BONUS YOOSU/CHANGMINHO
El
pelirrojo sonrío ante la visión frente a él. Era increíble, él todavía no podía
imaginar que el amor entre dos personas pudiera dar un fruto tan hermoso como
ese.
Miró
detenidamente cada cuna. Mejillas regordetas, deditos pequeños, ojitos cerrados,
cabecitas con o sin cabello, todos envueltos en pañales. Reía un poco cuando
alguno hacía algún gesto que podía interpretarse de desagrado, cuando otro
llevaba sus deditos a su boca y los succionaba en clara muestra de tener
hambre, cuando otro bostezaba mostrando sus encías sin dientes y su pequeña
lengua.
Y
ahí estaba él, fascinado con cada uno de los gestos y movimientos que admiraba
de esos pequeños seres a través de un cristal.
-
¿Ya trajeron a JiYool?- la voz en su
oído era un susurro ronco que él conocía muy bien.
Las
manos que se aferraron a su cintura le hicieron sentir… protegido, amado. Como
cada vez que estaba entre sus brazos.
-
No… aún no, Chunnie.- le habló a su
novio suavemente, sin despegar la vista del área de cuneros.
-
¿Entonces qué tanto ves?- pregunta
curioso, apoyando la barbilla en el hombro de su amor.
El
pelirrojo no contestó enseguida.
-
Son tan pequeños… tan frágiles… tan
necesitados de amor y protección… aun… no sé… cómo es posible que… puedan nacer
de… de alguien, de una persona.- dijo mirando a los pequeños y sonriendo de
esa manera que a su novio tanto gusta.
-
Mmm… según sé… existe algo que se llama
“sexo”, Susu.- añadió el mayor en tono de broma.
-
Oh, Chunnie… no, no hablo de eso.-
protestó, poniendo las manos sobre las de su novio que descansan en su cintura.
-
Son pequeños, porque deben caber entre
tus brazos para protegerlos… son frágiles, porque nacen de algo maravilloso y
delicado como lo es amor.- murmura YooChun al oído de su novio y JunSu
sonríe asintiendo con un movimiento de cabeza.
-
Porque ellos son… la unión de dos almas
que se convierten en una.- completó el pelirrojo tomando las manos de su
novio y llevándolas a su propio vientre.-
el fruto de un amor fuerte y muy grande.- murmura con suavidad.
YooChun
siente que algo se mueve en su pecho al escuchar esas palabras de los labios de
su novio y se queda callado, pensando que tal vez está mal interpretando las
cosas.
-
Chunnie-ah…- habla quedito su novio,
llamándolo con una sonrisa en los labios.-
Chunnie-ah…
- JunSu-Yah…- Se separa de él y le mira con
sorpresa, para luego bajar su mirada hacia ese lugar donde antes se posó sus
manos.
JunSu
hizo ademán de hablar, pero las palabras no querían salir de sus labios, sólo
sonreía, mordiéndose el labio inferior, a la expectativa de lo que su novio le
dijera.
YooChun
tampoco dijo nada, solamente rodeó su cintura con sus brazos, pegándolo a su
pecho, para darle un tierno beso en los labios. Su mano izquierda se posó en el
vientre de JunSu, sintiendo que su corazón latía con fuerza contra su pecho.
Sobre todo cuando JunSu pronunció esas cinco palabras que habrían de cambiarle
la vida.
-
Vas a ser papá, Chunnie.
~°~°~°~°~
Sabía
que había cometido un error.
Decirle
a tu novio que se calle, no era una buena idea. Sobre todo con el carácter que
MinHo se carga… y es que él no era como cualquier persona que con un simple “lo
siento” se conformaría… ¡Oh, no! Choi MinHo era, por naturaleza, cruel y
sádico… si lo sabía él. Ambos compartían ciertos rasgos de personalidad que,
por algo, hicieron que Shim ChangMin se enamorara como tonto de él.
Ahora
estaba seguro que le haría sufrir una muy merecida venganza antes de darle su
perdón. Bufó por lo bajo mientras se apoyaba en la blanca pared, a escasos
metros de donde MinHo se hallaba sentado en compañía de los padres de sus
Hyungs.
El
pelinegro sacó de su bolsillo, una cajita de terciopelo color guinda y la miró
por un segundo. Su contenido significaba la decisión más importante de su vida
y la ocasión del cumpleaños de sus Hyungs iba a ser la ocasión perfecta para
dar ese paso, para pedirle a MinHo que fuera suyo por completo… sin embargo,
las cosas no habían salido como él esperaba… y la romántica petición de mano,
había acabado en la espera en un pasillo del hospital porque ya iba a nacer la
hija de sus Hyungs.
Respiró
profundo. Se había puesto demasiado nervioso y estaba frustrado por lo
sucedido, acabó volcando su frustración con su novio, quien no tenía la culpa
de nada.
Siguió
mirando hacia MinHo, el otro lo ignoraba como si no estuviera ahí. ChangMin
miró de nuevo la cajita. Su decisión era firme con respecto a MinHo y no
importaba nada más, excepto que él le dijera que sí… ¿Podría arriesgarse en
este momento que MinHo está enfadado con él?
-
Quien no arriesga, no gana.- se dijo
en voz baja, incorporándose y yendo hacia el sofá donde su novio estaba
sentado. ChangMin se sentó junto a él, en el posabrazos del mueble.- MinHo-ah… MinHo-ah…- le llamó un par de
veces y su novio ni siquiera le volteó a ver.- MinHo-ah, lo siento.
El
menor ni se inmutó ante las palabras de su novio y el pelinegro suspiró, tal
vez un poco frustrado, pero era la reacción que esperaba de él.
-
De acuerdo, yo sé que te dije que
guardaras silencio, pero… MinHo… esto es absurdo…- habló un poco
impaciente.
MinHo
giró su rostro y le encaró con una leve sonrisa, para luego llevarse un dedo
hacia los labios y hacer el ademán de que su novio guardara silencio.
-
Bien, está bien… me callaré, lo prometo,
pero antes…- sacó la cajita de su bolsillo.- tengo algo que preguntarte cuando se te baje la molestia. Mientras
tanto, usa esto.- abrió la cajita, sacó el anillo con un solitario diamante
que deslizó en el dedo anular de la mano izquierda de su novio.
Cuando
MinHo vio la sortija, abrió los ojos grandemente con sorpresa, luego miró a
ChangMin y después a la sortija y de nuevo a su novio, para esta vez arrojarse
hacia él, rodeando su cuello con sus brazos.
-
Sí, sí, sí, sí…- repetía una y otra
vez el menor.
-
¿No que no me hablarías de nuevo?-
dijo ChangMin en tono divertido, para luego separarse de él y besarle
tiernamente en los labios.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo el amor a todo lo que da es muy contagioso
ResponderEliminarohhhhhhhhhhhh minho no pude ser cruel con el reno no puede simplemente no pude por mas malo que quiera aparentar con el renito es un dulce ejejejejeje
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