirmaba que ese entrenamiento militar al que se sometió, no ayudaría en nada ante un ataque de un shifter.

- No podía dejar que te faltara el respeto así, YunHo.- habló el mayor mientras se sentaba en la cama. 
- Lo sé y lo entiendo, simplemente… a veces siento que es un poco exagerado. Si no le caigo bien, es porque no hemos tenido tiempo para conocernos… tal vez…
- No, YunHo, no lo entiendes. NO es cuestión de que si te conoce a no, es cuestión de que no ha reconocido su lugar en la manada. Él no era nadie para tratarte así ni para dirigirse a ti como lo hizo. Recuerda en una manada hay jerarquías, tú lo viviste en el ejército y es exactamente lo mismo. JiHan se tenía que ir. 

YunHo entendió entonces a lo que se refería, JiHan estaba poniendo en entre dicho el liderazgo de JaeJoong al cuestionar su elección de pareja, la cual ni siquiera ellos habían elegido, si no había sido el destino quien los llevó el uno al otro. Ni siquiera JiHan tenía porqué cuestionar nada.

El médico de la manada llegó un rato después, era un hombre que aparentaba unos 45 años, muy bien parecido y con un semblante algo serio. Reviso a YunHo con cuidado y siempre bajo la atenta mirada de JaeJoong. 

- No siento fractura y dudo mucho que haya fisura.- le dio apretando un poco el hombro de YunHo, que era la parte más adolorida.- Solamente fue el jalón. Te daré una pomada y algunos analgésicos, con eso estarás en perfecta condición en unos pocos días y ese moretón desaparecerá pronto.- dijo refiriéndose a la mancha morada que poco a poco tomaba forma de los dedos de JiHan en su piel.

YunHo afirma con un movimiento de cabeza.

- Gracias, ¿Doctor…?- preguntó mientras el médico le sonríe entregándole un par de cajas de analgésicos y un frasco.
- Song… Song JongKi.- se presenta.
- Jung YunHo soy…
- La pareja de JaeJoong y “Luna” de la manada. Lo sé. Es bueno saber que el pequeño JaeJoong por fin encontró a su pareja.

YunHo le mira con asombro.

- El doctor Song es amigo de mi hermana mayor.- señala JaeJoong.- Gracias por venir, Hyung.
- Y hubiera sido mi cuñado si mi BoGum no hubiera aparecido. Y Ahra no hubiera encontrado a SooJung.- bromea palmeando el hombro del Alfa.
- ¿Puedo preguntar cuántos años tiene, doctor?- pregunta el moreno con curiosidad ya que sabe que entre shifters las apariencias engañan.
- 435 años, YunHo. He sido médico de los shifters desde que tenía 20, aprendí con el anterior médico y luego fui a la escuela de medicina hace unos 10 años. Y vaya que me ha ayudado a completar mis conocimientos. Aunque en los shifter no tiene efecto la medicina humana, nuestra anatomía es similar y puedo utilizar muchas técnicas médicas modernas con nuestra especie.
- Bueno, bueno, creo que ya es hora de irte, Hyung. Tu pareja debe estar esperándote.- le señala JaeJoong la puerta mientras lentamente le va empujando.
- Fue un placer conocerle, Dr. Song.- le despide YunHo con una sonrisa mientras JaeJoong saca al doctor de la habitación.
- Si no lo detenía ahora, no iba a parar de hablar.- le aclara a su pareja y el moreno ríe porque se dio cuenta de que el Alfa todo el tiempo estuvo en alerta de que el médico no tocara más allá de lo que debería tocar.
- El Dr. Song es muy gentil. Hasta medicina me trajo.- Le mostró las cajas.
- Me imagino que GeunSeuk le aclaró que venía a revisar a un humano.

YunHo suspiró y miró un poco decepcionado a JaeJoong.

- Con todo el entrenamiento que llevé, incluso el entrenamiento especial yo… no fui capaz de defenderme.
- YunHo… no eres una damisela en peligro, no quiero que pienses que yo te vi así. Pero no puedes y nunca podrás competir con la fuerza que nosotros tenemos.- JaeJoong sonrió algo triste.- quiero que estés seguro que no voy a dejar que nada ni nadie te vuelva a lastimar y si los centinelas estarán a tu lado todo el tiempo es precisamente para evitar que algo como esto vuelva a ocurrir.

YunHo bufó y asintió con un movimiento de cabeza. Ahora entendía cuánto lo amaba su pareja, JaeJoong podía destrozarle la garganta con sus dedos en un par de segundos si él lo deseara.

- Entonces tenemos que planear mañana quienes irán con nosotros.- dijo encogiéndose de hombros.- Me imagino que Hayami querrá ir.
- ¿Mañana?- pregunta un poco extrañado JaeJoong.
- Hablé con mi colega, Leeteuk.- JaeJoong le miró con un poco de extrañeza al escuchar el nombre, ya le contaría luego a su pareja el por qué del apodo.- ChangMin debe presentarse mañana en el juzgado para levantar la demanda de patria potestad única. Yo le dije, pero no se siente muy seguro de ir solo… aunque vaya con Hayami, y me ofrecí a acompañarle. Si JunSu no estuviera en esos días pesados de su tratamiento, creo que él también se hubiera ofrecido a ir.

JaeJoong reconoció que así hubiera sido, si el pelirrojo no se sintiera como si una aplanadora le hubiera pasado encima. Todos extrañaban al alegre y jovial JunSu que siempre se la pasaba queriendo jugar al fútbol y que le hizo cambiar los cristales de la casa en más de una ocasión a la semana por haberlos roto durante un juego. Ahora el pelirrojo no podía caminar sin que le dolería o le dieran náuseas.

- Está bien, por lógica iremos Hayami y yo con ustedes. No te preocupes, “Luna”, no dejaré ni que el aire revuelva tus cabellos.
- Babo.- responde YunHo negando con un movimiento de cabeza antes de que JaeJoong se levante y se incline para besarle.
- Le diré a GeunSeuk que te suba algo para comer y puedas tomar el medicamento.
- ¿Eso quiere decir que estaré castigado hoy?- Pregunta el moreno con una sonrisa divertida.
- Por lo menos hasta que el medicamento haga efecto y el hombro deje de dolerte.- Le aseguró el Alfa yendo hacia la puerta para salir de la habitación.
- Dile a GeunSeuk que no traiga la comida muy picante, sé que a ti y los muchachos le encanta la comida picante, pero no exageren.- regañó al Alfa, quien ya había salido de la habitación.
- Sí, sí, sí.- escuchó que JaeJoong le conteste a través de la puerta.
- Babo.

~°~°~°~°~

Al final fueron acompañados por GeunSeuk, KangIn y MinHo, este último feliz de poder ayudar a que el pequeño Minnie (cómo había apodado al bebé de ChangMin que se llamaba igual que él), se quedara con su padre y la manada. Ya todos habían sido advertidos por el comandante que ChangMin era su pareja, además de que debían cuidar del padre y los bebés como si fueran sus propios cachorros. 

El rencuentro de YunHo con su antiguo compañero de firma fue muy afectuoso con las reservas que JaeJoong pudiera tener. El Alfa sabía que no podía comportarse tan celosamente, pero no podía evitar que su lobo se retorciera dentro de sí cuando el abogado Park se acercó a abrazar a su pareja debido a que tenían una amistad bastante cercana y bastante tiempo de no verse desde que YunHo entró al servicio militar. LeeTeuk, cómo era llamado por YunHo era un hombre de cabello castaño y ligeramente más bajo que JaeJoong. Un gruñido llamó su atención. Uno de sus hombres había prácticamente perdido la cabeza cuando YunHo y LeeTeuk habían hecho ese abrazo de amistad.

Entre MinHo y GeunSeuk sacaron del lugar a KangIn, a una seña de JaeJoong. Estaban en los tribunales y no podían llamar la atención para nada en aquellos lugares, por lo que mandando un mensaje al celular de ambos centinelas, les ordenó quedarse con KangIn hasta que salieran de realizar el trámite. Ya después hablaría con él de su comportamiento entre los humanos.

Si el abogado resultó extrañado por la actitud de aquellos tres que se salieron del lobby de los tribunales a trompicones, no lo demostró.

- Perfecto, Sr. Shim. ¿Tiene los papeles?- extendió la mano recibiendo un folder con los documentos solicitados.
- Actas de nacimiento, la prueba de paternidad y la carta. Este caso es demasiado fácil. Les aseguro que se quedará con sus hijos sin ningún problema. ¿Quién es el testigo?- pregunta mientras mira a los otros tres hombres. Sabía que YunHo no debía testificar, recién estaba saliendo del servicio, era abogado y familiar del demandante, necesitaban a un tercero que hubiera sido testigo.
- Yo…- habló Hayami y sacó un carnet de conducir como identificación.

LeeTeuk había cobrado un par de favores para ayudar al primo de uno de sus mejores amigos y colegas, por lo que había conseguido que un juez los atendiera en una cita especial. Presentaron los papeles al igual que la petición de patria potestad única sin derecho a visitas, ya que la madre puso en riesgo a los bebés al dejarlos solos cuando el padre estaba fuera de la casa.

La sesión con el juez no fue muy extensa, ya que sólo era la presentación del caso para la demanda. Lo que si hicieron de inmediato fue tomar la declaración de Hayami. Todos sintieron cierto malestar al escuchar como la madre de los bebés les dio la espalda desde que supo que estaba embarazada e incluso le había pedido dinero a ChangMin para abortar sin que sus padres lo supieran. Al parecer no era la primera vez que lo hacía, sin embargo, no podían asegurar algo así. Hayami describió lo más nítidamente que pudo las situaciones con la chica.

Mientras tanto, YunHo y JaeJoong escuchaban desde unos asientos más atrás en la oficina del juez. El moreno empezó a experimentar cierta molestia en las articulaciones de sus dedos. Una especie de picor junto a un ardor que se le hizo demasiado extraño. Abrió y cerró los puños varias veces, pensando que así podría pasar la sensación, sin embargo no pasó y al contrario parecía que se intensificaba con el movimiento. Decidió no tomarle en cuenta por el momento, ya que lo de ChangMin era más importante. 

Cuando terminaron, LeeTeuk sonrió más que satisfecho. La declaración de Hayami había apoyado totalmente a la causa, por lo que seguramente pronto tendrían noticias del tribunal de lo familiar.

- Esta solamente es la primera instancia, aun deben notificar a la madre de la demanda, y tiene un tiempo razonable para responder mediante un abogado.- Les explica después de salen de la oficina del Juez.
- ¿La familia de ella podría…?- empezó ChangMin y es que ahora se ponía a pensar que la madre de esa chica o su propia madre pudieran meter sus narices en el proceso.
- La chica es mayor de edad, la familia únicamente podría meterse si prueban que usted, sr. Shim, también desatiende a los bebés, los descuida. De todas maneras habrán visitas de una trabajadora social y un psicólogo para comprobar que los niños estén en las mejores condiciones.

ChangMin por un momento se mostró angustiado, pero Hayami tomó la palabra.

- Por eso no habrá ningún problema, Abogado, los niños están siendo debidamente atendidos y muy amados.

YunHo ya no escuchó más, llevó su mano a la de JaeJoong y entrelazó sus dedos con los de su pareja, apretándolos con fuerza cuando un dolor en su pecho se extendió sin saber qué era. Fue como si algo explotara dentro de él, algo que presionaba sus costillas y esternón con tanta fuerza que parecía que iba a implosionar.

- JaeJoong.- le habló a su pareja que rápidamente lo llevó a sentarse en unas bancas cerca de la puerta.
- ¿Qué tienes, YunHo? ¿Qué sientes?- le pregunta angustiado al ver que una ligera capa de sudor se forma en la frente del moreno.
- No sé… no… lo sé.- le responde con voz estrangulada como si el aire escapara de sus pulmones.

Y de repente su rostro se contrae en un rictus de dolor. Sus rodillas, hombros, codos, cada dedo de sus pies y manos ardía y presionaba como si quisieran arrancárselos.

- Duele… Duele…- apenas pudo pronunciar y el Alfa entonces se dirigió a Hayami.
- Tenemos que irnos ¡Ahora!- Ordenó JaeJoong al comandante.

Hayami al tono de voz, no pudo evitar obedecer a su Alfa, yendo en busca de los centinelas que esperaban fuera de los tribunales.

- ¡YunHo! ¿Qué tienes?- pregunta ChangMin al ver a su primo doblado sobre sí mismo, se acerca y le trata de tocar, pero JaeJoong aleja su mano.
- Llamaré a una ambulancia.- sugiere LeeTeuk sacando su celular.
- No es necesario, nos tenemos que ir.- dijo JaeJoong sorprendiendo a todos cuando tomó a YunHo entre sus brazos y lo sacó rápidamente de ahí para llevarlo hacia la camioneta en la cual vinieron.
- Acomódalo en los asientos traseros, JaeJoong.- Hayami había movido la camioneta hacia la puerta principal por donde estaban saliendo.
- ¿Qué demonios pasa, JaeJoong? ¿A dónde llevas a mi primo? Necesitamos ir a un hospital.- ChangMin se queja mientras Hayami lo toma de la cintura y lo sube al asiento de copiloto de la camioneta mientras él se sube para conducir, YunHo estaba en los asientos de atrás con la cabeza en las pierna de JaeJoong, quejándose de aquel maldito dolor que no parecía querer irse.

LeeTeuk solamente pudo observar como se llevaban a su amigo en aquella Suburban seguida por un automóvil Mercedes-Benz color azul donde iban los otros tres jóvenes que habían llegado con ellos. Y dejando al joven abogado con más preguntas a todo lo que había pasado en ese momento.

Al llegar a la casa principal, JaeJoong bajó de la camioneta dando órdenes a todos lados.

- Lleva a ChangMin a su habitación, Hayami.- ordena al comandante.- Y que no salga hasta que sepamos qué demonios le pasa a YunHo.- le advierte mientras entra a la casa y va subiendo las escaleras de dos en dos, aun con el moreno abrazado.- Que revisen que JunSu se encuentre bien y que alguien llame al maldito Dr. Song.- gritó lo último.

ChangMin miraba asombrado la fuerza del mayor y como todos los demás se movían ante las órdenes que él dio.

- Hayami ¿Qué demonios está pasando?- pregunta el menor.
- No lo sabemos.- le responde mientras le toma de la cintura para guiarlo al segundo piso.- pero te prometo que lo averiguaremos, por eso necesitamos que estés tranquilo en tu habitación con los niños.
¿Qué? ¡¿Estás loco!? Mi primo necesita un médico, necesita ir a un hospital.- se queja tratando de ir hacia la habitación de JaeJoong y YunHo.
- Estará bien, ya llamamos al Dr. Song. Verás que todo saldrá bien.- le aseguró abriendo la puerta para meterlo.
- ¡No! Mi primo necesita estudios, necesita… ¡Hayami, no me dejes aquí hablando solo! ¡Hayami, maldita sea!- Le grita el menor cuando el lobo le cierra la puerta por fuera para evitar que el menor salga.

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JunSu recostado en su cama miraba hacia la puerta con preocupación, se había enterado de que su primo había llegado sumamente enfermo y no sabían que era. El médico había llegado de nuevo, y había estado con él en la habitación desde eso. YuChun había ido para estar con su Alfa y la “Luna” de la manada para averiguar qué estaba pasando.

Ya habían pasado un par de horas, cuando el pelirrojo vio entrar a su pareja.

Chunnie ¿Cómo está YunHo?- pregunta con aprehensión.

El pelinegro no sabe cómo decirle.

- Él…
- ¿Qué?- apura el pelirrojo.

YuChun no sabe como explicarle y se acerca para tomarlo en brazos, llevándole a la habitación que comparten YunHo y JaeJoong.

YunHo estaba acostado, desnudo y a penas cubierto con una sábana, quejándose de dolor, mientras entre GeunSeuk y JaeJoong masajeaban su cuerpo con algo parecido a una tizana hecha de diferentes hierbas que SiWon iba mezclando y luego pasaba a los otros dos que esparcían sobre el cuerpo del moreno. El doctor Song se había ido hacía una hora atrás ya que debía atender un parto en una clínica de un poblado cercano.

- ¿Qué le está pasando a mi primo?- pregunta el pelirrojo, ya que al ver el rostro de JaeJoong lleno de preocupación sabe que no es nada bueno.
- Él esta cambiando… YunHo está cambiando.- responde el Alfa sin dejar de frotar las extremidades de YunHo.
- ¿Cambiando? ¿Cómo que “cambiando”? ¿A qué se refiere JaeJoong con cambiando?- JunSu pregunta a su pareja cada vez más desesperado porque nadie le hablaba claro.

Entonces el cuerpo de YunHo se retorció y elevó el torso a la vez que un aullido salió profundamente de la garganta del moreno y su rostro empezó a llenarse de pelo color negro. JunSu abre los ojos con asombro mirando a su pareja asustado

- A eso nos referimos con “cambiando”… YunHo… YunHo es un cambia formas lobo.- le dijo el pelinegro a su pareja.

JunSu únicamente pudo mirar a su primo en la cama con absoluta incredulidad.




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Al fin salió este capítulo.
La verdad es que quería escribir muchas más cosas pero no quería hacerles esperar más por esta historia. Y ya empecé con el siguiente capítulo. Será más complicado.
Sé que les dije que Yunho es humano, pero... le quise ddar un pequeño giro a la historia porque voy a meter un personaje más... ahhh me estoy complicando yo mismo jajaja
Espero que les haya gustado y dejen su comentario.


5 comentarios:

  1. asdasdasdasdasd al fin !!!!! despues de tanto!!!!! muchas gracias por el capo!!!! pobre minnie ;; lo dejaron con sus nene pichi vieja!!!!!!!

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  2. No puedo comentar!! No sé que decir, me has dejado en blanco!! Esto se pone buenisimoooooo, muchas gracias

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  3. Yo me ataque de Risa con Hayami rojo del coraje cuando detectó a Changmin en el Yoosu, apuesto a que él también se imaginó un YoosuMin de infarto😎🥰😎🤭 y luego con el KangTeuk mi tanque picioso!!! Nunca vi venir este cierre de CAP te lo juro!!!! De dejaste con el ojo cuadrado y con ganas del siguiente cap,❤️❤️❤️❤️ Gracias!!!!

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  4. GRACIAS!!!!!!, una historia hermosa

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  5. Wow... Esto es muy sorpresivo.. Pero muero x leer que pasa después

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