That Thong
Autora: Jung Kim SenSsi
Extensión: Drabble [569 palabras]
Couple: ChangMinHo
No
recordaba en qué momento esas grandes manos empezaron a recorrer su cuerpo, o
esos labios delgados se apoderaron de los suyos… simplemente parecía así, tan
natural, tan… que esto era lo correcto.
Su
espalda estaba contra una pared. Apenas podía escuchar la música que resonaba
en todo el lugar, como si fuera algo perteneciente a un sueño muy lejano, como
si ellos dos fueran los únicos en ese mundo que ahora construyeron para ellos en
un parpadeo.
Una
mano cálida se cuela bajo su camisa, acariciando la piel de su vientre y sólo
gime en respuesta, aferrándose a los hombros de aquel moreno, mucho más alto
que él. Pero no fue eso lo que le atrajo de él, más bien fueron esos hermosos
ojos cafés y su sonrisa, aunque seductora, con un tinte de ironía en ella.
-
¡Oh, Dios!- Gime con fuerza cuando
el moreno muerde una porción de piel de su cuello, tan sensible, pero que él
nunca se había dado cuenta que estaba ahí.
-
Mi nombre es ChangMin, ¿Recuerdas?-
añade en tono de broma antes de volver a su tarea.
El
castaño se muerde el labio inferior y separa un poco más las piernas, dejando
que el más alto se acomode entre ellas, moviendo su cadera contra las suyas.
-
Dios… e-es decir, Ch-ChangMin… no… yo…
yoo no soy así… yo no suelo hacer… esto.- suelta entre jadeos.
El
mencionado se separa y mira en esos enormes ojos cafés que le idiotizaron desde
el primer momento que le vio.
-
Yo tampoco… no soy de los que se lían
con cualquiera… pero tú… tú no eres cualquiera.- dice en tono ronco de voz
mientras sus grandes manos acunan el trasero del menor y le pega a su pelvis,
haciendo que una oleada de excitación les recorra a ambos.
-
S-Si… si haces eso yo…- gime
nuevamente y se aferra al cuello de ChangMin, enredando sus dedos en los
mechones de la nuca del más alto, mientras hace que se incline para un nuevo
beso.
Su
lengua acariciaba la suya, era sedosa, traviesa, se movía con maestría y tiene
un sabor delicioso. No pensaba poder seguirle el ritmo, simplemente se dejó
llevar hasta que el aire escaseó y ambos se separaron buscando aire, sin
separar ni un milímetro sus cuerpos.
ChangMin
apoyó su frente en la del más bajo. MinHo era su nombre, tan bello y perfecto
como el hombre que lo portaba, con esa piel blanca y esa sonrisa dulce, lo
había trastornado. Definitivamente lo había hechizado. ChangMin era un hombre
que elegía con sumo cuidado a sus parejas, no era de los que se podían “levantar”
a alguien sólo por una noche, ni de los que hacían este tipo de cosas en la primera
oportunidad.
Sin
embargo, MinHo era alguien que le había hecho romper todos sus esquemas desde
la primera vez que le vio. Algo le decía muy dentro de él que no debía dejarlo
ir.
-
Creo que podemos tomárnoslo con un poco
más de tranquilidad.- dijo, tratando de hacer sentir más en confianza al
menor.
MinHo
sonrió antes de jalarle por la nuca y hacer que de nuevo sus labios choquen en una
batalla que ninguno de ellos iba a ganar… al menos no por ahora.
¿Quién
iba a decirle a MinHo que tratar de animar a uno de sus mejores amigos, le iba
a traer semejante recompensa? Definitivamente, nadie.